domingo, 2 de agosto de 2009

8. ESPERANDO POR QUE LA MALDITA PELEA EMPIEZE YA

Diablos, Paul, ¿NO TIENES, MALDITA SEA, UNA CASA PROPIA?
Paul pasando tiempo sobre todo mi sofá, mirando algún estúpido juego de béisbol en mi miserable televisor, sólo sonriéndome y luego-realmente lento- el sacó un Dorito de la bolsa que estaba en su regazo y lo metió en su boca en un solo bocado.
“Será mejor que hayas traído esos contigo”
Crunch. “No”, dijo mientras masticaba. “Tu hermana dijo que continuara y me atendiera con lo que quisiera”.
Traté de hacer que mi voz no sonara como si no fuera a golpearlo. “¿Está Rachel aquí ahora?”
No funcionó. El escuchó a donde me dirigía y puso el bolso detrás de su espalda. El bolso crujió cuando golpeó el cojín. Las papas se rompieron en pedazos. Las manos de Paul se convirtieron en puños, cercanos a su cara como un boxeador.
“Vamos, niño. No necesito a Rachel para que me proteja”.
Exhalé. “Claro. Como si no fueras a ir llorando con ella a la primera oportunidad”.
El se rió y se relajó en el sofá, bajando sus manos. “No voy a ir de chismoso con una chica. Si tuvieras un golpe de suerte, eso sería solamente entre nosotros dos. Y viceversa, ¿cierto?”
Amable de su parte hacerme una invitación. Relajé mi cuerpo como si estuviera rindiéndome. “Cierto”.
Sus ojos se dirigieron al televisor.
Suspiré
Su nariz hizo un satisfactorio ruido cuando mi puño le pegó. El trató de agarrarme, pero yo bailé fuera de su camino antes de que pudiera encontrar una forma de capturarme, la arruinada bolsa de Doritos en mi mano izquierda.
“Rompiste mi nariz, idiota”
“Sólo entre nosotros, cierto, Paul?”
Fui a poner las papas en otra parte. Cuando me di la vuelta, Paul estaba re posicionando su nariz antes de que se torciera. La sangre se había detenido; lucía como si no tuviera fuente de donde gotera bajo hacia debajo de sus labios y su barbilla. El maldijo, estremeciéndose mientras tiraba del cartílago.
“Eres una fastidio, Jacob. Juro que preferiría salir con Leah.
“Ouch. Wow, apuesto a que Leah realmente va a amar escuchar que quieres pasar más tiempo con ella. Solo acelerará los latidos de su corazón. “
“Vas a olvidar que dije eso”
“Claro. Estoy seguro de que no se me escapará”
“Argh”, gruñó y luego se recostó de nuevo en el sofá, limpiando los restos de sangre del cuello de su camisa. “Eres rápido, niño. Lo reconozco”. El volteó su atención de vuelta al juego borroso.
Me paré ahí por un segundo y luego me aceché a mi cuarto refunfuñando sobre ¿raptos? (alíen abducciones).
De vuelta al día podrías contar con Paul con una pelea para casi siempre. No tienes que golpearlo entonces-cualquier leve insulto lo haría. No hice mucho pasa sacarlo de control. Ahora, claro, cuando realmente quería un buen gruñido, rasgadura, traer abajo algunos árboles, él tiene que ser todo suave.
No era tan malo que ya otro miembro del equipo se hubiera imprimado-por que, realmente, ¡eso hace cuadro de diez ahora! ¿Cuando se detendría? Estúpido mito se supone debería ser raro, ¡por dios santo! ¡Todo este mandado de a amor-a-primera-vista era completamente desquiciante!
¿Tuvo que ser mi hermana? Tuvo que ser Paul?
Cuando Rachel regresó de Washington al final de semestre del verano-graduada antes, la nerd-mi mayor preocupación ha sido que sería difícil mantener los secretos alejados de ella. No estaba acostumbrado a ocultar cosas en mi propia casa. Me hizo realmente comprensivo con chicos como Embry y Collin, cuyos padres no sabían que ellos eran licántropos. La mamá de Embry pensaba que el estaba pasando algún estado de rebeldía. El era constantemente castigado por escaparse continuamente, pero, por supuesto, no había mucho que él pudiera hacer sobre eso. Ella había revisado su cuarto cada noche y cada noche estaría vacío de nuevo. Ella gritaría y el lo tomaría en silencio y luego lo examinaría todo el siguiente día. Habíamos tratado de hablar con Sam para que le diera a Embry un descanso y dejar a su mamá entrar en l asunto, pero Embry había dicho que no le importaba. El secreto era muy importante.
Así que yo he estado alerta para guardar ese secreto. Y luego dos días después de que Rachel llegara a casa, Paul se le lanzó en la playa. Bada bing, bada boom-¡Amor verdadero! Los secretos ya no son necesarios cuando encuentras a tu otra mitad y toda esa basura de la imprimación de los licántropos.
Rachel supo toda la historia. Y yo tendré a Paul como cuñado algún día. Yo sabía Billy no estaba muy emocionado sobre eso tampoco. Pero lo manejó mejor que yo. “Claro, el escapaba con los Clearwater” más seguido que nunca estos días. No veía como resultaba eso mejor. No para Paul, si no para Leah.
Me preguntaba-¿una bala a través de mi me mataría o solo dejaría un gran desastre que tendría que limpiar?
Me tiré en la cama. Estaba cansado-no había dormido desde mi último patrullaje- pero sabía que no iba a dormir. Mi cabeza estaba demasiado loca. Los pensamientos me acechaban alrededor dentro mi cráneo como un desorientado enjambre de abejas. Ruidoso. De vez en cuando picaban. Deben ser avispones no abejas. Abejas murieron después de una picadura. Y los mismos pensamientos estuvieron picándome una y otra vez.
Esta espera me estaba volviendo loco. Han sido casi cuatro semanas. Esperaba, un día u otro, que las noticias llegarán. Me había sentado noches imaginando que forma tomaría.
Charlie sollozaba en el teléfono-Bella y su esposo perdidos en un accidente. ¿Un accidente de avión? Eso sería duro de fingir. A menos que a las sanguijuelas no les importara matar a un manojo de personas presentes para hacerlo real y ¿por que lo harían? Tal vez un pequeño avión a cambio. Ellos probablemente tenían uno de esos de repuesto.
¿O volverían los asesinos solos, sin éxito en su atentado de hacerla una de ellos? O tal vez no llegando tan lejos. Tal vez el la ha aplastado ¿como a una bolsa de papas en su camino a casa? Por que su vida era menos importante para él que su placer.
La historia sería muy trágica-Bella pérdida en un horrible accidente. Victima de asalto equivocado. Ahogada hasta la muerte en la cena. Un accidente de auto, como mi mamá. Tan común. Pasa todo el tiempo.
¿La traerá a casa? ¿Enterrarla aquí por Charlie? Un funeral privado, claro. El ataúd de mi mamá había sido sellado...
Yo sólo podía esperar que el volviera aquí, cerca de mi alcance.
Tal vez no habría ninguna historia. Tal vez Charlie llamaría para preguntarle a mi papá si el no sabía nada sobre el Dr. Cullen, quien no se presentó a trabajar un día. La casa abandonada. Ninguna respuesta en ninguno de los celulares de los Cullen. El misterio descubierto por algún programa, jugada sucia sospechada...
Tal vez la gran casa blanca ardería con todos atrapados adentro. Claro, ellos necesitarían cuerpos para eso. Ocho humanos del tamaño correcto. Quemados más allá del reconocimiento-más allá de la ayuda del registro dental.
Cualquiera de esos sería engañoso-para mí, eso es. Sería difícil encontrarlos si no quisieran ser encontrados. Claro, yo buscaría por siempre. Si tienes el para siempre, puedes buscar en cada pedazo de paja del pajar, uno por uno, para ver si es la aguja.
Ahora mismo, no me importaría desmontar un pajar. Al menos eso sería algo por hacer. Odiaba saber que podría estar perdiendo mi oportunidad. Dándoles a los chupa sangre el tiempo para escapar, si ese fuera su plan.
Podríamos ir esta noche. Podríamos matar a todo aquel que encontráramos.
Me gustaba ese plan por que sabía que Edward sabría bien esto, si matara a cualquiera de su aquelarre, podría tener mi oportunidad contra él también. El vendría por venganza. Y yo se la daría-No dejaría a mis hermanos atacarlo como equipo. Seríamos solamente el y yo- Dejando que el mejor hombre gane.
Pero Sam no escucharía esto. No vamos a romper el trato. Déjalos hacer la violación. Sólo porque no teníamos pruebas que inculparan a los Cullen. Aún. Tienes que añadir el aún, por que sabemos que eso era inevitable. Bella se convertiría en uno de ellos también, o no se volvería. De cualquier manera, una vida humana habría sido perdida. Y eso significaría que el juego comenzaría.
El la otra habitación rebuznaba como una mula. Tal vez le había cambiado a un programa cómico. Tal vez el comercial estaba gracioso. Como sea. Me alteraba los nervios.
Pensaba en romperle la nariz otra vez. Pero no era Paul con quien quería pelear. No realmente.
Trataba de escuchar otros sonidos, el viento en los árboles. No era lo mismo, no con oídos humanos. Había un millón de voces en el viento que no podía escuchar con este cuerpo.
Pero estos oídos eran bastante sensibles. Podía escuchar más allá de los árboles, hasta la carretera, los sonidos de los autos viniendo alrededor de la última curva donde finalmente podías ver la playa-la vista de las islas y las rocas y el gran océano azul expandiéndose hasta el horizonte. A los vigilantes de La Push les gustaba andar alrededor de ahí. Los turistas nunca notaban la señal de límite de disminución de velocidad que está en el otro lado de la carretera.
Podía escuchar las voces de afuera de las tiendas en la playa. Podía escuchar la campana de la puerta cuando la puerta era abierta y cerrada. Podía escuchar a la mamá de Embry en la caja registradora imprimiendo un recibo.
Podía escuchar el golpeteo de la marea contra las rocas. Podía escuchar el chillido de los niños cuando el agua helada los golpeó demasiado rápido para quitarse. Podía escuchar a las mamás quejándose de la ropa mojada. Y podía escuchar una voz familiar...
Estaba escuchando tan detenidamente que la explosión repentina de la risa de asno de Paul me hizo saltar la mitad de la cama.
“Vete de mi casa”, me quejé. Sabiendo que él no prestaría atención, seguí mi propio consejo. Tiré de mi ventana abriéndola y saltando hacia el camino trasero así no vería a Paul de nuevo. Sería muy tentativo. Sabía que lo golpearía de nuevo y que Rachel se molestaría. Ella había visto la sangre en su camisa y me culpó sin esperar pruebas. Claro, ella tenía razón, pero aún así.
Bajé a la orilla, mis puños en los bolsillos. Nadie me miraba dos veces cuando fui por la parte sucia de First Beach. Eso era algo agradable del verano-a nadie le importaba si sólo usabas shorts.
Seguí la voz familiar que había escuchado y encontré rápido a Quil. El estaba en el final sur de la media luna, evitando a la mayor parte de la multitud de turistas. El mantuvo una constante corriente de advertencias.
“Mantente alejada del agua, Claire. Vamos. No, no lo hagas. Oh! Genial niña. Enserio, quieres que Emily ¿me grite? No te traeré de vuelta a la playa si no-¿Así? No-ugh. Piensas que es gracioso, ¿no? ¡Ja! Quien se ríe ahora, eh?
Tenía a la niña, que sonreía tontamente, por el tobillo cuando los alcancé. Ella tenía un cubo en una mano y sus jeans estaban mojados. El tenía una gran marca mojada en el frente de su playera.
“Cinco dólares por la niña” dije
“Hey, Jake”
Claire lloró y le tiró a Quil el cubo en las rodillas.
“Bájame, bájame”
El la puso cuidadosamente en su pie y ella corrió hacia mí. Ella se abrazó a mi pierna.
“Tío Jay”
“Como estás, Claire?
Ella se río. “Quil está todo mojado”
“Puedo ver eso. ¿Donde está tu mamá?”
“Fuera, fuera, fuera”, Claire cantó, “Claire ha pasado todo el día con Quil”. Claire nunca irá a casa” Ella me soltó y corrió hacia Quil. El la levantó y la puso sobre sus hombros.
“Suena como si alguien hubiera unido a los dos terribles”
“Tres de hecho”, Quil corrigió. “Te perdiste la fiesta. Temática de princesas. Ella me hizo usar una corona y luego Emily sugirió que ellas probarían su nuevo juego de maquillaje en mi”.
“Wow, lamento no haber estado para ver eso”
“No te preocupes, Emily tiene fotos. De hecho luzco muy sexy”.
“Eres tan manejable”
Quil se encogió. “Claire pasó un buen rato. Ese era el punto”.
Giré mis ojos. Era duro estar con personas imprimadas. No importa en que estado estuvieran-a punto de atarse el nudo como Sam o como un explotado niñero como Quil-la paz y certeza que ellos siempre irradiaban era la inducción directa de vomito.
Claire chilló en sus hombros y apuntó al suelo. “¡Bonitas rocas, para mi, para mi!”
“¿Cuál niña? ¿El rojo?
“¡No rojo!”
Quil se puso de rodillas-Claire gritó y jaló su cabello como riendas de un caballo.
“¿Este azul?”
“No, no, no...” la pequeña niña cantó, emocionada con su nuevo juego.
La parte más extraña era que Quil se estaba divirtiendo igual que ella. El no tenía esa cara que las mamás y papás turistas tenían ¿como de-cuando es hora de la siesta? Nunca verías a un papá verdadero tan entusiasmado por jugar cualquier juego infantil que su hijo pudiera inventar. Había visto a Quil jugar Peekaboo por una hora sin aburrirse.
Y no podía siquiera burlarme de él por eso-Lo envidiaba mucho.
Aunque pensaba que realmente apestaba que el tuviera que esperar unos buenos catorce años hasta que Claire tuviera su edad-para Quil, al menos, era bueno que los licántropos no envejecieran. Pero aún así ese tiempo no parecía molestarle mucho.
“Quil, ¿has pensado en citas?” pregunté
“¿Qué?”
“¡No, no amarillo!” Claire cantó.
“Ya sabes. Una verdadera chica. Es decir, sólo por ahora, ¿cierto? En tus noches de niñero”
Quil me miró, con la boca abierta.
“¡Bonitas rocas! ¡Bonitas rocas!” Claire gritó cuando el no le ofreció otra opción. Ella lo golpeó en la cabeza con su pequeño puño.
“Lo siento, Osita-Claire. ¿Que tal este púrpura?”
“No”, sonrío ella. “No morado”
“Dame una pista. Te lo ruego, niña”
Claire pensó. “Verde” dijo finalmente.
Quil miró las rocas, estudiándolas. El tomó cuatro rocas en diferentes tonalidades de verde y se las ofreció.
“¿Entendí?”
“¡Si!”
“¿Cuál?”
“Toooodas!”
Ella unió sus manos y él puso las rocas en ellas. Ella sonrío y de inmediato lo golpeó en la cabeza con ellas. El se estremeció teatralmente y luego se puso de pie y comenzó a caminar hacia el estacionamiento. Probablemente preocupado por que ella tuviera frío por su ropa mojada. El era peor que cualquier paranoica, sobre protectora madre.
“Lo siento si estaba siendo insistente antes, amigo, acerca de la chica” dije.
“Nah! Está bien” dijo Quil. “Me tomó por sorpresa, es todo. Nunca había pensado sobre eso”.
“Apuesto a que ella entendería. Tú sabes, cuando ella haya crecido. Ella no se molestaría por que tuvieses una vida mientras ella estaba en pañales”.
“No, lo sé. Estoy seguro que ella entendería eso”
El no dijo nada más.
“Pero tu no lo harías, ¿cierto?” pregunté
“No puedo verlo” dijo en voz baja. “No puedo imaginarlo. Simplemente yo no...Veo a nadie más de esa forma. Ya no me fijo en chicas, sabes. No veo sus caras”.
“Pon eso junto a la tiara y el maquillaje y tal vez Claire tendrá una diferente clase de competencia de la cual preocuparse”.
Quil se rió e hizo ruidos de besos. “¿Estás disponible este viernes Jacob?”
“Quisieras”, dije y luego hice una cara. “Si, creo que lo estoy de todas formas”.
El vaciló un segundo y luego dijo, “¿Has pensado en tener citas?”
Suspiré. Supongo me había abierto para eso.
“Sabes Jake, tal vez deberías pensar en tener una vida”
El no lo dijo como broma. Su voz fue comprensiva. Eso lo hizo peor.
“No las veo tampoco Quil. No veo sus caras”
Quil suspiró también
Muy lejos, demasiado bajo para cualquiera sólo distinguible para nosotros dos sobre las olas, un aullido elevado en el bosque.
“Dang, ese es Sam” dijo Quil. Sus manos volaron hacia Claire, para comprobar que seguía ahí. “¡No se donde está su mamá!”
“Iré a ver de que se trata. Si te necesitamos, te lo haré saber” corrí. Salieron todos juntos. “Hey, por que no la llevas con los Clearwaters? Sue y Billy pueden cuidarla. Ellos probablemente saben de que se trata de todas formas”.
“Ok-vete Jake!”
Salí corriendo, no por el camino sucio si no por el camino corto hacia el bosque. Seguí la primera línea de madera flotante y luego me dirigí hacia árboles más pequeños aún corriendo. Sentí los pequeños cortes de las ramas en mi piel, pero los ignoré. Los rasguños se curarían antes de que saliera de entre los árboles. Corté el camino detrás de la tienda y me lancé a través del camino. Alguien me tocó. Una vez en la seguridad de los árboles, corrí rápido. La gente miraría si estuviera por fuera. Personas normales no pueden correr así. A veces pienso participar en una carrera-tu sabes, como las pruebas olímpicas o algo así. Sería genial observar las expresiones de esas estrellas del atletismo cuando les ganara. Sólo estaba seguro que mediante la prueba que ellos hacen para comprobar que no usas esteroides, mostraría algo raro en mi sangre.
Tan pronto como llegué al verdadero bosque, sin caminos ni casa, patiné para detenerme y me quité el short. Con rápidos y movimientos expertos, los enrollé y los amarré a la cuerda de cuero alrededor de mi tobillo. Mientras hacía los ultimes amarres, empecé a cambiar. El fuego bajó por mi espalda, provocando espasmos en mis brazos y piernas. Sólo tomó un segundo. El calor fluyó sobre mi i sentí el silencioso cambio que me convirtió en algo más. Tiré mis pesadas patas contra la tierra y estiré mi espalda en una larga extensión.
Cambiar de fase era muy fácil cuando estaba concentrado como ahora. No tenía más problemas con mi temperamento. Excepto cuando esto entró el camino.
Por la mitad de un segundo, recordé el momento horrible de esa impronunciable broma sobre una boda. Había estado tan trastornado con furia que no podía hacer que mi cuerpo funcionara bien. Había estado atrapado, moviéndome y quemándome, incapaz de hacer el cambio y matar al monstruo sólo a unos pies alejado de mí. Había sido tan confuso. Muriendo por matarlo. Con miedo de lastimarla. Mis amigos ahí. Y luego cuando finalmente fui capaz de tomar la forma que quisiera, la orden de mi líder. El mandato del Alfa. Si hubieran estado sólo Embry y Quil esa noche sin Sam...¿Sería capaz de haberlo matado al asesino?
Odiaba cuando Sam seguía la ley de esa forma. Odiaba sentir que no tenía opción. Tener que obedecer.
Y luego estaba consciente de una audiencia. No estaba sólo en mis pensamientos.
Tan auto absorbido todo el tiempo, pensó Leah
Si, no hay hipocresía, Leah, pensé de regreso
Se puede, chicos, nos dijo Sam
Nos callamos y sentí a Leah estremecerse con la palabra chicos. Delicada como siempre.
Sam pretendió no escucharlo. Donde están Quil y Jared?
Quil está con Claire. La está llevando con los Clearwaters
Bien. Sue la cuidará.
Jared está yendo donde Kim, pensó Embry. Suerte que no te escuchó.
Hubo un silencio entre el equipo. Gemí con ellos. Cuando Jared finalmente apareció, sin ninguna duda que el estaba pensando en Kim. Y nadie quería una repetición de lo que estaban haciendo.
Sam se sentó en sus patas traseras y aulló de nuevo hacia el aire. Era una señal y una orden al mismo tiempo.
El equipo estaba junto a unos pocos kilómetros al este de donde yo estaba. Corrí a través del espeso bosque hacia ellos. Leah, Embry y Paul todos trabajando entre ellos también. Leah estaba cerca-pronto pude escuchar sus pisadas no lejos en el bosque. Continuamos en línea paralela, escogiendo no correr juntos.
Bueno, no esperaremos por el todo el día. El nos tendrá que alcanzar después.
¿Que pasa jefe? Paul quería saber
Necesitamos hablar. Algo pasó
Sentí que Sam parpadeó hacía mi-y no sólo Sam, si no también Seth, Collin y Brady. Collin y Brady-los nuevos chicos-han estado patrullando con Sam hoy, así que ellos deberían saber lo que sea que el supiera. No sabía por que Seth estaba aquí. No era su turno.
Seth, dime lo que escuchaste
Aceleré, esperando estar ahí. Escuché a Leah moverse rápido, también. Ella odiaba ser excedida. Ser la más rápida era lo único que aclamaba.
Reclama esto, idiota, ella susurró y luego realmente aceleró. Clavé mis uñas en la tierra y salí disparado.
Sam no parecía de humor para soportar nuestra usual tontería. Jake, Leah, ya paren.
Ninguno de nosotros disminuyó la marcha.
Sam gruñó, pero lo dejó pasar. Seth?
Charlie llamó hasta encontrar a Billy en mi casa.
Si, hablé con él, añadió Paul.
Sentí una sacudida a través de mí cuando Seth pensó en el nombre Charlie. Esto era. La espera había terminado. Corrí rápido, forzándome a respirar, aunque mis pulmones se sintieran algo tiesos de repente.
¿Que historia sería?
Así que el está todo exaltad. Supongo que Edward y Bella llegaron a casa la semana pasada y...
Mi pecho se relajó.
Ella estaba viva. O no estaba muerta, al menos.
No me había dado cuenta cuanta diferencia tendría para mí. Había estado pensando en ella muerta todo este tiempo, y sólo vi eso hasta ahora. Vi que nunca había creído que él la traería de nuevo, viva. No debería importar, por que sabía lo que vendría.
Si, hermano, y estas son las malas noticias. Charlie habló con ella, dijo que ella sonaba mal. Ella le dijo que está enferma. Carlisle subió y le dijo a Charlie que Bella pescó una rara enfermedad en Sudamérica. Dijo que ella está en cuarentena. Charlie se volvió loco por que le está permitido verla. El dijo que no importaba si se enfermaba, pero Carlisle no lo permitió. No visitantes. Le dijo a Charlie que es muy serio, pero que está haciendo todo lo posible. Charlie ha estado ansioso sobre eso por días, pero sólo ha llamado a Billy. Dijo que ella sonaba peor hoy.
El silencio mental cuando Seth terminó fue profundo. Todos entendimos.
¿Así que ella moriría con esta enfermedad?, por lo que Charlie supiera.
¿Dejarían ellos que él viera el cuerpo? ¿El pálido, perfecto aún, sin respiración blanco cuerpo? Ellos no podrían dejarle tocar la fría piel-el tal vez notaría que duro estaría. Ellos tendrían que esperar a que ella pudiera sostenerse, de matar a Charlie y a los otros dolientes. ¿Cuanto tiempo tomaría eso?
¿La enterrarían? ¿Cavaría ella misma para salir, o los chupa sangre vendrían por ella?
Los otros escucharon mis especulaciones en silencio. Puse más pensamientos en esto que cualquiera de ellos.
Leah y yo entramos en el claro casi al mismo tiempo. Ella estaba segura que su nariz le había enseñado el camino, sin embargo. Ella se inclinó sobre sus patas traseras a un lado de su hermano mientras yo trotaba para estar del lado derecho de Sam Paul se puso en circulo y me hizo espacio en mi lugar.
Golpéalo de nuevo, pensó Leah, pero apenas la escuché.
Me preguntaba por que era el único en mis pies. Mi piel se erizó con impaciencia.
¿Así que, que estamos esperando? Pregunté
Nadie dijo nada, pero escuché sus sentimientos de vacilación.
¡Oh, vamos! ¡El trato está roto!
No tenemos pruebas-tal vez está enferma...
¡OH! ¡POR FAVOR!
Okay, dado que las evidencias circunstanciales son muy fuertes. Aún así...Jacob. Sam pensó lento, vacilante. ¿Estás seguro de que esto es lo que quieres? ¿Es realmente lo correcto? Todos sabemos lo que ella quería.
¡El trato no mencionaba nada sobre las preferencias de la victima, Sam!
Es realmente ella una victima? ¿La etiquetarías de esa forma?
¡Si!
Jake, pensó Seth, ellos no son nuestros enemigos.
¡Cállate niño! Sólo por que tienes una clase enferma de adoración a un héroe sobre ese chupa sangre, no cambia la ley. Ellos son nuestros enemigos. Ellos están en nuestro territorio. Nosotros los sacaremos. No me importa si te divertiste peleando a lado de Edward Cullen una vez.
Entonces ¿que vas a hacer cuando Bella pelee junto a ellos Jacob? Eh? demandó Seth.
Ella ya no es Bella
¿Tú vas a ser quien termine con ella?
No podía parar de estremecerme.
No, no lo harás. ¿Así que, que? ¿Vas a hacer que uno de nosotros lo haga? Y luego le guardarás rencor ¿a quien sea que lo haya hecho?
Yo no lo haría...
Claro que no. No estás listo para esta pelea, Jacob.
El instinto prevaleció, me impulsé hacia delante gruñéndole al lobo color arena a través del círculo.
¡Jacob! Advirtió Sam Seth, callate por un segundo.
Seth movió su gran cabeza.
Dang, ¿Que me perdí? Pendón Quil. El estaba corriendo el lugar lleno. Escuché sobre la llamada de Charlie...
Nos estamos preparando para ir, le dije. ¿Por qué no vas a lo de Kim y arrastras a Jared fuera con los dientes? Vamos a necesitarlos a todos.
Ven aquí, Quil, ordenó Sam No hemos decidido nada aún.
Gruñí.
Jacob, tengo que pensar en que es lo mejor. Tengo que escoger el curso que los proteja. Los tiempos han cambiado desde que nuestro ancestro hizo ese trato. I...bueno, honestamente no creo que los Cullen sean un peligro para nosotros. Y sabemos que ellos no estarán aquí por mucho tiempo. Seguramente, una vez que su historia esté dicha, ellos desaparecerán. Nuestras vidas pueden regresar a la normalidad.
¿Normalidad?
Si los desafiamos Jacob, ellos se defenderán bien.
¿Tienes miedo?
¿Estás listo para perder un hermano? El se detuvo. O una hermana? añadió como un pensamiento extra.
No tengo miedo de morir.
Lo sé Jacob. Es una de las razones por las que cuestiono tu juicio en esto.
Miré sus ojos negros. Propondrás honorar el trato de nuestros padres o no?
Yo debo honor a mi equipo. Hago lo mejor para ellos.
Cobarde.
Su hocico se tensó, encogiéndose sobre sus dientes.
Suficiente Jacob. Te sobrepasaste. La voz mental de Sam cambió, tomó ese extraño doble timbre que no podíamos desobedecer. La voz del Alfa. Él encontró la mirada de todos los lobos en el círculo.
El equipo no atacará a los Cullen sin provocación. El espíritu de los restos del tratado. Ellos no son un peligro para nuestra gente, ni un peligro para la gente de forks. Bella Swan hizo una mal informada decisión y nosotros no vamos a castigar a nuestros antiguos aliados por ella.
Escucha, escucha, pensó Seth entusiasmadamente.
Pensé que había dicho que te callaras Seth
Oops. Lo siento, Sam
Jacob, ¿a donde crees que vas?
Dejé el círculo, dirigiéndome hacia el oeste para darles la espalda. Voy a decirle adiós a mi padre. Aparentemente no tiene caso quedarme por aquí más tiempo.
¡Ay, Jake-no lo hagas de nuevo!
Cállate Seth, varias voces pensaron juntas.
No queremos que te vayas, me dijo Sam, su pensamiento era más suave que antes.
Entonces oblíguenme a que me quede, Sam Llévense mi voluntad. Hazme un esclavo.
Sabes que no haría eso.
Entonces no hay nada más que decir.
Corrí lejos de ellos, tratando fuertemente de no pensar que iba a hacer después. En vez de eso me concentré en las memorias de mi largo mes como lobo, dejando la humanidad fuera de mí hasta que fuera más animal que hombre. Viviendo el momento, comiendo cuando estuviera hambriento, durmiendo cuando estuviera cansado, bebiendo cuando estuviera sediento, y corriendo-corriendo solo por correr.
Simples deseos, simples respuestas para esos deseos. El dolor viene en formas fáciles de manejar. El dolor del hambre. El dolor del hielo bajo tus patas. El dolor de tus garras cuando la cena es difícil de cazar. Cada dolor tiene una simple respuesta, una clara acción para terminar ese dolor.
No como siendo humano.
Aún, tan pronto como estaba corriendo a una larga distancia de mi cada, yo cambiaba a mi cuerpo humano. Necesitaba pensar con privacidad.
Desaté mi short y tiré de él, corriendo hacia la casa.
Lo había hecho. Había escondido lo que estaba pensando y ahora era muy tarde para que Sam pudiera detenerme. Ahora no me podía escuchar.
Sam había hecho una muy clara orden. El equipo no atacaría a los Cullen. Ok
El no mencionó un ataque individual.
No, el equipo no iba a atacar a nadie hoy.
Pero yo si.

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