jueves, 6 de mayo de 2010

TE VOY A DAR CALABAZAS

N/G: Otra historia que termina, mañana subo el último capítulo. Gracias por todo nenas! y perdón por haberlas hecho esperar tanto.

Angylito

Capítulo 31:JUNTOS PARA SIEMPRE

-Sra. Cullen está perfectamente. Puede irse de inmediato me imagino que querrá pasar la navidad con su familia- después del ultrasonido el Dr. Me examino, estaba bien y mi bebé también.

- Gracias Dr. Me gustaría ver a mi esposo, ¿sabe algo de él?

- Lo atendí hace un rato, está en reposo, se le cambiaron los vendajes, esas fracturas estaban empezando a soldar bien pero debido al golpe tendrá que estar en reposo un par de semanas. No es grave.

- Mi amigo Jacob Black…

- ¿El joven Quilete es amigo suyo? ¿En que pelea navideña se han involucrado? -dijo riendo. Discúlpeme es que es muy raro tantas emergencias en la víspera de navidad por eso sólo estamos dos médicos de guardia. Su amigo Black fue intervenido por mi colega, debe estar en su habitación, la bala no ha comprometido órganos solo una arteria, pero sanará muy rápido debido a su contextura. ¿El otro hombre que ha venido con la policía, también es amigo suyo?

- No, él trato de secuestrarnos a mi prima y a mí.

- Me imaginaba algo así, fue muy difícil curarle las heridas ya que tiene un humor terrible, la policía ya se lo llevó. Espero que no los vuelva a importunar. Eso es todo puede irse y recuerde mucho reposo.

- Si gracias.

Salí del consultorio y me dirigí a recepción a preguntar por Edward, me indicaron que estaba reposando en una de las habitaciones.

-Hola preciosa, ¿como está nuestro pequeño?- preguntó él con una gran sonrisa.

- Estamos bien.

- Al parecer heredará tu terquedad-y sonrió más.

- ¡Aquí están!- Alice entró como un torbellino y me abrazó con fuerza.

- Bella casi muero de impacto, te dejo dos días solos y todo lo que pasa, ese desgraciado… Edward, bienvenido, yo sabía que volverías lo había visto.

- Si pequeña pitonisa, estoy de vuelta, no sabes todo lo que extrañé a mi Bella.

- Lo imagino, traigo noticias, he estado estos días apoyando a mi Jass, no saben todo lo que ha pasado en su casa y con su familia, bueno la tuya también Edward.

- ¿Están todos bien?- preguntó Edward preocupado.

- Nadie está bien por allí. Heidi está en crisis nerviosa, todavía no se recupera, Victoria parece autista, no dice nada y no quiere comer. Didyme llora todo el día, Rose afortunadamente pasa casi todo el día con Emmet y Jane y Alec han sido enviados a Seattle. Jasper ha tenido que lidiar con todo, el funeral, los médicos y ahora con esto.

- No entiendo Alice, explícanos- le pedí.

- El examen de ADN del bebe de Tanya…

- ¿cual bebé?- preguntó Edward intrigado.

- Tanya estaba embarazada, por cierto quiero saber que pasó…- pidió Alice.

-Bueno, creo que todo debe ser en orden. Lo explicaré yo- dijo Edward. –Como saben, tomé un vuelo privado para alcanzarlos en Port Ángeles, allí subió Tanya, no pensé que sería importante, me dijo que iba a ver a su hermana. En el avión estaba James, me durmió y cuando desperté él había matado a los tripulantes. Creo que quería matarme pero Tanya lo sobornó. James saltó del avión tenía todo planeado pero antes le disparó a Tanya. Había un paracaídas más y salté con ella pero tuvimos problemas para que se abriera totalmente y ella se dejó caer. Estaba muy malherida pero aun así le debo la vida. Me encargaré de que James pague por lo que hizo. ME lastimé al caer, no sabía donde estaba, sobreviví algunos días, Carlisle y Charlie me encontraron casi congelado, cuidaron de mi unos días más hasta que el helicóptero de rescate pudo venir por nosotros, llegamos a Port Ángeles y tratamos de regresar cuanto antes a Forks, yo sabía que James vendría por Bella, cuando Charlie llamó pensé que era a Bella a quien se había llevado el loco ese. Robé un auto y llegue a tiempo. Fin de mi historia. Continúa Alice.

- Vaya, que aventura- mi amiga tenía su rostro en una mueca de sorpresa. –Bueno mi turno. Heidi y Didyme vinieron a ver a Bella hace unos días. La historia oficial era que Tanya y tu iban a fugarse a Vancouver y el avión cayo. El cuerpo de Tanya fue encontrado pero en la autopsia se dieron cuenta que estaba embarazada. Tus tías querían realizar el funeral en conjunto. El tuyo y el de ella. Creo que porque creían que el hijo que esperaba era tuyo…

- ¿Qué?- gritó Edward con el seño fruncido.

- Calma galán ya sabemos que no era cierto. Bella y yo no dudamos ni por un momento.

- Me tranquiliza oír eso, rayos que habrá pensado todo el mundo. Bella tu sabes que yo…

- Lo sé amor. Confío en ti, ¿recuerdas?- lo miré a los ojos y le di mi mejor sonrisa, él me acarició el rostro con el dorso de su mano, en sentí en el cielo, poder estar así nuevamente.

- Ay, cuanto amor, me va a dar un coma diabético. ¿Puedo seguir? Gracias. Como iba diciendo, tus tías mandaron a hacer pruebas de ADN para comprobar la paternidad pero Bella les exigió que también se las realizaran a James. Heidi montó en cólera y sólo por eso agilizó los exámenes. El resultado llegó ayer. Victoria entró en shock, no habla, no come, está completamente ida. A Heidi le ha dado crisis tras crisis y Didyme solo tiene a Jass para cuidar de ellas. Hoy por la mañana, James llegó y se desató un caos. Así que como el cobarde que es huyó. Pensamos que se escondería o huiría.

- Y entonces vino por mi- dije pensando en voz alta. –Había visto ya a James antes, vino dos veces a persuadirme de que Tanya lo engañaba contigo- miré a Edward –Hoy por la mañana me entregó tu maletín con tu portátil y documentos, dijo que tenía pruebas, habían correos electrónicos con la supuesta correspondencia entre ustedes coordinando su fuga.

- No había echado en falta mis cosas hasta este momento, ¿le creíste?- me preguntó él.

- Claro que no, tú no tienes faltas de ortografía- Edward y Alice rompieron a reír con ganas.

-Bueno creo que es hora de ir a casa amor. Faltan sólo dos horas para que sea navidad.

- Navidad, ¡los obsequios!- gritó Alice –Con tanta acción aun no termino de envolverlos ni de escribir las tarjetas. Me voy volando. Paso por su nidito de amor mañana por la mañana. –Nos besó, abrazó y desapareció tal como llegó.

Pasamos a ver a Jake, Nessie estaba aún con él, Billy había llegado y estaba al lado de su hijo.

-Bella, estás bien- me preguntó mi amigo cuando me vio.

- Yo debería preguntarte eso Jake, parece que res de acero.

- Claro, hace falta más que una bala para acabar conmigo- sonrió. –Edward, me alegra que estés aquí, Bella te necesita mucho, he tratado de cuidarla lo mejor que pude pero vez que falle.

- Gracias a ti Jacob- Edward le estrechó la mano. Me alegré, por primera vez parecía que eran amigos. –Estoy en deuda otra vez.

- No es nada, para qué son los amigos. Ahora que lo dices podrías ayudarme a persuadir a Bella para ponerle un nombre lindo al bebé.

- Jake, ya basta, eres pésimo para los nombres, llamaré a mi hijo como yo quiera- le dije ofendida, sus intentos de nombre me estaban volviendo loca Charlicito, Ephraimcito no lo soportaba.

- No prometo nada pe… quiero decir Jake pero haré lo que pueda, ya sabes lo difícil que es- dijo bromeando con él, ahora estaba segura, ellos serían amigos.

Salimos del hospital y llegamos primero a casa de mis padres donde todos nos esperaban. Nessie no quiso venir con nosotros, se quedó con Jake y él parecía tan complacido y feliz que no dudé de que pronto serían algo más que sólo amigos.

-Brujita estás aquí. Perdóname hermanita, no estuve cerca, no te cuidé como debía- Emmet me abrazó muy sentimentalmente, no esos abrazos de oso que solía darme.

- No hay rencor Em, sé que tenías otras ocupaciones. Me alegra que seas feliz- le dije.

-Ni te imaginas, mi Rose y yo queremos casarnos pronto, ya no podemos estar separados es tan complicado tener que hacerlo en lugares que no son…

- Ahórrame los detalles que tengo mucha hambre- le corté y pasé a saludar a mi madre.

- Bella hija, me alegro de que todo esté bien. Alice nos llamó, no te acompañé porque esperé a tu padre. ¿Y Nessie?

- Se quedó en el hospital, vendrá pronto- le dije aunque estaba segura de que no veríamos a Nessie hasta que a Jake le den de alta.

- Pequeña- papá me abrazó –Tuve tanto miedo hoy, te dejamos tan desprotegida.

- No papá, gracias a ti por traerme a Edward, sé que ha sido muy difícil.

- Bella, Edward- Esme y Carlisle estaban también allí y corrieron a abrazarnos.

- Creo que es una bendición que estemos todos juntos- dijo Edward después de los abrazos y saludos a todos.

- Edward yo tengo que pedirte una disculpa- dijo René –Pensé lo peor de ti cuando ocurrió lo del accidente.

- Creo que muchas personas pensaron eso René- dijo él –Pero estoy feliz de que Bella no haya dudado de mi. Es lo que más me importa. Es navidad, no hay rencores- y la abrazó.

Cenamos felices de que haya todo vuelto a la normalidad. Estaba muy contenta de tener Edward nuevamente, poder mirarlo, sentir sus besos y sus caricias. Mi corazón no latía muy rápido, cada vez estaba más enamorada de él.

-Edward devolví el auto que pediste prestado- dijo Carlisle.

- Gracias papá, me empezaba a preocupar que vinieran por mi en plena cena de navidad.

Nos fuimos a casa muy tarde, ya era navidad y aunque no había prestado la menor atención a los regalos y a toda la fanfarria navideña estaba más que feliz, tenía todo lo que amaba conmigo. Mi Edward y ahora un hijo nuestro dentro de mi. Esto era real y para siempre. Habrían cientos de problemas más pero estábamos juntos y eso era suficiente para mí.

Capítulo 28. Calma después de la locura.

Edward POV

Bella comenzó a llevarme fuera del edificio, pero tan pronto como caminamos fuera, creí que se dio cuenta de dónde estábamos porque me cogió el brazo otra vez. Me reí de ella silenciosamente y cogí la foto que llevaba y la puse en la bolsa de plástico que yo sujetaba.

Bella me miró y estuve seguro de que la foto no se doblara. "No puedo creer que de verdad compraras esa monstruosidad de traje. Es horrible." Se quejó.

"Créeme, es todo menos horrible cuando tú lo llevas puesto." Le dije honestamente. Cuando se quitó la capa que la cubría, me quedé sin palabras literalmente y mi cerebro se negó a funcionar durante un par de minutos. Estuve muy feliz al besarla en el sofá.

"Así que, tenemos tres horas, ¿qué quieres hacer?" le pregunté.

"Uh, no lo sé. Me gusta que seamos solo los dos, aunque… ("Dios nos está recompensando deshaciéndose de nuestros amigos xD") ." Dijo. "Oh, mira." Dijo, señalando algo a nuestra derecha. "Un fotomatón. Oh, vamos a hacernos unas fotos juntos. Será como en las películas. Podemos hacernos una cogiéndonos la nariz y todo." Dijo con una enorme sonrisa en su rostro. ¿Cómo podía negarme? No podía hacerlo.

Corrimos a la cabina y vimos que la cortina estaba abierta y no había nadie allí, así que entramos. Hicimos una sonriendo, una cogiendo la nariz para Bella, una cara ridícula, y una de nosotros besándonos.

"Bella. El fotomatón."

Frunció el ceño de manera confusa.

"Bien, esto no va a sonar bien y juro que nunca pronunciaré estas palabras otra vez, pero vamos a hacerlo en el fotomatón." Le sugerí.

"¿Aquí? ¿Ahora?" preguntó un poco sorprendida.

"Bueno, estamos algo escondidos así que no habrá ningún niño, y esto es definitivamente más público que un probador." Le señalé.

Se encogió de hombros. "Vale."

"¿En serio? ¿Vale? ¿Eso es todo? ¿Eso es todo el convencimiento que necesitaba hacerte?" le pregunté.

"¿Quieres que cambie de opinión?" preguntó. "Además, no es como si no tuviera un montón de frustración sexual acumulada. No te he visto por una semana, y luego nos lo prohibieron."

"Solo quiero que estés segura de no hacer algo que tú no quieras hacer." Le dije.

"Bueno, gracias por ser un caballero. Ahora, desabróchate los pantalones." Demandó, y eso me gustó.

Hice lo que me dijo mientras ella se subió la falda y se deslizó la ropa interior, y entonces se sentó a horcajadas sobre mí.

"En serio Edward, ¿nunca llevas ropa interior?" me preguntó.

Me reí. "No llevo ropa interior por la misma razón que tú llevas una falda. Es más fácil." Expliqué. Ella asintió y comenzó a besarme.

Incliné la cabeza a un lado para profundizar el beso y llevé una de las manos a la parte de atrás de su cabeza. Cuando necesitamos respirar moví el beso hacia su mandíbula.

"Oh, ha pasado mucho tiempo desde que he hecho esto contigo." Gemí contra su piel.

Cada pulgada de ella era suave como la seda y suplicaba ser tocada por mí. La besé en la línea del cuello de su camiseta escotada, haciéndola inclinarse hacia atrás ligeramente.

Se sentó para posicionarse, y después lentamente bajó sobre mí, haciéndome gemir de placer. Wow, me había perdido esta sensación. Comenzó a moverse, lentamente al principio pero después empezó a acelerar el ritmo.

Se movía más fuerte y más rápido cada vez que oíamos a alguien cerca de la cabina, esperando que no pudieran oírnos, o cogernos haciéndolo.

Sentí como sus paredes empezaron a cerrarse a mi alrededor más apretado y otra idea vino a mi mente. Quité una mano de su cadera y la metí en el bolsillo de mis pantalones. Encontré cuatro monedas milagrosamente y las deslicé en la máquina.

Bella estaba mordiendo mi hombro cuando finalmente culminamos amortiguando sus gemidos de placer, sin que me importara el dolor. En realidad, me gustaba ese tipo de dolor. Descansó sobre mí durante un momento antes de bajar y ponerse de nuevo la ropa interior. Hice lo mismo con mis pantalones.

"Estoy de acuerdo. Ha sido mucho tiempo." Dijo sentándose a mi lado y apoyando su cabeza en mi hombro. Le sonreí e intenté guardar en mi mente el hecho de que ella me amaba como yo le amaba a ella.

"Bien, cojamos la prueba." Le dije levantándome y saliendo de la diminuta cabina. Caminé hasta donde la máquina había sacado las 8 fotos y se las pasé.

"Vale, nadie va a ver estas fotos." Dijo sosteniendo nuestras fotos haciéndolo en la cabina. Me reí.

"Bien, ahora que tenemos todo el tiempo del mundo. ¿Qué te gustaría hacer?" le pregunté. "En verdad, lo que quieras. Solo nosotros dos."

"¿Podemos ir a comer algo?" me preguntó dulcemente. Me reí de la forma tan bonita que lo había dicho. Fue absurdo, de verdad. ¿Acabábamos de tener sexo en un fotomatón y se comportaba de manera tímida al preguntarme si podíamos comer? Juro que nunca sabría lo que ocurre en su mente.

"No lo sé. Es una petición bastante considerable." Me golpeó juguetonamente en el brazo y yo lo envolví a su alrededor. La besé en la parte superior de la cabeza, oliendo su maravillosa y natural fragancia. "Por supuesto, amor. ¿Qué te gustaría?"

"Pues estamos en un parque temático así que comida normal está fuera de la cuestión. ¿Podría comer unos nachos y galletas saladas?" preguntó. "Me ayudarás con la comida, ¿no?"

"Por supuesto." Le respondí caminando hacia el vendedor. Nos sentamos en un banco y comimos los nachos y las galletas saladas tranquilamente, con ella dándome trocitos de cada cosa mientras se reía.

"Oh, Harold, míralos. Es justo como solíamos ser." Una mujer anciana dijo al hombre a su lado.

"Vosotros nos recordáis a cuando nosotros éramos jóvenes." Nos dijo el hombre. "Parecéis muy enamorados."

"Sí señor." Respondí con una sonrisa.

"¿Cuándo fue la boda?" preguntó la mujer.

"¿Perdón?" preguntó Bella a la pareja anciana.

"Tenéis ese brillo de recién casados. ¿Cuándo fue la boda?" repitió la mujer.

"Oh, no estamos casados." Le informé. "Todavía." Añadí con una sonrisa y me giré a Bella que también sonreía.

"Oh, bien tomad vuestro tiempo. Un amor como el vuestro será para toda la eternidad." Dijo el hombre antes de que se fueran cogidos de las manos.

"¿Aún?" dijo Bella con una sonrisa y agaché la cabeza hacia su mano y le robé un trozo de galleta.

Rápidamente mastiqué y tragué. "Tú ya lo sabías." Le señalé. "Así que, ¿qué hacemos ahora?"

"Oh, hay un pequeño paseo en bote, pero he oído que hay gente rara que te agarra desde el agua, así que mejor no." Se mordía el labio inferior mientras pensaba, haciendo que mi atención se posara en sus labios.

Así que me incliné y la besé dulcemente, succionando el labio inferior que había estado mordiendo.

"Sí, podríamos hacer eso, y yo estaría bien." Se rió cuando la dejé ir.

Al final decidimos solamente caminar por los alrededores hasta que llegamos al "Bosque Encantado".

"Vamos, Bella. Será divertido." Le rogué intentando que viniera conmigo.

"Edward, todo este maldito lugar está encantado, ¿por qué querría ir a un sitio más terrorífico?" preguntó. Intenté hacerle un mohín, estando seguro de que no tendría el mismo efecto que el que tenía cuando ella o hacía, pero lo conseguí de todos modos.

Reforzó su agarre en mi brazo y caminamos a la zona aislada. Había niebla rodeándonos, haciendo imposible ver más allá de un par de pasos enfrente de nuestras caras.

Pasamos a una vieja bruja con un ojo colgando mientras nos gritaba maldiciones cuando pasábamos.

"No puedo creer que me hicieras hacer esto." Dijo con una voz aterrorizada.

"Estarás bi…"

"AAAAAAAAAHHHHHHHHH" escuchamos un grito en la distancia, pero no podíamos ver de dónde venía por la niebla.

"¿Decías?"

Me incliné para susurrarle. "Sabes, esta área está bastante aislada. Y con la niebla, nadie podría ver nada si fuéramos a un lado y…" desvanecí las palabras sugestivamente.

"No. Me niego a hacerlo al aire libre, con nada más que la niebla escondiéndonos. Eso es sencillamente ridículo." Dijo claramente viendo a dónde quería ir a parar.

Seguimos caminando por el bosque. Pero a mitad de camino, cuando unos chicos saltaron hacia nosotros, Bella literalmente saltó en mis brazos. Juro que era como algo que había visto en Scooby-Doo cuando era niño. Justo en mis brazos. Así que, ya que estaba así, la llevé por el resto del camino.

"No puedo creer que me hicieras hacer eso." Dijo, mientras la ponía otra vez en el suelo.

"Lo siento. ¿Qué puedo hacer por ti?" pregunté, no queriendo que se enfadara conmigo en ningún momento.

"Puedes llevarme al 'Demoledor'". Dijo con una sonrisa.

Y ahora estaba enganchada a las montañas rusas. "He creado un monstruo." Me reí y la llevé de camino hacia allí.

La espera fue solo de una hora así que sólo llegaríamos un poquito tarde a nuestro encuentro. Estaba seguro de que no se preocuparían.

Mientras estábamos en la cola, cogí a Bella, conforme arrastrábamos los pies hacia delante. A mitad de camino decidimos jugar a piedra, papel o tijera, pero en seguida nos cansamos, y siempre le ganaba a Thumb Wars así que paramos también y volvimos a cogernos el uno al otro.

Pillé a un par de tíos que le echaban miraditas a Bella de arriba abajo. Lo odiaba. Era un poco más que evidente que estábamos juntos pero solo ignoraban que yo estaba allí y seguían mirándola. Ella era inconsciente de ello todo el tiempo, lo que no me importaba. Si lo hubiera sabido, solo la avergonzaría.

"¿Qué? ¿Sin cantar en esta cola?" bromeé mientras nos acercábamos poco a poco.

Se rió y el sonido fue musical. "Sí, desafortunadamente sí. Por cierto, estuviste impresionaste con tus movimientos de Bohemian Rhapsody." Comentó.

"Gracias, gracias. Y tu cariño, hiciste un encantador Freddy." La felicité.

"A veces siento que nuestras vidas tendrían su propia banda sonora." Se rió.

"¿Qué canción crees que nos representa mejor?" pregunté.

Se encogió de hombros. "Depende del momento. Tengo algunas."

"Pues eso, compártelas." Insté.

"Toxic." Se rió.

"Britney Spears… genial." Dije sarcásticamente.

"Solo bromeaba. Para ti, tendría que decir 'When you were young" de The Killers." Dijo. "Parece que te encaja perfectamente. Bien, encaja conmigo, pensando en ti. ¿Eso tiene sentido?" se rió.

"Creo que sí. 'But he talks like a gentleman, the kind you imagine when you were young." Cite.

"Precisamente." Dijo con una sonrisa. "¿Cuál elegirías tú para mí?" preguntó.

"That Girl." Reí.

"Tengo una cara de supermodelo, y un cuerpo construido como una botella de coca-cola." Dijo sarcásticamente.

"Solo bromeo, amor. Yo diría que la canción que me recuerda a ti, y bueno, a nosotros es '18th Floor Balcony' de Blue October. Tiene una suave y dulce melodía que no es como nada que haya escuchado antes. Al igual que tú, y como nosotros… es única. La única." Le expliqué.

Estábamos ahora en el principio de la cola. Afortunadamente, solo iban dos personas por fila, de modo que no tenía que preocuparme por nadie que intentara ligar otra vez con Bella. Nunca pensé que sería una de esas personas tan protectoras. Pero no podía evitarlo. Solo quería asegurarme de que todos sabían que ella era mía y ella, por algún milagro, me había escogido de entre todos los demás.

Justo antes de la primera caída, cogí la mano izquierda de Bella y la mantuve en el aire. A regañadientes quitó su otra mano de la barra, y caímos en el primer descenso y sentí como si nos tiraran hacia delante y hacia abajo.

A mi lado, Bella gritó y la miré y vi sus ojos con una enorme sonrisa en su cara. Había disfrutado realmente de la velocidad y el bombeo de la adrenalina a través de ella y parecía tan preciosa y llena de vida en ese momento que mi respiración se quedó atrapada en mi garganta. Y demasiado pronto se había acabado.

Cuando el carro se paró, vi su pelo alrededor de su cara y se volvió a sentar en el asiento.

"Estoy tan contenta de que me convencieras." Dijo, volviéndose hacia mí.

"Créeme, es un placer." Dije suavemente y con amor.

BPOV

Terminamos el paseo y cogí la bolsa de plástico de Edward con ese ridículo traje mientras nos dirigíamos hacia la salida.

"Oh, espera. Quiero ver nuestra foto del paseo." Dije, buscándonos hacia las últimas fotos. Y entonces lo vi. Vi la pequeña loca pero enorme sonrisa de mi cara. A mi lado estaba Edward mirándome amorosamente. Mi corazón se encogió por la cantidad de amor que su cara mostraba y casi comencé a llorar.

Antes de que lo supiera, Edward estaba entregándome un llavero con una foto. "¿Ves? Los dos tenemos una." Dijo suavemente mientras me lo mostraba. "Esto quedará en el Volvo muy bien."

Me reí del él, pero estaba realmente emocionada de que él le gustara tanto esa foto como me gustaba a mí.

"Bien, ahora, vamos a encontrarnos con los demás, y ganar la apuesta." Dijo tirando de mi mano y continuamos andando.

"Ya es hora, chicos." Gritó Emmett una vez aparecimos.

"Lo sentimos, estábamos en un a atracción" Explicó Edward.

"Así que, ¿Cómo lo hicisteis cada uno?" preguntó Rose.

"El baño de hombres." Dijo Jasper con orgullo.

"Bruto ." Fue todo lo que salió de mi boca. Alice y Jasper solo se encogieron de hombros.

"Entonces, ¿Cuál es mejor? ¿Un vestidor o un cuarto de baño?" Preguntó Emmett.

"Bueno, desde que nosotros éramos realmente los únicos en los vestidores, debería decir que el cuarto de baño gana." Les dije, dando mi voto.

"No es que importe." Añadió Edward. "Porque nosotros os ganamos a todos."

"¿Qué quieres decir?" preguntó Alice, ahora decepcionada de que ellos no fueran más los ganadores.

Edward señaló a través del camino hasta el fotomatón.

"¡NO, no lo hicisteis!" gritó Emmett con una sonrisa orgullosa. "Tú ERES mi hermano." Se rió. Edward solo se encogió de hombros.

"Oh tío. ¿Fuisteis vosotros?" preguntó Rose. "Escuché algo allí cuando pasamos pero nunca habría pensado que vosotros dos seríais los que lo estaban haciendo. Tengo que decir que estoy impresionada."

"Bien, vosotros ganáis." Admitió Alice.

Ambos hicimos una reverencia, haciendo que se rieran.

"Bien, sigamos, mi niño rebelde." Dije comenzando a andar otra vez.

Nos quedamos el resto del día hasta que el parque cerró a las diez. Fue un día largo y por todo el tiempo que pasamos, estaba exhausta. Pensé que podría haber necesitado tener a Edward cogiéndome en brazos hasta el Jeep. Afortunadamente, ese no fue el caso.

El viaje a casa fue todo lo contrario al de ida hasta allí. Estábamos todos durmiéndonos y tuvimos que pedir unas bebidas energéticas a Emmett cuando paramos a repostar gasolina.

Pero llegamos a casa seguros y nos derrumbamos en nuestras camas, aún totalmente vestidos. Aún siendo solo las diez de la noche, estaba realmente exhausta.

"Gracias por el día de hoy." Le dije a Edward mientras estábamos en la cama.

"Vivo para hacerte feliz. Ahora tú eres mi vida." Respondió simplemente. Después me besó en los labios y suspiré, "duerme ahora, mi Isabella, mi ángel." Y eso fue todo lo que necesité.

Me quedé dormida, pensé para mi misma, si el infierno realmente era así, no parecía tan malo. Me reí por mi loco pensamiento y me alejé hacia donde las cosas tienen menos sentido, el día de miedo ya se había acabado.

APOSTANDO EL CORAZÓN

N/G: Mañana les subo el último capítulo de esta historia, gracias por la espera, la paciencia y el apoyo. Saludos a todas!!

Capitulo treinta y uno:

Bella POV:

Era la mañana del día de la graduación, hacía casi tres días que Edward se había ido, y yo no había partido tras él solo por que no iba a quitarle a mi padre la ilusión de verme recibir mi diploma, pero en cuanto lo tuviera en mis manos Alice y yo nos iríamos directo a Chicago, ya que quería estar junto a él y decirle que todo había sido un malentendido, que había reaccionado así por el shock de la noticia, y es que creo que a nadie le gustaría que el chico del que estas enamorada se acerque a ti por una apuesta, pero…si después de todo él me amaba y yo a él, ¿podía hacer otra cosa fuera de perdonarlo?...creo que no.

Estaba segura de que el amor era algo completamente irracional, y yo era la prueba viviente de ello…

-vamos Bells quédate quieta…- me pidió Alice, aun no entendía por que dejaba que ella decidiera que debía vestir.

-Perdón…

-No importa…- hizo unos arreglos más en mi cabello.- he terminado…- me paso un espejo- y ¿Qué tal?...

-Guau…Allie…gracias…

-De nada…sabes que me encanta ayudarte…

-Dirás "torturarme"…

-Bella…- me reprendió- sabes que no es así.- dijo con una expresión de absoluta inocencia.

Alice había alisado completamente mi cabello y solo había rizado las puntas, el efecto era maravilloso, estaba utilizando el vestido de color morado que habíamos comprado el otro día en el centro comercial y gracias a Dios Alice había atendido mi pedido de "no tacos", y se lo agradecía, no me apetecía hacer el ridículo en medio de la graduación.

-creo que ya deberíamos ir yéndonos- me dijo Alice, ella llevaba puesto un vestido color coral, que hacia destacar su nívea piel.

-Tienes razón…ehh…ya tienes listo lo de…

-Si, los pasajes están listos…en cuanto termine la graduación partimos a Chicago…

-Gracias…

-Todo en nombre del amor…

-Tienes razón…

Nos dirigimos en el coche de Alice hasta el instituto, los alumnos teníamos que estar antes para un último ensayo general, yo solo quería que todo terminara cuanto antes.

Alice POV:

Solo esperaba que llegara a tiempo…

Si, sabía que no era para nada correcto "mentirle" a tu mejor amiga, pero era por una buena causa…solo esperaba que mi hermano llegara a tiempo, si, por que era Edward quien iba a venir hasta Phoenix y no nosotras a Chicago; lo que sucedió fue que ese día luego de dejar a Bells de vuelta en su casa me fui como un rayo a la mía para telefonear a mi hermano, afortunadamente el vuelo ya había llegado y pude comunicarme de inmediato con él.

-Edward…¡por que demonios te fuiste!...- le grité en cuanto contesto

-Hola Alice...- me respondió.- ¿Qué pasa?

-¡¿Qué qué pasa?!...¡como se te ocurrió irte!...

-Alice, creo que ese es mi problema…

-No, no es solo tu problema…acaso no pensaste en mamá y papá…y en Bella…

-¿Qué tiene que ver Bella?, ella ya no me quiere ver…no sé si lo recuerdas…

-…pues te diré hermanito que no es así…

-Ahh no…

-No, es más cuando descubrimos que te fuiste Bella venía a hablar contigo…

-Ella…

-Si…Edward…

-Tengo que volver…- dijo

-Que brillante, hermanito…- dije sarcastica

-Pero necesito que me ayudes, tengo algo en mente…

-¿Qué?...

Edward me relató su "plan" y debía decir que mi hermanito era muy inteligente y romántico cuando se lo proponía. El problema era que no había recibido ninguna llamada de él desde la mañana y eso me preocupaba y si había pasado algo con su vuelo. Lo peor de todo era que el nerviosismo estaba comenzando a notárseme en la cara.

-¿Alice, te pasa algo?...- me preguntó Bella cuando íbamos camino a recoger nuestras túnicas.

-No, nada…¿Por qué?...

-No sé…estas extraña…

-Son ideas tuyas Bells…estoy perfectamente.- el sonido de mi celular me sobresalto, Bella enarco una ceja.- Bueno…

-Alice…soy yo…- me contesto Edward

-Ehh…- tape el auricular.- Bella me das un segundo…

-Seguro…- se alejo

-¿Qué pasa Edward?...

-Tengo un problema…

-No, no me digas que…

-Si…vuelo se retraso…

-¿pero que hago…con todo?...

-Estate tranquila, voy a hacer lo posible por llegar…

-De acuerdo

-Te llamo luego…

-Esta bien…

Genial, esto era totalmente maravilloso tal como lo teníamos planeado, estaba ocupando el sarcasmo de manera excesiva y lo sé…pero es que las cosas podían salir aun peor.

Bella POV:

La ceremonia de graduación estaba por comenzar, ya estaba en mi lugar y con mi túnica y mí birrete puestos, me sentía un poco nerviosa, conociéndome era capaz de caerme delante de todo el instituto cuando subiera a buscar mi diploma; Alice estaba sentada unas cuantas filas antes que mi, odiaba esto de que las graduaciones fueran en orden alfabético, por que la "C" y la "S" estaban demasiado separadas y por ende me sentaba sola y estaba echa un atado de nervios; solo quería que todo terminara para ir cuanto antes a buscar a Edward.

La ceremonia dio comienzo con el himno nacional y luego el himno del instituto, los minutos avanzaban lentamente, luego vino el discurso del director y algunos profesores, quienes se deshicieron en elogios para la promoción de graduandos.

Luego comenzaron a llamar a los estudiantes para entregarles sus diplomas. Uno a uno mis compañeros de clase fueron subiendo al estrado; la rutina era sencilla, vas, subes, recibes el diploma, sonríes y posas para la foto, no había peligro…a menos que te llamaras Isabella Swan, entonces esos sencillos pasos se trasformaban en toda una proeza.

-¡Cullen, Alice!...- llamó el director. Alice subió con su acostumbrada agilidad al estrado, recibió su diploma y sonrió, luego bajo con la misma agilidad.

-¡Cullen, Edward!...- llamó. Mi corazón se encogió al escuchar su nombre, nadie respondió.- ¡Cullen, Edward!...- volvió a llamar.

Entonces lo primero que pensé fue que estaba alucinando, seguramente ya me habían llamado y como novedad había tropezado y en mi estado de inconciencia comencé a alucinar, esa era la única explicación lógica para que él estuviera aquí, debía ser un sueño.

Con su acostumbrada elegancia Edward subió al estrado y recibió su diploma a la vez que le dedicaba una de sus deslumbrantes sonrisas al público; no podía estar soñando, mis sueños no eran nunca tan reales. Luego bajo y lo perdí de vista cuando fue a tomar su lugar junto a Alice.

La lista siguió avanzando y ahora más que nunca quería que la graduación terminara, quería estar con Edward, confirmar que era real, que estaba aquí.

-¡Swan, Isabella!...- exclamo el director, con cuidado abandone mi puesto.

-Tranquila Bella…no vas a tropezar…no vas a tropezar…- me repetí mentalmente

Logré subir sin ningún accidente, tomé mi diploma y me gire para mirar al publico, papá me sonreía alegre desde su puesto, con la mirada comencé a buscar a Edward, cuando lo encontré él me dedico una de sus deslumbrantes sonrisas, creo que mi equilibrio se desestabilizó en ese momento y tuve que cerrar los ojos por un momento para poder recuperarlo y bajar del estrado sin hacer un acto típico de mi naturaleza.

Luego de que se hubieran entregado todos los diplomas, el director volvió a hablar.

-y ahora…para terminar…el presidente de la clase se dirigirá a la clase…con ustedes el señor Edward Cullen…

Edward subió al estrado nuevamente y se acercó al micrófono, mi corazón sufrió otro sobresalto al escuchar su aterciopelada voz después de tanto tiempo.

-gracias…- musito.- queridos compañeros y compañeras…como su presidente de clase me corresponde dar el discurso de despedida de esta generación…pero, no es eso lo que voy a hacer en esta ocasión.- todos nos asombramos, ¿Qué pretendía hacer?.-…Quiero aprovechar este momento para delante de todos ustedes…pedirle perdón de todo corazón a la persona más importante de mi vida…la única chica que ha llegado a descubrir quien verdaderamente soy…la única que me ha querido por ser quien soy y no lo que todos dicen que soy…- No, no pensara hacer lo que creo que pensaba que iba a hacer.- …Bella…por favor perdóname por ser un completo idiota y haber jugado con tus sentimientos…sé que soy un inmaduro y voluble…pero…Te amo, se que es una excusa en extremo pobre por todo lo que te hice pero…te amo más que nada en mi vida y no quiero perderte por algo tan estupido como una apuesta…

No podía creer que Edward estuviera diciendo eso delante de todos, creo que iba a llorar.

-…pero si no hubiera sido por ella…jamás hubiera llegado a conocer la persona maravillosa que eres…y no hubiera llegado a comprender que no concibo una vida si tú no estas en ella…Te amo Bella…te amo como nunca ame a nadie en mi vida, pero había estado negándomelo a mi mismo durante mucho tiempo…por eso te vuelvo a pedir aquí delante de todos que me perdones…y me des una ultima oportunidad…

Mi corazón latía de manera frenética, al escuchar a Edward pronunciar aquellas palabras, era sincero, totalmente sincero…me levante de mi asiento para ir hacia él. Corrí por el pasillo hasta llegar al estrado, pero Edward se adelanto llegando a mi lado de manera más rápida. Me estrecho entre sus brazos a la vez que giraba junto a mí, abrazándome.

-te perdono…- le dije, sus labios estaban a escasos milímetros de los míos.- te amo…

-eso…es todo lo que necesito…- musito

Sus labios reclamaron los míos, a la vez que sus manos acariciaban mi rostro y yo enredaba mis dedos en sus cabellos de cobre. Nuestros labios unidos se movían a un solo compás, al igual que nuestros corazones; no nos importo estar en medio de la graduación, con todos mirándonos.

Solo existíamos él y yo…unidos en un beso de amor, envueltos en nuestro mundo personal. El sonido de unos aplausos nos hizo volver a la realidad, pero no separarnos, seguimos abrazados; todos nos estaban aplaudiendo, no pude evitar sonrojarme.

-te ves hermosa cuando te sonrojas…- dijo Edward acariciándome la mejilla, sonrió y volvió a besarme.

N/G: Hola! perdón por la tardanza, ando a full con la U, y además escribiendo los capítulos de las historias que subo en mi blog. Pero ya me pongo al día aquí, besos.

Angylito

Capítulo 18 :Hoy lo cuida el padre

Bella POV

Podía notar que afuera era de día, pero mis ojos no se abrían. Quizas estoy muerta. Pense. No conseguí sobrevivir a la noche. Mis emociones estaban siendo testeadas y podía decir que había conseguido dormir, pero no lo suficiente. Disfruté de la tranquilidad por unos minutos antes de que comenzara. El llanto...

Mis ojos aun estaban entrecerrados mientras salía del baño y caminaba hacia las escaleras. "Bonito peinado." Escuché su risa desde el pie de las escaleras. "Es tu culpa. Tú eres el que me embarazó en el gimnasio. Vive con ello." Aun un poco adormilada, mi viaje por las escaleras fue menos agraciado. Edward me atrapó antes de que me lastimara y se las arregló para tomar a Eddie en el proceso.

"A mami le gusta hacer una gran entrada en las mañanas Eddie, ¿ya te lo había dicho?" me dio aquella perfecta sonrisa que tanto amaba.

"Y a papi le encanta presumir todo el tiempo." Le contraataqué. Edward se inclinó y me dio un beso, el cual me puso instantáneamente de mejor humor. "Buenos dias chicos. ¿que tal fue su noche?"

"Una aventura. Definitivamente creo que es mitad vampiro…no requiere de mucho descanso. Pero mientras lo sostuviera iba bien. Le di un biberón hace unas horas así que creo que quizás este hambriento." Tomé a Eddie de sus brazos y comencé a alimentarle con su biberón.

"¿Le cambiaste el pañal?"

Una sonrisa avergonzada se cruzó por su rostro. "Me tomó varios intentos, pero si, se lo cambie una vez." Miré dentro de la sala y había una pila de algo así como siete pañales apilados y revueltos, algunos de ellos estaban desgarrados.

"¿Que le hiciste a esos pañales Edward?" pregunté riéndome.

"Estaba oscuro...no quería prender las luces para no despertarte a ti o a Charlie así que tuve unos pocos problemas. Pero lo resolvi, no te preocupes." Se puso a la defensiva.

"¿No tienes mayor vision que la normal, Edward? ¿Acaso eso no es uno de los beneficios de ser vampiro? A menos que tu visión no funcione con los pañales." Se tuvo que reír de mis bromas.

"Hablando de Charlie ¿aun esta durmiendo? Necesito disculparme por tomarle poco en serio ayer en la noche. Problamente cree que estoy poseida o algo…"

"Charlie se fue Bella. Bajo a eso de las cinco de la mañana y me agradeció por haber venido a ayudar. Dijo que 'olvido' decirte que Billy le había invitado a un viaje de pesca por unos días y que volvería el lunes. Me pidió que llamara a Esme cuando se despertara para ver si podías venir a pasar el fin de semana con nosotros. Debiste de haber echo una buena puesta en escena ayer noche. Sus pensamientos estaban descontrolados." Se rió Edward al recordarlo. "Esme, obviamente, dijo que puedes quedarte con nosotros."

"¡Que cobarde!" un bebé llorón, una hija demente, su novio pasando la noche en su casa fue todo lo que se necesito para que Charlie hiciera las maletas.

"Oh bueno, al menos puedo pasar el fin de semana con todos. ¡Esto será divertido!" Eddie terminó su biberón y decidí cambiarle el pañal. Contuve una risa cuando vi que Edward había puesto el pañal al revés. Con razon tuvo tanto problema. Me rei sola pero no queria hacerle sentir mal. Le cambié sus ropitas y luego se lo devolví a Edward. "Aquí tienes papi, ya vuelvo. Dejame empacar unas cuantas cosas y cambiarme y luego iremos a ver como estan las cosas en tu casa."

Me apiadé de Edward y le dejé viajar con Eddie y conmigo en el Mercedes. Cuando nos aparcamos, vi que Jasper tenía a Elizabeth en un cabestrillo cruzado por su pecho. Estaba caminando por el jardín señalándole diferentes árboles. Ella hizo unos cuantos chillidos y estaba perfectamente satisfecha. El corrió hacia nosotros para ver a Eddie, quien gracias a Dios estaba nuevamente durmiendo. "¿Cómo te sientes hoy Bella?" me preguntó Jasper con una sonrisa.

"Mucho mejor después de haber dormido. ¿Cómo están todos aquí?" alcé mis cejas mientras miraba a la casa.

"Bueno, nadie esta muerto...aun." rió Jasper.

"¿Entonces alguno de ustedes escuchó el mensaje que Rosalie le dejó a Emmett ayer por la noche? Escuché que fue bastante fuerte."

"¡Que Rosalie puede maldecir como un marinero eso es cierto!" Jasper se rió con fuerza y llevó a Elizabeth a investigar las flores del jardín de Esme. "¿De verdad fue tan malo?" pregunté.

"No tienes idea. He vivido 109 años y ella aun encuentra nuevas que jamás escuché." El sacudió su cabeza al recordarlo.

Edward alzó a Eddie de su silla y se dirigió a la puerta. Dentro, Alice y Esme estaban detrás de una enorme pila de ropas celestes y rosas que acababan de sacar de la secadora.

"¿Alice cuantas veces les cambiaste la ropa ayer noche?" pregunté sorprendida.

Ella me lanzó una mirada de exasperación. "No paraban de mancharse. Era asqueroso así que teníamos que cambiarlos. Elizabeth no dejaba de mancharse con su biberón y esos niños si que hacen pis."

Emmett entró a la sala, cargando a Everett y a Elliott en sus brazos. "Hola Bella, escuché que te quedaras con nosotros el fin de semana. Asustaste a Charlie, ¿verdad?"

"Solo un poco. ¿Dónde esta Rosalie?"

"Tuvo que um…cambiarse de ropa." Dijo Emmett mirando por sobre su hombro.

"¡Dile por que Emmett!" escuché a Rosalie gritar desde el piso superior.

"Bueno, estaba jugando con Elliott y el…vomitó sobre ella." Presionó sus labios para evitar reírse.

Edward le alzo una ceja. "Dile lo que estabas haciendo con él, Emmett."

"Estaba algo así como lanzándolo al aire. ¡Juro que lo atrapaba cada vez! Pero debe tener el estomago sensible…" Rosalie había reaparecido con su favorita blusa roja echa jirones. La metió en la lavadora y caminó mirando a Emmett fijamente.

"En realidad, si lo estaba lanzando por el aire. Solo que olvidó mencionar la parte en la que lo lanzaba por el techo de la casa y corría al otro lado para atajarlo. No puedo esperar a ver que registra la pequeña computadora de Elliott. Si reprobamos, te lo voy a hacer pagar Emmett Cullen." Tomó a Elliott y le dio un beso en su pequeña cabeza.

"Everett necesita que lo cambien Emmett. Es tu turno." Rosalie tomó a Elliott y se sentó en el sofá con él. Emmett tomó un pañal de la bolsa y se sentó en el suelo.

"Bien, lo haré. No es la gran cosa." Recostó a Everett en el suelo y con cuidado le quitó las ropas. Rompió las tiras y sacó el pañal mojado de la cola de Everett. Cuando se volvió a buscar el pañal nuevo, ahí fue cuando golpeo su camisa. Una calida y húmeda sensación recorrió su pecho. "¿Qué diablos…?" Bajó sus ojos para ver el chorro de pis saliendo de Everett. Emmett salto y comenzo a gritar. "¡Quitenmelo! ¡Quitenlo!" lanzó su camisa al suelo como si estuviera en llamas. El pequeño chorrito de Everett continuaba.

"¡Emmett, mi alfombra!" gritó Esme.

Con un almohadón del sofá como escudo, se acercó al bebe y bloqueó el chorro de pis.

"¡Emmett mi almohadón! ¿Estas loco?" Esme estaba de pie y le había golpeado en la cabeza con el almohadón mojado.

Ella tomó el pañal y rápidamente lo acomodó en su lugar. Levantó al bebe mojado y se lo pasó a Emmett. "Aquí tienes papá, ahora ambos necesitan un baño."

Edward y yo nos partíamos de la risa. Emmett estaba horrorizado, Esme estaba limpiando el suelo y Rosalie solo sacudía su cabeza disgustada. "Todo lo que tenias que hacer Emmett era cambiar su pañal."

Toda la risa despertó al gigante que estaba dormido, y Eddie comenzó a llorisquear creando una reacción en cadena con los demás bebés. Elliott le siguió, seguido por Everett y finalmente Elizabeth se unio desde afuera. Salí corriendo en busca del biberón de Eddie, Alice corrió a cambiar a Elizabeth, y Emmett se llevó a Everett a tomar un baño. Rosalie le siguió. "Sera mejor que me asegure de que no trate de enseñarle a bucear."

Nos tomo casi dos horas lograr que los bebés se tranquilizaran. Probablemente nos habría tomado menos tiempo, pero los chicos decidieron salir a ayudar a Carlisle con algo de trabajo en el jardín. Después de no más de quince minutos de 'trabajo' decidieron jugar al fútbol. Debió de ser Jasper y Emmett contra Edward y Carlisle por que cada tantos minutos se sucedía alguna pelea y escuchábamos algo estallar en el jardín. Esme salió tres veces para pedirles que se tranquilizaran.

Todos los bebés finalmente estaban dormidos arriba en sus cunas. Había acabado de dejar a Eddie cuando sentí dos brazos helados rodeando mi cintura.

"¿Como va nuestros pretendido hijo?" se inclinó y besó mi cuello.

"Mejor ahora que su papá, tíos y abuelo dejaron de hacer tanto ruido." Le dije entre dientes. "Nueva regla, quien quiera que lo despierte, lo cuidara, ¿entendido?"

"Me parece justo. Así que...ya que esta dormido ¿que quieres hacer?" me volteó para mirarle y me mantuvo cerca mientras continuaba besando mi cuello. "¿Alguna idea?"

"A decir verdad si, Edward. Las chicas y yo no pudimos dejar de pensar en ustedes mientras estaban afuera. Siendo tan masculinos mientras jugaban al fútbol, poniendo en movimiento sus músculos…" mis manos se movían por sus perfectos brazos. "No tienes ni la menor idea de cuanto nos afecta eso. No podíamos contenernos, fue un poco vergonzoso."

"¿A si? ¿Y que estuviste pensando?" sus labios se movieron hacia mi oreja y mejilla.

"Bueno, Alice, Rosalie y yo no pudimos evitar pensar cuanto queríamos hacer algo." Sentía mis mejillas ardiendo. Eso captó su atención. Acercó mi rostro al de él, sus labios rozaron los míos mientras hablaba.

"¿Y que era lo que querías hacer, Bella?" su voz era la mas sexy que jamás había oído.

"Ir de compras." Susurré sin aliento.

"Lo que digas...Espera, ¿que acabas de decir?" el apartó mi rostro del suyo para mirarme mejor. La confusión se había apoderado de su hermoso rostro. Me mordí el labio pero el brillo en mis ojos me delató. "¿Vas a ir de compras?"

"Sip. Mantente alerto con Eddie y no dejes que nada le suceda. ¡Te amo!" le besé y salí saltando de la habitación. Le escuché maldecir en voz baja.

Alice me esperó en las escaleras. Jasper y Edward se encontraron en el hall e intercambiaron miradas desafiantes. Un Emmett sin camisa salio corriendo de su habitación, detrás de una sonriente Rosalie. "¡Espera Rose! Eso no fue algo amable…" La grandiosa Rosalie había llevado su nivel de manipulación al siguiente nivel, aparentemente. Aun Edward y Jasper se rieron.

Bajamos las escaleras y vimos a Esme aun limpiando el suelo donde los bebés habían ensuciado. "Esme, nos vamos de aquí. Deja a los chicos a cargo. Carlisle toma." Rosalie tomó el cepillo de las manos de Esme y se lo lanzó. "Volveremos mas tarde. ¿Con que auto iremos chicas?"

"Con el Mercedes...y yo conduzco." Rio Esme. Carlisle trató de detenerla pero ella ya estaba fuera de la puerta con las llaves.

"¡Adiós chicos, compórtense!" grité sobre mi hombro mientras corríamos al auto. Carlisle estaba parado detrás del mismo, rehusándose a dejarnos ir.

"Esme, se razonable. Sabes que no te gusta manejar…" Carlisle le estaba rogando.

"No Carlisle, a ti no te gusta que maneje, ahí esta la diferencia. Muévete o dejaré un buen golpe al auto querido." Esme le dio gas al motor y Carlisle se apartó del camino. Los chicos estaban en el porche riéndose de la escena que sucedía en la calzada.

Era un hermoso dia nublado en Port Angeles. Fuimos a mi restaurante italiano preferido para que pudiera comer algo. Mi rostro dolía de reír mientras nos imaginábamos a los chicos corriendo por la casa con los bebes llorando y desnudos haciendo pis por el camino. Cada tanto Alice tenia alguna vision, pero siempre terminaban con ella diciendo "No se atreverian." O "Rosalie vas a matar a Emmett." Eso usualmente nos hacia reir mas.

Hicimos compras por algunas horas y decidimos volver y ver si la casa aun estaba en pie. El tiempo que pasamos fuera nos renovó el humor y nos dejo listas para enfrentarnos a lo que fuera que sucediera en las próximas horas de la noche. Cuando nos acercamos a la casa no vimos ninguna señal de daño alguno. Cuidadosamente sacamos nuestras bolsas del baúl del Mercedes y nos dirigimos adentro de la casa.

Parecía una escena salida de la Casa de animales. Los biberones de los bebes estaban cubriendo cada superficie de la casa. Había una pila de pañales en círculo, rodeando el tacho de basura donde los intentos de 'Michael Jordan' habían fallado. Las ropas colgaban de las lamparas. Emmett y Edward estaban jugando a la Xbox 360 mientras mantenían con sus codos los biberones dentro de las bocas de los bebés. Carlisle tenía a Everett en el suelo y al parecer estaba moviendo un pequeño dedo en su mano. En contraste a eso, Jasper estaba sentado tranquilamente con Elizabeth, leyendo un libro en el sofá.

"¡Mi casa!" gritó Esme "¿Qué es lo que los cuatro han hecho?"

Rosalie corrió hacia Everett "¿Carlisle que sucedió con mi bebé ficticio? ¿Cómo fue que se le salió el dedo? Y no mientas por él." Dijo lanzando una mirada en dirección a Emmett. "¿esto que veo en sus brazos son rasguñotes?" estaba horrorizada ante la condición de su hijo.

Caminé hacia la televisión donde Edward y Emmett continuaban jugando y la apague. "¡Bella!" se quejaron ambos. "Casi lo tenia Bella..." refunfuñó Edward.

"¿Así que le estas enseñando a nuestro hijo como jugar estos juegos violentos? ¿Es lo mejor que puedes decir?"

"En realidad, Emmett y yo estábamos enseñándole a los chicos como defender la tierra en caso de una invasión Alien." Edward contestó tratando de defender su comportamiento. El miró a su alrededor, dándose cuenta de que estaban en grandes problemas. Rápidamente cambió su tono. "Lo siento Bella, somos terribles padres. Al menos no quemamos la casa ¿nos dan puntos por eso?"

"Si, supongo que si, aunque estan en el fondo del pozo por los biberones sucios, los pañales, las ropas, oh si y el dedo perdido. Asi les diera un millon de puntos aun estarian en problemas." Emmett saltó con Elliott y corrió hacia Rosalie quien ahora sostenía a Everett en sus brazos.

"Aléjate de él, Emmett. ¿Qué diablos sucedió?" miraba al pequeño dedo que Carlisle había acabado de poner en su lugar.

"¡Todo fue idea de Carlisle!" Emmett señaló a su padre. Los ojos de Esme lanzaban rayos a Carlisle. "¡Explícate Carlisle!" demandó.

"Mi idea era llevar a los chicos afuera para que tomen un poco de aire y se despertaron. Los chicos los acomodaron en los cabestrillos, colgados de sus pechos, y nos dirigimos afuera. Yo llevé a Elliott por Emmett y él llevo a Everett. Después de media hora de caminata alguien, a quien no voy a nombrar, decidió enseñarle a su hijo como cazar."

"¿Dejaste que un oso pardo se comiera el dedo de nuestro hijo?" Rosalie le gritó a Emmett.

"Por supuesto que no Rose. No es lo suficientemente grande como para atacar a un oso pardo. Fui por algo más de su tamaño…como un mapache. Yo lo tenia, pero entonces metió sus uñas dentro del cabestrillo y le mordió el dedo. Pero se lo saqué de la boca para que Carlisle pudiera hacer la cirugía." Lo contó para parecer el héroe, pero por la mirada de Rosalie, ella no lo veía de ese modo.

Me volví hacia Edward. "¿Y tu donde estabas cuando sucedió eso?"

"Tenia a Eddie seguro a un lado junto con Jasper." Proclamó su inocencia.

Alice miró a Jasper sospechosamente. "Hicimos una pequeña apuesta y estuvimos esperando para ver quien ganaba."

"¿Y?" pregunté mirando a Edward por una explicacion.

"Jasper ganó. Yo creí que le sacaría toda la mano." Pude darme cuenta de que trataba de no reírse y tuve que apartar mi vista de él o me reiría también.

Rosalie comenzó a gritarle a Emmett nuevamente "¡Mira a Jasper! Esta allí sentado, tranquilo, con su hija leyendo 'Buenas noches luna' eso es lo que hace un padre responsable ¡No llevan a sus hijos recién nacidos al bosque a cazar mapaches!"

"Lamento haber roto al bebé Rosalie." Dijo tranquilamente. Estaba tan apenado que ella comenzó a ceder.

"Esta bien, Emmett pero ¿como le explicaremos al señor Anderson que dejamos que nuestro bebé fuera atacado por un mapache? ¡De seguro va a reprobarnos! Será mejor que le llames ahora...espera un minuto... ¿que es esto en la cabeza de Everett? ¿es marcador permanente? ¿Por que hay un uno en su cabeza?" corrió a mirar a Elliott y de seguro tenia un dos en su cabeza. "¿Por qué los numeraste?"

"No dejaba de confundirme quien era quien, asi que Everett es el numero uno y Elliott el numero dos, ¿O era al reves? Me olvidé. Después de que el mapache lo atacó todo se volvió confuso. Estas computadoras no detectan la rabia ¿verdad?" Emmett se veía nervioso. "Definitivamente nos reprobaran si estas maquinas detectan la rabia en nuestro bebé."

Miré a Carlisle y a Esme quienes tenían sus cabezas juntas en una conversación. Los labios de Esme se movían a velocidad luz, Carlisle solo asentía con su cabeza a todo lo que ella decía. Sin mirarla a los ojos, el comenzó a juntar los biberones y los acomodó en el lava platos. Cuando termino siguió con la ropa.

Esme rompió el silencio. "¡Chicos vallan a sus habitaciones! Ustedes discúlpense por ser idiotas y cuando las chicas les perdonen, quizás puedan bajar y ser los padres modelos que se que pueden ser por el resto del fin de semana." Aunque no alzó su tono de voz, estaba enfadada. Todos dijeron "Lo siento Esme" mientras juntábamos los chicos, algunos pañales y biberones y nos retirábamos a nuestras habitaciones para continuar con las discusiones en privado.

;;