viernes, 18 de septiembre de 2009

Capítulo 4. La Lona


Edward POV

Por suerte, la ducha parecía ayudar a deshacerme de mi pequeño problema, pero no estaba seguro de cuanto tiempo podría mantener el control sobre mí mismo. Estaba casi ardiendo. Sabía que ella me iba a volver loco durante este verano, y sin embargo, la deseaba, la deseaba a pesar de la locura a la que me conduciría.

En ese momento, decidí que lo que más quería era pasar el verano junto a ella de la forma más humana posible. Este verano conseguiría que Isabella Marie Swan se enamorara totalmente de mí. Me disponía a abrir la puerta preparado para hacer frente a la misión que me acontecía. Todo empezaba con abrir aquella puerta del baño. Tomé una amplia bocanada de aliento y la empujé.

Y ahí en la cama estaba… nadie. Ella no estaba allí. Hmmmmm, vale, de acuerdo, quizás tenga que trazar un plan, pero hay un pequeño problema, nunca había intentado seducir a una chica antes. Normalmente ellas me seducían a mí y yo nunca estaba interesado. Necesitaba ayuda cosa que odiaba admitir, tal vez debiera preguntar a Jasper o a Emmett, ambos tienen novia y admitámoslo, siempre les ha ido genial con las chicas.

Sin embargo mi ego se sentía un poco dañado. Recorrí el pasillo y bajé a la cocina, donde hay comida siempre está Emmett, y por supuesto ahí estaba, sentado en la mesa comiendo huevos y bacon, Jasper se encontraba en la nevera cogiendo el cartón de zumo cuando me senté junto a Emmett.

-¡Eddie! No pensaba que vendrías hasta dentro de un par de días. Me alegra verte de nuevo tío.- Dijo Emmett mientras me daba uno de sus característicos abrazos de oso.

-Sí, yo también me alegro de verte. Y por favor no me llames Eddie, sabes que odio que me llames así- Se rió fuertemente sin aflojar su abrazo.-También me alegro de verte a ti Jasper.-

-Hacía mucho tiempo que no te veía.- Caminó a lo largo de la mesa y me dio también un fuerte abrazo.

-Demasiado.- Respondí.

-Oh, hey. ¡Bella está aquí! ¿No es maravilloso? Toda la familia está reunida de nuevo. Estoy tan emocionado. Parece que ha pasado una eternidad desde la última vez que la hice sonrojarse.- Exclamó Emmett con una gran risotada.

-Tío, acabas de ruborizarla ésta mañana, antes del desayuno.- Le recordó Jasper.

- Ah sí es cierto, lo había olvidado.- Afirmó Emmett sin parar de reírse.

-¿Has visto a Bella esta mañana?- Pregunté, estaba interesado en todo lo que tuviera algo que ver con ella.

-Sí. Eddie, no tienes ni idea de lo mucho que ha cambiado desde la última vez que la vi. Nunca pensé que diría esto de Bella, ella siempre ha sido como una hermana pequeña para mí, pero ahora he de afirmar que está buenísima.- Me comentó Emmett. Como si yo no lo supiera.

-Es cierto.- Coincidió Jasper. –Ella entró esta mañana en la cocina llevando únicamente una camiseta ajustada y la ropa interior. Tengo que admitir que estaba muy buena. Pero como le digas a Alice lo que te acabo de decir juro que te rajaré la garganta mientras duermes.- Me amenazó.

-Creedme, lo sé. La vi esta noche.- Les dije. –Eso es de lo que quería hablar con vosotros chicos.- Hice una pausa, no estaba seguro de cómo seguir.- Bien, ella me gusta.- Dije bajando el tono de voz hasta convertirse en tan sólo un susurro. Sin embargo ellos parecieron oírme.

-¡¡TÍOO!!- Eso fue todo lo que pudo decir Emmett, Jasper solo se limitaba a sonreírme.

-Bueno ¿y que se supone que vas a hacer al respecto?- Preguntó Jasper.

Tomé aliento, preparándome para herir mi ego.-Tenía la esperanza de que vosotros me ayudarais.- Dije evitando el contacto visual con ellos.

Emmett posó su mano en mi hombro. -Claro que te ayudaremos tío, cuenta con nosotros, pero nos sorprende mucho todo esto, siempre creímos que pensabais el uno en el otro simplemente como amigos.-

-Eso también creí yo.- Admití.

-No te preocupes, te ayudaremos, ¿no es así Jasper?- El aludido se limitó a asentir con la cabeza.

-En primer lugar tendremos que conseguir que te vistas.- Bromeó Jasper

Me reí. –Si, probablemente ese sería un buen primer paso. ¡Oh, casi se me olvida! ¿Podríais ayudarme a descargar el equipaje de mi volvo? Aún no lo he hecho.

Ambos se encogieron de hombros y se dirigieron hacia mi flamante vehículo.



Bella POV

Vale, ¡esto es una mierda! Me duele todo el cuero cabelludo debido a los fuertes tirones de pelo que he estado soportando durante la última media hora. Al menos no me estaba maquillando excesivamente, cosa que agradecía.

-¡Muy bien!- Exclamó alice. -¡Al armario!-

Refunfuñé, sin embargo Rose y Alice me ignoraron.

-Yo digo que le pongamos una falda, ella tiene unas piernas bonitas, y un culo bonito también.- Comentó Rosalie a Alice.

-¿Una falda? ¿Qué tengo qué?-

Ellas volvieron a ignorarme, mientras tanto, Alice estaba sacando del armario una minifalda vaquera.

-Creo que ésta la va a sentar genial.- Dijo a Rose. Rosalie asintió con la cabeza mostrándose totalmente de acuerdo. Joder, lo que me faltaba, una falda.

-¡Oh, y con ésta camiseta quedará maravillosa!- Exclamó Rose al tiempo que sacaba una camiseta de color gris.

-Toma, pruébatelo.- Me ordenó Alice mientras me lanzaba la ropa.

Hice lo que me dijeron. Me puse la minifalda la cual solo me llegaba a la mitad del muslo y me marcaba todo el culo. Después me probé la camiseta gris, ésta tenía un amplio escote que mostraba a la luz parte de mi sujetador.

-¡Chicas, no puedo llevar esto!- Les dije.-Seguro que vosotras dos podéis ponéroslo. ¿Pero yo? No, lo creo. No he ido medio desnuda desde que me puse el bikini el verano pasado. ¿No podría llevar algo menos provocativo?- Supliqué.

-Tú querías nuestra ayuda. ¿No es cierto?- Preguntó Alice mientras colocaba su mano en uno de mis hombros.

-Sí.- Respondí débilmente.

-Entonces confía en nosotras.- Dijo Rose mientras me conducía hacia el espejo. –Te ves muy sexy.-

Observé la imagen que se había formado en el espejo frente a mí. Desde luego esa no era yo. Esa chica era realmente guapa además de tener un gran cuerpo, la ropa la sentaba genial. Una sonrisa recorrió lentamente mi cara al darme cuanta de que ambas tenían razón. Moraleja del día: haz caso a Rose y a Alice.

-¿Ves? Sabíamos que te acabaría gustando.- Rió Alice. – Ahora vayamos a desayunar, estoy realmente hambrienta.-

En eso estábamos todas de acuerdo por lo que bajamos a la cocina. Nos preparamos un tazón de cereales cada una y nos lo pusimos a comer mientras Rose me ponía al día de todo, sobre todo había risas… muchas. Con estas chicas la risa siempre estaba garantizada.

Esme entró en la cocina llevando un precioso traje de negocios. –Hola chicas, hoy tengo que ir temprano a trabajar; lo siento Bella, hoy se supone que iba a pintar tu habitación, tenía la pintura y todo.-

-No pasa nada. Hoy no tengo planes, si quieres hoy yo podría pintar la habitación. De todos modos me iba a quedar en casa durante todo el día… Alice y Rose se van luego a dar una vuelta con Jasper y Emmett.- Le dije.

-¿De verdad que no te importa?- Preguntó.

-Claro que no, así además tendré algo que hacer.-

-Gracias cariño.- Dijo mientras me daba un beso en la mejilla. –Bueno, la lona ya está puesta en el suelo y la pintura, brochas y rodillos están todos allí.-

-Pan comido.- Dije con una sonrisa.

-De acuerdo, gracias. Os veré más tarde chicas, os quiero, adiós.- Se despidió Esme y segundos más tarde la vimos marchar por la puerta delantera.

-Oh, deberíamos irnos vistiendo para salir con los chicos.- Le comentó Alice a Rose.

-¿Estás segura de que no te importa que te dejemos sola?- Me preguntó Rosalie.

- Lo estoy, estaré bien, además tengo que quedarme a pintar la habitación y me he traído el radiocassette, no os preocupéis, estaré bien, lo prometo.- Les aseguré con una sonrisa. –Vosotras iros a vestiros y pasároslo genial con vuestros chicos.-

Ambas se despidieron de mí dándome un beso en la mejilla e inmediatamente después fueron hacia sus habitaciones. Me levanté y me dirigí a la habitación sin molestarme en cambiar de ropa, total, nadie me iba a ver. Cogí mi radiocasete y la trampa mortal, también llamada tacones que Alice me había insistido en que me pusiera. De ésta manera podría llegar más arriba en las paredes sin la necesidad de utilizar una escalera. No es muy recomendable que yo utilice una escalera debido a mi excepcional torpeza.

Vertí la pintura en la bandeja. Se trataba de un hermoso azul celeste, mi color favorito. Me pregunté si Esme lo habría echo a propósito, si ella sabía o no que ese color me encantaba. Encendí mi audiocassette y empece a escuchar la canción “Making Love Out of Nothing At All” de Air Supply, la adoro.

Yo sé como susurrar
Y yo sé como gritar
Yo sé donde encontrar las respuestas
Y yo sé como mentir


Yo sé como fingirlo
Y yo sé como intrigar
Y yo sé cuando enfrentar la verdad
Y yo se cuando dormir


Y yo sé donde tocarte
Y yo sé que demostrar
Y yo sé cuando traerte cerca
Y yo sé cuando permitirte salir


En ese punto yo ya no podía contener más mis caderas y empezaban a moverse por sí mismas. Aunque soy muy patosa, siempre se me ha dado bien bailar, al menos nunca me he caído. En ese instante comencé a cantar y bailar al son de la música.

Y yo sé que la noche se está desvaneciendo
Y yo sé que el tiempo va a volar
Y nunca te voy a decir
Todo lo que te tengo que decir


Pero sé que te tengo que dar una prueba
Y yo conozco los caminos a las riquezas
Y yo conozco los caminos a la fama
Conozco todas las reglas y sé como romperlas
Y siempre conozco el nombre del juego


Pero no sé como dejarte
Y nunca te dejaré caer
Y no sé como lo haces
Creando amor de la nada


Creando amor de la nada
Creando amor de la nada
Creando amor de la nada
Creando amor de la nada


Creando amor de la nada
Creando amor de la nada


La música sonaba tan fuerte que me sumí en mi pequeño mundo. Tiré el pincel y comencé a bailar y cantar por toda la habitación.

Todas las veces que te veo, los rayos del sol
Se vierten a través de las ondas de tu pelo
Y cada estrella del cielo se refleja en tus ojos
Y el latido de mi corazón es un tambor


Y está perdiendo y está buscando un ritmo como tú
Puedes coger la oscuridad del abismo de la noche
Y convertirla en un faro luminoso eternamente ardiendo
Tengo que seguirlo


“Porque es todo lo que conozco
Bien, no será nada hasta que te lo de”


Vale, esa NO es mi voz. Me quedé helada, lentamente me giré, y allí, situado en la puerta, me encontré con nada más y nada menos que con el mismísimo Adonis. Mis mejillas parecían que estaban ardiendo y no era para menos, allí, mirándome con sus hermosos ojos estaba Edward, quien solo se limitaba a sonreír.

Apagué instantáneamente la música y consideré mis opciones:

1-Podría gritar, huir a toda prisa y ponerme a llorar… cosa que parecía probable en estos momentos.

2-Enseñarle que he cambiado y que él no influye en mí para nada. Parecer estar tranquila e incluso aparentar que no le había visto.

Consideradas las dos opciones finalmente me decanté por la segunda. Así que volví a encender la música bailando y cantando con ella de nuevo.

Puedo hacer tropezar a quien corre
Puedo construir el último edificio
Puedo toma los atajos al sonido de un silbato
Y puedo hacer vibrar todos los estadios


Edward me miró totalmente sorprendido, pero por alguna extraña razón caminó hacia mí y comenzó a cantar conmigo.

Pero nunca lo voy a hacer sin ti
¿Realmente quieres verme caer?
Yo jamás podré hacerlo como tú lo haces


Creando amor de la nada
Creando amor de la nada…


Los coros repitieron un par de veces más el estribillo, y cuando finalizaron, al unísono empezamos a reírnos. Me reí con tanta fuerza que caí en la lona del suelo. Después de unos instantes de locura nos logramos calmar un poco, entonces miré a Edward.

-Bueno, si esto no ha conseguido ruborizarme dudo que algo vuelva a hacerlo.- Reí

Se rió disimuladamente. –Eres realmente una buena bailarina, nunca lo habría adivinado. Antes eras bastante patosa.-

-Oh, no te preocupes, todavía lo sigo siendo.- Dije sin parar de reír. –Tomé unas cuantas clases de baile, por lo que puedo permanecer en pie un corto tiempo mientras bailo.-

-¿Necesitas que te ayude a pintar?- Se ofreció amablemente.

-Sí, eso me vendría realmente bien.- Acepté.

Agarró una brocha y se puso manos a la obra. Hablamos de lo mucho que nos habíamos perdido en éstos tres años y de lo mucho que habíamos cambiado. Solo nos detuvimos cuando empezó a sonar una canción que conocíamos muy bien y que empezamos a cantar.

Él se había quedado impresionado de que yo me supiera toda la letra de la canción “Bleed it out” de Linkin Park e igualmente yo quedé impresionada (y un poco asustada) de que él se supiera la de “Total eclipse of the heart

-¿Cómo te sabes esa canción Edward?- Pregunté entre risas.

Él se rió conmigo. -¿Qué? Es una bonita canción.- Dijo con la sonrisa más adorable e inocente, lo que causó que me riera más.

-Es la balada favorita de las adolescentes.- Le informé. (Vale me encanta, pero hay que reconocerlo, es una balada totalmente de chicas)

Se puso a pintar la pared cuando de repente cambió la canción.

Me amo a mí misma
Te quiero para que me quieras
Cuando caigo tú estás sobre mí
Me busco


Te quiero para que me encuentres
Me olvido
Te quiero para recordarme
No quiero a nadie más


Cuando pienso en ti
Toco mi cuerpo
No quiero a nadie más


¡Oh Dios mío! Esa canción no sólo me emocionaba. Miré su hermoso rostro envuelto en una expresión divertida y al mismo tiempo sorprendida. Sólo a mí me podía ocurrir que la canción “I touch Myself” sonase cuando estoy junto al chico del que estoy enamorada.

Una risa escapó de mis labios aunque resultaba evidente que el estaba intentando contener la suya. Tenía que cambiar esa canción. Caminé hacia el radiocasete cuando uno de mis tacones quedó atrapado en la lona, y por supuesto, tropecé. Cerré los ojos esperando a que mi cara se estrellase contra el suelo, sin embargo, ese momento nunca llegó. En lugar de ello dos brazos me atraparon al vuelo.

Abrí los ojos topándome con el rostro de Edward mirándome fijamente mientras me sujetaba con fuerza, después me ayudó a que mis pies volvieran de vuelta al suelo.

Retrocedí un par de pasos para verle con claridad. Allí, en su camiseta, había una línea de pintura azul celeste. Mi rodillo debía haberle golpeado cuando él me capturó. Al verlo me cubrí instantáneamente la boca en un intento de contener la risa, cosa que resultó imposible.

Sus ojos miraron hacia abajo para ver la línea de pintura azul de su camiseta. Levantó la cabeza con una expresión seria en el rostro.

-¿Te crees que esto es divertido?- Preguntó haciendo entender que para él no lo era en absoluto.

Me tapé la boca aún con más fuerza tratando desesperadamente de no reír. Y sacudí mi cabeza “no”. Pero dudo que resultara convincente pues comenzó a caminar hacia mí pincel en mano.

-Tú lo has querido.-

Entonces su pecho presionó el mío. Mi corazón comenzó a latir cada vez más rápido y con más fuerza.

Colocó su mano en mi clavícula y no supe hacer otra cosa excepto permanecer allí y mirar a Edward. El pincel mojado tocó mi piel para después ir trazando una línea en mi camiseta que pasaba entre mis pechos.

Se separó y me sonrió con una media sonrisa. –Ahora estamos en paz.- Dijo.

Todavía seguía helada cuando él se giró y caminó hacia la pared que debía pintar.

Corrí hasta donde se encontraba, y con mi rodillo le tracé una línea desde sus hombros bajando hasta su culo y después subiendo de nuevo.

Se giró con una expresión horrorizada. –No pensé que tendría que hacerte esto.- Dije con una dulce sonrisa.

Se dirigió hacia el bote de pintura sumergiendo sus manos en ella. ¿Qué tendría entre manos? Pensé para mis adentros. Tenía mis ojos fijos en él. Edward tan solo sonrió y comenzó a caminar de nuevo hacia mí.

-¡Ni se te ocurra!- Grité intentando huir. Pero por supuesto me tropecé de nuevo solo para ser capturada una vez más por Edward quien empapó mi camiseta de pintura azul celeste en el lugar donde me agarró.

-Tal vez deberías quitarte esos zapatos antes de que te mates.- Sugirió.

-Creo que eso sería una buena idea.-

Me devolvió a mi posición vertical. Y con su cuerpo a escasos milímetros del mío comenzó a descender lentamente poniéndose en cunclillas. Mi corazón comenzó de nuevo a palpitar con fuerza y mi respiración se convirtió en jadeos.

Coloqué mis manos en sus hombros para evitar caerme de nuevo. Él recorrió con sus manos cada una de mis piernas desnudas hasta llegar al pie derecho. Lo tomó delicadamente entre sus manos y lentamente me quitó el zapato. Luego se dirigió al otro pie y repitió la misma acción.

Se levantó y con una traviesa sonrisa me dijo: -Eso está mucho mejor, ah, por cierto, el azul es un color que te sienta muy bien.-

Miré hacia abajo pare ver unas piernas cubiertas de pintura azul en los lugares donde él las había tocado. Había estado tan atrapada en la sensación de su roce que ni me había percatado de que sus manos seguían completamente empapadas de pintura.

-Sí, hace juego con tu camiseta.- Dije tomándole el pelo

-Oh ¿te molesta que hagan juego?- Preguntó en tono de burla.

-Bueno, yo siempre pensé que ir conjuntados es un poco hortera.- Dije riéndome.

-Vale, de acuerdo.- Dijo. En ese momento para mi sorpresa se quitó la camiseta y me la lanzó revelando un muy pero que muy hermoso pecho.

Definitivamente él estaba jugando conmigo. Intentaba ruborizarme y burlarse de mí. Pero a ese juego podían jugar dos personas. Caminé hacía él aproximándome tanto que nuestros pechos se rozaban. Podía incluso escuchar su respiración entrecortada.

Cogí la camiseta que ahora estaba en su mano y retrocedí un paso. Sostuve la camiseta en mi clavícula donde empezó a pintar, bajando por mi camiseta y subiendo otra vez.

Sus ojos se ensancharon y yo tiré la camiseta tras él mientras salí al vestíbulo. Me giré hacia un Edward aún aturdido y dije -Gracias por la ayuda-. Caminé hasta el cuarto de baño de Alice para lavarme y respirar.

Me cogí al fregadero y miré mi reflejo en el espejo. No podía creer lo que acababa de hacer. Caminé hacia la bañera y me senté, solo para darme cuenta que tenía las bragas empapadas.

Esto tenía pinta de ser la cosa más difícil/divertida que tendría que hacer en mi vida.

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wOooow!!! quién no está en shock y deseando tener 'algo para pintar' miente!!! jajajaja... vaya esto se pone 'picante'... muy, pero muy picante, muajajaja
no diré más por ahora saquen sus propias conclusiones...

bueno, esta actualización es para mi vampirilla suspiradora BEA, que espero y después de leer duerma un poquito...



ahora... unos pequeños apuntes: les dejo los links de las canciones que se mencionan en el capítulo, espero que las disfruten tanto como yo...

MAKING LOVE OUT OF NOTHING AT ALL
http://www.youtube.com/watch?v=6lE6Htee0sA


I TOUCH ME SELF
http://www.youtube.com/watch?v=wv-34w8kGPM


vale... cuidense y no olviden los chocolates (lo siento soy adicta total!!!), suspiren y...
Nos leemos prontito!!!


Bellany G.
**Esperar vale la pena por ti**

3 Comments:

  1. Karen said...
    OMG..... ESTA MUY BUENO EL CAPI... LO PROMETIDO ES DEUDA NO TE MOLESTO MAS... HASTA MAÑANA:D
    Ninive said...
    Despues de esto creo que voy a pintar la casa jejejejeje aunque lo importante no es la pintura sino la compañia..., y yo tengo la mejor. Un beso
    *^.^+*trinemily*+^.^* said...
    jajajja ah yo apenas vi el nombre de la cancion tube que buscarlo jejeje que mania! me encanto el cap espero el proximo!! ah por fis publicar otro hoy de este jejejeje XD bueno nos leemos!!! XD que dios las bendgas y les ilumine mucho amor paz salud vida y mucho mucho mas!!! xd xoxos! nos leemos prontico" xD

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