miércoles, 23 de septiembre de 2009

Este capítulo es en recompensa a todo el enredo que provoqué con la confusión de capítulos... MIL DISCULPAS!!

Capítulo 7. Jugando Al Billar y A Los Dardos


Edward POV

Bien chicos, vamos a ponernos en camino.- Gritó Emmett. –Montémonos en mi jeep, así podremos viajar juntos.-

Todos nos encaminamos a subir al impresionante jeep de Emmett. Me sonrío con una sonrisa que delataba perfectamente su personalidad. Rosalie, evidentemente, se sentó al lado de Emmett, en el asiento copiloto; por lo que el resto de nosotros nos sentamos en la parte de atrás. Por lo general era yo el que conducía siempre, llevando a todos dentro de mi flamante Volvo. Pero esta vez hice una excepción: pasé el honor de conducir a Emmett para que así yo pudiera sentarme en la parte de atrás con Bella.

Era como si nunca me cansara de estar junto a ella. No sé lo que me ha hecho, pero me ha intoxicado completamente. Y la manera en que me miró esta noche…No hay suficientes palabras en el inglés para describir aquello, y dudo que las haya en el francés… e incluso juntando ambos idiomas. Ella es ÚNICA, y digo única porque no hay ningún ser en toda la creación que la haga justicia.

Jasper ayudó a Alice a subir al coche y a continuación subió tras ella con el fin de colocarse a su lado en el asiento de atrás. Pero por alguna razón Bella dudó, me llevó unos instantes darme cuenta de que eso sería un gran salto para ella, sobre todo teniendo en cuenta que llevaba tacones y que esto aumentaba notablemente el peligro de llevarse una caída.

Me acerqué un poco más a ella. -¿Problemas?- la pregunté.

-Es que es un gran salto para mí.- me susurró. Parecía un poco avergonzada a juzgar por el tono rosado que habían adquirido sus mejillas. Dios, era adorable.

-Tranquila, te ayudare.- Coloqué mis manos a ambos lados de su esbelta cintura y la levanté lo necesario para que ella pudiera llegar al asiento del jeep. Me encantó que fuese capaz de recogerla tan fácilmente. Sé que suena un poco ridículo, pero me hizo sentir muy varonil. Nunca había cogido a una mujer antes y me alegró ver que podía hacerlo. Después de que se acomodara subí al asiento tras ella y cerré la puerta del coche.

Giró su cabeza hacia mí y me susurró. –Gracias.- Sus mejillas tomaron rápidamente un tono más oscuro, prácticamente rojo. Demasiado impresionado por la belleza de su voz, simplemente me limité a sonreír, lo que hizo que se tornaran en un rojo muy intenso. No quería avergonzarla, pero me encantaba ver ese color en sus mejillas.

Durante todo el viaje no pude pensar más que en su mirada. Era tan encantadora, era como estar en un cuento de hadas.

De vez en cuando ella giraba la vista hacia mí. Entonces mis verdes ojos se sumían en las profundidades de los suyos, era como si no tuvieran fin. Yo siempre me negaba a romper aquella conexión. Ella siempre acababa sonrojándose y girar la vista hacia abajo. No pude evitar reír entre dientes, ella era demasiado hermosa para avergonzarse por chorradas.

Sin embargo pronto llegamos al bar “Chuck´s Sports”. Había sido una buena idea que Alice lo hubiera reservado con anterioridad. Ella siempre ha tenido un don para saber cuando las cosas iban a salir bien. Sin embargo no había que ser una psíquica para adivinar que el bar “Chuck´s Sports” estaría lleno un viernes por la noche.

Cuando entramos en el bar me percaté de que en su mayoría la gente que estaba en él eran hombres. Todo el mundo empezó a mirarnos a nosotros. Y con lo de a nosotros me refiero a las chicas. Observé que la mayoría de las miradas iban en dirección a Bella, aunque dudo que ella lo notara. Lo odiaba. La miraban como si tan solo fuera un pedazo de carne. Ella era demasiado hermosa como para llegar a estar con cualquiera de éstos asquerosos salidos.

El chico que estaba trabajando detrás de la barra se acercó a nosotros, sin embargo, él tenía los ojos clavados en Bella. Caminó hacia ella y lanzándola una pícara sonrisa dijo.

–Hola. Bienvenida al bar “Chuck´s Sports” ¿Qué puedo hacer por usted?- Preguntó.

Todavía no había apartado la mirada de Bella… de su culo. Él no me gustaba.

-Teníamos una reserva a nombre de los Cullen.- Le dijo Alice distrayéndole por un momento. Pero tan rápido como acabó de hablar, el muchacho volvió a mirar a Bella.

-Bien, es aquí a la derecha, síganme.- Él nos guió hasta la parte del restaurante del bar, allí nos indicó una mesa con bancos corridos.

-Su camarero les atenderá enseguida.- Añadió. Entonces el guiñó un ojo a Bella y se fue.

-Guau Bella.- Dijo Rosalie. –Quizás deberías vestirte todos los días como hoy.- Ella ruborizada miró hacia abajo. Y aunque me gustaba como estaba ella esta noche, no quería que se vistiera otra vez de esta manera en público. Se que ella no me pertenece, y que no tengo derecho a decir esto, pero odiaba a esos hombres, si se les puede llamar hombres, odiaba que la mirasen así… Yo quería ser el único autorizado a mirarla.

-No me gusta él.- Dije entre dientes. –Pienso que es muy poco profesional.- Y era la verdad. ¿Qué clase de trabajo es este? Dudo que se trate de mirar el culo a los clientes.

-Pero tío es un bar.- Replicó Emmett. –Nadie es profesional cuando tiene delante a una hermosa muchacha.- Dijo guiñándome un ojo.

Bueno, la verdad es que Emmett tenía razón. Trabajase donde trabajase, si viera a Bella vestida así no habría manera de que yo mirase a otra cosa que no fuese Bella.

-Emmm, gracias Emmett.- Dijo ella. –Aunque creo que deberías pedir cita para ir al oftalmólogo.- Ella no se daba cuenta de lo hermosa que era. Decidí decírselo.

Acerqué mis labios a su oído de tal forma que nuestras pieles estuvieran separadas tan solo a unos cuantos milímetros, entonces le susurré. –Tiene razón, estás impresionante esta noche.- Esperaba que ella fuese capaz de captar la sinceridad de mi voz. Luego me aparté. Su aroma era demasiado embriagador como para estar demasiado tiempo cerca de ella sin marearte.

Estuvimos hablando un minuto o así hasta que se acercó el camarero. Era alto, un chico rubio de unos 20 o 21 años. Empezó a mirar a Bella de igual manera que los otros, y al instante yo también le odiaba.

-Hola, me llamo Mike y seré su camarero durante esta noche, antes de todo, ¿puedo ofrecerles algo de beber?- Dijo mirándonos a todos nosotros uno por uno hasta finalmente parar la vista una vez más en Bella. Definitivamente era un gilipollas como los demás.

-Creo que con dos botellas de coca cola bastará.- Dijo Jasper. Mike asintió y volvió a fijar la vista en Bella. La verdad es que me sentía un poco ofendido. Vamos a usar la lógica. Aquí hay sentados tres chicos y tres chicas ¿No da por entendido que todos estamos juntos? ¿Estaba Bella tan lejos de mi nivel que aquel chico pensaba que él podría seducirla? La verdad es que era un pensamiento deprimente.

Pero él continuaba sin apartar la vista de ella. –Puedo ofrecerle algo especial.- La dijo con lo que se supone que tendría que ser una voz sexy, pero que a mí solo me provocó ganas de vomitar. Desee con todas mis fuerzas que a Bella no le resultase atractivo

-En este momento estoy bien.- Le dijo a él. Creo que estaba tratando de hacerse la dura con aquel tipo sin saltarse alguna indirecta. Estaba totalmente convencido de que ella no estaba interesada en aquel imbécil.

Mike se acercó más a ella por lo que Bella se alejó de él lo que ocasionó que se acercara más a mí.

-Hágamelo saber si cambia de opinión.- Dijo soplándola en la cara, pero yo también capté su aliento y era asqueroso. Ella simplemente se limitó a asentir con la cabeza y Mike se retiró.

-Bueno, esto ha sido realmente asqueroso.- Dijo ella mientras reía disimuladamente. –Me siento sucia solo por hablar con este saco de mierda.

Todos decidimos tomar unas hamburguesas y unas alas de pollo. Por eso, cuando Mike regresó, aunque trató a toda costa de hablar con Bella, con la única persona con la que tuvo que hablar fue con Emmet, eso estuvo bien, porque no creo que yo hubiera podido aguantar estas tonterías mucho más tiempo. Si intentaba Mike hacer algo más, tomaría cartas en el asunto.

Regresó un par de minutos más tarde llevando nuestra comida y a cada uno nos entregó una bandeja que contenía la hamburguesa y patatas fritas.

-¿Hay algo más que pueda ofrecerles?- Él se dirigía a Bella como de costumbre. –Cualquier cosa.- Éste tío iba a tener problemas como siguiese así. Yo estaba dejando que el gilipollas este coqueteara con Bella.

La envolví con mi brazo izquierdo mientras ella apoyaba su rostro en mi cuello. ¡Dios, olía tan bien! Mis labios rozaban su cuello. Se supone que sólo era un abrazo cariñoso, y a continuación volvería a mi postura inicial, pero ella olía tan bien… como a Fresia, y su piel al contacto con mis labios era tan suave. Así que dejé mis labios ahí y hable pegado a su cuello “Sí, amor, ¿Hay algo más que necesites?” dije en lo que rezaba que fuera una voz sexy.

Asumí que funcionó porque no sentí más su respiración debajo de mí. Y no respondió.

Luego besé su cuello. No quería hacerlo. Estaba tan abrumado por esta mujer que mis instintos salieron, y la besé en su impresionante suave piel. Luego aparté la mirada hasta este Mike.

“Creo que está bien por el momento, pero si necesita algo, estoy seguro de que yo puedo ayudarla con lo que sea que necesite, gracias” Y luego volví mis labios a su cuello, besándolo hasta que Mike desapareció.

Quería quedarme ahí, pero ya no tenía excusa una vez Mike se fuera.

Me senté y dejé mi brazo por encima de los hombros de Bella. Creo que al menos podría mantenerlo ahí mientras ella no se diera cuenta. El resto del grupo estaba riéndose incontrolablemente. Creo que hice un gran trabajo, si me permito decirlo.

Bella se inclinó hacia mi oreja de manera que rozaba mi lóbulo con sus labios “Gracias, Edward” dijo en una increíble voz sexy (si lo estaba haciendo a posta o no, no sé, pero me daba igual) y luego besó mi mejilla.

“Créeme, fue un placer. Quiero mantenerte alejada de esa vil criatura lo más lejos posible” la mesa comenzó a reírse otra vez.

Pasamos el resto de la comida hablando y riendo sobre las cosas tan extrañas que han pasado desde que salimos todos juntos. Cosas como cuando Emmet se quemó media ceja encendiendo un fuego de gas. Luego nos dirigimos al bar y tomamos un par de bebidas.

"He retado a Edward a jugar al billar." anunció Emmett.

"Tu funeral." contesté con risas mientras que me ponía de pié y me dirigía a la mesa de billar.

Jasper se quedó detrás y se sentó en un taburete de la barra con Alice en su regazo. Rose vino a la mesa para animar a Emmett, y Bella se sentó en la barra con Alice y Jasper.

"Tío, te gusta de verdad, ¿no?" Preguntó Emmett mientras yo miraba a Bella, y respondía asintiendo. Me miró y sonrió, y sonreí más aún. Pero entonces vi a un chico acercarse y sentarse a su lado. Qué pasaba con estos chicos. Mi cara debió reflejar mi furia porque Bella parecía confundida y luego miró a su lado para ver al chico nuevo repasando su...culo.

"Vamos, tu turno." Emmett me despertó de mi ensimismamiento. Continué con el juego, intentando desesperadamente no mirar a Bella. No quería saber si le gustó el chico. Si le gustó, no estoy seguro de poder manejarlo. No había manera de poder manejar aquello. Y nada le pasaría a ella con Jasper y Alice allí. Pero el juego no duró mucho más, y otra vez gané a Emmett.

"Hey, ¿dónde está Rose?" pregunté, dándome cuenta que ella ya no estaba con nosotros. Miré en la barra para verla riéndose incontrolablemente con Bella, y sentada en el taburete dónde antes se sentó aquel chico.

"¿Qué está pasando aquí?" preguntó Emmett una vez en la barra.

"Oh, simplemente Bella diciéndole a un tío que es lesviana para librarse de bailar que él. Ya sabes, lo normal." respondió Alice con risas. La risa de Emmet envolvió el lugar entero y miré a Bella en estado de shock mientras me reía con él. Quién imaginaba que fuera así. Nunca dejaba de sorprenderme.

"Buen trabajo, peque." dijo Emmett, dándole unas palmaditas en la espalda.

"Gracias, lo intento." respondió. Me reí en mis adentros del sarcasmo... era tan ingeniosa. "Entonces, ¿quién ha ganado?" Emmett quedó en silencio. "Me tomo eso como un Edward."

"Tío, siempre gana. ¿Por qué sigues insistiendo?" Preguntó Jasper con una risita.

"Cállate." Le gritó Emmet a Jasper. "Hey, tienen un karaoke aquí. Vamos a escuchar Rose."

"Oh, nosotros también vamos." gritó Alice levantándose de Jasper y tirando de él hasta la otra punta del bar.

"¿Quieres ir a ver?" pregunté a Bella. Estaba bien haciendo cualquier cosa que ella quisiera hacer.

"Bueno, me estaba preguntando si me enseñarías a jugar al billar." me preguntó, mirándome desde debajo de sus pestañas. Mi corazón dio un vuelco. Nunca antes me había mirado así y me gustaba...y ¡mucho! “Pareces ser lo suficientemente bueno para enseñarme."

¿Estaba ligando conmigo?

"Sí, claro. Será un placer. Vamos." Me lancé a la oportunidad de estar a solas con ella otra vez. Le ofrecí mi mano para ayudarla a bajar, la cual cogió sin vacilar, y la conduje hasta la mesa.

Coloqué las bolas y empecé a explicarle las reglas del juego pero me interrumpió. "Edward, sé cómo jugar, me defiendo. No hace falta que me expliques el juego entero. Sólo necesito ayuda con mis tiros." me dijo.

"Vale." dije, sintiéndome un poco estúpido. "Déjame romper primero y luego practicaremos un par de tiros."

Caminé hasta la otra punta de la mesa y me coloqué para romper. Tengo que admitirlo, ella en la otra punta de la mesa, era más que un poco distrayente. Pero con una gran demostración de concentración, rompí bastante bien, rompiéndolas en dos.

"Vale, ahora, ¿qué bola quieres intentar meter?" le pregunté- Señaló al 9. "Vale, prepárate." La observé mientras se inclinaba sobre la mesa, dejándome una fantástica vista de su trasero en esos mini shorts. ¡Edward! Me grité a mí mismo. Sabía que esa no era manera de tratar a una mujer. Pero luego, otra vez, las palabras de Emmet volvieron a mí.

Me puse detrás de ella y pegué mi cuerpo al de ella y deslicé mis brazos hasta los de ella. Desearía poder quedarme en aquella posición para siempre... bueno, a lo mejor hubiéramos cambiado un poco la posición... tranquilízate Edward, si te excitas lo notará.

Dejé que mis labios apresaran su lóbulo, al igual que ella había hecho antes. "Ahora agáchate...aquí." Dije, agachándola un poco más. "Bien, ahora metámosla en el agujero." Dije con mi voz más sexy, deseando que entendiera la insinuación.

Estoy bastante seguro de que funcionó porque estaba congelada delante de mí. "Aquí, te ayudaré a meterla." Dije en un tono que incitaba sexo. Quería que su mente fuera directamente al tema... justo dónde estaba la mía. "¿Estás preparada?" Pregunté, podía sentir su cuerpo temblar debajo del mío debido a su fuerte respiración. Me encantaba poder tener ese efecto en ella.

Ella simplemente asintió y juntos, dimos a la bola. La bola 9 fue directa al agujero, cómo sabía que haría. Me aparté un poco de ella, sólo lo justo.

"¿Lo ves? Fácil, ¿verdad que lo es?" Dije con una sonrisa.

"Creo que ha sido más difícil para mí que para ti." Me dijo. Si ella supiera lo que tuve que controlarme. Estuve tan tentado de tirarla en la mesa y empezar a hacerle el amor.

"Bueno, la práctica hace la perfección. Y hay muchas bolas que necesitan tu ayuda." Dije con una sonrisa torcida... pensando en un par de bolas concretas que podía ayudarla. Estaba bastante seguro que entendió el mensaje porque se le cayó el palo de billar donde yo estaba.

Lo recogí y se lo devolví. El resto del tiempo, seguí ayudándola más de lo necesario, hasta que no quedó una sola bola. Incluso la ayudé a meter la bola blanca.

"Tienes talento natural." Le dije mientras dejaba el palo aparte.

"Sí, seguro." Se rió y no pude hacer otra cosa de unirme a aquel sonido musical.

"Hey chicos, venid a ver a esta gente cantar, ¡es bastante entretenido!" Dijo Jasper.

Bella y yo fuimos y nos quedamos en la pista de baile mientras que alguien en el escenario cantaba una versión horrible de la canción de Elvis " Burning Love". No pudimos hacer otra cosa que reírnos de ello. Era tan malo.

"Hey" Dijo Alice mirándonos. "Os apunté a los dos para cantar, y creo que sois los siguientes." Bella inmediatamente dejó de sonreír y tomó el aspecto de estar a punto de desmayarse.

"¿Qué?" Preguntó pareciendo aterrorizada.

"Oh, vamos, tienes una voz impresionante. Los dos la tenéis. Y es una canción que ambos conocéis. ¡Va a ser tan divertido!" Dijo, y se fue.

"Vale, los siguientes son Bella y Edward. Subid aquí chicos." Anunció el DJ. Me miró, asustada, pero la sonreí, cogí del brazo y llevé hasta el escenario.

Teníamos cada uno su propio micro y la música empezó. Voy a matar a mi hermana. Pero tengo que admitirlo, encajaba perfectamente, lo que lo hacía un poco más divertido.

Empecé con la parte que cantaban The Temptations:

I'm gonna do all the thing for you
A girl wants a man to do
Oh, baby (Oh, baby)
I'll sacrifice for you
I'll even do wrong for you
Oh, baby (Oh, baby)

Every minute, every hour
I'm gonna shower you
With love and affection
Look out, it's comin' in your direction
And I'm gonna make you love me

Oh, yes I will
Yes I will
I'm gonna make you love me
Oh, yes I will
Yes I will


Bella cantó la siguiente estrofa:

Look here
My love is strong, you see
I know you'll never get tired of me
Oh, baby (Oh, baby)

And I'm gonna use every trick in the book
I'll try my best to get you hooked
Hey, baby (Hey, baby)
And every night, every day

I'm gonna say
I'm gonna get you, I'm gonna get you
Look out boy, 'cause I'm gonna get you
I'm gonna make you love me

Oh, yes I will
Yes I will
And I'm gonna make you love me
Oh, yes I will
You know I will


Dio unos pasos hacia mi mientras cantaba la siguiente parte. Casi monto una tienda de campaña en mis pantalones en esos mismos momentos.¡ La manera en la que me estaba mirando era impresionante!

Every breathe I take
And each and every step I make
Brings me closer, baby
Closer to you
.

Rodeé su cintura con la mano que no estaba sujetando el micro, y canté mi parte.

And with each beat of my heart
For every day we're apart
I'll hunger for every wasted hour


Cantamos la última parte juntos.

And I...
Every night
And every day
I'm gonna get you, I'm gonna get you

Look out, 'cause I'm gonna get you
I'm gonna make you love me
Oh, yes I will

Yes I will
I'm gonna make you love me
Oh, yes I will
Yes I will

I'm gonna make you love me
Oh, yes I will
Yes I will

I'm gonna make you love me
Oh, yes I will
Yes I will


El público estalló en aplausos y silbidos. Bajamos del escenario para ser abrazados por todos nuestros amigos.

Nos quedamos allí un par de horas más, escuchando otras personas cantando y riéndonos de ellos, o realmente disfrutando. Me quedé al lado de Bella el resto de la noche y andamos y nos reímos mucho. No recuerdo la última vez que me lo pasé tan bien.

"Hey, ¿te apetece hacer 1 partida de dardos?" le pregunté, buscando cualquier excusa para rodearla otra vez con mis brazos.

"Solo si no hay nadie alrededor a quien pueda matar." se rió." No soy muy buena."

"No te preocupes, yo te enseño." le aseguré, y la cogí de la mano para conducirla hasta el bar.

"Hey, ¿nos puede dar los dardos por favor?" le pregunté al chico que antes se había quedado mirando el culo de Bella.

"Claro." dijo con una sonrisa." Me quedaré con la chica a modo de pago." dijo mirando a Bella.

"¿Perdona?" pregunté, mi expresión ahora era de furia y enojo.

"Quiero pasármelo bien con esta dulce inocente chica. Me juego lo que quieras a que nunca la han tocado. Quiero tocarla por primera vez."

Me dirigí hacia él, preparado para darle su merecido cuando Bella me empujó y me apartó. "¿Cuál es tu problema enfermo mental?" Le gritó. Le abofeteó en toda la cara. "¿Cómo te atreves a hablarme así?".

"Oh, vamos cariño. Sólo es para divertirme. Siempre son las más inocentes las más estrechas."

Eso era todo. Eché hacia atrás mi brazo derecho y lo dejé volar, dándole un buen puñetazo en toda la cara. Estaba en el suelo, con la nariz sangrando.

"Vámonos, salgamos de este infierno." Dije, rodeando la cintura de Bella con mi brazo y acercándomela. Ningún otro se acercaría a ella esta noche, ¡NI UNO!

Seguía furioso incluso cuando estábamos ya en el Jeep. Me negué a dejar a Bella, y apretaba con fuerza mi mandíbula, parecía que estuviera a punto de romperse de tanta fuerza. Ese enfermo hijo de puta. ¿Cómo se atrevió a pensar de Bella así? Sólo quería volver y terminar aquello que había empezado...

"Edward, ¿estás bien?" me preguntó Bella muy preocupada.

Miré abajo y sonreí lo mejor que pude aunque mi furia continuaba. Pero sabía que se daría cuenta de que era una sonrisa forzada.

"Gracias." me susurró. Aún no estaba listo para hablar de aquello, simplemente cogí su mano izquierda, la besé, y seguí mirando por la ventana.

Cuando llegamos a casa ya era la 1:43 am. Todos nos dimos las buenas noches y nos fuimos a nuestras habitaciones separadas.

"¿Quieres darte una ducha antes de ir a la cama?" pregunté a Bella, sabiendo que ella prefería ducharse por la noche.

"Eso sería genial." Contestó con una sonrisa. "No te importa que duerma en tu habitación otra vez, ¿no?" me preguntó. ¿Estaba loca? No había otra cosa que deseara más. Bueno, había un par de cosas que deseaba más, pero todas ellas le concernían a ella, y sin ropa... ¡COMPÓRTATE! me grité a mí mismo.

"No del todo." contesté mientras le besaba la mejilla. NO pude evitar besarla en algún sitio. "me cambiaré mientras que estés en la ducha."

"Uh-huh." fue todo lo que dijo cuando se dio la vuelta para irse al baño.

Me puse rápidamente el pantalón del pijama y me quité la camiseta. Lancé la ropa sucia y me tumbé en la cama, esperando a mi ángel. Cuando salió de la ducha, me sonrió y se tumbó en su lado de la cama. Me encantaba que compartiéramos cama. Aunque nada más, por lo menos compartíamos esta pequeña cosa. Esto era nuestro.

En cuanto estuvo en la cama, la abracé. "Bella, siento todo lo que te dijo ese chico." Estaba tan asqueado de él. Me hizo odiar que estuviéramos en el mismo grupo de espécimen mientras que el era...escoria.

Para mi disfrute me abrazó, fuertemente. "Está bien. Soy una chica mayor. Pero fue todo un detalle por tu parte que me ayudaras." me dijo, pareciendo que ya no le afectara el tema. Tenía razón. Hoy había demostrado que podía cuidarse ella solita.

"Me sorprendió bastante que pudieras hablar con tanta fuerza y veneno." le dije sinceramente. Nunca la había escuchado hablar así. Fue un descubrimiento. Me hizo pensar en que otras cosas salvajes seguí escondiendo debajo de esa apariencia exterior inocente.

"Bueno, creo que aprenderás un par de cosas nuevas sobre mí este verano." me dijo con un guiño. Estaba jugando conmigo...y me gustaba.

"En ese caso, no puedo esperar." ronroneé en su oído. De verdad, no podía. De repente quería saber todo de esa mujer.

Se tumbó detrás de mí y me incliné sobre ella para apagar la lámpara de la mesilla. Rocé mi torso contra el suyo a propósito, y luego me tumbé. Cerní mis brazos en torno a su cintura, queriendo protegerla para siempre. Pero se congeló en mis brazos. A lo mejor, no debí haber hecho eso. ¿Debería apartarme? Me empecé a asustar.

"Solo quería asegurar de que estás a salvo." le dije.

"Siempre estaré a salvo contigo." Me respondió con una dulce voz. Le di un fuerte apretón y la dejé dormirse.

Nunca estuve seguro de si el paraíso existía. Nunca fui demasiado religioso. Pero estando tumbado ahí, con Bella entre mis brazos, no importaba. Este era mi paraíso. El único que siempre quise. Si mis brazos estuvieran para siempre vacios, mi corazón posiblemente se rompería. Algo me ha pasado en estos dos días que me ha cambiado completamente. Sentía como que Bella era mi vida ahora. Ella era una droga. La heroína para mi adicción. Y no la conseguiría de ninguna otra manera.

(N/T: La letra de la canción traducida está en el capítulo anterior -Bella POV con el mismo título-)

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ahora si... estos han sido mis 'señales de vida' por hoy... no olviden que l@s quiero un montón...
mmmmm en cuanto al fic solo les puedo decir que esto es apenas el inicio, habrá mucho, muchisimo más y claro de lo que a todos nos gusta muajajaja...
CUIDENSE MUCHISISISISIMO!!!, suspiren y...
Nos leemos pronto!!


Bellany G.
**Muerta sin ti**


pdta. POR FAVOR REVISEN EL COMENTARIO EN "ACUERDO PERFECTO" ES MUY IMPORTANTE PARA MI... GRACIAS

Capítulo 15. Golpeada y Marcada


† Bella POV

La luz de la mañana llenó la habitación y trajo con ella la espantosa sensación de la realidad. Gruñí decepcionada, tratando de aferrarme a mi maravilloso sueño. Aún no estaba lista para despedirme de él...de ese increíble y maravilloso sueño. Mis manos se revolvieron entre las sabanas de la cama de la habitación de huéspedes y mi ceño se frunció en conjunción. No me había dormido en la habitación de huéspedes. Mike me golpeó y me había quedado dormida en el suelo. Debía hacerlo... ¿Verdad?

Un intoxicante y dulce aroma llenó mi nariz. Era perfecto. Era él.

Mi cabeza me daba vueltas y mi corazón latía alocadamente mientras comenzaba a sentirme ansiosa. Era real. Estaba en Forks – devuelta, conmigo. Había conocido a Allie. Me había salvado de Mike. Se había quedado conmigo la noche entera.

-Respira, Bella,- Rió a mi lado. Mis ojos se abrieron de golpe y me encontré con sus ojos dorados. Respiré una bocanada de aire. El cálido oxigeno era un alivio para el ardor dolor que no había notado hasta que él lo señalo. Se inclinó para rozar sus labios con los míos y sentí mi cabeza dar vueltas y mi visión nublarse hasta que mis ojos se cerraron.

-¿Bella?- Mis ojos se abrieron. Nuevamente se rió, -¿Qué voy a hacer contigo?

-¿Llevarme lejos de aquí?

-¿Es una petición o una demanda?- Murmuró mas para sí mismo, acercándome a su abrazo.

-Una demanda,- Respondí inmediatamente. El se sonrió.

-Bueno, entonces empaca tus cosas y te llevaré a mi casa,- Susurró en mi oído, enviando descarga a mi columna. Quería desesperadamente tomar las maletas e irme con el ahora mismo. Cuando sus labios rozaban mi mandíbula casi podía recordar la razón por la que me quedaba.

Vagamente.


Allie.

-Quiero Edward. Créeme que quiero--

-Lo sé,- Me interrumpió. Su rostro estaba escondido contra mi cuello, pero pude notar la tristeza en su voz, -No puedes sacar a Allie de su casa. Deja que primero conozca a la familia, después se lo dices a Mike. Dejas que Allie se acostumbre y luego haces las maletas.

-Edward, hay tanto por hacer,- Susurré, girando mi rostro hacia él. Edward levantó su cabeza para mirarme a los ojos, acariciando mi mejilla suavemente con el dorso de su mano, -Necesito conseguir un abogado, llenar el papeleo, decírselo a Mike…

-Ya conseguimos un abogado para ti, Bella.

-Ustedes...- Le miré con los ojos abiertos ante la sorpresa, -¿Cuando?

-Ayer por la noche fui a la casa, luego de que te durmieras,- Abrí mi boca para recordarle que me había prometido que no se iría. El alzó un dedo y lo apoyó sobre mis labios, -Fueron apenas unos minutos, Bella. Necesitaba decirles que Allie iría hoy y le pedí a Carlisle que se pusiera en busca de un buen abogado para ti.

-No va a costar demasiado ¿Verdad?- Conociendo a Edward, lo seria, -No tengo tanto como--

-Bella, por favor,- Sonrió, rozando sus labios contra mi frente antes de levantarse grácilmente de la cama. -Nosotros vamos a pagarlo. Sin peros,- Dijo antes de que pudiera abrir mi boca, -Piensa en Allie si no quieres aceptarlo. Es el mejor abogado del estado. Esto se habrá terminado antes de que tengas tiempo de pensar las cosas.

Le vi una seria expresión en su rostro, como si un terrible pensamiento se hubiese cruzado en su mente. Buscó en sus bolsillos, sacando un objeto plateado y delgado. -¿Qué es eso?

-Una cámara,- Murmuró, jugando con los botones de la misma. Entonces me miró con una nerviosamente. -Lamento tener que pedirte esto, Bella, pero necesito sacar fotos de tus heridas. Necesitamos las pruebas del abuso.

Las palabras sonaban tan formales. No me gustaba la idea de mostrar frente a un jurado lo que Mike me había hecho. Para que todos lo vieran...para que Allie lo viera. Se enteraría de las horribles cosas que Mike me había hecho. Nunca lo volvería a mirar de la misma forma. Una parte de mi se alegraba ante esa idea.

-Está bien,- Susurré con mis ojos fijos en mis manos. En un instante su mano estaba debajo de mi mentón, levantando gentilmente mi rostro para que pudiera verle.

-Lo siento, Bella.

-Lo sé,- Murmuré encantada por sus ardientes ojos, -¿Me cambio…aquí?

-¿Cambiarte?- Su ceño se frunció.

-Sí,- Murmuré, tomando el ruedo de mi remera. -Querías sacar fotos de todo ¿Verdad?-

-Bella,- Me miró achicando sus ojos, su expresión se endureció, -¿Qué más hizo?

Me había lastimado repetidas veces el día anterior a que Edward apareciera. La noche anterior, simplemente me había golpeado y lanzado al suelo, pero anteriormente había sido mucho peor. Me había atacado, golpeándome hasta que casi no podía respirar. Me dolía respirar, incluso ahora. Edward no se había percatado de cuanto me había dolido el cálido abrazo de Alice. Un simple abrazo me hacia revivir el dolor.

Mis manos se enredaron en el borde de la remera, levantándola lentamente, revelando las marcas que había debajo de la prenda. Había unas violáceas alrededor de mis costillas y estomago. Las marcas negras de las manos de Mike estaban regadas por mis costados. Habían rasguños, sobresalían y estaban teñidos de un brillante rojo carmín, dos días después de hechas. Miré al suelo, aterrorizada de ver el rostro de Edward. Espere oír sus bufidos o gruñidos, como solía reaccionar.

Inevitablemente, alcé mis ojos para verlo.

Edward no estaba allí.

-¿Edward?

Escuché un estruendo en la otra habitación y me puse de pie de un salto. Corrí por el pasillo, acomodándome la remera en el trayecto. Solo podía asumir de donde había provenido el ruido. De la habitación. De la habitación de Mike. De la habitación donde Mike aún seguía inconsciente en el suelo.

O eso esperaba.

-¡Edward!- Gritó Alice, peleando por detenerlo contra la pared. Edward la empujaba, tratando desesperadamente de pasar. Sus ojos estaban fijos en su blanco; el cuerpo inconsciente de Mike. Sus ojos destellaban una furia que nunca había visto antes. Unos primitivos gruñidos salían de su pecho. Alice comenzaba a perder control sobre él. -¡Edward! ¡Detente!

-¿Edward?

Los ojos de Alice volaron hacia mí, -¡Bella! ¡Ayuda!

Al escuchar mi nombre, los ojos de Edward se posaron en mi tembloroso cuerpo. Instantáneamente dejo de pelear contra Alice, dejando caer sus brazos a los costados de su cuerpo. Sus ojos se llenaron de culpa y vergüenza, mientras los fijó en la ventana, -Lo siento, no debí…- Tartamudeó. No estaba segura de haberle oído antes tartamudear frente a mí, -No pude controlarme. Alice, no viste lo que hizo…

-Edward, yo-- Él le interrumpió.

-¡No viste lo que ese bastardo le hizo!

-Edward, por favor clámate,- Le rogué.

Instantáneamente me sentí más relajada. Unos instantes después Jasper entró a la habitación. Me voltee para sonreírle agradecidamente.

-Jasper,- Susurró Alice aliviada, caminando para abrazarle. -Gracias.

Ella se volvió hacia Edward, -Tuviste suerte de que estuviéramos camino aquí cuando Bella decidió mostrarte las otras…heridas,- Apuntó Alice, -Lo habrías matado.

-Con gusto,- Dijo fríamente.

-Bella,- Alice se dirigió a mí, ignorando la respuesta de Edward, -Yo tomaré las fotos. No creo que Edward pueda soportarlo.

-Está bien, Alice,- Asentí rápidamente. Después de la reacción de Edward, estaba feliz de dejar que Alice tomase las fotos, -Gracias.

-Jasper, por favor, mantenlo calmado,- Le pidió Alice, -Y sácalo de esta habitación. Si va a atacarle cada dos segundos, al menos que corra un poco.

Alice tomó la cámara de las manos de Edward y me tomó de la mano, llevándome fuera de la habitación. Caminamos por el pasillo, hasta la habitación de huéspedes. Me levanté la remera y Alice cerró la puerta tras nosotras.

-OH, Bella,- Suspiró, -Tu espalda.

-¿Tan mal esta?- Murmuré, tratando de mirar, -No puedo verla...Solo se cuan mal se ve el frente.

-Es…- Su voz sonaba entrecortada, -Esta casi tan mal.

Escuche unos suaves clicks y unas brillantes luces me rodearon mientras Alice sacaba imágenes de mi espalda. Me quedé dura, sintiéndome expuesta. Me sentía mal, sucia…sentí mi ira hacia Mike ir en aumento a causa de la creciente vergüenza. Cerré mis ojos cuando el flash dio en mi rostro, tratando de bloquear los horribles recuerdos.

-La última,- Susurró y el flash iluminó la habitación una vez más. -Listo.

-Gracias, Alice,- Murmuré acomodándome la remera, -Lamento...haberlo enfadado. Se lo mucho que te cuesta mantenerlo calmado.

-Bella, no te disculpes por lo que Mike te ha hecho.- Alice me abrazó, suavemente esta vez, -Y está bien. Estábamos muy cerca…había tiempo de sobra. ¡Diablos! Me habría encantado ayudarle a Edward, pero...

-No es la mejor forma de hacerlo.

-No, no lo es,- Dijo con una triste sonrisa en sus labios.

-¿Va a…despertarse pronto?

-A decir verdad, en unos pocos minutos,- Su expresión se oscureció, -No va a recordar nada de lo que sucedió. Voy a moverlo a su cama para que crea que se quedo dormido.

-¿El no...?

-No,- Comenzó, mordiéndose su labio inferior, -Por eso esta Jasper aquí. Podrás hablar con Mike ¿Verdad?

-Sí.

-Jasper estará aquí para controlar el temperamento de Mike,- Me ofreció una pequeña y confiada sonrisa. -El no se podrá poner violento. Estará tranquilo y razonable…al menos por fuera. Déjale saber que te quedaras en la casa para hacer los arreglos legales. No le digas sobre Allie.

Asentí suavemente mientras le seguía hacia el pasillo. Edward esperaba afuera de la habitación y me tomó en sus brazos en cuanto salí. -No te vayas.- Susurré acercándome más a él.

-No estaré lejos,- Murmuró en mi cabeza. -Alice lo está poniendo en su cama.- Alcé mi rostro para ver que Alice se había ido. Aún tenía que acostumbrarme a sus silenciosos movimientos. -Se despertara en breve. Estaré cerca. Jasper estará controlando sus sentimientos. Todo estará...

-Bien.- Terminé la frase por él.

-Edward, apúrate.- Habló Alice tras nosotros.

-Estaré cerca,- Me aseguró, nuevamente. Me besó en los labios y yo cerré mis ojos perdiéndome en el beso. Un segundo después, había desaparecido.

_________________________________

mmmm... este cap. me ha hecho llorar mucho, no me imagino la impotencia de ver al amor de tu existencia haber sido maltratada así, si antes respetaba a Edward por ser 'el vampiro' que es, ahora es mucho más, mira que aguantarse y no matarlo solo por verla... él si que vale la pena!!! (dale no es elgo nuevo, pero si algo digno de decir millones de veces o no??)
bueno, chicas una actualización más y es todo por hoy... como les digo tengan paciencia y que su cariñito por mi no disminuya (miren que no es chantaje pero si que lo necesito), siganme suspirando y espero (por fis!!! por fis!!!) que mañana nos veamos...
CUIDENSE!!! (esto es lo que pasa cuando asustan a una bobítica como yo, si antes la paranoia era mi amiga... ahora duerme conmigo!!!), suspiren por fis y...
Nos leemos pronto!


Bellany G.
**Estar sin ti no es vida**


pdta. POR FAVOR REVISEN EL COMENTARIO EN "ACUERDO PERFECTO" ES MUY IMPORTANTE PARA MI... GRACIAS

ESA NANA


Capítulo 10. Progreso de Relaciones


“¿Estás seguro de lo que me estás preguntando Edward? Porque tú realmente podrías ganar el concurso solo”

Asintió y me dio una mirada de súplica. ¿Ahora cómo se supone que iba a negarme cuando se veía tan mono?

Suspiré “Va-le”

“¿Qué era lo que estabas intentando tocar hoy en clase Bella?”

“Ahhh...no lo sé todavía. Sólo era una melodía desconocida que estaba canturreando en la ducha el día que tú decidiste que sería divertido robar mi ropa”

Vi como el color rosado del sonrojo subía por sus mejillas. ¡Edward se había ruborizado!

“Creo que deberíamos usarla, solo escuché la pequeña parte que tu tocaste en clase pero suena realmente dulce y calmada, era casi una-”

“Una nana” añadí sonriendo.

“Exacto. Estoy seguro que puedo conseguir que mi madre nos consiga un piano para poder practicar en nuestro tiempo libre”

Eso me recuerda...

“¿De verdad? Y ¿Cómo haría tu madre eso?”

“Ah” lo había pillado. Vi como levantaba la mirada como si estuviera intentando pensar algo que decir.

“¿Edward? ¿Quién exactamente es tu madre? ¡Y no me mientas!”

“Su nombre es Esme”

“¿Esme?” le urgí.

Suspiró “Esme Cullen”

“Wow Edward, ¿Por qué no me dijiste que tu familia era dueño de una de las mejores universidades de la nación? Y realmente ya lo sabía”

“¿Lo sabías?”

“Bueno sí, primero la mujer de recepción iba a decir Señor Cu-, después Alice casi lo dice pero tú la interrumpiste, y entonces me dijiste que esta habitación estaba especialmente reservada para ti. Si estabas intentando mantenerlo en secreto, no funcionó porque me había hecho una idea de eso desde que cortaste a Alice. Solo pensé que me lo dirías cuando estuvieras preparado”

Me miró “Me daba igual decírtelo ahora, pero otros intentan aprovecharse de mí por eso. Ya sabes, me absorberían pidiéndome favores y cosas. Quería ver si tu aún me querrías si no saberlo”

Sonreí “Edward, sabes que puedes ser dulce cuando quieres, y es lo mismo si tu decides ser tacaño”

Se rió para sí mismo “Lo sé” entonces me dio una de sus miradas pícaras “Bella, ¿Qué es lo que hay en tu camisa?” preguntó, señalando mi frente.

Alcancé su mano y entonces me di cuenta “Eh, ¡No hay nada en mi camisa!”

Entonces, antes de que pudiera pararlo, me alcanzó y empezó a hacerme cosquillas. Si había otro gran fallo que tenía era que tenia muchísimas cosquillas. Estaba explotando en risas cuando atrapé sus manos, intentando que parara. Terminé rodando por el sofá, empujándolo conmigo. Cerré los ojos y aún me reía cuando paró.

Abrí los ojos y di un grito ahogado. Su cara estaba a menos de 3 cm de la mía y me había inmovilizado al tener cada una de sus piernas a cada lado de mi cuerpo.

Me encontré a mí misma queriendo cerrar ese espacio entre nuestros rostros pero al final terminé permitiéndome que saliera un bostezo.

Se rió “¿Hora de irse a la cama?”

Qué vergüenza. Asentí y fui a empujarlo cuando algo se movió en mi línea de visión.

Di un grito ahogado. Jacob estaba en la habitación. Vi como se acercaba y pillaba por sorpresa a Edward ya que lo empujó, apartándolo de mí.

Me senté y empecé a separarme de él, intentando evitar la mirada deslumbrante que me estaba dando. Miré detrás de él para ver a Edward levantándose pero Jacob no se dio cuenta de ello porque seguía mirándome.

“¿¡Qué crees que estás haciendo!?” me gritó.

“¿Qué quieres decir?” Chillé.

“¿¡Que qué quiero decir!? ¡Entro para ver a mi novia en ropa interior con un tío el cual también está en ropa interior encima de ella! ¡Quién sabe lo que estaríais planeando para hacer después! ¿¡Y tú me preguntas que qué quiero decir!?”

Vale, ahora es mi turno para enfadarme. Miré detrás de él para ver a Edward ya levantado y acercándose a la cocina.

“¡Vale! Primero de todo” empecé, poniéndome de pie “date cuenta. Eso son bóxers no ropa interior. Segundo, soy tu ex-novia. Traducción: ¡Ya no soy tu novia!, Tercero, ¡puedo hacer lo que quiera cuando me venga en gana! Tu no mandas sobre mí, y por último, ¿¡Cómo demonios has entrado aquí!?”

Parecía que se volvía más y más monstruoso con cada comentario que hice, pero cuando pregunté lo último, sonrió con satisfacción. “Tú nunca cierras la puerta, pero a lo que voy, ¿No creerás realmente que va a cambiar por ti? ¿No?”

Sentí mi cuerpo tensarse “¿Cuánto tiempo llevas ahí Jacob, espiando?”

Por el rabillo del ojo vi a Edward volver de la cocina trayendo una barra de pan congelada. Luché contra la urgencia de sonreír.

“No importa cuánto tiempo estuviera ahí, solo importa lo que escuché”

Sonreí con sorna “Bien, espero que hayas disfrutado escuchando y pensando en mi vida, porque ahora, vas a tener mucho tiempo pensando en la tuya, en la cárcel”

Parecía confuso “¿Qué?”

Asomé una inocente sonrisa dulce al ver cómo Edward estrellaba la barra de pan contra la cabeza de él demasiado fuerte. El sonido llenó la habitación. Jacob se desmayó en un instante.

“Llama a la poli”

Vi como Edward marcaba el número y les explicaba la situación.

Fui hasta el sofá mas lejano del cuerpo de Jacob y me senté mientras Edward esperaba en la puerta.

Unos pocos minutos después, dos polis entraron rápidamente a la habitación.

Me levanté y caminé hacia ellos. Respondí un montón de preguntas que ellos me preguntaban sobre los hechos.

Después de un momento, nos dijeron que Jacob estaría consciente en unos minutos y que se quedarían con él toda la noche aunque no podían encerrarlo en la cárcel porque no había causado daños y había ausencia de pruebas. Podía sentir que la decepción acudiendo a mi rostro.

Cuando iban a irse, vi que uno de los dos hombres nos dio una última mirada divertida a mí y a Edward, me ruboricé cuando me di cuenta de que estaba mirando nuestros bóxers.

Cerré la puerta, con llave, y me giré para encontrarme a Edward aún de pie donde lo había dejado. Prácticamente, corrí hacia él, lo estreché en mis brazos y pasé éstos por su cintura.

“Muchas gracias Edward” murmuré contra su pecho.

Me devolvió el abrazo y murmuró en mi pelo “El placer es todo mío”

No me sorprendí de ver a Alice y a Rosalie en mi armario en mi habitación cuando me levanté. Me puse la ropa que me habían sacado de allí sin discusiones y caminé hacia la cocina para coger algo para comer.

Estaba, sin embargo, sorprendida de ver un tazón de cereales junto con un papel al lado conteniendo mi nombre.

Bella

Te veo en el almuerzo

Edward

Me quedé pasmada ante su perfecta caligrafía. Nunca dejaba de sorprenderme.

Una enorme sonrisa se cruzó en mi cara cuando terminé de leer la nota.

Cogí mi comida y me giré para ver a Alice sonriendo como una idiota y a Rose con una divertida expresión en su rostro.

“¿Qué?” pregunté.

Alice me guió hasta una silla y empecé a desayunar.

“Edward nunca le hace el desayuno a nadie que no sea él” dijo, como si estuviera respondiendo a mi pregunta.

“Va-le” dije, preguntándome adónde quería llegar.

“¿No lo pillas Bella?” preguntó.

“¿Pillar el qué?”

Arrojó sus manos como gesto de frustración “Puedes llegar a ser tan tonta a veces”

Me encogí de hombros y me terminé los cereales. Fui a llevar el tazón a la cocina y cuando volví, Emmett, Jasper, y Jayden ya estaban allí.

“¡Bella!” Chilló Emmett, dándome un abrazo de oso “¡Cuánto tiempo!” era como un gran niño pequeño.

“Emmett, ha sido menos de un día”

“Mucho” replicó, bajándome y dándome golpecitos en la cabeza.

Cogí mis cosas y agarré la mano de Jayden cuando caminábamos fuera de la habitación.

En nuestro camino para la primera clase le dije lo que había pasado la pasada noche, pero él solo parecía recordar:

“¿Edward Cullen lo golpeó?” parecía sorprendido.

No sabía si me tenía que mosquear ante tal comentario o no.

“Sí, lo hizo. ¿Por qué tanta sorpresa?”

“Nada” Estaba pensativo por un momento cuando caminábamos hacia la clase. Di un suspiro de alivio cuando me percaté de que Jacob no estaba ahí.

Durante la clase, tuve que despertar un par de veces a Jayden por que se había quedado dormido.

“¿Qué pasa Jayden?” Pregunté.

“Prácticas de baloncesto esta mañana. El entrenador nos está haciendo trabajar duro por que nuestro primer partido es la semana que viene. No he dormido suficiente.” murmuró.

Cuando la clase terminó salimos de la clase juntos “¿Puedo volver a verte después de clases en tu coche? Quiero llevarte a un sitio”

“Vale” Alcancé a darle un rápido beso pero al final terminó siendo un poco largo a lo que pretendía ser.

El día pasaba absolutamente bien, tenía la sensación de que la ausencia Jacob se notaba.

Para la hora del almuerzo todo el mundo ya estaba sentado en sus mesas cuando yo entraba al comedor. Cogí algo de comida y prácticamente salté a la mesa, cayendo en el asiento de al lado de Edward.

Me sonrió y le devolví la sonrisa, diciendo un rápido ‘Hola’ a todos los de la mesa. Escuché como hablaban de los acontecimientos de la noche pasada. Edward se los debió contar.

Terminé de comer, me iba a levantar con la bandeja para tirarla cuando alguien puso su mano en mí.

“Yo lo haré” dijo con una aterciopelada voz.

Miré sobresaltada como Edward cogía nuestras bandejas y las tiraba. No era posible que alguien pudiera cambiar tan rápido. Miré a Alice, la cual me estaba sonriendo.

“¿Lista?” preguntó Edward. Pude adivinar que iba a caminar con él hoy para ir a la clase. Asentí y cogí mis cosas.

Pasamos todo el tiempo de la clase para trabajar en la pieza del concurso. Le canté bajito la canción y él iba añadiendo sus propias notas a ella. ¡Podía decir que iba a sonar fantástica!

Cuando la clase terminó, caminamos hacia la puerta juntos para encontrarnos con una rubia distinta que la de ayer esperando fuera.

“¡Eddie!” Chilló, arrojándose hacia él.

Puse los ojos en blanco y miré para ver una mueca en el rostro de Edward cuando luchó por separarla de él.

“¿Qué va mal Eddie? ¿No quieres venir a mi cuarto?” preguntó, poniendo lo que yo creo que ella pensaba que era una sonrisa seductora.

Tuve que poner una mano en mi boca para evitar reírme

Vi como Edward se agarraba la parte de atrás de su cuello y suspiró “Er… no gracias” ¡Entonces se separó de ella!

Estaba impresionada. Él se había dado la vuelta de verdad. Me volteé para ver la expresión en el rostro de ella y estallé en risas.

Edward me miró con una mueca de furia “Yo no lo encuentro tan gracioso gracias”

Me calmé “Lo siento, pero fuiste un gran amigo” dije, dándole palmaditas en la espalda.

Sonrió y me cogió la mano para ponerla alrededor de su cintura, y luego puso su brazo por encima de mis hombros.

¿Los amigos pueden cogerse así, verdad?

Sin embargo, quité mi mano cuando el edificio de las habitaciones se veía a lo lejos. Él, viendo a Jayden apoyado en mi coche, la quitó también. Cogió mis libros y me dijo adiós con la mano. Suspiré y le devolví la despedida.

“¿Y adónde vamos a ir Jayden?” pregunté entrando en mi coche.

“Quiero mostrarte mi lugar. Comparto un piso con un amigo mío no muy lejos del campus”

“Ah, vale” seguí sus indicaciones y aparqué en frente de un maravilloso apartamento complejo.

“Este lugar es precioso, ¿Cómo puedes permitírtelo?” pregunté, examinando el exterior.

“No has visto el interior aún. Mis padres lo pagan.”

Cogimos el ascensor y el apartamento por dentro era aún más maravilloso. Era muy espacioso.

“Vamos, veamos la tele” dijo, empujándome hacia el sofá enfrente de la televisión.

“Vale, pero tengo que volver pronto, tengo deberes”

Asintió comprendiéndolo. Había maratón de Psych (una serie de Tv), mi serie de televisión favorita desde siempre, así que terminé quedándome más tiempo de lo esperado. Ambos estábamos tumbados en el sofá, yo con mi cabeza apoyada en su pecho y riéndonos.

Eché una miradita a la hora y mis ojos prácticamente salieron de mi cara.

“¡Santo Dios! ¿¡Las 11:00 pm ya!?” Empecé a sentarme pero él me volvió a atraer hacia abajo, poniendo sus manos en mi cara, y comenzó a darme besos por el cuello, lentamente marcando el camino hasta mi boca. Al tiempo que alcanzó mi boca, yo estaba extremadamente ansiosa y me lancé hacia el beso con un poquito de más fuerza que la necesaria. Podía sentir como se reía.

Antes de saberlo, nos perdimos en el beso y tuve que recordarme de apartarme y respirar. Sonreí.

“Vamos Jayden, nos tenemos que ir, tú aún tienes que recoger tu coche del campus” le recordé.

Gimió cuando lo aparté.

Entré en el coche y conduje rápidamente hasta el campus con una mano apoyada con la de Jayden todo el camino.

Aparqué y le di a Jayden un beso de despedida antes de irme corriendo a mi habitación, mientras él iba a por su coche. Estaba extremadamente ansiosa de entrar a mi dormitorio y tenía el presentimiento de que algo iba a ocurrir cuando viera a Edward otra vez.

Abrí la puerta para encontrarme a Edward tumbado en el suelo haciendo los deberes. Levantó la cabeza para verme entrar. Parecía triste.

Rápidamente me quité los zapatos y me senté a su lado “¿Qué te pasa Edward?”

Sonrió, pero se le veía forzado “Nada” replicó, mirando abajo.

Levanté su barbilla con mi dedo para poder mirarlo fijamente a los ojos, intentando encontrar mi respuesta “¿Por favor, me lo cuentas Edward?” dije pestañeándole.

Sonrió “Bueno si te pones así… y tú prometiste ayudarme…” pude sentir un raro escalofrío en la boca del estómago ante la última frase que dijo.

Se sentó y me miró de frente.

“Empieza” le urgí

“Bien, hay una chica…” ¡Lo sabía! “que pienso que de verdad me gusta”

¡Él ya ha encontrado a alguien! No pude evitar sentirme un poco celosa Ella debe ser guapa.

“Ella es preciosa” ah, ahí está.

Él aún hablaba “ muy elegante. Mo la conozco de hace mucho pero mis sentimientos hacia ella son muy fuertes. Tengo miedo de que piense que soy un asqueroso. Quiero decir, que estoy nervioso porque esto son sentimientos nuevos para mí.

Me burlé “¿Es ese solo el problema? Porque si es eso sol-”

“Espera” me cortó “Déjame terminar. Ese no es el único problema. El gran problema es que ella tiene novio y parece que le gusta mucho” me dijo mirándome fijamente a los ojos como si estuviera buscando algo. Sea lo que sea, creo que no lo encontró porque miró abajo y suspiró y preguntó “¿Qué debería hacer?”

Estaba extremadamente celosa de su desconocida mujer en ese momento, incluso sabiendo que no tenía motivos para estarlo. Pero yo sabía una cosa, y era que tenía que asegurarme de que Edward era feliz.

“Bien Edward, yo creo que deberías merodear más por su alrededor y mostrarle como eres en realidad, sé el real tú, se tú mismo a su alrededor, si ustedes estáis hechos para estar juntos… ocurrirá” añadí tristemente.

Parecía que estaba reflexionando un momento, y luego sonrió “Tienes razón”

Luego hizo la cosa más impresionante. Me abrazó atrayéndome hacia él y me susurró en mi pelo “Gracias”

Podía oír mi corazón latir extremadamente fuerte ante su inesperada reacción y estaba segura de que lo podía oír porque se rió entre dientes.

¿Qué era de él que me volvía loca?

Suspiré y lo separé “Bien Edward, ahora yo te tengo que pedir ayuda a ti”

“¿Si?” preguntó sonriendo.

“¿Eres bueno en Cálculo? Porque yo diría que necesito ayuda”

“Bien, coge tus libros y ven, así te podré ayudar.

Edward era realmente listo. Nunca habría adivinado eso antes, pero me estaba ayudando él solo con una de mis tareas.

Terminamos y nos pusimos en pie, yo para ir al dormitorio y él para ir al sofá.

“Buenas noches Edward”

“Buenas noches Bella, y ¿Bella?”

“¿Si?”

“Me alegro de que seas mi compañera de habitación”

“Yo también me alegro de que seas el mío” le contesté sonriendo.

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espero que disfruten de todas las actualizaciones de hoy, creanme que han sido con todo el amor y las mil disculpas que tengo que ofrecer...
Nenita... las señales de vida están, en un ratito me comunico contigo... te quiero y gracias por hacer mi trabajo de verdad que no tenías porque...



CUIDENSE!!! (lo sé, lo sé ya parezco mamá, pero es que en serio si estoy asustada), suspiren y...
Nos leemos pronto!!



Bellany G.
**DIEGO TE EXTRAÑO!!**


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VENTANA AL AMOR

Capítulo Ocho

Bella POV

Me dolía la cabeza como nunca me había dolido en mi vida, parece que me hubieran dado de patadas en ella toda la noche, no quería ver un trago en mi vida, desde hoy renunciaría inclusive a la champaña de año nuevo, lo juro.

Me acomode un poco en mi almohada… un momento, esta no era mi almohada…era demasiado dura y tibia…¿desde cuando las almohadas eran tibias? Y con ese aroma… me incorpore de manera lenta.

Trágame tierra…ahora…

¿Qué hacía yo en la habitación de Edward?...mejor dicho ¿Qué hacía yo en su cama?. ¡Demonios! ¡Demonios! ¡Demonios!, que no sea lo que estoy pensando, no, no, no…- me dije golpeándome la cabeza con una mano.

Me levante intentando hacer el menor ruido posible, y salí de la habitación sin que Edward se percatara. Entre en la alcoba de en frente, cerré la puerta con cuidado y apoye en ella mi espalda, me deslice por ella hasta quedar sentada en el piso, me aferre las rodillas con las manos.

¿Qué había hecho?...recuerdo que fui hasta su habitación, lo besé y…¿y después que?. Vamos Bella tienes que recordar- me dije.

¿No podía hacer sido tan estupida como para haberlo hecho con Edward y no recordar nada? ¿o si?. No, no podía ser, si hubiera tenido relaciones con él, sentiría cambios físicos…después de todo hubiera sido mi primera vez y yo no encontraba nada fuera de lo normal.

Necesitaba una ducha y aspirinas…millones de aspirinas.

El agua caliente alivió un poco la tensión de mi cuerpo, pero no la de mi alma…¿Cómo diablos iba a ver a Edward a la cara el día de hoy?...seguramente ahora él pensaría lo peor de mi. Eso era obvio, ahora el tendría el peor concepto de mí. Pero…necesitaba saber que había pasado, aunque no hubiéramos pasado de ese beso, ¡necesitaba saberlo! O me iba a volver loca…

¿Y si él no sentía lo mismo? ¿Y si creía que andaba de ofrecida con cualquiera?. Mis pensamientos solo lograron atormentarme más. ¿Qué debía hacer?...preguntarle de frente o hacer como si nada hubiera pasado, no lo sabía. ¿Qué sería lo mejor?.

Me vestí de manera sencilla para bajar a desayunar con los demás, aunque lo único que quería era tomar a Su y salir disparada a mi casa. No podría seguir aquí de la vergüenza… pero tal vez escapar sería aun peor.



Edward POV

Me desperté al sentir la ausencia de Bella en mis brazos, tal como había llegado la noche anterior se había ido…sin previo aviso.

¿Qué había sido todo eso?. Me incorpore de la cama para ir al baño, el dolor de cabeza me estaba matando, era por eso por lo que no acostumbraba a salir en Londres, por las consecuencias…pero ¿Cuáles serían las consecuencias de la noche anterior?.

Recuerdo haber salido con mis hermanos y amigos, recuerdo haber bebido más de la cuenta por insistencia de mi hermano Emmett y recuerdo haber bailado con Bella, esa fue la mejor parte de la noche. Después nos habíamos ido a casa en el coche de Alice y me había ido a acostar demasiado cansado, hasta ahí todo bien…mas lo que vino después me resultaba confuso, aun no podía precisar si había sido real o un juego de mi imaginación, pero negué mi segunda teoría…ese beso había sido demasiado real. Pero ¿Qué había sucedido después?...esa era la parte confusa.

Recuerdo haber sentido los dulces labios de Bella contra los míos, recuerdo que no pude resistirme y la atraje con fuerza hacía mí, para profundizar el beso y después… ese era el problema, no recordaba con claridad que había pasado después… ¿Qué tal si había pasado algo más?. Ni siquiera fui capaz de pensar con claridad después de la ducha, ¿Qué haría?, tenía dos opciones y el problema era que ninguna de las dos era de mi agrado; una sería directamente preguntarle a Bella que había pasado entre nosotros anoche, pero la descarte, era muy poco caballeroso preguntar algo así, y más lo era no recordar algo tan importante como eso. La otra era la más sencilla, esperar a que el tema surgiera. Si, eso era lo mejor…

Pero si había pasado algo más que aquel maravilloso beso, ¿Qué pasaría? ¿Habría significado algo para ella?.

Baje a desayunar, en el comedor ya estaba la familia en pleno, la cara de resaca de Alice valía oro, mamá y papá estaban de lo más tranquilos desayunando entre sus típicos arrumacos, Bella estaba sentada junto a su sobrina, era muy tierno verla con ella, sin duda parecía su madre, se notaba a kilómetros el amor que se tenían, me senté en el único puesto que quedaba disponible –frente a Bella-. Ella no me miró durante todo el desayuno, es más creo que me ignoro, su mirada nunca se cruzo con la mía por más que tuviera mis ojos fijos en ella. ¿Qué significaba ello?.

Me sentí mal, tal vez había cometido alguna estupidez la noche anterior, tal vez…mientras tomaba mi café todo se fue poniendo más claro…

Los dulces labios de Bella sobre los míos, su sorpresa al descubrir que yo estaba despierto. Había aprovechado eso para atraerla más a mí y subirla a mi lado. Nos habíamos besado más, con deseo y con amor – al menos de mi parte- pero cuando estuvimos a punto de seguir avanzando, las copas que habíamos bebido la noche anterior nos pasaron la cuenta y nos quedamos dormidos, abrazados.

Entonces a que se debía el silencio de Bella. Pensé eso mientras iba hacia el jardín a despejarme, solo pude llegar a una conclusión, una que no me agradaba para nada.

…para ella todo eso había sido un error, seguramente producto del alcohol y seguramente no me quería dar esperanzas, seguramente notó lo que yo sentía por ella y sin duda, no era correspondido. Me abrumo esto, pero sin duda era la cruel realidad. Escuche la puerta del frente abrirse, Bella salió acompañada de su sobrina, era mi oportunidad para hablar con ella.

-¡Bella!...- la llamé, ella bajo la vista- ¿podemos hablar?...- le pregunté a su lado

-Eh…no puedo, Edward tengo que irme…Susan tiene que ir a la escuela mañana y no ha terminado sus deberes…- dijo avanzando en dirección al carro de Alice, no me había percatado de que mi hermana estaba junto a ella.

-Es…esta bien…- musite.

¡Genial!, ¿necesitabas más pruebas Edward?.- me dije- fue un lindo sueño…pero ahora déjate de pensar en estupideces. Era una idiotez pensar que Bella me quería como yo a ella.

Sería mejor que lo asumiera de una vez, aun así estaba seguro de que no era recomendable que me quedara más tiempo en casa de mis padres, no con Bella yendo y viniendo todo el tiempo. No soportaría verla. Recordé que mis cosas llegarían en unas horas al departamento que me había comprado en el centro, le pedí su carro a papá y me dirigí allá, sería mejor que me mudara cuanto antes y también me comprara un nuevo carro esa misma tarde, no sería gracioso pedir que alguien me llevara mañana a la editorial.




Bella POV


-¿es necesario que se vayan tan temprano? ¿Por qué no se quedan a almorzar?.- me preguntó Carlisle

-Es verdad…- lo secundó Esme

-Carlisle…Esme, en serio me encantaría pero Su tiene escuela mañana y no ha terminado sus deberes…- les dije intentando sonar sincera, falle estrepitosamente, pero ellos no insistieron.

-¿Alice me puedes llevar a casa?...- le pregunté a mi amiga

-Claro…

-Gracias…Su despídete de tío Carlisle y tía Esme…

-Adiós…- dijo a la vez que ellos se colocaban a su altura para que ella pudiera abrazarlos.- gracias…

-Por nada…nos vemos pronto

-Eh si…- dije

La verdad es que de eso no estaba tan segura, no con él aquí. Salimos de la casa…¡maldición! Él estaba allí, mirando la calle con expresión ausente, mi ritmo cardiaco volvió a sufrir estragos al recordar el beso que habíamos compartido la noche anterior.

-¡Bella!...- me llamó- ¿podemos hablar?...- me preguntó llegando a mi lado.

¿de que querría hablar?...ya lo sé, seguramente era para decirme algo como que el beso de la noche anterior había sido un error y que no me ilusionara; que solo en un universo paralelo alguien como él estaría con alguien tan patético como yo. Sin duda era eso, y mi pobre corazón no sería capaz de resistir algo así.

-Eh…no puedo, Edward tengo que irme…Susan tiene que ir a la escuela mañana y no ha terminado sus deberes…- dije repitiendo la misma excusa, incapaz de mirarlo a los ojos, me dirigí al coche de Alice seguida de ella y de Su.

-Es…esta bien…- musito.

-¿te pasa algo?...- me preguntó Alice en cuanto me monte en el coche

-¿Qué?...¿a mi?...no nada…- mentí

-Bells no me mientas ¿quieres?...

-En serio Alice, no me pasa nada…- le repetí

-Esta bien…no te voy a presionar. Pero sabes que tarde o temprano me lo contaras.

Estaba paranoica o algo por el estilo, pero estaba casi segura de que ella sabía más de lo que aparentaba, la sola idea de esto me atemorizo.

Cuando llegamos a casa ayude a mi sobrina con todos sus deberes, luego nos pasamos todo el resto del día viendo películas infantiles y comiendo golosinas; si, sé que no es una actitud de una tutora responsable ni nada, pero en verdad necesitaba relajarme, despejarme, dejar de pensar en imposibles y nadie podía lograrlo más que mi sobrina. Ella siempre había sido como un rayo de sol en mi tormentosa vida, ella hacía que olvidara todo lo malo, no sabía que haría sin ella, la quería como si fuera mi hija.

Luego de haber arreglado las cosas de la escuela de Su, haberla bañado y acostado luego de contarle su cuento de las buenas noches me retire a mi habitación, me puse mi pijama y me acosté, aunque estaba segura de que no conseguiría dormir, no con tantas cosas en mi cabeza. Abrí mi notebook y seguí escribiendo en la novela en la cual había comenzado a trabajar hacia unas semanas. Era irónico…

Totalmente irónico que alguien como yo que sabía tan poco del amor, fuera capaz de escribir aquello. No sabía como podía escribir aquellas historias en que sus protagonistas luchaban por sus amores imposibles contra todo y todos y yo me rendía tan fácilmente, tal vez era por que yo no era lo suficientemente valiente como para arriesgarme a que me rompieran el corazón. Por eso había estado siempre enamorada de Edward, por que él estaba lejos y no había peligros que sortear…pero ahora que él estaba aquí, debía hacer algo y lo mejor era olvidarlo.

Al día siguiente me levante temprano, sin las horas de sueño necesarias, pero eso no era nada fuera de lo normal, fui a dejar a Susan al colegio y luego me fui al supermercado ha hacer las compras del mes, estuve allí demasiado tiempo, tal vez más de lo suficiente. Llegué a casa y lo primero que hice fue telefonear a Alice y luego a Rosalie, había tomado una decisión y para llevarla a cabo necesitaba de la ayuda de ambas y también debía confiarles mi “pequeño” secreto, aunque claro reservándome algunos incidentes que no eran necesarios mencionar a mi parecer.

-dinos ya que sucede Bella, no me gusta el suspenso…- dijo Alice impaciente mientras sostenía su café a medio tomar con la mano.

-Es verdad Bells…no nos asustes…- dijo la rubia. Suspire.

-Esta bien…tengo algo que contarles…algo que nadie además de mi misma sabe, algo que ni siquiera les conté a ustedes…

-Bells no me asustes…¿Qué hiciste?...¿es grave?...- me preguntó Allie

-Yo…estoy…bueno…yo he estado enamorada de tu hermano Edward desde que éramos unos niños, Alice…- dije de manera rápida y atropellada. Espere sus gritos, sus caras de sorpresa o incluso desconcierto, pero nada, ambas estaban de lo más serenas.

-Ya lo sabíamos…- musitó Rosalie. ¡Genial! ¿tanto se me notaba?

-¿desde cuando?...

-Solo el día de la salida nos dimos cuenta…- dijo Alice. ¡excelente! Tenía que nombrar ese día, me puse roja de inmediato.- entonces…- continuó Alice de manera pausada.- supongo que requieres de nuestra amplia experiencia para conquistar a mi hermanito…- dijo entusiasta.

-No…- dije, ahora si hubieron caras de sorpresa.- quiero que me ayuden a exactamente lo contrario…- más desconcierto en sus rostros.- quiero que me ayuden a olvidarlo…- las mandíbulas de las chicas casi se cayeron, me miraban con los ojos abiertos, incrédulas.

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para todas aquell@s que tenían dudas de lo que ocurrió en el cap. anterior creo que esto quedó más que claro...
para quienes se desepcionaron... una pregunta: de verdad querían que 'su primera vez' fuera cuando ninguno recordaría lo que había pasado???



dale... CUIDENSE, suspiren y...
Nos leemos pronto!



Bellany G.
**Me faltas tu para ser feliz**


pdta. POR FAVOR REVISEN EL COMENTARIO EN "ACUERDO PERFECTO" ES MUY IMPORTANTE PARA MI... GRACIAS

Capítulo 7. Quiero Robarme A La Novia

- Tío Marcus, Tía Didyme, les presento a mi esposa Bella- dijo él presentándome a dos personas imponentes. Él era alto y delgado, su cabello rubio y ojos astutos. Ella también esbelta tenía un rostro perfecto y unos ojos por demás encantadores.

- Querido Edward, mírate ya eres un hombre. Bella bienvenida a la familia- y me abrazó efusivamente. No pude evitar sentirme tan bien recibida y a gusto. Esta mujer era tan encantadora como Esme.

- Edward, Isabella, felicidades. Les deseo mucha suerte y un feliz matrimonio- si abrazos ni ningún contacto físico. Este hombre parecía un psicópata, daba miedo, pero sonrió cuando su esposa lo abrazó.

- Ellos son nuestros hijos- dijo Didyme apartándose y dejando ver a dos jóvenes rubios también y de impactante belleza. –Rosalie, la mayor y Jasper el menor.

- Hola Ed, dijo el joven, gusto conocerte Bella, soy Jasper el hermano menor por 5 minutos.

- Hola- dije. – ¿Entonces son gemelos?

- Así es, ¿díganme dónde se conocieron?

- En una librería- dije sin dudar.

- Edward, Isabella- dijo la rubia y se marchó con un andar impactante. Era tan hermosa como su madre y altiva como su padre.

- Bella, tienes que firmar…- Llegó Alice y se quedó petrificada mirando de lleno a Jasper que también pareció congelarse al contemplarla. Tiré del brazo de Edward para dejarlos un momento solos, mi amiga necesitaba relajarse después de tanto trabajo.

- Tienes que conocer al resto de la familia- me dijo Edward. –Te los presentaré con más propiedad en la fiesta pero debo advertirte algunas cosas. Son un tanto complicados y nunca han aceptado del todo a mi madre en parte porque mi abuelo Aro no consintió su matrimonio con mi padre. Mi madre era divorciada.

Los que están en la segunda fila son mi tío Cayo y su esposa Athenodora, al lado de sus hijos, los mayores Demetri y Félix de 22 y 20 años y los menores son gemelos Alec y Jane, ambos de 16. Debes tener cuidado con Jane es terriblemente venenosa y buscará hacerte quedar mal siempre. Alec es más tolerante pero si tiene que decidir siempre se pondrá del lado de su hermana. Los mayores son unos tontos, Félix es físico culturista y es muy fuerte, cuídate de su abrazo y Demetri quiere ser espía o sea esta tratando de ser del FBI, la CIA o donde lo acepten, es escalofriante, no le hables mucho.

En la tercera fila está mi tía Heidi y sus hijas. Te darás cuenta de que todas son diferentes es porque a mi tía se ha casado 4 veces y ha quedado viuda en cada una de ellas, lo mas curioso es que ha sido en un tiempo corto. Bueno la mayor de todas es Victoria, la pelirroja, tiene 25 años, es muy astuta y vengativa a su lado está su marido James, el demente. La segunda es Irina de 22 la de cabellos castaño, cuídate de ella, es muy cercana al tío Marcus, siempre le va con el chisme de todo lo que pasa en la familia, a su lado el joven de piel oscura es Laurent su novio. La tercera es Carmen tiene 20 años, ella es muy buena y amable, te caerá bien, a su lado está Eleazar su esposo, es tan bueno como ella. Y la última tiene mi edad su nombre es Tanya, te agradecería que cuando se me acerque me la quites de encima.

- Porque- pregunté

- Ya te darás cuenta- dijo él.

- Ok estamos en tregua, te diré algo sobre mis amigos. El de la segunda fila en el lado de los invitados de la novia, son los Black, Billy y su hijo Jacob. Billy es el mejor amigo de mi padre es jefe de la reserva en La Push, su hijo Jacob es un amigo de la infancia, ha de estar muy molesto porque no le avisé de la boda. A su lado los señores con anteojos son los Webber, a su lado está Ángela es mi segunda mejor amiga, es muy tímida pero también muy leal. A su lado está Ben Chenney y sus padres, Ben es novio de Ángela.

En la tercera fila están los Stanley y su hija Jessica, tan vez tengas que darme una mano con ella, estará tratando de hacerme sentir mal por todo lo que yo haga. A su lado están los Newton y su hijo Mike bueno es mi versión masculina de Tanya, no me dejes sola cerca de él, ha tratado de salir conmigo desde que íbamos al pre escolar. En la cuarta fila están los Mallory y su querida hija Lauren, ella es la femme fatal de Forks, si te veo cerca de ella te pateo, no quiero que se burlen de mi en el instituto si caes en sus redes el día de nuestra boda. A su lado los morenos son los Crowley su hijo Tyler siempre ha creído que se casaría conmigo, era algo así como mi acosador personal.

- Vaya está completo tu club de fans.

- En realidad no, falta Erik, pero ya lo conocerás en Forks.

- ¿Algún novio, ex novio, amigo cariñoso, con derechos, boy friend, del que deba saber?

- Claro que no- dije molesta. –Nunca he tenido novio ni nada parecido.

Sorprendido me miro y abrió más los ojos.

- Bueno entonces estamos a mano- dijo. ¿Acaso él tampoco tenía novia?

Escuchamos que nos llamaban para firmar unos documentos. Después de eso fuimos asaltado por cientos de flashes nos tomaron fotografías solos y juntos. Luego salimos de la iglesia, ya estaba más relajada, sabía que él había estado tan nervioso como yo por su familia y la gente que conocía. Una lluvia de pétalos y arroz nos cayó cuando subíamos al auto.

- Tenemos que dar algunas vueltas por la ciudad, para que les de tiempo de llegar al salón de recepciones- dijo Edward.

- ¿A dónde quieres ir?- pregunté

- Te mostraré todos mis lugares favoritos- me dijo –El que conduce este auto es chofer personal de mi tío Marcus, así que recuerda la tregua actuemos como unos recién casados- me susurró al oído y sentí escalofríos.

- Esta bien pero no te pases de listo.

- No pensaba hacerlo mi vida- me dijo sonriendo

Me mostró muchos edificios, iglesias, parques y el lugar donde había vivido hasta hace poco tiempo. Sin darnos cuenta ya llevábamos conversando sin pelear casi una hora. Cuando no se portaba como un imbécil podía ser bastante tratable. Me preguntaba si nos hubiésemos conocido de otro modo.

Llegamos a la fiesta había tanta gente que todo estaba muy lleno. No me había dado cuenta de que caminaba de la mano de Edward hasta que llegamos al centro de la pista de baile y comenzó la primera pieza. Él bailaba genial, me guió todo el tiempo y se reía cada vez que yo perdía el paso. El siguiente baile fue con mi papá que parecía menos molesto que antes. Después de 2 tragos yo estaba riendo por todo hasta cuando Edward me presentó a su amigo gay. Era todo un espectáculo, no era travesti como imaginaba pero los ademanes femeninos en alguien de traje y corbata rosa me hacían reír.

Hubieron varios juegos divertidos. Casi me caigo de la silla cuando Edward me sacó una de mis ligas con los dientes y cuando partimos el pastel y él le dio una probada le hundí la cara en la torta.

Fue presentándome a todos los miembros de su familia que aún no conocía personalmente, todos sonreían aunque no muchos sinceramente. Su tío Cayo parecía muy recto y su esposa Athenodora era bastante reservada. Heidi, porque no el gustaba que le dijeran tía, era una mujer muy seductora, la vi haciéndole ojitos a más de un invitado. Su primo Demetri parecía estar fijándose en todo y Félix miraba a mi hermano desafiante. Sobre todo porque Emmet había estado todo el tiempo con Rosalie Cullen la rubia hijo del tío Marcus. Los gemelos Jane y Alec eran extraños, ella parecía tener fuego en los ojos y él se veía débil y con poco interés por las cosas. Las hijas de Heidi si eran todo un espectáculo, cada cual mas impresionante que la otra. Afortunadamente estaba bien arreglada sino mi autoestima se hubiera ido al piso.

Victoria era algo melosa con su marido y James era uno de esos tipos obsesivos que no puedes quitarte de encima. Irina me miró con desprecio porque su novio se dirigió a mí de forma muy educada. Carmen y su esposo Eleazar si eran diferentes a todos, solo comparables con Carlisle y Esme, me agradaron mucho. Pero la que si era insoportable era Tanya que apenas llegó cerca le tomo el brazo a Edward. No era que yo estuviera celosa, eso jamás pasaría, pero de allí a permitir que se lleve con ella al novio no lo pude resistir. Yo ya llevaba 4 copas así que de un tirón recuperé mi nuevo y fastidioso marido.

- Vaya te tomas muy en serio tu papel protector. Gracias Bella no sabía como quitármela de encima- me dijo divertido al ver que yo no estaba totalmente lucida

- Para que son las esposas- le dije sonriendo.

Sabía que ya faltaba poco para irnos porque nuestro avión salía de madrugada, también cortesía de Alice buscando economizar.

- Bella podemos bailar- Sentí la voz de Jake.

- Hola Jake- dije algo nerviosa, me apenaba no haberle contado a mi amigo.

- Para ser una boda forzada luces muy contenta Bella- dijo molesto.

- No es una boda forzada Jake, es un acuerdo y por favor baja la voz que es un secreto.

- Lo que no entiendo es como es que tú aceptaste esto. Te desconozco Bella tu eres mas luchadora, tendrías que haber visto otra solución.

- Lo se pero no hay nada que pueda hacer ahora.

- Claro que lo hay. Huyamos Bella, salgamos de aquí, deja toda esta farsa y regresa conmigo a Forks, sé que tu padre no te odiará por esto.

- Eso sería terrible Jake como haría eso. No podría hay tanta gente…

- Solo sígueme- y diciendo esto, me tomó de la mano con fuerza y caminamos por el salón rumbo a la puerta.

- Suelta a mi esposa- oí decir a Edward y me giré. Estábamos algo alejados de los demás por lo que nadie notaba sus miradas asesinas.

- Sabes que esto no es mas que una pantalla ¿de qué esposa me hablas Cullen?

- Sólo suéltala o voy a tener que obligarte yo mismo.

- Ella no quiere esta boda ya se arrepintió de haberse casado así que nos vamos- dijo mi amigo tirando de mi.

Yo estaba algo mareada y aturdida por todo. Solo pude atinar a sujetar una de las mangas de Edward para no ser sacada de allí. No podía hacer eso a Esme y Carlisle pensé en todo el trabajo de Alice.

Edward comprendió y me sujetó fuerte de una mano. Se plantó frente a Jake.

- Sino le quitas las manos de encima te juro que te parto la cara seas quien seas- dijo Edward furioso.

- Pues yo soy su mejor amigo- dijo Jake encarándolo, era una situación realmente incómoda.

- Entonces suéltala y deja que ella decida, si se quiere ir no la detendré- dijo Edward.

- Jake no quiero irme- le dije tratando de que mi voz sonara dulce, no quería herir a mi amigo.

- Bella, Edward, es hora de partir- dijo Alice llegando hasta nosotros.- Jacob ¿que haces? Suelta a Bella o te araño- le dijo la pequeña interponiéndose entre nosotros.

- ¿Esa es tu decisión? ¿Te vas a prestar a este circo?- dijo mi amigo.

- Lo siento- dije apartándome de él.

Alice me tomó de una mano y me arrastró hacia un privado me ayudó a cambiar mi vestido blanco por uno azul con el que viajaría.

- Bella, estuvimos cerca, sé que Jake jamás comprenderá esto con el tiempo lo acertará- aunque eso no me aliviaba para nada.

- Lo se Alice pero se veía tan decepcionado.

- Vamos, ya no piense en eso, solo diviértete y punto.

- ¿Me dirás porque Edward aún tiene el cabello tieso? le pregunté

- Anoche me colé en su despedida de soltero cuando me enteré que había mandado a imprimir más invitaciones y las había ido a entregar a casa de nuestros compañeros de Forks. Incluso el muy tramposo contrató un autobús para que todos los que quisieran pudiesen venir.

- ¿Eso hizo? Pensaba que tu había puesto ese anuncio en el periódico. ¿Como te colaste en su despedida?

- Era una fiesta de la más tonta organizada apresuradamente por tu hermano sin cerebro. Fue fácil cambiar mi lugar con la mujercita que contrataron para que les bailara. Iba vestida de gatúbela, sólo le dí 50 dólares y se fue. Me puse el atuendo les bailé, me acerque a él y le acaricié los cabellos. Aunque ese pegamento casi atraviesa mis guantes- dijo mirando sus manos.

- ¿Y se dieron cuenta de que eras tu?

- No los muy idiotas ni se dieron cuenta, sólo hoy Edward ató cabos cuando le llamé temprano para indicarle detalles del viaje y le maullé.

Comencé a reír y poco apoco la imagen de Jacob se fue alejando más.

- Bella Edward y tú tienen el itinerario. El tuyo esta en tu bolso de mano. Todo está detallado, los pasajes y hotel confirmado. Diviértanse y no se maten- dijo mi amiga y me dio un fuerte abrazo.

Salimos al salón para despedirnos de todos. Edward traía un traje más informal y tenía mi abrigo en una mano. Abracé a mis padres y a los de Edward. Y dijimos adiós a todos. Antes de salir Alice me dio el bouquet para arrojarlo y lo tiré lo más fuerte que pude y corrí al auto para alcanzar nuestro vuelo. La tregua ya había terminado así que no tendría consideraciones con mí ahora esposo.

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mmmm me estoy quedando sin tiempo para comentar porque en un rato más salgo para la uni (vaya hasta que algo bueno pasa en mi vida, me atrasaron los horarios de entrada!!)...
solo dos cosas... Jake hizo su aparición y en grande no creen?? miren que prentender robarse a la novia en plena fiesta!!!... y dos la tan esperada 'luna de miel' será para el siguiente capítulo (prometo que será pronto)....
ahh!!! Parece que tenemos nueva suspiradora...
BIENVENIDA DANIELA!!!

cuidense en demasía (mmm cuando es mucho para cuidarse??), corrección CUIDENSE!!!, suspiren y...
Nos leemos pronto!


Bellany G.
**Las horas no son las mismas sin tí**


pdta. POR FAVOR REVISEN EL COMENTARIO EN "ACUERDO PERFECTO" ES MUY IMPORTANTE PARA MI... GRACIAS

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