lunes, 5 de octubre de 2009


Capítulo 13. Más Problemas En El Paraíso

Dejé a Edward y fui a casa para conversar con Alice, mi amiga y yo nos debíamos una larga conversación.

-No puedo creer lo que ese piojoso le hizo al malcriado. Bella amiga, desatas pasiones.

-Alice me sentí desesperada cuando Jake golpeo a Edward, fue terrible.

-¿Por qué? El engreído necesitaba que lo sacudan un poco. No niego que tengo a tu amiguito de La Push en mi lista negra, no sólo porque no se baña todos los días y porque viste horrible sino porque está obsesionado contigo. Te lo advertí Bella siempre he visto su mirada de perro rabioso, si hasta de mi tiene celos.

- Pensé que mataría a Edward, no lo pude resistir. Pero Jake es mi amigo, pasamos muchas cosas juntos me apena que se aleje.

- Y ahora cuéntame qué pasó después, vamos muero de curiosidad.

- Bien cuando llegamos a casa, conversamos, Edward me contó que yo le gustaba desde que nos conocimos en la librería pero que cuando se enteró que se tenía que casar conmigo pensaba que me interesaba el dinero. Después creyó que mis intenciones eran sinceras, lo de salvar a la familia.

- Pero porque siguió acosándote de esa manera, amiga soy testigo de que ese niño es terrible cuando quiere molestar.

- Porque le encanta verme molesta, no lo sé. El caso es Alice que me confesó que le gustaba y que me quería. Pero no se que me paso, él trato de besarme y lo eche a perder.

- Bella ya se que no sabes besar pero es instintivo, no creo que seas tan mala….

- No. Fue todo lo contrario. Me dejé llevar por el impulso, él iba muy lento y prácticamente me le tiré encima. Él se asustó y dijo una serie de cosas que me enfurecieron y peleamos otra vez.

- Cuando no los hombres echando a perder el momento. Si mantuvieran su boca cerrada el mundo sería distinto.

-Pero hoy por la mañana como que arreglamos un poco las cosas, o eso creí, porque...
Él también me beso desesperadamente.

- ¿Y eso porque? ¿Ya le gustó o qué? No te tenía miedo.

- Dijo que lo había tomado por sorpresa y quería mostrarme lo que había sentido.

- Vaya el niño resultó respondón. Bueno no niego que me dejaste impresionada amiga. Yo pensé venir ahora y encontrar un campo de batalla. La casa hecha un desastre por las cosas que se podían tirar. Por eso pusimos muchos cojines y vajilla barata. Esme también tenía miedo Bella, pero por ti. Y mira como se volteó la tortilla. Ahora la pregunta de rigor. ¿Te gusta?

- Si me gusta mucho Alice.

- Bien. ¿Lo quieres?

- Creo que si, me encanta.

- Vamos bien. ¿Lo amas?

- Creo que me tomará un poco más de tiempo saberlo.

- Pues entonces como amiga y casi hermana mi consejo es que mantengas tus manos alejadas del sujeto hasta que no estés completamente segura. Bella, una cosa lleva a la otra y es peligroso. Sé que ya es tu esposo y que no tendrás que esperar a casare para entregarte a él, pero sólo hazlo cuando estés segura 100%.

- Si Alice, no volverá a ocurrir lo de ayer.

- Y mantenlo a raya, hasta ahora parece portarse bien pero con esa especie una nunca sabe. ¿Y en la luna de miel como se portó?

- Después de que salimos del encierro, bastante bien. Incluso nos divertimos conociendo Chicago, me llevó a casa de sus abuelos y hasta me dijo que me podía quedar con esa casa.

- Perece que por fin le está saliendo lo caballero.

- Bueno ya hablé mucho de mí. ¿Qué hay contigo y Jazz?

- Ay Bella, fue un sueño conocerlo. Creo que fue lo mejor que pasó en tu boda. Es el hombre de mi vida. Lo sé. Y es tan fuerte y gentil. Lo ví por primera vez cuando entré en la iglesia y él no dejaba de mirarme. Se me acercó a hablarme cuando terminó la ceremonia y durante la fiesta bailamos bastante. Pero lo mejor fue cuando ustedes se marcharon.

- Claro aprovecharon la ocasión. Mientras tu amiga se sacrificaba tu te divertías.

- No me digas que te sacrificaste porque eso ni tú te lo crees Bella. Siempre te gustó el malcriado yo ví como lo mirabas. Además aún sigo molesta por lo del bouquet.

- ¿Lo del bouquet?

- Claro lo tiraste y ni volteaste a ver quien lo atrapó, eso no es de una novia educada.

- Lo siento. ¿Tú lo atrapaste?

- Si. Fue sensacional. Sabía que estabas molesta y que lo arrojarías lejos. Así que me ubique detrás de todas las casaderas. Pero iba muy alto y tuve que saltar. Me hubiera roto la cabeza si un par de fuertes brazos no me atrapan en el aire...

- Jasper. Fue él verdad.

- Si amiga, prácticamente él también atrapó el bouquet que iba conmigo. Lo vez es el destino. Somos el uno para el otro. Desde ese día somos muy amigos, sé que estoy loquita por él pero le doy tiempo para que se dé cuenta de lo que siente por mí.

- Alice no me había dado cuenta de que es tan tarde. Ya oscureció y Edward no me ha llamado tenía que ir buscarle al instituto.

- Seguro algo se le cruzó por el camino.

Sentí entonces que un auto se estacionaba enfrente de casa. Era un mercedes negro precioso. Me preguntaba quién manejaría un auto así aquí en este pueblo.

- Es Jazz, Bella podemos invitarlo un momento, ahora es tu primo.

- Bien hazlo pasar, debo ofrecerle algo como buena anfitriona.

Fui a la cocina por un refresco y galletas. Cuando volví ya estaban conversando.

- Hola Bella, bonita casita, muy acogedora.

- Gracias Jasper, me alegro que te guste nuestro nidito de amor.

Alice soltó una risita comprometedora y yo me ruboricé un poco. Últimamente estaba siendo muy descarada. Después de unos minutos se levantaron para irse y los acompañe a la puerta tal y como mandan las reglas del anfitrión. Me agradaba tener visitas y mi propia casa.

- Hasta mañana amiga, que duermas bien y no te preocupes ya aparecerá tu Romeo.

- Si prima Edward no debe tardar, lo ví súper aburrido en casa.

- ¿Edward está en tu casa?

- Si llegó con mi papá hace un par de horas. Parece que hablaban de negocios.

- Gracias Jasper y adiós, cuida bien de mi amiga por favor.

- No hay de que preocuparse la cuidaré con mi vida.

Parecía un chico bastante sencillo no tenía ni una pizca de vanidad como los demás miembros de su familia. Pero lo que no entendía era que hacía Edward en casa de su tío y porqué no me había llamado. Decidí esperarlo un poco, no iba a correr por él a pesar de saber que en esa casa también vive Tanya.

Después de una hora de espera y con la cena lista, decidí llamarlo a su celular.

- Edward Cullen tengo la cena hecha más te vale que aparezcas por aquí pronto- Fue lo primero que dije cuando contesto.

Oí risitas al otro lado. Una mujer, perdón una arpía. Podría reconocer esa risita en cualquier lado. La resbalosa. ¿Y que hacía ella con el teléfono de mi marido?

- Ok Tanya, dile a Edward que si no llega para cenar iré a buscarlo. No creo que quiera que lo humille frente a su familia, ni tú que te arranque todos tus rubios cabellos.

- Pero que celosa prima- oí su asquerosa voz

- ¿Y quién te ha dicho que estoy celosa? Para eso se necesita desconfiar. Y yo no desconfío ni un poquito de mi marido. Pero me presentaré allá si mi cena se enfría.

Y ruega a Dios de no provocar nunca mis celos porque te descuartizo rubia insípida.

Le colgué furiosa. Qué rayos, si estaba celosa. Pero no hay que desconfiar. Edward detesta a esa calabaza.

Menos de 5 minutos pasaron cuando oí el auto.

- Hola preciosa- dijo abriendo la puerta.

- ¿Dónde esta tu celular?- le increpé

Se hurgó los bolsillos y buscó en su maletín.

- Pues no lo sé, lo traía en la tarde. Se me debe haber quedado en casa de…

- ¿Y si lo tenías en la tarde no pudiste haberme llamado?

- Lo siento Marcus llegó de improviso y cuando me día cuenta…

- Ya estabas en casa de la insípida. Te llamé hace 5 minutos y me contestó ésa.

- Bella no estarás….

- Ni lo digas, sólo estoy molesta porque preparé la cena y se está enfriando.

- Gracias. La primera cena en casa. Eso merece un brindis.

- No tenemos nada con que brindar. Ve a darte un baño, le pediré prestada una botella a mi mamá.

- Bien, no olvides las velas.

- No lo olvidaré.

Me puse el abrigo y fui a casa de mis padres, sólo estaba a 50 metros. Al llegar me di cuenta que había un auto demás. La camioneta de Billy había olvidado que hoy era día de visita y juego en la televisión.

Entré decidida. Charlie y Billy estaban frente al televisor como siempre. Jake y Emmett en el comedor y mi madre en la cocina.

- Brujis, llegaste. ¿Ya te peleaste con el pianista?

- Hola Emmett, Jake. Hola papá- y corrí a abrazarlo. – Hola Billy.

- Hola Bella, que gusto verte, justamente quería hablar contigo.

- ¿A cerca de?- lo miré intrigada.

- Verás Bella sé que tu matrimonio es una farsa pero a pesar de todo eres una Cullen y pues es necesario avisarte.

- ¿Me asustas, pasa algo con mi nueva familia?

- Verás, tus nuevos tíos tienes muchos negocios algo retorcidos. Uno de ellos es dedicarse a la extracción de madera. Habíamos firmado hace años un tratado con el gobierno para extraer y reforestar de modo que no se viera afectado el ecosistema pero al parecer ellos han negociado con algún empleado del gobierno y han desestimado la administración de la reserva. En otras palabras no han hecho a un lado y han tratado de irrumpir con su maquinaria para talar parte del bosque en el que vivimos.

- Pero Billy, eso es terrible. ¿Qué han hecho para detenerlos?

- Las obras están paralizadas porque los hemos saboteado. Hemos puesto una demanda y nos apoyan los locos de Greenpeace pero tememos que nos ataquen en la noche y que entren en la reserva.

- No lo puedo creer- Dije sentándome, no sabía que Marcus empleaba así parte de nuestro patrimonio. Era despreciable.

- ¿Acaso no puedes creer que tu familia sea así?- Era la voz de Jacob.

- No dije eso, es sólo una expresión. Marcus Cullen es capaz de todo.

- Todos los Cullen son despreciables- dijo mi amigo.

- Jake cállate- dijo su padre. –Bella, por eso quería hablarte, no es conveniente que vayas por La Push de ahora en adelante, hasta que las cosas se calmen. Después de todo legalmente eres una Cullen y los chicos no saben porqué te casaste. Sé que ayer estuvieron por allí tu y ese joven. Suerte que sólo los vio Jake.

- Si, aunque él tampoco fue muy cortés que digamos Billy.

- ¿Te hizo algo?

- Sólo le dí un escarmiento al idiota ese- dijo Jacob.

- Jake por favor.

- ¿Porque no les dices a tus padres que lo quieres? ¿No fue eso lo que me diste a entender anoche?

- ¿Bella qué es lo que pasa entre ese chico y tu?- oí la voz de mi padre a mis espaldas.

- No pasa nada papá- dije asustada. –Es sólo que querían matarse anoche y tuve que hacer algo.

- Claro sólo lo defendiste- dijo Jake con cara de haber descubierto América

- Bella hija, que gusto verte de nuevo, he estado tentada toda la tarde a ir a tu casa- dijo mi madre abrazándome.

- ¿Porque no lo hiciste mamá? Me he pasado la tarde con Alice.

- ¿Tal vez no quería molestar a los recién casados?- dijo mi hermano tan oportuno como siempre.

- Bella esto no me gusta nada, estás emparentada ahora con esa familia deshonesta y ruin. No niego que Carlisle y Esme son diferentes pero todos los otros son despreciables. Me arrepiento de haber permitido algo así- Dijo Charlie molesto.

- No todos son así papá- Dije defendiéndolos, pensando en Jasper y en Edward.

- Tienes razón Bella, Rose tampoco es mala persona- Dijo mi hermanito.

- ¿Rose? ¿Te refieres a la insípida gemela de Jasper? Con razón la miras tanto- dije sonriendo porque acababa de darme cuenta de que al grandulón le gustaba esa Barbie.

- Te prohíbo tener alguna relación con alguna Cullen- dijo mi padre mirándolo.

- ¿Porque a mi me prohíbes eso y permitiste que Bella se casara con uno de ellos?- se quejó Emmett.

- No sabía como eran ellos antes. Además tu hermana se casó para ayudarnos, ahora no se si haya sido buena idea. Bella debes tener tus maletas hechas, si esto se pone peor te sacaremos de esa casa- sentenció mi padre.

- No tendrías que repetírmelo dos veces Charlie- dijo Jake sonriendo.

- Pues no he visto que Bella se queje de su matrimonio ¿verdad hermanita?- dijo Emmett. Me quedé helada y paralizada temiendo que el sin cerebro abriera la boca. Pero al parecer entendió mi gesto y no habló más.

En ese momento llamaron a la puerta y Jake se apresuró en abrir.

- ¿Dónde está mi esposa?- oí la voz divertida de Edward.

- Bella está aquí con su familia- dijo Jake.

- ¿Y entonces que haces tu aquí?- preguntó mi esposo.

- No lo quiero aquí- me dijo mi padre al oído.

- Eso es injusto- le dije sin poderme contener. –Edward no es como su demás familia, él es bueno. Y fuiste tú quien me metió en esto papá.

- Y estoy arrepentido Bella.

- Yo no papá y si él no puede venir aquí, entonces yo tampoco- le dije dejando mi asiento y dirigiéndome hacia la puerta.

- Bella cariño, la cena ya se enfrió- dijo Edward sonriéndome.

- Ya deja de fingir Cullen. Ya nos dijo Bella que sólo dijo anoche que te quería para evitar que te partiera el alma- susurró Jake para que los demás no oyeran.

- ¿Les dijo? A ti y a cuantos más.

- Pues toda su familia. Todos sabemos que su matrimonio es solo pantalla pero estamos al tanto de lo que hace tu familia, si hay algún ataque a la reserva personalmente me encargaré de llevarme a Bella fuera de tus garras.

- ¿Y con qué derecho piensas poner tus patas sobre mi esposa?

- Su padre ya está arrepentido de haberla sacrificado. Sólo es cuestión de tiempo para que la quiera de vuelta en su casa. Y entonces me la llevaré.

- Bella si este perro pone una sola pata en casa te juro que te quedas sin amigo. Ahora vámonos que tengo mucha hambre- dijo Edward perdiendo la paciencia. Este asunto estaba complicándose y no quería estar en medio de otra gresca.

- Un segundo Edward voy por la botella de vino- y entré corriendo a la casa para pedirle a mi madre que me prestara una.

- Emmett, no permitas que se maten- le dije a mi hermano para que vigilara a ese par en la puerta.

- Mamá, ¿podrías prestarme una de tus botellas de vino tinto? Prometo devolvértela, queríamos celebrar nuestra primera comida en casa y ponerle nombre a nuestro hogar.

- Bella me sorprendes hija. Pensé que estarías pasando malos momentos y me sentía fatal. No niego que cuando conocí a ese muchacho me impresionó lo guapo que era. Pero al verlos peleando siempre supuse que no se llevarían bien.

- Digamos que tenemos una tregua de mutua cooperación mamá- dije buscando un pretexto.

- Bueno ten el vino, pero no le digas a tu padre, no quiero que tenga otro motivo para odiar a tu nueva familia.

- Gracias mami. Te veré mañana- y le di un beso de despedida y me escondí la botella en el abrigo.

- Nos vemos Billy. Adiós papá.

- Bella ven a casa cuando quieras y llámame si algo pasa no dudes que iré a buscarte de inmediato- dijo Charlie.

- Si papá

Cuando llegué a la puerta Jake estaba solo. Creí que Edward se había marchado pero pude verlo unos metros mas allá conversando con mi hermano.

- Hasta pronto Jake gusto saludarte.

- Bella no tienes que hacer esto, no me cansaré de repetírtelo. Sólo regresa a tu casa. No pases más tiempo con él. Te lastimará, tarde o temprano lo hará.

- Jake, quiero que mi matrimonio funcione por favor, no intervengas.

- Como que funcione. ¿Estás loca Bella?- y el tono de su voz fue un poco amenazante. Edward estaba junto a mí en dos segundos y lo empujó.

- ¿Cómo te atreves a levantarle la voz?

Pero mi hermano y sus dos metros se pusieron en medio de ellos.

- Vamos chicos, calma. Hay Bella para todos. Mi hermana, tu amiga y tu esposa- dijo mirándome, luego a Jake y finalmente a Edward.

- Nos vemos Emmett. Gracias- le dije abrazándolo. Y sin mirar atrás caminé hasta mi casa. Pude sentir los pasos de Edward siguiéndome.

Entré a casa, calenté la comida y use la mesa.

- Olvidaste las velas- dijo Edward. –Pero no pienso dejarte ir por ellas, no es importante.

- Sabes, ya me estoy cansando que me digan lo que puedo y no puedo hacer. De ahora en adelante voy a actuar como yo quiera e iré a donde quiera. Al diablo con mi padre, contigo, con Jake y hasta con Billy.

- Está bien. Cálmate, de eso quería hablarte. Sobre la reserva de tu amigo.

- Edward la cena se va a enfriar otra vez.

- Comamos entonces y luego conversamos.

Nos sentamos y brindamos. La cena a pesar de estar calentada sabía bien.

- Eres buena en la cocina, esto está delicioso.

- Gracias- dije todavía preocupada.

- Debemos repartirnos los deberes. Ya sabes no quiero que te quejes después de que no hago nada- dijo otra vez de buen humor.

- Eso me parece genial. ¿Qué propones?

- Tú puedes cocinar ya que te queda genial la comida. Yo puedo limpiar todo lo que ensucies y lavar los servicios. Nos turnaremos para limpiar la casa y como soy el que más ensucia el baño yo lo limpiaré. Los sábados podemos ir de compras para abastecernos. Si quieres yo puedo hacerlo pero me das la lista completa. Y me agradaría tener una libreta para anotar los gastos. Sería terrible quedarnos sin dinero a mitad de mes. Tengo una cuenta de ahorros, no hay mucho pero podría sacarnos de alguna emergencia. Mañana pasaré por el banco para sacar otra tarjeta a tu nombre. Y a pedir servicio de teléfono para la casa.

- Eso suena bien. Te oyes como todo un esposo responsable.

- Y yo brindo por eso- dijo levantando su copa. Ya casi íbamos por la mitad de la botella.

-Edward... Billy, el padre de Jacob, me dijo hace un rato que no podíamos ir a La Push.

- Ya no hay problema Bella. Hablé hoy con Marcus. A pesar de no poder manejar nuestro dinero aún, tenemos voz y voto en la compañía. Le dije que no cuente conmigo para ir talando árboles, aunque ese negocio es bastante rentable el daño que se hace es prácticamente irreparable. Además pude observar ayer que ese bosque es precioso, no permitiré que lo destruyan. El sábado que viene debemos ir a Seattle para una reunión de directorio.

- Gracias Edward- dije terminando de comer y llenando su copa nuevamente. Me sentía tan a gusto con este hombre. Su manera de ver las cosas en casa y en la vida me fascinaban.

Tomamos la última copa sentados en el sillón. Ya estábamos muy animados y nos reíamos de todo.

- Me hubiera gustado ver la cara de Tanya cuando le dijiste que la ibas a descuartizar- se reía Edward.

- He estado molestándola durante todo el día, haciéndole creer que teníamos mucha actividad y que siempre tengo hambre- le dije riéndome también.

- Entonces era eso lo que me insinuaba hoy- dijo pensando.

- ¿Qué te dijo la muy ofrecida?

- Que había oído de mis talentos. Pero no le entendí, pensaba que se refería al piano. Que tonto, me ofrecí a tocarle algo pero en ese momento me fijé en la hora y le dije que mejor otro día porque era tarde- y se rió más fuerte aún.

- Si le tocas algo te descuartizo a ti Edward Cullen- dije amenazándolo.

- Me encanta cuando te pones así de celosa- dijo tomándome entre sus brazos y besándome suavemente. Yo le correspondí también, solo que esta vez me aseguré de no cometer ninguna locura.

- Si tu amigo no para de decir tonterías yo también lo voy a descuartizar- dijo sonriéndome

- Olvida eso. Yo te quiero- le dije y volvió a besarme. Era adictivo, como un dulce que no puedes dejar de comer.

Tenía mucho sueño a pesar de que mi corazón latía a prisa. El vino me había relajado.

Me tomó entre sus brazos y me llevó hasta mi habitación.

- Voy a cambiarme- dijo y salió. Me puse mi pijama esperando a que regresara, después de todo no me había dado las buenas noches aún. La cabeza aún me daba vueltas y me sentía mareada. Cuando él volvió yo ya estaba acostada y casi dormida.

- Buenas noches mi dulce y preciosa esposa- le oí decir.

- Buenas noches Edward- dije entre sueños.

Le oí tararear algo que me relajó más aún y empecé a soñar con él.

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bien aqui esta mi segunda del día... espero que se hayan divertido tanto como yo... como ven parece que las cosas entre los protagonistas estan arreglandose para bien de nosotr@s jejeje... y bueno los problemas con la familia empiezan... es que no tendremos un poco de paz??! pfff
por cierto, Ninive, 'resbalosa' es un termino que se le da a la chica que se la vive coqueteandole a los chicos y más a los chicos comprometidos como es en este caso Edward...
vale... cuidense mucho, coman chocolates, suspiren a granel y...
Nos leemos en un tris!!


Bellany G.
**Tu eres lo mejor de mi**

ESA NANA

Capítulo 14. Confesiones

Vi como se hacía camino hacia mí y se quedó de pie delante de mi cama.

“¿Qué estás haciendo aquí Jacob?” dije despectivamente.

En serio, ¿Este tío no puede pillar una indirecta? ¿Cuántas veces le tengo que decir que me deje en paz?

“Tsk, tsk Bella. ¿Dónde están tus modales? Simplemente vine para asegurarme de que mi novia seguía aún viva” dijo sonriendo.

“Por dios Jacob, ¿Cuántas veces he de decirte que no estamos juntos nunca más? Estoy empezando a cansarme de repetírtelo todo el tiempo” dije frustrada.

Vi como su ceño se fruncía y la furia se hacía eminente en su rostro.

“Ahora escucha-” dijo señalándome con el dedo.

“No, escucha tú” Edward gruñó levantándose del sofá, sorprendiéndonos a ambos. Yo incluso ni me había dado cuenta de que estaba despierto y no creo que Jacob no se diera cuenta de que no había nadie más en la habitación.

“Creo que Bella te lo ha dejado más claro que el agua que no requiere ni disfruta de tu compañía. Las cosas serían mucho más fáciles para todos nosotros si te fueras y nunca volvieras” dijo Edward, mientras caminaba hacia Jacob.

“¿Y por qué querría hacer las cosas más fáciles para nadie ahora?” Jacob le soltó en la cara.

“Créeme. Querrías.” Contestó Edward con lo que era un leve tono amenazador que hizo que segregara adrenalina por todo el cuerpo y me recorrieran escalofríos.

No creo que fuera la única a la que le afectó su tono porque Jacob parecía que se congeló en miedo por un segundo antes de contestar “¿Y quién eres tú? No pareces que seas su novio”

Había un silencio en la habitación cuando nadie habló. Aproveché ese tiempo para mover mi mano hacia lo que era el botón para llamar al doctor.

“Espera, ¿Tú no eres su novio verdad?” preguntó Jake, con un tono de desesperación en su voz.

Me pregunté qué diría Edward. Lo miré a él esperando su respuesta.

Simplemente se cruzó de brazos y sonrió “¿Y qué si lo soy?” desafió.

Vi las manos de Jacob posarse en su cintura a la vez que daba un paso amenazador hacia Edward, quién, por el contrario, seguía allí de pie sonriendo. Fue una extraña reacción en mi opinión.

El ambiente estaba realmente tenso cuando Jacob miró a Edward y me encontré deseando con todas mis fuerzas que el doctor llegara pronto.

“¿Bella?”

Gracias. Gracias. Gracias

Me giré hacia la puerta para ver a todos mis amigos, padres y al doctor en la puerta mirando a Edward y Jacob con caras cansadas.

“Estábamos hablando con el doctor cuando lo llamaste ¿Va todo bien?” preguntó Charlie.

“Si papá, todo está perfectamente aquí” dije sarcásticamente y señalando a Jacob cuando todos entraban en la habitación “¿Qué hace ÉL aquí?”

“Bella, él solo ha venido a verte. Le dije a la enfermera que estaría bien que os vierais ya que erais buenos amigos”

Resoplé y vi a Jacob darle una sonrisa grata a Charlie.

“Papá, tú le dejaste entrar, quiero que le enseñes el camino de salida”

“Ahora Bella, no puedes seguir enfadada con él por un pequeño incidente hace meses. Dale al muchacho una oportunidad para que se arrepienta”

Estoy segura de que los ojos se me salieron de la cara. ¿En serio ese hombre era mi padre? Miré a mis amigos que también estaban con caras en shock. Bien, al menos no era la única.

“Papá, no sé qué te ha contado Jacob, pero estoy segura de que no se la verdad. ¿Te dijo que se matriculó aquí para poder seguirme? ¿Y que amenazó con raptarme?” pregunté.

“¡No hice tales cosas!” dijo Jacob mirando directamente a mí.

Vi a Charlie cambiar su expresión del shock a la incredulidad.

“Bella, no me gusta que mientas. ¿Cómo pudo estar Jacob aquí si ha estado en Phoenix por más de una semana?”

Así que era allí donde había estado todo este tiempo ¿Por qué volvería allí?

“Y, ¿Por qué intentaría volver contigo si ya tiene novia?” continuó Charlie.

“¿Una novia?” pregunté, arqueando las cejas hacia Jacob y viendo como se le cruzaba una mueca de dolor.

“Sí, él está saliendo con tu amiga Jessica Stanley. La trajo a cenar a casa el otro día” Dijo Renee.

¿Por qué saldría Jessica con Jacob incluso sabiendo que me había engañado a mí antes? ¿Por qué querría Jacob salir con ella? Nunca pareció interesado en ella.

“Así que ¿Pensáis que me lo estoy inventando?” pregunté. Charlie asintió. Miré a Renee como pidiendo ayuda pero ella no me estaba mirando “Pero papá, no podría haber estado en Phoenix todo este tiempo. Él estuvo aquí sólo hace par de semanas y fue arrestado. ¡Puedes incluso preguntar a mis amigos!” Vi como Alice asentía bruscamente hacia Charlie.

“Ajá, ¡él estuvo aquí! ¡Y Edward tuvo que noquearlo con una barra congelada de pan!” dijo.

“¿Una barra congelada?” Preguntó Charlie monótono. Lo admitiré, lo de la barra de pan ha sonado un poco absurdo ahora. “Bella, hacer que tus amigos mientan por ti no es manera para hacer esto. Ahora te vas a disculpar con Jacob y vais a volver a ser amigos otra vez. ¿He sido claro?” preguntó, mientras veía a Jacob sonreír.

“No” dije.

“Bien. Ahora… espera ¿Qué has dicho?” Preguntó Charlie asustado.

“Dije que no” repetí, viendo como la cara de Charlie se volvía roja y Renee me envió una expresión de sorpresa “Quiero que Jacob se vaya de esta habitación y quiero que se vaya ahora” Dije calmadamente.

“Permíteme” dijo Emmett, levantándose del sitio donde estaba sentado al lado de Rosalie y acercándose a Jake.

“Déjalo Emmett” dijo el doctor Cullen “Estoy seguro que él puede irse solito”

“¿Me estás echando?” preguntó, sorprendido.

“Las necesidades del paciente van lo primero. Y francamente, tengo que admitirlo ahora, tú eres un pesado. Es preciso que te vayas”

Jacob se giró hacia mi padre, enviándole una mirada de súplica pero mi padre estaba demasiado ocupado frunciéndome el ceño. Todos lo miramos, y esperamos a que se fuera.

“Jacob, creo que lo mejor es que te vayas. No queremos problemas y puedes esperarnos en el coche” dijo Charlie.

Lo miré con una sonrisa de satisfacción cuando Jacob caminaba hacia la salida con los hombros encorvados. Pero tan pronto como estuvo en la puerta, se giró y me dio una sonrisilla malévola antes de salir.

Parpadeé. ¿Lo había imaginado?

“Yo lo vi también” Edward murmuró a mi lado.

“¿Qué significa eso?” pregunté.

“Ni idea, pero no era nada bueno”

“Bella” dijo Charlie “Jacob y tú habéis montado una buena, hablaremos de esto más tarde”

Lo ignoré y me volví hacia el doctor Cullen “Y ¿Cuándo me dan el alta?”

“Hoy mismo si quieres. El impacto que recibió tu pierna del choque no es demasiado malo así que con la escayola y las muletas debería ser suficiente. Sin embargo, si sintieras algún dolor en donde sea, debes venir para que te lo miremos. Estoy un poquito escéptico de que solo tu pierna haya salido herida.”

“Vale, me quiero ir ya”

Cuando vi que me ponía la escayola, intenté ignorar todo el dolor que sentía y me di cuenta de que se me había olvidado una pregunta importante.

“Doctor Cullen ¿Con quién choqué?”

“Creo que era el señor Anderson si no recuerdo mal. Iba hablando por el móvil de regreso a casa cuando salió del trabajo y no estaba totalmente prestando atención a la carretera así que el accidente no fue sólo por tu culpa”

“Oh ¿Y está bien?”

“Sí, no recibió heridas importantes. Sólo unos hematomas por haberse roto el cristal” dijo sonriéndome tranquilizadoramente “Se le pudo dar el alta ayer”

Di un suspiro de alivio “Eso es bueno”

“Hmm” fue su respuesta. Me puse de pie y me alcanzó las muletas.

“Eres libre para irte Señorita Swan. Pero no dudes en llamarme si tienes algún problema y haz las cosas fáciles”

“Gracias” dije sonriendo cuando Edward me ayudó a salir y todos los demás nos siguieron por detrás.

Cuando entré al parking cojeando me giré para enfrentar a mis padres.

“¿Cuándo os vais a ir?” pregunté.

“Tenemos que irnos ya” Renee admitió tímidamente “No sabíamos que nos quedaríamos tanto tiempo”

“Oh” dije “Te echaré de menos” y me dio un abrazo.

“Yo también” susurró.

“¿Vino Jacob con vosotros?” Le pregunté a Charlie mientras le daba un abrazo.

Asintió “Lo más seguro es que esté esperándonos en el coche. Adiós Bella”

La última vez era yo la que se iba. Ahora, aquí estaba yo de pie viendo como se dirigían en la dirección contraria a la mía hacia su coche. Entonces un brazo tranquilizador se posó en mi hombro y levanté la vista para ver a Edward mirándome.

“Vamos. Los otros ya se han ido” dijo, y me di cuenta por primera vez que mis amigos ya se habían ido. Me apoyé en Edward cuando me dirigió hacia su Volvo. Cogió las muletas y las puso en los asientos traseros, entonces me colocó a mí en el asiento del copiloto antes de que entrara también en el coche.

“Gracias Edward” le dije cuando conducía hacia nuestra habitación.

“¿Por qué me las das?” preguntó.

“Bueno, por salvarme de Jacob otra vez, y por esto”

Sonrió “Eso es lo que hacen los amigos ¿No?”

“Sí” Tú eres mejor amigo mío de lo que Jayden fue jamás…

Cuando aparcó el coche me di cuenta de que los coches de mis amigos ya estaban allí. Suspiré. Probablemente estarían esperándonos en la habitación y pidiendo explicaciones justo en el momento que cruzáramos la puerta. Y eso fue lo que ocurrió exactamente.

Tan pronto como Edward abrió la puerta Alice voló hacia mí y me acomodó en el sofá mientras yo intentaba mantener el equilibrio.

“Bueno, esto es más tarde Bella” dijo Emmett “así que mejor que nos cuentes por qué tuviste un accidente”

Me estaba sintiendo extremadamente incómoda con todos los ojos puestos en mí y me empecé a mover nerviosamente en mi sitio. Edward que estaba sentado a mi lado, me cogió la mano y me dio esa magnífica acaricia para que me calmara.

Suspiré “Fui al apartamento de Jayden después del partido para coger mi pen-drive de su ordenador porque me lo dejé allí y lo necesitaba para el siguiente día. Cuando llegué, vi algo que me enfadó y cuando cogí mi coche estaba distraída por lo que había visto pero también un poco herida. De ahí la velocidad y el no prestar atención a la carretera” terminé.

“¿qué viste Bella?” Edward preguntó, mirándome a los ojos.

Pude sentir las lágrimas caer de mis ojos cuando recordé lo que había visto. No estaba herida porque me hubiera engañado, era solamente mi mala suerte eligiendo los tíos. Me había olvidado de los tíos y confié en él, pero mira adónde he llegado. Ahora sabía definitivamente que tendría que estar un tiempo sin salir con ningún chico. Al menos no hasta que encontrara a uno del que estuviera cien por cien segura de que no me dejaría.

“Jayden se estaba liando con Lauren en el sofá de su salón” dije con las lágrimas cayendo por mis mejillas. Esperaba que se quedaran boquiabiertos o en shock pero todo lo que veía a través de mis borrosos ojos eran intercambios de miradas entre ellos.

Eso me golpeó…

Jadeé “¿Lo sabíais? ¿Todos vosotros sabíais que me estaba engañando?”

Alice me miró alarmada “Espera, nosotros no sabíamos que te estaba engañando. Sólo escuchamos de pasada a Lauren decir a sus amigas que te haría pagar por haberle quitado a Edward. No sabíamos que iba a hacer, pero adivino que eso era a lo que se refería. Nos creíamos que ocurriría en el almuerzo ya que es el único sitio donde te ve pero captamos que no hizo nada y pensamos que se le habría olvidado y no queríamos enfadarte por eso”

¿Así que por no liarse con Edward cada vez que quiera tiene que alejar a Jayden de mí? Pero aún así, él le habría respondido. Me recordé a mí misma. Parecía como si lo estuviera disfrutando.

Suspiré y abrí los ojos. Estaba un poco sorprendida de cómo me lo estaba tomando todo de tranquilo (sin incluir el accidente). Quizás Jayden no significaba tanto como me pensé. Sólo debió ser el accidente.

“Alice, me gustaría irme a dormir. ¿Podrías ayudarme?” le pregunté, sonrojándome por lo que le había pedido.

Se dio cuenta de a qué me refería y se levantó “Por supuesto”

Me puse de pie, cogí mis muletas y fui cojeando detrás de ella hasta el dormitorio. Cerré la puerta y me ayudó a quitarme la ropa y a ponerme el pijama antes de que se fuera y me prometiera estar de vuelta mañana. Cuando le dije si iría al colegio, me recordó que mañana era domingo.

Escuché a los demás irse y me tumbé en la cama, olvidándome de todo lo que había ocurrido. Me di cuenta de que Jayden no había tenido el valor de venir a visitarme al hospital. Y fue toda su culpa el que tuviera el accidente. Estaba deliberando sus intenciones y no me di cuenta de que Edward había entrado en la habitación y se sentó a mi lado en la cama.

“Bella” su voz me saco enteramente de mis pensamientos “De verdad lo siento muchísimo por lo que ha pasado entre Jayden y tú”

“No hay nada por lo que tú debas disculparte Edward” dije, sonriéndole a la preocupación claramente visible en sus ojos. Nos miramos el uno al otro en un silencio cómodo y me encontré a mí misma perdida en su mirada. Era demasiado tentadora y me llenaba con una sensación rara. Me tuve que recordar que él sólo me cuidaba porque éramos amigos.

Salí de mi trance cuando me di cuenta de que se levantó y se dirigía hacia la puerta.

“¿A dónde vas?” pregunté, mi voz parecía más bien un susurro.

“A dormir” me contestó mirando hacia abajo.

“Oh. Bueno, ¿Quieres dormir aquí esta noche?” pregunté, anhelando que aceptara. Necesitaba a alguien conmigo esta noche.

“¿Estás segura?” preguntó.

Lo pensé un momento. Él no intentaría nada. “Sí, estoy segura”

Sonrió y se dirigió hacia la otra parte de la cama, se tumbó y nos tapó a los dos con la manta. Fruncí el ceño al ver el enorme espacio que había entre nosotros e intenté acercarme a él desapercibidamente. Terminé torciendo mi pierna rota en una extraña dirección e hice una mueca de dolor mientras pegué un grito de dolor.

Edward inmediatamente se sentó y me cogió en sus brazos “¿Qué te pasa?”

Señalé mi pierna y pude sentir caer las lágrimas por mis mejillas. Sentía como si hubiera fuego en el interior de mi pierna.

Me empujó contra él cuando se volvió a tumbar intentando calmarme. Me relajé en sus brazos, era donde quería estar al fin y al cabo. Y sentí poco a poco al dolor remitir.

“Ey Edward”

“¿Si Bella?” susurró en mi pelo.

“¿Cómo van las cosas con la chica que te gusta?” pregunté

E inmediatamente sentí su cuerpo tensarse a mi lado y solamente eran los segundos antes de que respondiera.

“Las cosas van bien” contestó con cautela “Ahora creo que nos estamos llevando mejor”

“Oh” podía sentir mi corazón hundirse ante el comentario. Probablemente estarían juntos pronto ¿Por qué me importa tanto esto de todas formas? ¿No es que parezca que tenga sentimientos hacia él verdad? Era mi amigo y estaba feliz por él. La chica que lo consiguiera sería extremadamente afortunada.

“¿Bella que estás pensando?” preguntó.

“Nada”

Gimió “Realmente me gustaría saber qué es lo que pasa por esa bonita cabeza tuya”

“Estaba pensando que estoy feliz por ti por que las cosas vayan a mejor” no estaba mintiendo completamente.

Suspiró y me puso más cerca de él, escondiendo su cabeza en mi pelo.

“Yo también. Buenas noches Bella”

“Buenas noches” susurré mientras escondía mi rostro en su pecho y apretaba mi brazo en torno a él. Quería quedarme así para siempre pero sabía que no podría estar con él mucho más tiempo. Tan pronto como tuviera a la chica a la que espera, las cosas no serían las mismas. Sólo albergaba la esperanza de que ocurriera lo más tarde posible. Sería bueno no estar con Jayden nunca más. De ninguna manera podía dejar así a Edward y no sentirme culpable.

Esos pensamientos tristes cruzaban mi mente cuando me quedé dormida en brazos de Edward.

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dale que siento mucho haber armado todo es caos por desaparecer unas horitas... haber les explico...
hace poco más de un mes tuve un accidente y bueno me había estado sintiendo un poquito mal (nada grave) por lo que el jueves pasado fui al médico y me mandaron a hacerme placas (rayos x y pruebas sanguineas) y es por eso que hoy saliendo de la uni tuve que irme al laboratorio y como consecuencia llegué tarde... de verdad lo siento, prometo avisar la proxima vez y gracias por su preocupación y su cariño...
ok... cuidense mucho, coman chocolates, suspiren y...
Nos leemos en un tris!!


Bellany G.
**Prometo cuidarme por los dos**

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