jueves, 3 de diciembre de 2009


Capítulo 15. Y Un Bebé Hacen Tres


Bella POV

Cuando me desperte eran las 5am. “¿Edward?” le llamé.

“Estoy aquí, como que estas sentada encima de mi, sabes.” Susurró a mi oído y luego besó mi cabello. “¿Cómo dormiste?”

“Mucho mejor.” Me estiré un poco para poner la sangre en circulación. “Se que probablemente es aun temprano, pero estoy despabilada. ¿Quieres ir a desayunar? ¡Tengo un día bastante ocupado por delante!” sabia que no le importaría así que salté de su regazo y me dirigí al baño.

Charlie se había ido al trabajo temprano esa mañana y se había ido para cuando bajé las escaleras. Edward había ido a su casa y se había cambiado de ropas mientras yo me alistaba. “Vamos. No quiero dar a luz con el estomago vacío.”

Vimos el amanecer, mientras comía una pila de panqueques, “¿Que crees que tendremos hoy, un niño o una niña?” pregunté, mientras metía un enorme pedazo de panqueque en mi boca.

“No importa, mientras que nuestro bebe ficticio sea feliz y saludable, eso es lo que me importa.” ¿Podia alguien ser tan perfecto si lo intentara?

“Oh, vamos, tienes que adivinar. Charlie cree que sera niña.”

El apoyó su pera sobre su mano y comenzó a pensar. “Creo que un varón. ¿Tu que dices?”

“Creo que niña", solo para decir algo diferente. "También creo que Alice tendrá una niña y Emmett un niño. Eso me recuerda, Alice dijo que deberíamos llegar temprano a la escuela, ¿te dijo algo sobre ello?”

“No, pero Emmett me dio un adelanto y si, será mejor que vallamos. Vas a disfrutarlo.” Edward rápidamente pagó la cuenta y nos dirigimos a la escuela.

Cuando nos aparcamos en el estacionamiento fuimos los primeros en llegar. Nos sentamos dentro y escuchamos la radio mientras esperábamos la llegada de Emmett. Las ventanas polarizadas del auto eran bastante útiles cuando otros estudiantes comenzaban a llegar. Todos miraban mientras pasaban por nuestro lado, y hacían caras graciosas. Edward y yo nos reímos cuando Mike Newton se tropezó y cayó al césped por quedarse mirando el auto. Sus papeles salieron volando y gentilmente flotaban hacia el suelo.

“Esto es divertido ¡deberíamos hacerlo cada mañana!” dije cuando finalmente pude recobrar el aliento. Le di un beso a la cabeza de Edward, mientras la tenía recostada sobre mi hombro. El se sentó y supe que era momento del show. Cuando salimos del auto, miré a mí alrededor y vi a varias personas señalándonos. Escuche un “¿Esa es Bella?” proveniente de diferentes direcciones. Aparentemente, la mitad de los estudiantes había estado esperando a ver quien salía del nuevo auto. Le lancé a Edward una rapida sonrisa.

“Solo miran por que eres demasiado hermosa.” Dijo mientras caminaba a mi lado y pasaba sus brazos alrededor de mi cintura. Le rodé mis ojos y entonces fue cuando oí en la distancia un fuerte y grito.

El sonido se acercaba cada vez más. Todos los estudiantes que estaban afuera, dejaron de hacer sus cosas y comenzaron a prestar atención al sonido. Por medio de los árboles, puede ver unas luces que parpadeaban y el sonido de las sirenas iba en aumento. ¿Se estaba incendiando la escuela? No olia humo...pero habia demasiado ruido. Entonces caí en cuenta y rápidamente miré a Edward “Charlie se olvido de decirle que no puede usar ni las sirenas ni las luces.”

El patrullero de Charlie entró al estacionamiento, con las sirenas gritando y las luces parpadeando. Emmett sacó su cabeza por la ventanilla. Rosalie estaba en el asiento del copiloto mortificada, con su rostro completamente cubierto. Alice y Jasper estaban en el asiento trasero, detrás de los barrotes de seguridad, como dos criminales bajo arresto. Rompí en una risa histérica, era la cosa más bizarra que jamás había visto. ¡Si Charlie lo supiera!

Entonces decidio encender el altavoz para tener una experiencia completa. “¡Buenos dias instituto Forks! Soy el suplente Emmett deseándoles un día placentero y les recuerdo que obedezcan los límites de velocidad en la ciudad. Estaré vigilándolos...WHAP. ¿Por que fue eso Rose? Emmett, idiota, saca el dedo del boton, pueden oirnos.” Una pelea habia comenzado entre Emmett y Rosalie. Mientras caminábamos hacia el auto, las sirenas aun estaban encendidas y las luces parpadeaban y podía oírle gritar, pero la parte mas graciosa era ver a Alice y a Jasper tratando de salir desesperadamente del auto, lejos de los gritos, pero no podían, por que las puertas traseras solo se abrían desde afuera. Estaban atrapados.

Jasper captó mi atención y se veía como un animal enjaulado. Golpeó el cristal “Bella, por favor... ¡Demasiadas emociones aquí! Ayuda...” con lagrimas en mis ojos debido a la risa ayude a los dos convictos a escapar del patrullero.

“Gracias Bella, te debo una.” Jasper me abrazó lo cual me tomó completamente por sorpresa. “Si alguna vez te arrestan, Alice y yo pagaremos la fianza, lo prometo.”

Edward golpeó la ventanilla del frente del patrullero “El director esta viniendo, Emmett. Apaga la maldita sirena y sal del auto. ¡Apurate!” Emmett comenzó a tocar rápidamente los diferentes botones para detenerla. Edward me tomó de la mano y nos fuimos rápidamente de la escena del crimen. Jasper y Alice se escabulleron entre la multitud. Solo Rosalie permaneció con su marido.

Mis costados me dolían de tanta risa mientras Edward me acompañaba a la primera clase. Se recostó sobre la puerta y desató todo el poder de sus ojos sobre mí. “Te vere en la sala de partos, mamá ficticia.” Se inclinó hacia adelante y me besó en los labios. Mi corazón se aceleró y me ruboricé al recordar donde estábamos. El se rió y se dirigió hacia su primera clase.

Los anuncios de la mañana tomaron unos pocos minutos. Emmett fue llamado a dirección, lo cual genero una ola de ‘OOHHHs’ del resto de los estudiantes. Entonces llegó el anuncio que había estado esperando. “Todos los estudiantes de los dos últimos años repórtense inmediatamente en el gimnasio para la siguiente parte del proyecto de Salud. Por favor preparense para devolver los vientres de utileria al señor Anderson.” Todos los que habíamos pasado los últimos cuatro días atrapados en esos incómodos vientres, gritamos de alegría. Cualquier cosa seria mejor que esto.

El timbre sonó y corrí hacia mi casillero para encontrarme con Edward. Tan bien tenia que encontrar a Alice para que pudiera sacarme de esta cosa antes de que fuéramos al gimnasio. Edward se acomodó tras de mi “¿Estas lista?” me sorprendió cuan entusiasmado sonaba.

“¡Si, sácame esta cosa de encima!” él me miró un tanto dolido “Quiero decir, no puedo esperar para conocer al pequeño Eddie… o creo que la pequeña Bella.”

“Alice te esta esperando en el baño. Ella te ayudará, lo hace mucho mejor que yo”

“Mas rapido si. Pero definitivamente no tan bien como tu. Ni siquiera me hace sonrojar...que aburrido.” Le di un último abrazo y un beso con el enorme vientre interponiéndose y me dirigí a encontrarme con Alice.

Había unas veinte chicas apretujonadas en el baño, a medio vestir, tratando de quitarse los vientres. Alice estaba en una esquina, con el suyo en su mano. “Ven aqui, Bella. Es hora de escoger el sexo de nuestros bebes ¿No estas emocionada?” casi podia contenerse.

“Estoy emocionada de sacarme esta cosa, de eso estoy segura. Podrías ayudarme ¿por favor?” sin siquiera sacarme la remera, de alguna manera tocos los diferentes broches y el vientre cayó al suelo. Mi boca siguió la trayectoria del mismo. “¿Como diablos hiciste eso Alice?”

“Vamos Bella, lo supe todo el tiempo, solo disfrutaba de mis visiones de Edward nervioso y no iba a compartir esta pequeña información con él. Ten, ponte esto, esa camisa es demasiado grande ahora que volviste a tu peso.” Adoraba ese brillo en sus ojos.

“¡Lo dije anoche y lo diré ahora, te quiero Alice!” tomé la camisa nueva que me había traído y me la pase por la cabeza. Me tomé un minuto para mirarme a los pies, una visión que había extrañado los últimos días. Las demás chicas habían comenzado a salir del baño. Quería hacerle a Alice otra pregunta “¿Como le va a Emmett en la oficina? No lo han expulsado, ¿verdad?”

Alice se rió “Bueno, definitivamente estará en detención por un tiempo hasta que tengamos que presentarnos para el proyecto de salud y llamaron a Charlie para asegurarse de que Emmett no haya robado el patrullero. Pobre Charlie, tuvo que inventarse una historia sobre como le presto el auto a Emmett por una semana y que era sobre un proyecto de ‘maneja solo’ y por eso cree que es un suplente. Necesitamos enseñarle a ese hombre como mentir mejor. Vamos, sera mejor que vallamos antes de que Edward te venga a buscar. Ese chico es demasiado impaciente cuando de ti se trata.”

Justo fuera del baño, Jasper y Edward estaban recostados contra la pared, esperándonos. Camine directo hacia Edward y le di un fuerte abrazo. Era tan bueno poder sentir su cuerpo contra el mío sin el vientre de por medio. Obviamente a el también le gustó ya que me sostuvo fuertemente y me levantó del suelo para besar mi cuello. Por mi hombro escuche “Señor Cullen, por favor deje a la señorita Swan en el piso.” Era el señor Banner, el maestro de biologia. “¿No se supone que tendrían que estar en el gimnasio?”

“Lo siento señor. Estamos de camino.” Sentí a Edward tomar mi mano y nos dirigimos al gimnasio. Rosalie estaba esperando impacientemente, en las puertas del gimnasio, a que Emmett volviera de la dirección.

“No te preocupes, va a venir. Bueno, solo se metio en problemas por correr por los pasillos. Ok ahora esta viniendo. Tres, dos, uno.” Alice señaló al final del pasillo mientras Emmett doblaba por la esquina del mismo.

“¡Vamos a escoger el sexo Rose!” dijo con una enorme sonrisa en su rostro, obviamente tratando de romper el hielo. Rosalie le miraba enfadada. “Vamos Rosalie, aun no estas enfadada por lo de la mañana ¿verdad? Por favor bebe, vamos a ver que tipo de bebe saltarín tendremos.” Entonces le escuché susurrarle “Y si tienes suerte te llevare mas tarde a dar una vuelta en el patrullero.”

Alice, Jasper, Edward y yo gritamos “Suficiente Emmett.” Pero Emmett conocia a su esposa, y eso parecio dar resultado. El se dio vuelta y ella hizo el mismo truco que Alice con los ganchos. El vientre de Emmett cayó al suelo con un ruido sordo como el mío. Su camisa permaneció en su cuerpo todo el tiempo.

La expresión de Edward no tenia precio. Al principio estaba confundido, luego atónito y finalmente furioso. “¿Por qué nadie me dijo que así se sacaba?” les preguntó a sus hermanos.

Rosalie se encogió de hombros. “Emmett lo descubrió. Es muy bueno con los ganchos, ya sabes.” Añadió sin aliento al final. Emmett rió con orgullo, Edward frunció su ceño ante los pensamientos de Emmett y yo me ruboricé.

Alice comenzó a saltar, lo cual significaba que era mejor que nos moviéramos antes de que explotara. Todos los estudiantes ya se habían acomodado y dejado su vientres en una pila, y se habían formado en fila para escoger el sexo de sus bebes. Lanzamos nuestros vientres a la pila y nos ubicamos al final de la hilera.

“Ahora que finalmente están aquí,” el señor Anderson nos dio una mirada “Hagamos unos cuantos anuncios. Primero, lo que escojan es lo que se quedan, nada de intercambiar bebes con sus amigos. En la vida real no pueden escoger, aceptan lo que venga sin quejas. Segundo, estos bebes son básicamente computadores y valen mas que sus autos, con la excepción del auto de la señorita Swan, por lo que oí.” Mi rostro se volvió bordo mientras me escondía detrás de Edward para evitar la mirada de las cabezas que se habían volteado.

“Tercero, estos bebes tienen que permanecer con un padre todo el tiempo. Si están durmiendo deben designar a alguien para que los cuiden y para llenar las hojas de turnos. Elegirán el sexo del bebe ahora y se reportaran de vuelta aquí al finalizar el día para que les demos los bebes. Tambien, cuando escojan los bebes tendran que darle un nombre a los pequeños. Los bebes serán suyos hasta el lunes por la mañana cuando me los devuelvan, en una pieza, vivos y bien. ¿entendieron? ¿alguna pregunta?”

Pasó media hora hasta que fue nuestro turno para escoger. La mayoría de las personas estaban felices con las elecciones. Unas cuantas peleas se sucedieron con la elección del nombre de los bebes. Estaba segura de que durarían todo el día. Alice y Jasper fueron los primeros en elegir.

Ella y Jasper caminaron hacia el señor Anderson “Señorita Cullen y Señor Hale felicitación son padre de un vital bebe…” Alice metió la mano dentro de la bolsa y saco un pequeño trozo de papel el cual entrego a Jasper. El sonrió y rápidamente dijo “¡Es una niña Alice!” sus gritos de alegría llenaron el gimnasio. El sueño de Alice se había echo realidad; tenia su propia muñeca barbie bebe. Abrazo a Jasper y nos dijo “¡Tienen una sobrina!” se hicieron a un lado y esperaron a que nosotros escogiéramos.

Ahora, era nuestro turno. Por alguna razón me puse nerviosa. Edward me sostuvo la mano fuertemente mientras caminábamos hacia el señor Anderson. “¡Este es un gran día para ustedes, primero un nuevo auto y ahora un bebe!” Edward se rió solo por que vio que nuevamente mi rostro se ponía rojo. “Señorita Swan y Señor Cullen, felicitaciones son padres de un saludable bebe…” mi mano temblaba mientras la metía en la bolsa. Seguí el procedimiento de Alice y le entregue el papel a Edward, pero sabia lo que era antes de verlo. “Es un niño.” Dije. “Intuición materna...” me levanto las cejas incrédulo y abrió el papel. Me miró por unos segundos antes de hablar, como si estuviera guardando cada instante en su mente. “Si Bella, es un niño.” No me di cuenta de que había estado conteniendo la respiraron hasta que comencé a sentirme sentir que me desvanecía. Edward me tomo por la cintura riéndose “No hubo ni sangre en este parto y aun así te desmayas.” Me besó en la frente, “Realmente te amo Bella.”

Nuestra atención se volvió hacia Rosalie y Emmett, los últimos padres del día. Caminaron hacia el señor Anderson para su turno. “Escuché su forma de llegar de esta mañana señor Cullen.” Rosalie le achico los ojos a Emmett quien trato con fuerzas de mantener su rostro serio. “Señor Cullen y señorita Hale felicitación son los orgullosos padres de…” Rosalie dejó que Emmett revolviera la bolsa. Sacó un trozo de papel y lo abrió. Su rostro se llenó de curiosidad y le mostró el papel a Rosalie quien miró al señor Anderson “¿Qué significa el dos?” pregunto cautelosamente.

El señor Anderson soltó “¡Gemelos!” su voz estallo. Podrias haber escuchado el ruido de un alfiler cayendo al suelo. Entonces Alice y Jasper comenzaron a reírse para sus adentros. “Ahora señor Cullen vuelva a buscar en la bolsa dos papeles mas para determinar el sexo de sus bebes.”

Emmett extendió su mano hacia la bolsa, pero Rosalie le detuvo. Ella miró al señor Anderson y preguntó “No hay mas papeles de ‘dos’ allí dentro ¿verdad?” parecía que se lo advertía en lugar de preguntarle.

“No, ese era el unico. Vamos, escoja.” Se rió.

Rosalie decidió que como Emmett había arruinado la primer parte, ella seguiría de ahora en más. Sacó dos trozos de papel y le dio uno a Emmett, quedándose con el otro. Leyeron los papeles y se miraron a los ojos antes de decir “niño” al mismo tiempo. ¡Gemelos varones! Emmett se veía feliz y Rosalie aliviada de que no eran trillizos o cuatrillizos.

Los chicos se felicitaron entre ellos sobre los buenos trabajos imaginarios. Yo me quede esperando a que Emmett comenzara a repartir los cigarros.

“Ok, de vuelta a clases. Los vere al final del dia para retirar sus bultitos de alegria.” El señor Anderson tomó sus cosas y se fue del gimnasio.

Alice se volvió hacia nosotros y pregunto “¿Cómo le pondrán a sus bebes?” Edward y yo no lo habíamos hablado. Emmett y Rosalie comenzaron a discutir inmediatamente sobre el nombre de los bebes. El señor Anderson metió su cabeza por las puertas de gimnasio “¡Vallan a clase AHORA!”

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jajajajajaja... en serio que el día estuvo de muerte... si pero de risa, mira que "Emmett suplente", si de por si ya es un desastre no me imagino como es ahora con el patrullero y pobre Jazz y su "encarcelamiento" jejeje... o.O ¡¡Gemelos!! bueno, cuando Emmett hace algo lo hace bien no?? jejeje... aquí voy atacando de nuevo!!! Haber chicas... NOMBRES!... uno para el vampirito de Bells y Edward, otro para la barbie bebé de Alice y Jazz y dos más para los traviesos de Rose y Emm... vamos no me dejen solita, que nombres se les ocurren???
cuidense mucho mucho, suspiren todavia más y...
Nos leemos en un tris!!

Bellany G.
**Yo también quiero mi barbie bebé...contigo**

Capítulo 29. Psicópata Suelto


- ¿Alice no te parece que estás exagerando?- le pregunté a mi amiga cuando empecé a notar que mi sala estaba muy verde y brillaba por todos lados.

- Y espera a ver el árbol que traerá Jacob. Ya debería estar aquí.

- No tengo ánimos de adornar el árbol Alice.

- Bella es tu primera navidad en tu casita. No estés triste, sé que pronto volverá, estoy segura.

- Quisiera tener tanta confianza como tu. El tiempo sigue pasando, en dos días será navidad y no se nada de Edward o de mi padre o Carlisle.

- Ya sabes que la mayoría de las carreteras están bloqueadas y los vuelos suspendidos, hay muchas tormentas en el norte. Pero volverán pronto Bella ten fe.

- ¿Y Jasper?

- Fue al funeral de Tanya. Yo no he querido aparecerme por allí, ella nunca fue amiga mía, sería hipócrita ir a llorarla cuando sabemos como era.

- No es bueno guardar rencor y menos a los muertos Alice.

- Si pero ella aún muerta sigue intrigando.

De pronto la puerta se abrió y me sobresalté.

- ¿Hola Bella, te asusté?- era Nessie.

- Hola Ness, sólo estoy un poco nerviosa.

- Pero que lindos adornos y que bonitas luces, creo que son demasiadas- dijo observando como Alice había puesto una red de luces en toda la ventana y en toda la puerta.

- No son demasiadas cuando sobra espíritu navideño- se defendió mi amiga.

Jacob entró en la casa con un árbol mediano muy frondoso y verde.

- ¿Como está la mamita? Mira Bells les he traído un árbol que yo mismo planté.

- Gracias Jake es precioso, no debiste molestarte- el contesté.

- Pensé que no querías adornar tu casa por eso no lo había traído antes, aunque las cosas no marchen bien debes sonreír Bella, verás que pronto todo mejorará.

Nessie se había quedado mirando a Jake, tenía el semblante triste.

- Hola Ness, ¿que prepararás para cenar la noche buena? Oí decir a Emmett que cocinarías la cena de navidad.

- Haré pavo relleno, ¿vendrás a cenar con nosotros?

- No lo creo, tengo que cenar con mi papá pero vendré el 25 por la mañana, me puedes guardar algo.

- Claro que si, te esperaré.

- ¿Bella cenarás en casa de tus padres?

- Si pero sólo un rato, luego vendré a aquí ¿por qué?

- No puedes estar aquí sola, menos con ese hombre rondando por Forks. Si vas a estar aquí, vendré a cuidarte- dijo Jake muy seguro de si.

- Creí que no vendrías la noche buena- dijo Ness dolida.

- Sólo si Bella va a estar sola, no la podemos dejar…- pero Jake siguió hablando sin notar que Nessie se había ido.

- Tú si que eres tonto lobito- dijo Alice.

- ¿Yo? ¿Por qué?- se defendió él.

- Tonto y desubicado. No te das cuenta de que Nessie quería que vinieras a verla y tu estas más preocupado por Bella.

- Pero es que a Nessie no la ronda un loco. Bella es prioridad.

- Te patearía por estúpido sino fuera porque traigo zapatos de marca- dijo mi amiga siguiendo con su decoración.

*****

Al día siguiente a medio día Nessie y yo fuimos al supermercado, la llevé en el volvo que hacía dos días que Jasper había traído de Port Ángeles. Edward lo había dejado allí la última vez que viajó a Seattle. Era la primera vez que lo manejaba sin él. Su aroma todavía estaba en el auto. Eso sólo hizo que me sintiera más triste. No quise bajar del auto mientras Nessie compraba los últimos ingredientes que necesitaba, tenía miedo de resbalar y no me apetecía encontrarme con nadie y menos alguien que estuviera más interesado en el chisme que en saber de Edward.

De pronto sentí que un auto paraba a mi lado.

- Veo que recuperaste el auto Bella- otra vez la despreciable voz de James.

- Pero qué haces aquí descarado- le reclamé.

- ¿Sigues así de resentida conmigo? Y yo que te traía algo. No pude llegar ayer porque las carreteras estaban cerradas.

- ¿No pudiste llegar al funeral de tu amante?

- No lo creí prudente. Victoria está aquí y como estamos separados hace tiempo.

- Mentiroso, tan sólo el mes pasado ella vino a reclamarme a la escuela. Que ridículas mentiras le contarías pero eso no funciona conmigo. Ya no. Vete- le grité, estaba enfurecida, Tanya había muerto esperando un hijo suyo y él se las daba de hombre separado.

- Pensé que te gustaría lo que te he traído preciosa- dijo sensualmente.

- No quiero nada de lo que tengas- le reproché.

- Igual pienso dártelo ya que era de tu marido- me dijo alejándose un poco para que pudiera verlo. En sus manos tenía el maletín con la laptop de Edward, la que siempre llevaba a sus viajes y prácticamente a todos lados desde que lo conocía. Bajé del auto lentamente, asombrada. Cómo él podía tener algo que Edward debió haber llevado el día que cayó el avión.

- ¿Sorprendida? Lo encontré en el departamento que alquilé para Tanya en Seattle. Parece que la noche anterior ellos la pasaron muy bien. Mientras yo la esperaba en Port Ángeles y tú en Forks ellos hacían de las suyas. Malditos- dijo poniendo cara de ofendido.

- Dámelo- le dije acercándome más.

- Tenlo yo no lo quiero, revisé su correspondencia. Él y Tanya parecían mantenerse en contacto- me dijo mientras me entregaba el maletín –Espero que ahora si creas que ellos nos veían la cara. Nosotros fuimos los engañados Bella. Ellos pensaban huir a Vancouver, se escribían a diario.

- Yo no puedo creer eso- dije totalmente desarmada ¿y si era cierto? ¿Podría James haber creado estas cartas? ¿Podría ser tan miserable para inventar todo eso? Algo me decía que si. James era capaz de cualquier cosa.

- Pues creerlo bonita. Ellos nos engañaron. Nosotros debemos continuar, tu debes rehacer tu vida eres tan joven no deberías sufrir por un tipo como Eddie- se acercó un poco a mi, levantó su mano para acariciar mi rostro pero me alejé.

- ¿Y también debo creer que el hijo que esperaba Tanya era de Edward? ¿O era tuyo James?- le reclamé. Su mirada se turbó y por un momento pareció dudar.

- ¿Hijo? ¿Tanya esperaba un hijo?- preguntó sorprendido.

- Si tenía 6 semanas de embarazo cuando murió. Lo descubrieron cuando le hicieron la autopsia. Y también tienen el ADN del bebé, lo van a comparar con el de Edward y por petición mía con el tuyo.

- Claro que debió ser de Edward- se defendió- pero no podría asegurarlo, ya sabes que Tanya me engañaba. Podría ser de cualquiera.

- Pues lo sabremos, Heidi me prometió los resultados para mañana. Muero de impaciencia James. Y Heidi y Victoria también- lo amenacé.

El se alejó pensativo. Subió a su auto y continuó sin despedirse. Al parecer había logrado dar en el blanco.

Abracé el maletín y subí al asiento trasero de mi auto para revisar el contenido.

Estaba su laptop, sus documentos personales y un par de cheques a nombre de Billy Black, uno jefe de la reserva Quilate y otro a nombre de Didyme Cullen.

Tal y como me había dicho James habían correos que al parecer Edward había mantenido con Tanya. En el último él le recordaba que irían a Vancouver el lunes. Me lo habría creído de no ser porque la forma de expresarse de Edward no era esa. Edward era más caballeroso para hablar, más sutil y elegante. Una fineza que James no tenía, ni siquiera para imitarlo.

- ¿Quien era ese tipo?- preguntó Nessie hablándome por la ventana.

- Era James- le contesté si prestarle mucha atención.

- Lo supuse. Llamé a Jake para que viniera, tenía miedo que ese hombre te hiciera algo.

- No creo que se atreva a plena luz del día. No lo creo tan valiente. No debiste llamar a Jake, ahora no nos lo vamos a quitar de encima y no quiero que maneje mi auto.

- Bella es por tu bien, Jake dijo que no tardaría.

- Nessie no sientes frío- estaba apenas con un suéter delgado.

- Un poco pero no traje nada más.

- Ponte esto- me quité mi abrigo y se lo pasé, yo tenía un suéter mas grueso que el de ella y no me iba a bajar del auto.

- Gracias Bells, voy por las demás cosas y las subo a la maletera.

- Está bien- estaba aun entretenida con las cosas e Edward.

Pasaron cinco minutos más y sentí que la maletera se abría. De pronto el sonido de un auto frenando me sobresaltó, me incorporé un poco para ver pero la maletera estaba abierta y no pude ver nada. Oí un grito y nuevamente un auto alejándose a toda velocidad. Rápidamente bajé del auto, algunas cosas estaban tiradas en el piso, el frasco de salsa de manzana estaba roto. Y Nessie no estaba. Vi a lo lejos el auto negro con lunas oscuras de James alejándose. Oh Dios mío, James se había llevado a Nessie, yo tenía la culpa, le di a ella mi abrigo, debió habernos confundido.

- ¡Bella!- gritó Jake -¿Estás bien que ha sido eso?

- Jake- le dije con lágrimas en los ojos –Se la ha llevado. Se llevó a Nessie, pronto súbete al auto vamos detrás de ellos.

- Yo manejo- dijo Jake. No puse objeción. Él manejó muy rápido, casi como un loco pero cuando llegamos a una bifurcación en la afueras del pueblo nos detuvimos, no sabíamos por dónde ir.

- Maldito loco- gritó mi amigo. – ¿Qué pasó porque se la llevó?

- Es mi culpa Jake. Él llegó a darme esto y le hablé del hijo de Tanya y que pedí el ADN. Luego le dí a Nessie mi abrigo porque tenía frío y seguro él pensó que era yo.

- ¿Porqué quería secuestrarte?

- Seguro ha sido descubierto. Si saben que él es el padre del hijo de Tanya su familia debe estar como loca. Victoria y Heidi son peligrosas.

- Eso tiene sentido. ¿Qué hacemos? ¿A dónde ir? Tomaré este camino.

Jake se oía desesperado manejó por la carretera hacia Port Ángeles. Llegamos casi en una hora y no vimos nada, dimos vueltas en la ciudad y nada. Regresamos a casa y dimos parte a la policía, para entonces ya eran las cinco de la tarde.

- Tengo miedo Jake, cuando él se de cuanta de que no soy yo…

- Tranquila Bells. Tardará en darse cuenta, Nessie ha perdido su bronceado. Me siento tan impotente, cuando le ponga las manos encima a ese miserable le retorceré el pescuezo.

- Llévame a casa, tal vez James llame.

- Diga lo que diga no se te ocurra ir a buscarlo me oíste. Vamos a encontrarlo. Iré con la policía a buscar en las carreteras, los otros se quedarán contigo. Le hablaré a la pandilla.

- Está bien, estaré en casa, me llamas si hay alguna novedad. Llévate el auto.

Me quedé en casa. Fui a avisar a mi madre, de regreso dos policías me esperaban en la puerta.

- Sra. Cullen debemos quedarnos en su casa y colocar este equipo rastreador por si el sospechoso se comunica con usted.

Los dejé pasar, mamá venía conmigo. Después de contarle todo pareció muy contrariada.

- Bella, no se que pensar, yo creí que Edward había planeado huir con Tanya, tu padre y yo discutimos cuando se fue a buscarlo. Estoy tan confundida. Me preocupa que le puedan hacer daño a Nessie, ese hombre estuvo implicado en la muerte de Tanya y de Edward.

- Edward no ha muerto mamá, lo sé.

- Quisiera creer eso Bella, de verdad hija. No quisiera que te quedaras sola. Te veías tan feliz.

El teléfono sonó y los policías le indicaron a mi madre que contestara para que pudiera hacer tiempo mientras rastreaban la llamada. Prendieron el altavoz.

- ¿Bells, por Dios niña es que no hay nadie en Forks? He estado llamando desde temprano, esos bichos móviles no sirven.

- ¿Charlie?- gritó mi mamá.

- ¿Reneé? ¿Qué haces allí y Bella?

- Charlie ha ocurrido algo espantoso, ese hombre se llevó…

- No te oigo bien, ¿a quien se llevaron, cuando, que ha pasado Reneé?

Se oyó un fuerte zumbido y la voz de mi padre se perdió.

Yo estaba congelada, mi papá llamó, no alcanzó a decirme si Edward estaba con él, su voz no se oía triste ni nada parecido pero a lo mejor era impresión mía. No había dicho nada en concreto. De dónde estaría llamando, esperaba que fuera de muy cerca.
De pronto mi celular vibró. Contesté rápido esperando oír la voz de mi padre y saber donde estaba.

- ¿Papá?

- Hola preciosa, no soy tu padre aunque por estar contigo me agradaría serlo- mi cuerpo se tensó, todos voltearon a verme.

- Sé que la policía está allí, estoy mirando la patrulla desde aquí. Así que finge que hablas con alguna amiguita sino tu hermanita se muere.

- Alice, estoy bien no te preocupes- dije lo mas natural que pude. Mi mamá se relajó y se fue hacia la cocina. Los policías se enfrascaron en su conversación.

- Así me gusta linda. No sabías que tenías una hermanita tan parecida a ti. Estuve a punto de confundirte, pero tú no hueles así. Tranquila, sigue pareciendo normal, tu hermanita está desmayada, no le he hecho nada. Sólo la dormí igual que al tonto de tu marido la última vez que lo vi. Sigue fingiendo...

- Claro que me gustaría salir contigo pero ahora tengo un problema y no puedo- dije haciendo mucho esfuerzo por no llorar. Sabía que el maldito tenía algo que ver en el accidente.

- Eso cariño, finges bien. Este es el trato. Tu hermanita por ti. Me la quedaría pero sería un premio de consuelo y yo siempre apuesto a ganador. Tú eres el premio mayor y te quiero a ti.

- Podría ser Alice, dime tu plan- seguí tratando de que mi voz no se quebrara.

- Inventa algo, pero sal a donde pueda verte, aléjate unos 100 metros de tu casa hacia la derecha. Te recogeré allí.

- Ahora no puedo Alice ya te dije que tengo un problema- los policías no parecían interesados en nuestra conversación.

- Pues debes hacerlo antes de que tu hermanita despierte o tendré que lastimarla para que se calle. Tú decides, no creo que tenga más de media hora.

- Ok, está bien. Dame unos minutos, saldré.

- Eso me gusta, te ayudaré un poco- y colgó.

No sabía que hacer, ni desde donde podría estar viendo mi casa. Tendría que decidir ahora. No quería que lastimaran a Nessie pero sabía que James era capaz de cualquier cosa. De pronto el teléfono de casa sonó. Me acerqué a contestar los policías estaban alerta.

- ¿Si?- contesté

- ¿Hola querida Bella me extrañaste?- la voz lacerante de James no dejaba de helarme el cuerpo.

- James, por favor no le hagas daño a Nessie- rogué.

- Claro que no querida mía. Sólo ven por ella. Estoy a 10 kilómetros en la salida hacia Port Ángeles. Te espero.

De inmediato los policías salieron disparados hacia el lugar donde James me había citado. Y supe entonces la “ayuda” que me había dado. Alejarlos de mí.

Reneé salió de la cocina.

-¿A dónde fueron?- preguntó.

- James llamó está cerca, salieron al lugar donde me citó.

- Ojala lo atrapen pronto y traigan a Nessie de vuelta.

Salí de casa sin decirle nada a mi madre que regresó a la cocina. Estaba empezando a anochecer. Mientras caminaba al lugar donde me había dicho James miraba hacia las ventanas de las demás personas. Todos preparaban su cena de noche buena, todos felices esperando con impaciencia la navidad. Nunca me había sentido mas frágil y desprotegida. Edward ¿Dónde estas? Porqué no has llegado, te necesito tanto. Perdóname, tal vez James si pudo acabar contigo y espero que acabe también conmigo para poder estar juntos. Sin ti ya no puedo seguir. No quiero que nadie más sufra por mi culpa.

Me alejé de casa unos 50 metros, no veía ningún auto en movimiento, todos estaban estacionados frente a sus casas, todos los padres estaban con sus hijos, todos los esposos con sus esposas. Todas las familias reunidas y en paz. Sólo yo caminaba por aquella avenida y no sabía si regresaría a casa. Mi bebé, mi pequeño Edward. ¿Me dejaría vencer sin luchar? ¿Pero si no tenía el valor de enfrentarlo podría vivir si él le hacía daño a Nessie?

Caminé otros 50 metros más, las luces de las ventanas y de algunos tejados se veían muy bonitas. Un auto salió de la nada y venía hacia mi, muy despacio, parecía deslizarse. Una camioneta gris grande. Las lunas eran oscuras. Se detuvo a unos metros de mí. La puerta lateral se abrió, dentro pude ver a Nessie, James la abrazaba por detrás, ella se veía mareada y confusa.

Él me hizo una señal para que me acercara. Dí un paso y escuche el ruido de un para de autos llegar uno detrás de mi y otro desde el lado opuesto. El rostro de James se contorsionó.

- ¡Bella!- oí gritar mi nombre en dos voces distintas, una era de Jake y la otra… la que tanto esperaba.

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... bueno chicas, parece que para Bella "pronto amanecerá", solo como una boba curiosidad: de quien era la otra voz??? (ey! dejenme "soñar un poco" jejeje)... les aviso que estamos a tres capítulos del final T.T siii, yo sé, igual que ustedes quiero llorar, pero no se preocupen todo fic tiene su recompensa y ya preparo el nuevo... mientras concetremos en la recta final de este...
cuidense mucho, suspiren más y...
Nos leemos en un tris!

Bellany G.
**Soñar es más fácil si lo hago contigo**

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Capítulo 5. Asimilar


Bella POV

Estaba perdida en mis pensamientos cuando escuche que tocaban la puerta, mi corazón se acelero, sabiendo quien estaría detrás de ella, seguí contemplando las olas tratando de mantenerme calmada.

-Pase, esta abierta—le dije.

Se sentó en la silla junto a mi cama y, sus hermosos ojos estaban rojos e hinchados como si hubiera llorado mucho debajo de sus ojos había oscuras ojeras, seguro no había dormido nada.

-¿Cómo se encuentra Dr. Cullen? – Ya Carlisle y Alice me habían dicho pero quería escucharlo de sus labios.

-Parece que no se encuentra bien—dije al ver que no me respondía, seguro me estaba estudiando igual que yo a él—no se preocupe Dr. Cullen estoy bien.

-Srta. Swan yo… le debo una disculpa, no sin duda le debo mucho más que una disculpa, pero créame que no, quería, no se que me paso, en verdad lo lamento tanto, mi conducta fue inexcusable, no objetare si quiere presentar cargos en mi contra— la verdad la estaba pasando mal, sentí mucha pena por Edward, lo que sucedió en la playa estuvo mal, pero como podía culparlo por algo que nunca hubiera hecho en su sano juicio.

-No presentare cargos en su contra Dr. Cullen, se que lo que sucedió no hubiera pasado nunca si usted hubiera estado en posesión de sus cinco sentidos, yo no le guardo rencor—sí, yo nunca hubiera perdido mi virginidad con él, estando en su sano juicio, siendo yo una chica común y corriente.

-Por favor Srta. Swan, llámeme Edward, lo que sucedió ayer fue culpa mía y yo debo reparar mi falta de algún modo, he mancillado su honor, he robado su virtud, yo... yo…-Alice no exageraba cuando me dijo que su hermano era anticuado, hablaba como si fuera un personaje de una novela de Austen, no pude evitar reir.

-Dr. Cullen— enarco una perfecta ceja, así que rectifique —bueno digo Edward— volví a reír, - estás hablando como si viviéramos en el siglo pasado— cuando torció los labios en una sonrisa, se me detuvo el corazón y luego empezó a latir de forma acelerada, por Dios que me pasa sentí como el rubor llenaba mis mejillas.

-Quiero decir, no me debe nada, pretendamos que nunca sucedió nada— yo debería pretender como si no hubiera pasado nada, pero no pude evitar recordar al final cuando fue dulce, cuando acariciaba mi cuerpo, cuando me llenaba, las sensaciones que sentí. Si antes estaba roja, ahora debería parecer un árbol de navidad.

-Srta. Swan, puedo llamarla Isabella?

-Prefiero Bella, mi nombre completo no me gusta mucho—

-Bella, veras, se que te sonara a una locura, pero en verdad quiero reparar mi falta, se que no nos conocemos bien, pero me sentiría muy mal si no tratara de hacer lo correcto, así fue como mis padres me criaron, veras, como tu ya sabes el Edward, que conociste anoche no era yo— se veía tan apesadumbrado cuando bajo la cabeza quise acariciar su cabello y decirle que todo estaba bien.— yo nunca pensé en tener relaciones con una mujer antes de casarme con ella— Edward era virgen como yo? No podía dar crédito a mis oídos.

-Por eso Bella, te suplico que me dejes hacerte mi esposa, pasare cada uno de los días que me quedan, tratando de compensarte por lo que te he hecho, no descansare hasta que conozcas mi verdadero yo.— Edward Cullen me estaba pidiendo matrimonio a mi?, debía estar en alguna dimensión desconocida o en algún sueño muy vivido, él no podía pretender pasar el resto de sus días con alguien como yo, estaba consciente que Edward aun ama a Tanya.

-Bella, respira— no me había dado cuenta que había contenido el aliento hasta que lo escuche.

-Pero tu estas comprometido con Tanya— No podía negar el amor con el que la miraba, yo los había visto muchas veces en la playa, sentí que la boca del estomago se me torció.

-No hablemos de Tanya, ahora Bella, entre ella y yo ya no hay nada todo se acabo ayer, en este momento estamos hablando de ti y de mí—que todo termino entre ellos? Que quería estar junto a mi?, que podría haber un nosotros? Él no sentía nada por mí, que no fuera lastima, lastima y culpa; eso es lo que podía ver en esos bellos ojos verdes que me tenían deslumbrada.

-Creo que casarnos, no es la mejor idea, Edward— se que hacerlo sería una locura, ambos, viviríamos un infierno, el arrastrado por la culpa y yo por qué sabia que nunca estaría a su altura, podía ver que sería muy fácil enamorarme de Edward lo que haría todo mucho más difícil para mí.

-Por que no?- Sentí como su mano tomaba gentilmente la mía, sentí una corriente electica, gire para perderme nuevamente esas hermosas esmeraldas.

-Por que la culpa, no es una razón para una boda—al perderme en sus ojos le respondí la verdad.

-Bella, por favor escúchame, no es solo culpa, es hacer las cosas bien, imagina que llegues a quedar embazada, como podría sentirme, sabiendo que la madre de mi hijo no lleva mi apellido, que podría ser señalada. Bella, no quiero eso para ti—sonaba desesperado, veía que no iba a ser fácil hacerlo cambiar de opinión, pero debía hacerlo por el bien de los dos. No quería siquiera pensar en la posibilidad de un embarazo, eso sería otra fuente de culpa para condimentar la pena que ya se veía en sus ojos.

-Es poco probable que quede embazada, fue solo una vez—solo una vez, pero nuestros cuerpos se movieron en total sincronía, recordé el empuje de sus caderas contra mi pelvis, como se sentía tenerlo dentro. Sentí que el calor empezaba en mi cuello y me llegaba hasta el cabello. Debía estar perdiendo la razón, como podía pensar en esas cosas.

-Bella, dame una oportunidad, danos una oportunidad. No des un no rotundo, por favor—Edward quería converse de todos modos de que teníamos alguna esperanza, pero yo sabía que no era así, todo se estaba moviendo muy rápido, nuestras vidas dieron vueltas ayer y colisionaron una contra la otra, estaba confundida y asustada, mi mente era un caos.

-No, lo se Edward, la verdad no se qué pensar.—no podía hilvanar dos pensamientos coherente seguidos.

-Esto seria más fácil, si pudiera conseguir un anillo—escuche que murmuraba y me entro el pánico.

-NO, NO ANILLOS—yo no estaba lista para esto, aun no había asimilado los hechos de ayer y el giro que estaban tomando las cosas.

-No tienes que decir, si o no hoy, Bella— puso una de sus manos en mi mejilla, era como si tuviera miedo de romperme, su tacto era tan suave y cálido; estaba sintiendo mi fuerza de voluntad flaquear.

-Lo pensare—le dije sonriendo y era cierto tenía que pensarlo y mucho, pero mucho.

-Es todo lo que te pido, -me dejo sin aliento cuando se acerco lentamente y sus labios se posaron en mi frente por un breve instante, mi corazón corría dentro de mi pecho.

-Lo siento, Alice me pidió que te entregara este té y ahora esta frió.—sonrio y me sentí sonrojarme. Como podía Edward tener ese poder sobre mí.

-No importa, no tengo hambre—dije escapando de su mirada, posando mis ojos en la taza que sostenían sus manos.

-Claro que si importa debes alimentarte, bajare a prepararte algo de comer.

-Esta bien, mientras duermo un poco—sonreí, debía aclarar muchas cosas en mi mente pero me sentía cansada, así que me volví a recostar y rápidamente me quede dormida.

Sentí un leve roce en mi frente y escuche a lo lejos la voz de Alice.

-Déjala Edward, no vez que está dormida, además entre más descanse más pronto podrá salir de compras conmigo.— en verdad esta niña quería matarme.

-Debe comer algo, Alice, no ves que Carlisle la medicó, debe reponer fuerzas— escuche la voz de terciopelo de Edward responderle a su hermana en un susurro.

Abrí lentamente los ojos para encontrarme con el rostro de un ángel que me sonreía.

-Te traje algo de comer, debes estar hambrienta.

Puso sobre mí una bandeja llena de diferentes cosas.

-Yo no puedo comer todo esto, es demasiada comida para mi.—habían huevos, tocino, pastelillos, pancakes, frutas, emparedados, jugos, leche y te.

-Es que no sabía que preferías así que agarre un poco de todo—dijo un poco apenado.

-Ustedes ya desayunaron?

--No te preocupes por nosotros—me respondió Edward

-Me sentiré mucho mejor si comen algo—le dije entregándole una manzana, quien sabe desde cuando no probaba bocado.

-Quieres un emparedado, Alice?—le dije, ella danzo hasta mi lado y lo tomo.

-Gracias, Bella—me dijo sonriente

Entre los tres terminamos de comer y fue cuando me percate.

-Donde esta Carlisle?—pregunte

-Está haciendo unos arreglos en el hospital para que yo me pueda tomar unos días libres y cuidar de ti hasta que te recuperes.

-Oh!—fue mi brillante respuesta , eso quiere decir que estará yendo y viniendo para cuidarme. Casi me siento feliz cuando mi lado pesimista me hablo, claro que quiere cuidar de ti, se siente culpable.

-Sabes no tienes realmente que hacerlo, yo estoy bien. No pierdas días de trabajo por mi.—acerco su mano y la puso sobre mi mejilla, me sonroje ante su tacto.

-No tienes nada de qué preocuparte.—me dijo, mientras me perdía en sus ojos

Alice, se aclaro la garganta, lo que hizo que ambos saltáramos y el soltara mi rostro.

-Voy a ir a casa a buscar unas mudas de ropa, Bella, Edward me ha pedido que me quede unos días, para que no te sientas incomoda, de estar sola con él, en estos días, volveré en la noche.

-No te preocupes, Alice, no te incomodes por mi—le dije sonrosando, no es que quiera estar sola con Edward, ni nada de eso, solo es que no quiero ser una carga para ninguno de los dos.

-No seas tonta, Bella, además así nos conocemos mejor, ya verás que seremos grandes amigas. Nos vemos al rato. Edward, Bella—dijo despidiéndose con la mano.

-Yo voy a ir un momento a casa, necesito asearme y cambiarme de ropa, volveré pronto, trata de descansar, cuando vuelva preparare la cena y cuando Alice regrese, me ayudara a ponerte la solución que dejo Carlisle en tus raspones.

-En verdad Edwad..—empecé a decir pero él me corto.

-No digas nada, Bella, tu solo descansa, volveré pronto. –me beso la frente y salió del cuarto.

Me quede sentada sobre la cama un rato y me dieron ganas de ir a la playa, se acercaba mi hora favorita del día, siempre me gustaba estar en la playa a esa hora.

Camine lentamente, sintiendo una leve incomodidad en mis músculos, llegue pronto a la parte trasera de la casa y baje por las escaleras que daban a la playa, sentía la arena bajo mis pies desnudos, mirando como el crepúsculo, teñía de dorado las verdes aguas. Sin darme cuenta estaba parada justo debajo de mi palmera.

El lugar donde mi vida había cambiado de una manera inesperada, donde había dejado de ser una niña, donde mi vida había tomado un camino desconocido, que no sabía a dónde me llevaría. No pude evitar pensar en los eventos de la noche anterior, aun no entendía por qué había cedido a su petición. El se sentía culpable porque me había tomado a la fuerza, pero ese hecho sigue significando a la fuerza cuando yo me deje arrastrar por unos sentimientos que no conocía, pasión, deseo y un sentimiento que no se identificar.

Aun estaba asimilando todas estas emociones. Cuando escuche su voz que me llamaba.

-Bella!!—su voz acaricio mi nombre pero había un dejo de preocupación entre las ondas de terciopelo de su voz.

No me había dado cuenta que las lagrimas contra las que había combatido todo el día, se habían derramado por mis mejillas, hasta que el las enjugo con sus dedos.

Nuestras miradas se encontraron por unos segundos, antes que el cayera de rodillas a mis pies y se abrazara a mi cintura, como un niño pequeño, rompiendo a llorar.

-Bella, lo siento tanto, por favor perdóname—dijo entre sollozos.

Lo único que se me ocurrió hacer su empezar a acariciar sus cabellos y dejarlo que se desahogara.

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mmmm... ustedes que harían en esa situación??? pongamonos en los zapatos de ambos, por un lado Edward y su "remordimiento", de verdad creen que sea solo culpa o podría haber por ahi algo más escondido?? y por el otro Bella, que a pesar de ser "la victima", nop... sin duda lo es... siente algo especial hacia Edward, pero no puede evitar pensar que no lo merece y que solo es lastima lo que el ve en ella, ustedes que creerían, tendrían la misma postura que ella??... en fin, muchas cosas que pensar y muchas por resolver, ya veremos como transcurren las cosas...
cuidense muchisimo, suspiren un poco mas que mucho y...
Nos leemos en un tris!

Bellany G.
**I want to be just yours now and forever**


Capítulo 25. Quédate Con Los Pantalones Puestos


Edward POV

Estaba bastante seguro de que habían sido solo un par de horas las que habíamos estado durmiendo, pero cuando me desperté sentí como si un par de horas fuera todo lo que necesitaba. Miré al ángel que yacía en mis brazos, y me sentí en paz por primera vez en toda la semana.

No hubo forma de que fuera capaz de centrarme la semana pasada cuando había ido a sustituir a los otros médicos. Cuando trataban de explicarme cosas, mi mente volvía a Bella y las cosas que echaba de menos de ella. De más está decir que estaban bastante molestos por mi falta de atención. Me di cuenta de que no podía hacerlo. No tan pronto.

La agarré más fuerte asegurándome de que en realidad estaba allí, conmigo. Pero eso había causado que ella se revolviera. Incliné mi cabeza hacia abajo y le di un suave beso en la mejilla.

“Bien, todavía estás aquí.” Dijo con una risa. Mi única repuesta fue besarla otra vez.

“Lo siento por dejarte, en primer lugar.” Le dije con mi rostro cayendo un poco. Nunca debería haberla dejado para empezar.

“Estás conmigo ahora, y eso es todo lo que importa.” Dijo sentándose. “Me pregunto qué es lo que Alice ha planeado para tu primer día de vuelta.” Rió.

“¿Crees que me lo pondrá fácil?” pregunté.

Se rió de mí. “Probablemente no.” Dijo con una risita.

Gruñí con lo que solo escuché otra risa de Bella.

“Oh, ¿crees que es gracioso?” le pregunté. “Bien, vamos a ver si crees que esto es gracioso.” Le dije lanzándome a ella y comenzando a hacerle cosquillas en los lados de su estómago.

“Edward… por favor… para.” Gritó entre risas. “Por favor…”

“Hey, Edward, no creo que lo estés haciendo bien.” Dijo Emmett con una risa.

“Sí, no creo que esos sean los sonidos que supuestamente debería de hacer.” Añadió Jasper.

Cogí una almohada y se la tiré riéndonos mientras la cara de Bella estaba roja remolacha. No estaba seguro de si era por la vergüenza o por la falta de oxígeno de haberle hecho cosquillas.

“Hey, vosotros dos. Vestíos para el día.” Gorjeó Alice. Y con eso, todos abandonaron la habitación.

“Al parecer tiene algo planeado.” Rió Bella. Comencé a gatear hasta ella, pero soltó una risita y saltó fuera de la cama. Cogió algo de ropa para el día y fue al baño a cambiarse.

Una vez salió, hice lo mismo y bajamos las escaleras juntos.

“Vale, Alice. ¿Qué vamos a hacer?” le pregunté, sin sonar para nada entusiasmado.

“Oh, no estés tan deprimido”.

“Solamente no quiero hacer nada demasiado importante hoy. Quiero descansar un poco.” Le dije.

“Hmpf. Bien. Dejaremos lo importante para mañana. Entonces ¿qué, señor aburrido, le gustaría hacer hoy?” preguntó.

Me encogí de hombros. “Podríamos ir todos al parque.” Sugerí.

“¡Sí!” exclamó Emmett. “Tienen una pista de volei de playa allí con tierra, y podría ser divertido.”

“Por no hablar de los columpios.” Añadió Rose con una risita.

“Bien, entonces vamos a coger los trajes y nos vamos de una vez.” Dijo Jasper.

Solo un par de minutos más tarde todos nos dirigíamos al Jeep para meter las mochilas y una nevera con comida. Bella y yo decidimos llevar el Volvo para que pudiéramos tener un poco de privacidad.

El parque estaba solamente a un par de minutos, como todo lo demás, por lo que no nos tomó mucho tiempo llegar allí.

“Oh tío. Tenía la esperanza de que fuéramos los únicos aquí.” Dijo Emmett con una triste mirada en su rostro. Era un poco divertido lo alterado que se podía poner con tan poca cosa… “Y, hay un grupo de chicos jugando en la pista de voleibol. ¡JODER!”

Me volví a Bella a la que escuché soltar una risita detrás de mí con su arrebato. Ella tuvo que esconder su cabeza en mi espalda para amortiguar la risa.

“Emmett, está bien. Jugaremos más tarde.” Dijo Rose con una sonrisa mientras frotaba su espalda.

“Wow, hace calor aquí. Podríamos quitarnos la ropa ya.” Dijo Jasper. Tenía razón. Todavía no era ni medio día y ya estaba el sol con nosotros. Así que los chicos cogieron sus camisetas, al igual que las chicas, dejándoles solo con los pantalones y las partes de arriba de los bañadores.

Me había olvidado de la espectacular visión que era Bella en bañador. Su pálida piel prácticamente brillaba al lado del azul oscuro de la tela, haciendo su piel parecer suave y blanca, pidiéndome que la tocara.

Por desgracia, ella también había capturado la atención del grupo de chicos que estaban jugando al voleibol. Aparentemente, habían decidido parar su partido para venir y socializar, y algo me decía que en realidad no querían hablar conmigo, Emmett, o Jasper.


Bella POV

Apenas me había quitado la camiseta que cubría el bañador, cuando un grupo de chicos vinieron hacia mí, Rose y Alice.

“Así que, ¿venís aquí a menudo?” uno de ellos que tenía el pelo rubio y un bronceado de California preguntó. Rodé mis ojos y caminé hacia donde estaban Emmett, Jasper y Edward. Además, al lado de Rose y Alice, probablemente no buscarían ligar conmigo.

Sin embargo, el rubio decidió seguirme. “En serio. Nunca os hemos visto por aquí, y creedme, lo habríamos notado.” Me dijo.

“No, somos estudiantes universitarias. Y acabamos de llegar a casa por el verano.” Le informé.

“Oh, así que,” se inclinó un poco más hacia mí. “¿Quieres jugar conmigo?”

“¿Perdón?” preguntó Edward desde mi lado.

El chico rubio se enderezó y sostuvo la pelota. “Voleibol. ¿Quieres jugar?” me preguntó otra vez.

“Solo si quieres acabar con una conmoción.” Le dije honestamente.

Edward se rió de mí desde mi lado, mientras pasaba su brazo alrededor de mi cintura.

“Valdrá la pena. Vamos. Tus amigos pueden jugar también. “Será… divertido” dijo con un guiño.

Miré a un tío que ligaba con Rose, tratando de apartar un mechón de pelo lejos de sus ojos. Ella solamente lo abofeteó en la mano agresivamente, haciéndome sonreír. Parecía tan asqueada, era divertidísimo.

Mientras que otro tío estaba tratando de susurrar algo en el oído de Alice, la que le dio una patada en la espinilla.

“¿seis contra seis?” preguntó Emmett al rubio.

“Parece justo.” Respondió.

Escogí hablar ahora. “Umm, ¿qué os parece cinco contra cinco? Vosotros sabéis el tipo de catástrofes que causo cuando juego a los deportes.” Dije a los chicos.

“Bueno, eso es cierto.” Dijo Emmett con una risa.

“Gracias Em.” Dije sarcásticamente.

“Bien, podéis coger uno de nuestros chicos, yo la tomaré a ella.” Dijo el chico rubio. Él se inclinó más cerca de mí. “Por cierto, mi nombre es Ian.”

“Gracias, pero no.” Dijo Edward severamente, tirando de mí detrás de él.

Ian puso sus manos arriba en rendición. “Bien. Solo trataba de ser útil.” Dijo inocentemente.

“Podremos con vosotros incluso con Bella.” Dijo Jasper. Edward de inmediato le disparó una mala mirada. “Lo siento, Bells… no te ofendas.” Añadió.

Tuve que reír un poco. Quiero decir, claro que él me insultó, pero era la verdad. Probablemente terminaría hiriendo a mis compañeros de equipo en lugar de echar la pelota por encima de la red.

“Genial. Entonces empezamos en 15 minutos. Tomaos un tiempo para calentar.” Me dijo con otro guiño antes de irse con sus amigos.

“Vale, se que vosotros sois buenos y todo, pero ¿cómo esperáis ganar a un equipo de seis chicos… especialmente si estoy en vuestro equipo?” les pregunté.

Edward solo me besó en la cabeza. “No te preocupes, amor. Tenemos algo que ellos no tienen.”

“¿Y eso sería…?” pregunté.

“Chicas.” Dijo Emmett con una risa. “No hay mayor distracción. De hecho, desde que el rubito parece estar interesado en ti, tú en realidad eres una parte vital de nuestro equipo.”

Genial. Esto iba a ser un desastre.

“¿Necesitas algo de práctica antes de empezar?” susurró Edward en mi oído desde detrás de mí. Realmente no, pero la manera en que me susurró, haría cualquier cosa que me dijera. Asentí, sin ser capaz de hablar.

Cogió el balón que estaba en la pista y vino hacia mí. Me lo dio y vino a mi espalda. Presionó su pecho contra ella y deslizó sus manos por mis brazos. Inmediatamente mi corazón comenzó a latir más rápido.

“Oh sí, esto no está distrayendo para nada.” Dije sarcásticamente. Su única respuesta fue reírse en mi oído, haciendo aún más difícil concentrarme.

“Mantenlo así.” Dijo, sosteniendo mi mano izquierda con el balón. “Y contrae este brazo así.”, dijo suavemente mientras él acercaba sus manos a mi alrededor y tiraba de mi brazo hacia abajo y atrás. Lentamente se apartó de mí, dejando sus manos caer.

“Ahora, imagina que es la cabeza de Mike.” Dijo con una sonrisa, haciéndome reír con él.

Balanceé mi mano hacia atrás antes de lanzarla hacia arriba, mandándola por encima de la red. Me volví hacia Edward con la incredulidad escrita en la cara.

“Fue por encima.” Era todo lo que podía decir.

Se rió. “Sí, lo hizo. Ahora, intenta un objetivo. Tendrás que hacer que no vaya al fuera de juego”.

“Tal vez no mate a tantas personas como creía.” Dije con una risa.

Edward vino hacia mí y me levantó girándome una vez, antes de bajarme. “Esperemos que no.” Rió y entonces me besó. Mis manos automáticamente fueron a su pelo y él me sostuvo más cerca, apretando mi pecho contra su torso desnudo.

Pero paramos cuando escuchamos a alguien toser. Miramos y vimos a Ian y sus otros amigos mirándonos. Me sonrojé y oculté mi cabeza en Edward con una sonrisa. Él solo se rió. Tal vez sabía que Ian estaba allí mirando.

“Bien, podríais habernos dado otro par de minutos.” Dijo Edward con una petulante sonrisa en su rostro.

“Vamos a quitárnoslo de encima.” Dijo Ian, yendo al otro extremo de la pista mientras el resto de nuestro grupo se unía a nosotros. Una vez ellos estaban en el otro lado, Ian gritó de nuevo. “¿Qué tal si hacemos esto más interesante?”

Inmediatamente tuvo toda la atención de nuestros tres chicos. Ellos siempre eran mucho mejores y yo sabía que tomarían la oportunidad de humillar a esos chicos.

“Estamos escuchando.” Dijo Jasper curioso.

“Si ganamos, conseguimos pasar el resto del día con esas tres magníficas chicas.” Dijo Ian mirándome. Yo rodé mis ojos.

“¿Y si ganamos nosotros?” desafió Emmett. “No hay forma de que pasemos el día con otros tres tíos.”

“Lo que tú quieras.” Dijo Ian con una sonrisa confiada.

“Bien.” Habló Jasper. “Si ganamos, os dejaremos aquí sin ninguna ropa. Tenéis que ir a casa los cinco desnudos, y rendir culto a las mujeres que llevamos a casa con nosotros.”

“Trato hecho. Esto va a ser interesante.”

“¿Piedra papel o tijera para ver quien saca primero?” preguntó Edward. Ian asintió y se reunió con Edward en la red. Ian sacó piedra, pero Edward ganó con papel. Ian entregó la bola a Edward y éste caminó hasta la esquina derecha de la pista para sacar.

Me guiñó antes de lanzar el balón por encima de su cabeza, y haciendo su saque. El otro equipo la golpeó sin ningún problema dando la oportunidad a otro de sus chicos para marcar un tanto perfecto. Pero cuando la pelota flotó por encima del segundo chico, Rose se agachó, dándole una vista completa de su culo. El chico ya no estaba concentrado en el partido y simplemente la miraba hasta que la bola le dio directamente en la cabeza y golpeó la tierra.

“Tío. ¿Qué diablos?” gritó Ian al chico.

“Lo siento, pero ¿has visto eso? En serio, no puedes culparme.” Replicó el chico.

Alguien tiró la pelota de vuelta a Edward. “1-0” gritó antes de sacar otra vez. Esta vez, hicieron un golpe perfecto, juego, y el remate envió la bola disparada hacia la arena. Pero Jasper se tiró e hizo una parada, golpeándola apenas lo bastante alto para que Alice se la pasara a Emmett, quien la disparó hacia el otro lado con la fuerza de un gigante.

“2-0” gritó Edward antes de sacar otra vez. Esta vez, Ian no jugó por los alrededores y la golpeó de vuelta a nuestro lado. Desgraciadamente, la echó hacia mí. Fui a por la bola, y en vez de golpearla con ambas manos en el medio, la golpeé con el lado de mi brazo izquierdo, enviando el balón hacia la izquierda y fuera de los límites.

Después de que su equipo comenzara a sacar, el partido se puso realmente reñido. Decidí dejarles a los demás golpear el balón por mí. La única vez que necesité tocar el balón fue cuando saqué. Y gracias a dios solo tuve que hacerlo una vez.

Cuando el marcador estuvo 8-9 a su favor, decidimos tomar un descanso para comer. Era ya pasado el medio día y el sol estaba pegando fuerte, por lo que nadie se opuso al descanso.

Mientras comíamos, no podía evitar mirar el desnudo y sudoroso torso de Edward que tenía algo de tierra de un par de caídas que hizo para rematar el balón. El sudor no hacía nada más que mostrarme sus ya bien definidos abdominales y sus otros músculos. Eso me recordó un poco a lo sudorosos que estábamos después de nuestra larga noche cuando perdí la apuesta. Lo que me hizo pensar lo asombroso que sería tenerle haciéndome el amor en la playa.

“Sabes, no es educado quedarse mirando fijamente.” Me susurró.

Sentí mi cara comenzar a calentarse y la aparté de él. “Lo siento, solo estaba pensando en… algo.” Le dije mansamente.

Besó mi mandíbula y se movió hasta mi oído. “Oh ¿Y en qué estabas pensando?” preguntó.

“En nada.” Intenté jugar, pero mi rubor no me dejó.

“Vamos, Bella. Dime lo que estabas pensando.” Insistió. “¿Por favor?” ronroneó.

“Estaba pensando en ti y en mí en la playa.” Le dije.

“Oh. ¿Y qué estábamos haciendo?” preguntó otra vez.

“Todo lo que tú querías.” Dije y le besé rápidamente alejándome un poco para no tener que entrar en detalles.

Terminamos nuestra tardía comida y descansamos un poco, no teniendo ganas de correr y de saltar con los estómagos llenos. Lo que no importaba mucho en mi caso, ya que estaba solamente de pie en un lugar.

“Vale, ¿vamos a terminar esto?” preguntó Ian, acercándose a nosotros. “Quiero pasar algo de tiempo con Bella.” Dijo con un guiño. Dios, era escalofriante cuando guiñaba. Se le movía todo el lado derecho de su cara cuando lo hacía.

Estuvimos de acuerdo y fuimos hasta la pista. “Bien, ¿era al primero de 15, no?” preguntó Jasper a punto de tirar la bola.

Ian asintió y tomó su lugar en la pista.

El resto del partido pareció ir más rápido. Cada lado estaba jugando a tope y cada persona estaba haciendo su parte, no queriendo perder por su equipo. Yo incluso conseguí golpear la pelota con éxito dos veces, de lo que estaba bastante orgullosa.

Con el partido a 14-14, fue mi turno de sacar. Genial. Lo hice como me enseñó Edward y envié el balón volando por encima de la red, solo para tenerla de vuelta directamente hacia mí. Lo hice tan bien como pude, rezando que alguien viniera e hiciera algo con ello. Rose llegó al balón y se lo pasó a Emmett que lo remató directamente hacia Ian. Ian se tiró intentando no lastimarse por la fuerza que Emmett puso en la pelota y ésta golpeó en el suelo. 15-14 NOSOTROS GANAMOS. ¡Chupaos esa!

Todos nosotros comenzamos a gritar y a abrazarnos unos a otros, regodeándonos en nuestra victoria. Edward me levantó y me besó. Y Jasper y Emmett hicieron lo mismo con Alice y Rose. Finalmente me bajó y yo le quité la arena, riendo y dando besos de mariposa por todo su cuerpo donde no había arena.

Cuando acabé, los chicos nos tiraron sobre sus hombros y dieron una vuelta de victoria alrededor de la pista. Hey, nadie dijo que fuéramos humildes.

“Bueno chicos, la ropa.” Dijo Jasper, cortando la persecución. Ellos entregaron las camisetas que habían llevado al parque y se quedaron parados allí. “Los bañadores también.”

“Oh, vamos. ¿No podéis por lo menos hacer que las chicas se vayan?” pidió Ian. Jasper, Emmett y Edward se giraron hacia mí, Alice y Rose.

“No lo creo.” Dije con una sonrisa.

“Los bañadores. ¡AHORA!” dijo Edward. A regañadientes se quitaron sus bañadores y se los pasaron a nuestros chicos. Entonces estuvo perfectamente claro (en el caso de Ian por lo menos) por qué no quería que le viéramos. Tal vez era porque estaba acostumbrada al monstruo de Edward, pero la de Ian era muy pequeña. Y cuando digo pequeña, quiero decir microscópica.

No pude evitar la risa que vino a mi boca y me sujeté al instante la boca con las manos. Edward parecía estar satisfecho con mi reacción.

“Buen día caballeros.” Dijo Edward antes de arrojarme sobre sus hombros y llevarme hasta el Volvo. Metimos la nevera en el Jeep y nos fuimos rumbo a casa dejando a seis chicos desnudos.

“De verdad espero que no vengan niños aquí hoy.” Dije riéndome de camino a casa. “Estarían seriamente marcados de por vida.”

“¿Y tú cómo estás? ¿Estás marcada de por vida?” me preguntó Edward con una risa. Estábamos ahora aparcando fuera de la gran casa blanca y me desabroché el cinturón.

Me incliné sobre él y le susurré en el oído. “Estoy segura de que puedes hacerme olvidar el trauma.” Dije antes de besarle bajo su oreja.

Salimos del coche y fuimos a la casa.

“¡De lejos el mejor partido de voleibol que he ganado nunca!” dijo Jasper con una risa.

“Esa apuesta fue brillante.” Estuvo de acuerdo Alice. “Pero si alguna vez vuelves a apostar conmigo, te mataré.”

Rose le dio un manotazo a Emmett en la cabeza. “Sí, ¿y si hubiéramos perdido? Habría tenido que pasar el resto de la tarde con esos perdedores. Emmett, si alguna vez vuelves a hacer algo tan estúpido, te juro por dios, que no habrá sexo durante una semana.” Le gritó.

“Ganamos nosotros, ¿no?” respondió Emmett.

“Por poco.” Le recordé.

“Os habríamos tomado y llevado lejos antes de que os tocaran de todas formas.” Dijo Edward, envolviendo sus brazos a mi alrededor desde detrás y descansando su barbilla en mi hombro.

“bien, estáis perdonados. Pero sólo si hacéis la cena y limpiáis.” Les dije.

Estuvieron de acuerdo y se fueron a empezar. Decidimos que después de la cena haríamos otra maratón de películas, así que nosotras las chicas cogimos las películas mientras los chicos estaban en la cocina.

“Hey Bella, podrías no hablar sobre tíos buenos en las películas nunca más. Edward se puso realmente celoso la última vez.” Dijo Alice.

“No, no lo hizo” le respondí.

“En serio, lo hizo. En realidad fue divertido verle ponerse tan nervioso por eso.” Me dijo Rose.

“Bien, me comportaré.” Prometí.

Comimos pollo para la cena y los chicos limpiaron mientras nosotras cogimos unas almohadas y unas mantas para la noche. Reclamé el sofá para Edward y para mí, Rose y Emmett se pidieron el sofá de dos, dejando a Alice y Jasper con el suelo.

“Muy bien, vamos a ver. ¿Qué vemos primero?” preguntó Jasper con los chicos entrando en la habitación.

“Em… vamos a ver “Los elegidos” primero.” Dije. Estuvieron de acuerdo y Edward y yo nos sentamos en el sofá. Se sentó detrás de mi y mi espalda estaba apretada contra su pecho. Decidí que intentaría difícilmente no comentar nada sobre los dos tíos buenos irlandeses de la película.

Una vez que terminó la película, Alice decidió poner “Pearl Harbor” que realmente no me gustaba. Así que, en vez de verla, decidí prestar más atención a Edward.

Me giré a mirarle y le besé bajo su barbilla. Él sonrió y yo continué hasta que él inclinó su cabeza hacia abajo y nuestros labios se encontraron. Dejé a mi mano comenzar a vagar por su perfecto pecho y pronto me deslicé bajo su camisa para poder sentirle mejor.

Su mano hizo lo mismo y tuve que contener un gemido cuando comenzó a masajear mi pecho. Pero no pude aguantarlo, así que gemí en su boca, sintiéndole sonreír. Oh, él quería que yo me avergonzara. Bien, bien, dos podían jugar a este juego.

Moví mi mano de su pecho abajo a su entrepierna y comencé a masajearle a través de sus pantalones. Se petrificó por un momento, pero seguí moviendo mis manos, pronto soltó un gemido. Lo sentí ponerse más y más duro y decidí que debería parar de torturarle. Así que me volví para ver la televisión.

“Eso fue muy cruel.” Me susurró en el oído. Yo solo encogí mis hombros. Por el resto de la película, Edward me besó en la nuca y dejó vagar su mano por todo mi cuerpo mientras pretendía no darme cuenta… lo que fue increíblemente difícil.

Una vez que terminó la película, los otros nos miraron.

“¿Qué?” pregunté.

“Solamente id a su habitación y acabadlo.” Dijo Rose.

Edward comenzó a levantarse, en realidad preparado para ir a su habitación, pero le empujé hacia abajo. “No, queremos ver películas con vosotros.” Dije y me senté de nuevo después de decirle a Edward que se comportara.

La última película fue “Tienes un e-mail”. Y en realidad me gustaba mucho así que presté atención, y Edward se comportó bastante bien.

“Bien, deberíamos ir a la cama. Vamos a levantarnos temprano mañana para nuestro día “importante”.” Dijo Alice una vez terminó la película. “Y vosotros dos,” dijo señalándome a mí y a Edward, “nada de sexo esta noche. No quiero que estéis cansados para nuestro día lleno de diversión.”

“¿Qué vamos a hacer?” preguntó Emmett.

Alice puso una sonrisa radiante. “¡Vamos a ir a un parque temático!”

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bueeeeeno... siento mucho que Bella y las chicas tuvieran que pasar por una experiencia taaan traumatica, jejejeje... menos mal que en casa si tienen "mega paquete" mmmm yumi!!! jajajaja... pfff chicas lo siento!... me "dejé  llevar" o.O
anyway... cuidense mucho, suspiren más y...
Nos leemos en un tris!

Bellany G.
**I also have "mega pack" and I love him!**

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