domingo, 4 de octubre de 2009

Capítulo 14. Preparativos

Edward POV

Vale, era por la mañana y estaba literalmente contando los minutos que quedaban para las nueve y treinta y cinco. Pero el día pasado al no poder tocar a Bella me hizo darme cuenta de algo. Realmente echaba de menos tocarla… suena completamente obvio, pero es mucho más profundo de lo que suena. Es decir, echo de menos absolutamente poder cogerla y besarla adecuadamente, pero era mucho más que eso. Echaba de menos poner mis brazos a su alrededor para confortarla cuando se ruborizara, echaba de menos alcanzarla, coger su mano, y entrelazar nuestros dedos. Todas esas cosas me hacían querer abrazarla y nunca dejarla ir.

Ella rodó en la cama y la observé mientras sus ojos se abrían para revelar aquellos profundos fosos marrones que tanto me encantaban “Buenos días” bostezó cuando se sentó y me abrazó. Alcé la mano para detenerla, y vi el dolor del rechazo reflejado en su rostro.

“Sólo un minuto, amor” le dije cuando mis ojos estaban fijos en las 9:34 que decía el reloj. Los números cambiaron y me abalancé sobre ella, lo que la hizo reír tontamente.

“Ahora ese fue un día duro” le dije antes de darle un lento y dulce beso “Me alegro de que terminara”

Ella suspiró “Yo también”

“Knock, knock” dijo Alice “¿Es seguro para entrar?” preguntó con una risa tonta y con las manos cubriéndose los ojos.

Me reí ante lo dramática que era “Sí, es seguro. Debo decir, que estoy un poco ofendido. Creo que tengo un poquito más de autocontrol como para hacerle el amor fuera de aquí” dije.

“Bueno, saltaste encima de mí” Bella rió. Ahí me había pillado.

“Vale, pues los otros y yo ya tenemos plan para este finde” confirmó Alice. Bella y yo nos incorporamos de manera que ella tuviera toda nuestra atención.

“Mañana vamos a ir a Seattle para el fin de semana. Forks es demasiado aburrido y no hay mucho más para hacer allí” explicó.

“Vale, me apunto. Suena divertido” Bella le dijo.

“Lo que significa que yo también me apunto” le dije a mi hermana.

“¡Bien! Bueno, ya que nos vamos mañana, hoy no vamos a hacer nada que no sea preparar las cosas. Lo que significa ¡COMPRAS!” chilló Alice.

“Al – ice” se quejó Bella, alargando su nombre “ya fuimos de compras. Tengo bastante ropa nueva como para el resto del verano” intentó razonar.

“sí, pero vamos a ir a Seattle, así que necesitas ropa de Seattle, no ropa de Forks, eh” Alice dijo como si Bella tuviera que saberlo “así que daos prisa. Nos vamos en una hora” Y con eso, abandonó nuestra habitación.

Bella me miró con una mirada molesta “¿Y eso cómo debo asimilarlo?” me preguntó. Sólo me reí por lo bajo y la besé en la frente.

“Vale. Necesito una ducha. ¿Te gustaría acompañarme?” pregunté. Había estado demasiado cansado anoche para ducharme entonces.

“Nah. Ya lo hice anoche cuando te quedaste dormido. Creo que estoy muy limpia, ya que nada pasó” dijo con una risa.

“Que tu sepas” bromeé.

“Dúchate y así podemos empezar con nuestro maldito día de compras” me dijo. Me quejé y me fui directo al baño.


Bella POV

Me cambié en nuestra habitación mientras Edward se duchaba. Me puse simplemente unos vaqueros azules que Alice compró, así que sabía que los aprobaría y una camiseta de mangas cortas a juego. Estaba segura de que Alice me habría hecho probarme cosas todo el día, y quería asegurarme de que nos fuéramos lo más rápido posible.

Caminé hacia la habitación de Alice, conducida por mi curiosidad “¿Eh, Alice? ¿Qué es lo que quieres decir con ‘Ropas de Seattle’ exactamente?” le pregunté. Básicamente, quería saber cuán reveladores debería esperarme de los conjuntos que me escogiera.

“Bueno, en verdad tengo un fin de semana muy clásico planeado para nosotros. Así que, nosotras las chicas, necesitaremos vestidos, y los chicos podrían usar más ropa también. No sin mencionar que me prometiste salir de marcha conmigo. Necesitaremos un modelito para eso también” explicó.

“Vale, dos cosas, eso no suena muy malo” dije más para mí que para ella.

Ella sólo se rió de mí “¿Dos cosas? Cariño, si piensas que voy a dejarte salir del centro comercial con sólo dos cosas, es que claramente no me conoces. Voy a coger suficiente ‘Ropa de Seattle’ para todo el fin de semana”

Yo sólo la miré con una expresión de la que estaba segura que parecía que iba a llorar ¿Más ropa? Este iba a ser un largo día.

“¿De qué estáis hablando chicas?” Preguntó Jasper cuando el resto del grupo entraba en la habitación de Alice.

“¿Y por qué Bella parece que va a llorar?” preguntó Rose.

“Le estaba explicando lo que son ‘Ropas de Seattle’” contestó Alice con un encogimiento de hombros “Así que, todos estamos aquí… vamos”

Alice insistió en que deberíamos coger tres ropas distintas porque para la cantidad de ropa que estaba cogiendo para mí y ella misma, necesitaríamos aparentemente la habitación. Eso me asustó un poco.

Pero con el maníaco de Edward conduciendo no nos llevó mucho tiempo llegar al centro comercial. Eso era bueno. Me gustaba comparar el centro comercial con una montaña rusa… la parte que más asustaba era la anticipación. El ‘clic, clic, clic’ que el carrito hace cuando estás subiendo la primera vez, miras abajo y piensas ¿Pero qué demonios estoy haciendo? El coche era el ‘clic, clic, clic’ que me hacía preguntarme por qué había aceptado esta forma de tortura. Pero yo estaba ya metida en esto y el carro ya había empezado a subir.

Todos nuestros tres coches sorprendentemente pudieron encontrar aparcamiento uno al lado del otro. Aunque con toda la cantidad de dinero que gastaba la familia Cullen en el centro comercial, estaba sorprendida de que no tuvieran sus propios aparcamientos reservados a la entrada del edificio.

“¡Vamos de compras!” Chilló Alice “Vosotros chicos id a buscar un traje bonito, mientras nosotras buscamos nuestros vestidos” Instruyó Alice, cogiendo mi mano y la de Rosalie.

“¿Qué? ¿No puede Edward venir conmigo?” pregunté, asustada de estar sola con dos maníacas de las compras como eran Alice y Rosalie.

“¡Nop! No quiero que ellos nos vean o vean nuestros vestidos hasta que estemos en Seattle. Ahora, vamos bella”

“Estará bien, amor” Edward me calmaba cuando acariciaba mi pelo “te veré pronto” besó mi frente y fui arrastrada hacia el centro comercial.

Inmediatamente después de que entráramos a una tienda, Alice estaba tirándome vestidos para que me los probara. Después de un par de minutos me di cuenta de que mis manos ya estaban llenas.

“Vale. Pruébate estos, Bella. Rose y yo tenemos nuestros vestidos” dijo Alice. Miré a mi enorme montón de vestidos para ver que ellas tenían un solo vestido en sus manos, y no se los iban a probar.

“¿Chicas podéis pretender que no luciréis fabulosas y probaros los vestidos conmigo?” pregunté. Y aquí estaba, yendo al probador con 20 vestidos cuando ellas no iban incluso a probarse uno.

Rose dio un suspiro fuerte “Bien. Pero sólo porque te queremos”

“Eh, gracias. Chicas sois demasiado amables” dije sarcástica.

Mientras me probaba los múltiples vestidos, Rose y Alice me mostraban los vestidos que habían cogido. A ambas les quedaban geniales. Rosalie tenía un vestido rosa, corto, sin tirantes que era muy mono y coqueto. Mientras que el vestido de Alice era negro con lunares blancos que quedaban muy divertidos.

Después de probarme muchos vestidos que enseñaba más piel de la que yo estaba acostumbrada, finalmente encontré uno del que absolutamente me enamoré. Era de un azul oscuro con un tirante en el hombro izquierdo.

“Este es el vestido” dije cuando salía de los probadores. No les pregunté por sus opiniones. Sabía que a ellas les encantaría tanto como a mí.

“Bella, ese vestido es impresionante” dijo Rose con una sonrisa.

“Te ves despampanante en él” coincidió Alice “ahora, suelta eso y a ver si encontramos algún top para ir de marcha que dejes tumbados a los chicos.”

Hice lo que ellas me dijeron, compramos nuestros vestidos y nos fuimos a la siguiente tienda.

Esta era a la moda. Definitivamente el lugar adecuado para comprar ropa para salir. Por supuesto yo era a la única que le hacían falta. Ellas ya habían ido antes de marcha, esta sería mi primera vez.

Sorprendentemente, sólo les llevó a Rose y Alice 15 minutos para encontrarme un top y algunos buenos apagados vaqueros que abrazaran mi cintura y fueran mucho más bajos que cualquier otros vaqueros que haya llevado nunca.

Cuando pagamos, el teléfono de Alice sonó “¿Hola? Sí. Bueno, en verdad es perfecto. Estaremos en Seattle este fin de semana. Ajá. Excelente. Te veré allí. Guay. Adiós” y entonces colgó.

“Adivina qué. ¡Nos han invitado a una enorme fiesta en Seattle este finde!” Alice empezó a saltar arriba y abajo dando palmadas. Debe ser alguna fiesta importante.

“¿De quién es la fiesta?” preguntó Rose.

“Jessica Stanley. Ya, lo sé, ella es una total bimbo y dios sabe que la odio. Pero dejemos eso de lado, ella da fiestas fantásticas. Además, acabo de ser invitada por Ángela y Ben. Así que si ellos van a estar allí, debe ser divertido”

“¿Ángela?” pregunté. No la había visto ni a ella ni a su novio desde el instituto. Pero siempre me gustaron. Ella era una chica muy dulce.

“sí. Oh, ¡ella y Ben están comprometidos!” Chilló Alice otra vez.

“Oh, guay. No los había visto en mucho tiempo. No puedo esperar para salir con ellos” dije, y por esta primera vez, me encontré emocionada por la fiesta.

“¡Bella! Finalmente puedes ponerte ese vestido blanco que tienes! Alice me lo enseñó. Es un vestido muy sexy” Rose dijo con entusiasmo… oh Dios, Alice se estaba frotando contra ella.

Yo sólo asentí con la cabeza y dejé ir todo lo que dijeran. Para esa hora ya estábamos de vuelta a la entrada del centro comercial, y vimos a los chicos acercándose, cada uno con una bolsa de ropa.

“Chicos, ¿Adivinen qué?” Entonces Alice se lanzó a contar los detalles de la fiesta a la que habíamos sido invitados. Todos aceptaron en ir.

Pero, Alice era Alice, y tuvimos que hacer unas cuantas más compras antes de irnos. La mayoría de las compras habían sido para mí y tenía muchas bolsas, Edward y Emmett tuvieron que ayudarme a llevarlas.

Pero finalmente, después de cien bolsas de compras, y con más ampollas en los pies, Alice nos dio permiso para irnos. Yo prácticamente salí corriendo del centro comercial y entré al Volvo.

“Y ¿Cómo fueron tus compras?” le pregunté a Edward.

“No tan lleno de experiencias como la última vez” dijo con una sonrisa “¿y las tuyas?”

“¡Ugh! Había muchísimos vestidos. Pero al final encontré uno que me gustara” le dije.

“¿Me lo vas a describir?”

“Lo siento, las órdenes de Alice dicen que no puedo. Aparentemente, vosotros chicos no podéis saber cómo son hasta que los llevemos puestos” él sólo se rió por lo bajo de mí.

“He estado intentando pensar en una manera de escapar de los otros cuando estemos en Seattle. Hay un par de buenas librerías que pensé que te gustarían” dijo cuando me empujó hacia el camino de entrada.

“Oh, eso sería genial. Necesito desesperadamente nuevos libros”

Todos descargamos las bolsas y nos fuimos a nuestras habitaciones para hacer las maletas para el viaje. Mañana sería jueves y nos iríamos muy temprano. Contra más cerca estuviera, más emocionada que estaba yo.

Cuando era la hora de irse a la cama, apenas pude estarme quieta. Edward tuvo que recurrir a tararearme algo que finalmente me calmó.

Pero pasé la noche pacíficamente, me levanté y estuve lista para las ocho y media… a la hora en que habíamos acordado en salir.

Emmett, Rosalie, Jasper y Alice cogieron el jeep. Edward y yo decidimos conducir separados así podríamos escaparnos luego para mirar esas librerías.

Empecé a meter maletas en el Volvo, pero Edward cogió mi muñeca para pararme. Lo miré y él sólo me sacudió su cabeza.

“¿Qué?” pregunté.

“No vamos a llevar el Volvo. Este es un fin de semana especial. Nuestro primer fin de semana fuera juntos. Eso llama a un coche especial. Vamos a llevar el Aston Martin

Nunca había montado en él, aunque lo había visto muchas veces, y lo tenía que admitir, era el coche más sexy que había visto nunca.

“Este es un coche sexy, Edward” le dije y él se rió.

No solamente era sexy, sino que se conducía de ensueño. Era silencioso y aceleraba impresionantemente, haciendo que el viaje hasta Seattle fuera en poquísimo tiempo.

Aparcamos en el parking del hotel junto con el jeep que llegó momentos después que nosotros y fuimos a recepción. Vigilaba las maletas mientras los otros comprobaban nuestras habitaciones. Tuvimos tres habitaciones diferentes, una para cada pareja.

“Hola señorita. ¿Le ayudo con las maletas?” un hombre joven sobre mi edad preguntó educadamente.

“Sí, la verdad es que estaría fantástico. Gracias”

Empezó a llevar las maletas a un carro. “Y ¿Qué es lo que la ha traído a Seattle?” Preguntó.

“Oh, mis amigos y yo” los señalé enfrente del mostrador “decidimos pasar aquí el fin de semana” expliqué.

“Oh, ¿Dónde vive?”

“Forks. Pero mis amigos son un poco demasiado aventureros para una ciudad tan pequeña” dije con una risa.

“Bueno, Seattle tiene mucho que ofrecer a una chica tan guapa como tú. Creo que mejoraría la vista un poco con tu belleza”

Mis mejillas se sonrojaron “Gracias” fue todo lo que pude decir, sintiéndome un poco incómoda.

“Amor, tengo la llave de nuestra habitación” dijo Edward caminando hacia mí “¿Quién es tu amigo?” preguntó.

“Oh, um… Lo siento no pregunté su nombre” dije al muchacho. Miré a su etiqueta del hotel. “Jacob. Jacob, este es mi novio, Edward. Edward, Jacob estaba ayudándome con las maletas”

“Gracias” Edward dijo con una sonrisa.

“No hay problema. Es lo mínimo que puedo hacer por una chica bonita. Aunque se merece mucho más servicio del que yo puedo ofrecerle” dijo con un guiño.

“oh, no se preocupe, estoy seguro de que yo puedo ofrecerle todo el servicio que ella necesita” Edward dijo en su sexy voz antes de darme un rápido beso en el cuello.

Jacob entrecerró sus ojos a Edward, y yo de repente me sentí confundida por lo que estaba pasando.

“¿Qué habitación?” preguntó Jacob a Edward fríamente.

“La suite Penthouse” Contestó Edward cuando los tres caminábamos hacia los ascensores, dejando a los otros aún en la cola esperando a sus llaves.

El rato que estuvimos en los ascensores fue bastante incómodo para mí, pero quizás yo era la única que sentía la tensión. Las puertas se abrieron y caminamos hacia la puerta de la habitación.

“Gracias por tu ayuda Jacob” dije cuando empujó el carro a nuestra inmaculada suite y Edward bajó las maletas del carro.

“Confía en mí, ha sido un placer” contestó “Y si necesitas alguna ayuda con lo que hacer en Seattle, estoy aquí para ti” añadió antes de irse.

Empecé a deshacer mi maleta “Edward, ¡Esta suite es impresionante!” dije cuando colgué mis vestidos en el closet.

“Alice dijo que sería un fin de semana clásico” dijo con una risita.

“Eh, llamémoslos y vayamos a la piscina un ratito” sugerí. Él asintió.

Decidimos encontrarnos en quince minutos en recepción juntos. Edward y yo nos cambiamos rápidamente, a tiempo de escuchar que alguien pegaba a la puerta. Por supuesto, ahí estaba todo el mundo y nos encaminamos hacia la piscina.


Edward POV

La piscina estaba vacía excepto por unas pocas otras personas jóvenes-adultas. Recé porque nadie sugiriera las luchas de gallos otra vez y para mi alivio, el tema no salió nunca, Pasé la mayor parte del tiempo sosteniendo a Bella en mis brazos y besando el comienzo de su cuello.

Decidimos hacer un rápido juego de Marco Polo. Bella fue una de las primeras. Giró en círculos cuando contaba hasta diez con los ojos cerrados.

“Marco” chilló

“Polo” todos gritamos.

Por cinco minutos, el juego consistió en Bella vagando alrededor de la piscina y agarrando aire mientras el resto de nosotros intentaba desesperadamente no reír. Pero finalmente, ella empezó a pillar gente uno a uno hasta que yo fui el único que quedaba.

No pude evitarlo, tenía que tentarla un poquito, y con unos cuantos rápidos reflejos, no estaba realmente preocupado por ser pillado.

“Marco” llamó.

Estaba de pie detrás de ella, y susurré “Polo” seductivamente en su oído. Ella se giró para pillarme, pero fui más rápido y me quité de su camino.

Silenciosamente me moví detrás de ella otra vez “Marco”

“Polo” susurré otra vez, cuando dejé que mis dedos tocaran sus muslos.

Otra vez ella se giró y otra vez me escapé. Pero ya era suficiente. Terminé de jugar a este juego.

“Marco”

Me puse de pie directamente enfrente de ella y me incliné de manera que mis labios estuvieran a milímetros de los suyos “Polo” susurré otra vez.

Ella me besó y pasó sus brazos por mi cuello. La levanté y puso sus piernas alrededor de mi cintura.

“Creo que te tengo” dijo cuando se apoyó su frente junto a la mía.

“Y yo no creo que haya sido tan feliz de perder” contesté.

“Vale, suficiente, vosotros dos” Jasper interrumpió.

Estuvimos nadando un rato y luego nos fuimos al jacuzzi por otro pequeño ratito, antes de volver a nuestras habitaciones.

“Vale, todas las chicas coged vuestros vestidos y venid a mi suite” Alice ordenó “Y no se permiten chicos”

Teníamos reserva para un extravagante restaurante esta noche y yo estaba bastante emocionado de ver a Bella en el vestido que eligió. Así que los chicos y las chicas iríamos por separado para prepararnos. Pobre Bella que probablemente estará expuesta a la tortura de mi hermana.


Bella POV

Así que, la tortura estaba por empezar. Es mejor que esto merezca la pena.

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Chic@s mil perdones por haberl@s dejado sin actualizaciones ayer... la verdad es que el viernes fue uno de los peores días de mi vida... bueno mi mamá sufre de una enfermedad llamada 'vertigo' y tiene problemas con la presión, por lo que ese día por la tarde tuvo un desmayo y tuve que llevarla de urgencia al médico, mmmm pues nada que se quedo dos días ahí por observación y afortunadamente hoy hace como una hora ya esta en casita...
disculpenme pero es que no tenia cabeza para mucho y al único que pude decirle fue a Diego, entonces ni mi nena sabía como para poder decirles (perdoname Nenita, te prometo que no lo vuelvo a hacer)... saben que l@s quiero mucho y que no soy de las que deja botadas las cosas pero esta vez fue más fuerte que yo...
y bueno, por favor tenganme un poquito de paciencia con las actualizaciones por que estoy sola con ella (soy hija unica y papá esta en el trabajo) y tengo que vigilar que la presión siga normal y que no se para de la cama (es tan terca como yo) pero tengan por seguro que hoy les recompenso, no se la hora pero seguro que lo haré...
cuidense mucho, suspiren y...
Nos leemos en un tris!


Bellany G.
**Gracias amor por darme tu luz**

4 Comments:

  1. Angylito G. Cullen said...
    Nenita!!! me tenías aterrada ayer!! y es que cuando te desapareces así nada más nunca es por algo bueno!!! Menos mal que Diego anoche me dijo lo que pasaba! te juro que estaba demasiado preocupada!! Espero que nuestra mami esté de lo mejor!! y espero qe no sea tan burra como la mía que es toda una odicea mantenerla en la cama !! jajajaj Te amo mi gemelii!! y ya sabes que tienes mi apoyo y comprención en todo!!! y bueno estoy segura qe las nenas entenderán!!

    Abrazotes y besotes de mil colores y sabores para ti Mi Gemeliii!!!
    Ninive said...
    Bellany, no te preocupes por nada, cuida de tu mami, un beso muy fuerte y cuidate tú tambien
    Anónimo said...
    nena cullen:bellani no te preocupes por las actulizaciones y no te agobies primero esta tu mama y cudala mucho con mucho chocolate que tu das a tu suspiradoras y ablando del capitulo de hoy astado genial me a encantado muchos besos y suspiros de chocolate para ti tambien
    Anónimo said...
    Pobre Edward ha tenido que esperar tanto y ahora para colmo tiene que seguir esperando, me gusta como va este fic, estos chicos estan super, pero por fis, alguien me puede decir que hay de ACUERDO PERFECTO????, perdonen la insistencia, xoxo, supiros preparados

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