Rosa y Azul Bella POV El viaje a Port Angeles fue mucho mas divertido. Alice estaba obsesionada con el sexo de su futuro ‘bebe’. Un minuto quería un niño y luego una niña. Normalmente su poder le habría mostrado la respuesta pero aparentemente íbamos a sacar los sexos de un sorteo el viernes y tendría que esperar a leer el papel de su mano. Odiaba no saber que era lo que sucedería. Rosalie nos contó como descubrió a Emmett ‘masageandose’ sus pechos la noche anterior. Cuando ella le preguntó que estaba haciendo, su respuesta fue que estaba acomodando el relleno para que parecieran más redondos y parejos. Las lágrimas caían de mi rostro para cuando llegamos a la tienda. Mientras entrábamos, Alice hizo un plan. “Empecemos por la sección de maternidad y entremos al sector de bebes ¿ok?” subimos por las escaleras eléctricas a la sección de maternidad y en una de las góndolas había una montaña de remeras. Rosalie comenzó a reírse “¡Le llevaré esta a Emmett!” en su mano había una remera que decía ‘Bebe en contracción’ con una flecha apuntando al vientre. “¡Lo divertido es que a él le ENCANTARA! Este chico es bastante extraño en ocaciones, pero esto sera divertido. Voy a ver si tienen mas.” Con su meta fijada, Rosalie comenzó a escanear la zona en busca de más remeras. Le vi revolviendo algunas cosas mientras se reia sola. “Solo estaremos embarazadas por otros dos días Alice así que no necesitaremos de mucho.” Las palabras salieron de mi boca y me dio al menos siete remeras y un vestido. “No me llevaré un vestido Alice, me caigo mucho.” “Buen punto, iré en busca de unos pantalones.” Me arrebató el vestido de las manos y lo devolvió a las perchas. Caminé hacia los vestidores y me probé todas las remeras. Tres de ellas eran bastante lindas. Alice volvió con unos jeans que tenían el tiro bajo, miró las remeras que había escogido y me aplaudió. “¡Te estas volviendo una buena compradora, Bella!” estaba orgullosa de mi progreso en el arte de las compras. Rosalie entró a los vestidores estallando en risas “¡Tienen que ver estas remeras!” Ahora tenía un batallón de remeras maternales en las gamas de los rosas y azules. Una de la góndola de rebajas decía ‘para Octubre’ la rosada decía ‘Embarazada y orgullosa’ en letras bastante femeninas, mi favorita, la cual seguro todos estarían de acuerdo que Emmett usaría después de ‘dar a luz’ era la azul marino. Tenia la silueta de una mujer embarazada sentada en el suelo, reclinada sobre sus brazos y decía ‘Sexy y demostrándolo’. Las risas inundaron todo el sector. De seguro la gente pensó que estábamos locas, pero podía imaginármelo en esa remera. “Rosalie, esas son las mejores. ¿Puedes imaginarte la expresión de Esme cuando Emmett se ponga esas remeras?” la visión de Esme comenzó a hacernos reír una vez mas. Salimos de los probadores y pagamos rapidamente todas las prendas y fuimos hacia el sector de bebes. En unos quince minutos, Alice se las arregló para completar los guardarropas, hasta medias para nuestros bebes ficticios. Terminamos comprando todo en rosas y azules para estar preparadas. Compramos unas remeras de ‘amo a mi mama’ ‘puedo escupir’ ‘la nena de papa’ y otras remeras con dinosaurios y conejos. Cada remera tenia pantalones a juego y sombreritos para que los bebes no se enfermaran, según Alice. Estábamos a punto de salir de la tienda cuando tuve una idea, una maléfica idea. Me volví rápidamente hacia la única persona que podría ayudarme con ella. “Rosalie, necesito tu ayuda, rapido.” Alice estalló en risas. “¡Bella sera tan divertido! Edward volverá a perder. Ustedes dos vallan a comprar, yo quiero ir a ver otra tienda y nos encontraremos en el auto.” Aun podía escucharle reír mientras nos alejábamos. Le expliqué a Rosalie que había sucedido cuando Edward trató de ayudarme la noche anterior con el vientre y como se había espantado al ver mi corpiño. Viendo hacia donde me dirigía con eso, me guió hacia el área de ropa interior y me pasó tres corpiños. Uno era con estampado de cebra, el otro era rojo fuego y el último un azul real, el color que le encantaba como lucia en mi. “Esto servira. Es mi regalo por mis ganancias de el almuerzo de hoy.” dijo dándome un guiño. Los escondi en el fondo de la bolsa. “Me olvidare de que los vi Bella, no te preocupes.” Sus brazos me envolvieron por los hombros. “¿Te has divertido hoy?” preguntó dulcemente. “Realmente me divertido. ¡Ustedes dos se me están pegando demasiado!” juntamos nuestras cosas y nos fuimos a encontrar con Alice. Dos horas y cuatro bolsas enormes de compras después estábamos en el auto de vuelta a casa. Me senté en el asiento de atrás para poder recostarme. Creí que quizás podría ayudar a mi espalda y podría echarme una pequeña siesta ante de volver a lo de los Cullen. Entramos al garaje de los Cullen, cuándo Alice bajó del auto comenzó a reírse mientras subía las bolsas a su habitación. Pasé por la puerta y traté de entender la escena que tenía frente a mí. Habian tres cuneros blancos en la sala familiar. Ninguno de ellos estaba terminado. Edward estaba mirando detenidamente las instrucciones, rotando el papel, tratando de ver que direccion era la correcta. Jasper balanceaba entre sus manos lo que parecía ser una barandilla mientras trataba de acomodarla en la base de la cuna y Emmett estaba de pie al lado de una cuna que casi tenia alguna pieza en su lugar y estaba maldiciendo. Cuando quiso levantar el manual que había tirado su vientre reboto contra el lado de la cuna haciendo que todo se desplomara. De fondo, Carlisle y Esme se doblaban de la risa. Los chicos estaban tan compenetrados en los cuneros que no se dieron cuenta de que habíamos entrado a la casa. Corrí hacia Esme y Carlisle “¿Que es lo que esta ocurriendo aquí? ¿De donde salieron estas cunas?” Carlisle nos hizo una seña a todas de que fuéramos hacia su oficina y cerro la puerta. “Las ordene de Internet ayer en la noche e hice que las entreguen hoy. Cuando llegaron del instituto estaban esperándoles. Les dije que Alice las había comprado y necesitaba que las armaran. Les di un largo discurso sobre ser hombres y ayudar con sus responsabilidades como padres. Al instante tenían herramientas en sus manos, abrieron las cajas y comenzaron.” “¿Cuanto tiempo llevan con ellas?” Preguntó Rosalie entre risas. Esme lazó “¡Dos horas!” Rosalie rodó sus ojos “Mejor voy alli antes de que Emmett se lastime a si mismo.” La seguia fuera del despacho y corri hacia Edward. El lanzo las instrucciones al suelo. Miré a Rosalie “¿Podrías terminar la cuna del pequeño Eddie, tía Rosalie? Temo que si papi no lo termina, ¡Será una trampa mortal!” Edward se puso de pie “¡Me rindo!” camino hacia Rosalie y le dio un fuerte abrazo. “Te perdono por lo que le hiciste a mi Volvo y desistiré de la apuesta por tu auto en Ebay.” “No es justo Rosalie. Ayudame a mi primero. ¡Yo estoy cargando al bebe por ti!” se quejó Emmett. Alice había vuelto y comenzó a ayudar a Jasper a ensamblar la cuna. Edward me tomó de la mano y me llevó a su habitación. “Te ves muy cansada Bella, ¿Te divertiste?” me sentó en el sofá junto con él. Yo me acomodé sobre su regazo. “¡Crease o no, lo pase de maravilla!” descansé mi cabeza sobre su hombro. “¿Quieres recostarte y dormir una siesta? Realmente no dormiste nada ayer noche.” “En realidad, estoy bastante cómoda aquí. ¿Puedo dormir contigo?” pregunté. Comencé a bostezar y cerré mis ojos. “Por supuesto Bella. Solo relájate.” Sentí su fría mano masajeando mi cintura y escuché mi nana. Finalmente pude dormir. No sabia cuanto tiempo había pasado, pero me sentí renovada. El rostro sonriente de Edward estaba frente al mío. “¿Te sientes mejor?” pregunto mientras apartaba de mi rostro un mechón de cabello. “Mucho mejor. ¿Cuánto tiempo dormí?” él le dio una rápida mirada al reloj “Unas dos horas. ¿Tienes hambre?” “A decir verdad estoy muriéndome del hambre. ¿Tienen algo de comida humana aquí?” La puerta se abrió de golpe y Alice entró en la habitación de Edward. “¡La cena esta lista Bella! ven a comer, hemos estado esperando a que te levantaras.” Le miré con recelo. “¿Cuántos grupos alimenticios incluye mi cena?” no quería repetir lo mismo que el almuerzo. “¡Eres tan gruñona cuanto te despiertas! Esme pidió comida al lugar italiano que tanto te gusta, así que apúrate.” Se dio vuelta sobre sus talones y se dirigió hacia la puerta. Edward me levantó del sofá y me cargó escaleras abajo. Nuevamente, no me quejé y él me dio una mirada. “No me mires así. He cargado este vientre todo el dia y es agotador. ¡Creí que seria bueno que te dejara cargarlo un poco!” aun sonreía cuando me dejo en la silla de la cocina. Estaba más hambrienta de lo que pensaba por que me comí todo lo que Esme había ordenado. Las únicas dos cosas que deje a un lado fueron dos porciones de pan de ajo. Edward se rio. “Alguien tenia hambre.” “Estoy comiendo por dos ¿sabes?” respondí. Por el rabillo del ojo vi a Emmett entrando a la cocina. Rosalie le había dado los presentes de nuestro pequeño viaje de compras y como había predicho ‘sexy y demostrándolo’ estaba sobre su enorme vientre. Comencé a rerir, Edward le miró consternado. “¿De donde sacaste esa remera?” Con sus ojos aun fijos en la mesa dijo “Las chicas me la compraron hoy. Esta buena ¿verdad? De seguro me quedare con esta. ¿hey eso es pan de ajo?” antes de que tuviera tiempo de responder lo tomó y comenzó a olerlo. Rosalie entró a la cocina y pegó un grito “¿Emmett que rayos estas haciendo?” tenia que admitir que era bastante extraño ver a Emmett con comida humana en sus manos. Avergonzado, lo dejó caer sobre la mesa. “Solo lo olía Rosalie ¿que tiene de malo?” se puso nervioso y soltó “Solo por que huele…bien. Solo quería olerlo.” Edward se veia tan confundido como Emmett. Rosalie salió furiosamente de la sala. Escuchamos una puerta cerrarse con fuerza. Me morí el labio para evitar estallar en risas ante lo absurdo que era todo. “No se que me sucedió. Lo siento Bella, espero que no fueras a comerte eso.” Salió de la cocina y de seguro se fue arriba a hablar con Rosalie. Cuando volvimos a la sala familiar me di cuenta que las cunas no estaban allí. “¿Dónde estan las cunas?” Edward señaló a la planta superior. “Jasper puso una en su habitación, una en la de Emmett y Rosalie y ahora que te despertaste supongo que dejo la otra en mi habitación.” Lancé mis brazos hacia el para que me alzara “¡Bueno vamos a verlo!” sin dudarlo un instante me tomó en sus brazos y corrió escaleras arriba. __________________________________________________
Suspiritos: HABILIDADES PATERNALES 101 FAN FIC
Capitulo veintiuno: Bella POV Si alguien me hubiera dicho que esa era yo, sin duda le hubiera dicho que estaba loco, pero no, era verdad…Alice insistió en que me pusiera la blusa que me había regalado Edward, y como decirle que no; aunque cuando vi con que lo quería combinar casi me da un ataque, pero bueno, “ella es la experta”, así que no me quedo otra que calzarme unos jeans de lo más ajustados y gracias a Dios la logre convencer de que la combinación tacos más yo era igual a desastre y al final a regañadientes acepto, mis pies y mi integridad física se lo agradecían. Llegamos al intitulo cuando el partido estaba a punto de comenzar, Alice busco con la mirada a sus padres, que nos habían guardado un puesto, avanzamos por la gradería hasta llegar a nuestros asientos, me sorprendió que algunos chicos se voltearan a mirarnos, no era para tanto…en especial por que la mayoría de ellos me trataban como si yo fuera parte del mobiliario de la escuela, si algo de lo que podía confiar era de mi buena memoria. -Hola Alice…¿Bella?- preguntó Esme, yo asentí.- guau, Bella te ves muy bien… -Gracias… -Es verdad Bells…bueno, siéntense ya esta por comenzar el partido- dijo Carlisle quien se veía emocionado por el partido. Los jugadores salieron a la cancha, pude ver a Edward de lejos, él miraba para todos lados como buscando algo, luego siguieron las animadoras y después ya era hora de que decidieran que equipo empezaría. Fue entonces cuando entre en el campo visual de Edward, él me miró como extrañado, yo le sonreí y él me devolvió la sonrisa, luego se volteo para hablar con el arbitro. Cara…partía el equipo del instituto. El juego comenzó, el publico rugía ante cada pase, cada avance de nuestro equipo y bullaba cada vez que el equipo contrario hacía un movimiento que pudiera implicar un tanto…a los 20 minutos Phoenix hizo el primer tanto. El partido siguió su curso y cuando estaba por terminar…era un empate. El aire estaba en extremo tenso, todos estaban pendientes de cualquier movimiento en el campo. Jasper, el novio de Alice le mando un pase a Edward quien avanzo a una velocidad impresionante hasta el arco, se detuvo y lanzó…y anotó el tanto de la victoria. El público literalmente rugió, mientras se levantaba de su asiento y comenzaba a entonar el himno del instituto. -Vamos…- me dijo Alice tomándome de la mano -¿A dónde?... -A felicitar a mi hermanito…se que te mueres por verlo… -Alice…- la regañe, pero ella siguió tirando de mi brazo -Nos costo mucho bajar, por que al parecer todos habían tenido la misma idea, cuando al fin alcanzamos la cancha, nos fue aun más difícil encontrar a Edward entre el mar de gente que se arremolinaba a su alrededor. -Edward!!- grité- …Felicitaciones!!…- en un impulso que hasta yo encontré extraño, me lancé a sus brazos. -Ehh…gracias…- se separo un poco de mí, para mirar mi rostro.- guau!, pero…¿Qué te paso?...- me preguntó, yo sabía a que se refería -Ehh…esto…fue Alice… -¿Alice? -Si…Alice…pero, no te preocupes…contó con mi total autorización… -Pero ¿Por qué?... -Por que…- no quería decirle el verdadero por que, la verdad no deseaba que lo supiera.-…¿acaso importa? -No, la verdad no… En ese momento el resto del equipo y eso incluye a las porristas se acercaron a donde nosotros estábamos, yo me separe un poco de Edward, no quería que a “alguien” le diera otro ataque de odio repentino en mi contra. -ey! Edward…celebración en el Speed, ¿Qué dices?...- técnicamente le gritó supuse que era Emmett, quien estaba abrazado a Rosalie, quien me dedico una mirada de ¿arrepentimiento? -¿quieres ir?- me preguntó Edward -¿Qué?... -¿Qué si quieres ir con nosotros? ¿Qué dices? No sabía que responder, pero creo que Alice se encargo de eso por mi, por que me asintió levemente con la cabeza, sin que ni Edward, ni Jasper del que se encontraba abrazada se dieran cuenta. -ehh…esta bien… -perfecto…espérame en el auto…creo que debo ir a cambiarme… -de acuerdo… Todos los jugadores se fueron a los camarines, también las animadoras y el equipo contrario ya se había retirado ante la algarabía de los ganadores, poco a poco los espectadores se iban retirando. Carlisle y Esme se nos acercaron. -bueno chicas…¿ya se van?- preguntó Carlisle -eh..no aun no,…papá…- empezó Alice poniendo su carita de niña buena, que conseguía todo lo que se proponía.- es…que los chicos nos invitaron a la celebración del equipo…¿no les molesta? -No, para nada…- respondió Esme- solo no lleguen muy tarde…¿tu hermano va, cierto?... -Si, esta vez si…- le respondió Alice.- va con Bells…- agrego, guiñando un ojo -Ahh…entiendo…bueno chicas cuídense ¿si?- asentimos Nos despedimos y fuimos hasta el aparcamiento, me quedes cerca del auto de Edward esperando mientras Alice iba a recoger algo que había olvidado en su casillero el día anterior. -así que…- la estridente voz de Tanya hizo acto de presencia. Esta vez venía sola.- ¿Qué es esto? ¿ganaste un concurso de reconstrucción facial? -Para nada…así soy yo, ¿por que? ¿algún problema?- le respondí de manera cortante. A este juego podían jugar dos. -Jajaja…no me hagas reír…¿lo haces por Edward, cierto? -Para nada…por Dios, tanto lo quieres… -Eso a ti no te importa… -Pero si ni siquiera lo conoces, por favor…no seas patética… -A mi no me vas a…- se acercó a mi, seguramente dispuesta a atacarme como el día anterior. Diversas voces que se acercaban la hicieron retroceder.-por esta vez te salvaste, Swan- se alejo, moviéndose excesivamente. -Todo bien…- me preguntó Edward al llegar a mi lado -Perfectamente… -¿nos vamos?- asentí. Nos fuimos solos en su coche, Alice se fue con Jasper. Edward POV El Speed, estaba completamente abarrotado cuando llegamos, tomé a Bella de la mano cuando sentí su inseguridad respecto al lugar, había mucha gente…en su mayoría los populares de la escuela, esto era para ella como un mundo alterno que no le gustaba, el mundo al que yo pertenecía y del cual deseaba salir. Gracias a Dios solo quedaban unos días y el instituto y toda su farsa se terminarían. -ey Edward!!- me llamó Emmett desde una de las mesas. Nos acercamos, en la mesa ya estaban además de Emmett, su novia Rosalie, Jasper, mi hermana y sorprendentemente Tanya no estaba a la vista, suspire con alivio.- ¿Quién es tu nueva amiga, Ed?- me preguntó Emmett. Genial, no la reconocía. Y en realidad nadie que no la conociera mucho la reconocería, Alice la había transformado; bueno en realidad no, solo había sacado a relucir lo hermosa que ella era por dentro, eso que nadie había podido ver antes, aquello que yo me había negado a ver por años. -es Bella Swan, de la biblioteca…¿acaso no la recuerdan?- pregunté, la cara de sorpresa en el rostro de Emmett no tenía precio, era demasiado poco observador. -Ohh…si…¿Cómo estas?- le preguntó -Bien…-respondió de manera tímida. Jasper también la saludo, incluso Rosalie que la miraba con una expresión rara. Nos sentamos en la mesa, se me senté junto con Bella, quien se sentó cerca de Alice. -Comenzamos a hablar de lo bien que había ido el partido y esas cosas; cada cierto rato aparecía alguien del instituto quien nos felicitaba por el partido y se quedaba un rato para charlar, Bella se notaba un tanto incomoda. -¿estas bien?...- le pregunté acercándome a ella, pues habían subido el volumen de la música del local. -Si…- me dedico una sonrisa -¿quieres… -Hey Edward, compañero ¿Qué tal?- oh, no…reconocía esa odiosa voz, era Mike Newton. -Newton…- mascullé entre dientes, mientras me volteaba para mirarlo -Excelente partido…aunque debo decir que si yo hubiera entrado hubiéramos ganado incluso por más….- Newton y sus aires de superioridad -Si, si…tal vez…- respondí sarcástico, él no lo notó, pero el resto de los chicos si. -…Hola…- dijo, Dios es tan estupido que volvió a saludar.- ¿Cómo te llamas?- oh no, no se atrevería…estaba saludando a Bella -Soy…Bella Swan… -¿eres nueva?...- ella negó con la cabeza- entonces como no te he visto antes…a mi nunca se me escapan las chicas lindas…- alguien había firmado su sentencia de muerte, estaba mirando a Bella de una manera que me hizo sentir ganas de arrancarle la cabeza.- dale Edward…dime de donde sacaste a esta belleza…- Bella se sentía avergonzada -Bella es la mejor amiga de Alice… -Ahh…oye Bella, no quieres un refresco…- preguntó, era ciego Bella tenía un jugo de naranja justo frente a ella -No gracias…ya tengo uno… -Ahh, entonces ¿te gustaría bailar?- insistió. Yo lo quería matar. -Ehh…no gracias… -Vamos…- insistió. Rodee con uno de mis brazos los hombros de Bella, dándole a Mike una “indirecta” muy sutil de que se largara -En serio Mike…Bella no quiere bailar contigo- le dije.- pero creo que Jessica Stanley se muere por que la invites.- el rostro de Mike se volvió totalmente pálido, si él era un acosador, Jessica era mil veces peor.- es más…creo que viene directo hacia acá…- mentí -Ehh…este…me tengo que ir…un placer haberte conocido Bella…adiós chicos…- dijo alejándose. Me reí por lo bajo, al igual que los demás -Gracias…- me susurro Bella -No hay de que- dije inclinadote hacia ella- cuando quieras…- ella se sonrojo. _____________________________________________--
Suspiritos: APOSTANDO EL CORAZÓN FAN FIC
Capitulo veintiuno: Rose POV: Estaba nerviosa y ansiosa, lo cual no era una buena combinación…hoy me harían una ecografía, con el objetivo de saber el sexo de mi bebito y si todo marchaba bien, solo pensar lo contrario me hacia sentir fatal. Estaba nerviosa ¿Qué sería? ¿Niño o niña?. Me ponía ansiosa solo de pensar en las posibilidades, y Emmett sin duda no me ayudaba a calmarme, él estaba tanto o más nervioso que yo. Se veía tan dulce. -cuidado amor…- dijo mientras me ayudaba a tomar asiento en la recepción de la consulta. -Emmett, tranquilo. Estoy bien…- dije acariciando su mejilla -¿segura? -Absolutamente. Me hubiera gustado decir que estuvimos esperando pacientemente como cualquier pareja, mirándonos sin decirnos nada o pensando acerca del bebé. Pero ese no fue nuestro caso, pues mi futura cuñada se paso todo el tiempo de espera hablándome por teléfono acerca de los últimos detalles de la boda, que sería mañana. Estaba tan emocionada. Pero Alice sin duda era demasiado exagerada. -y ¿ya vieron a mi sobrinito o sobrinita?.- preguntó -no, Allie aun no entramos… -ahh…¿en cuanto estarás lista?... -no lo sé ¿Por qué?... -por que pretendo secuestrarte… -¿perdón?... -Rose, amiga mía. Quedan oficialmente menos de 24 horas para tu matrimonio, se supone que no deberías ver al novio, solo hice una excepción por la ecografía…- dijo -No puedes hablar en serio… -Oh, si lo hago…paso por ti en una hora ¿esta bien? -Será…- dije resignada Mi amiga y su obsesión por las bodas. No me sorprendería que una vez que me casara comenzara a organizar la boda de Bella y Edward. Esos si que habían sido una sorpresa, no es que no lo viéramos venir…es solo que, nunca creímos que alguno de los dos se atreviera a declararse. A los pocos minutos nos hicieron entrar al consultorio. Emmett me ayudo a subir a la camilla junto al aparato de ultrasonido, la doctora, una mujer de unos cuarenta años sumamente amable, nos explico todo lo que iba a hacer antes de que me levantara la blusa que llevaba dejando al descubierto mi barriga. Cuando lo hice aplicó un poco de gel, que según explico era para tener una mejor movilidad del ecógrafo, en mi panza, la cual ya sobresalía. El gel estaba helado, pero eso no me importo en lo más mínimo. Comenzó a deslizar el ecógrafo por mi estomago, Emmett sostenía mi mano izquierda con cuidado a la vez que tenía sus ojos fijos en el monitor, al igual que yo. Esa fue la primera vez que vimos a nuestro bebé. Era difícil distinguirlo, pero sabíamos que estaba allí. Sentí como la emoción empezaba a alcanzarme y las lágrimas comenzaban a caer por mis mejillas. Era hermoso, era mi, nuestro hijo. No podía apartar la mirada de él, de esa pequeña parte de mi y Emmett. El latido de su pequeño corazoncito inundo la sala, ahora no era solo yo la que lloraba. Los ojos de Emmett también estaban desbordados de lagrimas, a la vez que miraba con una ternura infinita el monitor. No podía haber pedido un mejor padre para mi hijo. De eso estaba segura. -¿quieren saber el sexo del bebé?- nos preguntó la doctora -Si…- dijo Emmett -No…- dije, la doctora nos miro extrañada -No…- dijo Emmett -Si…- dije esta vez. Ambos nos miramos a los ojos, sonreímos y luego dijimos:- si- al unísono. -Esta bien…- dio unas vueltas más con el ecógrafo intentando identificar la diferencia. -¡felicidades!...es una niña y esta en perfectas condiciones…- dijo Las lágrimas volvieron a la carga. ¡Una niña!. Una pequeñita. Mi primera hija… -es una niña…- dijo Emmett, yo asentí. Se inclino y presiono levemente sus labios con los míos. La doctora nos dio una copia de las ecografías, unas recomendaciones para los meses que veían y una cita para dentro de dos meses para la siguiente ecografía. Ni Emmett ni yo podíamos apartar los ojos de las primeras fotos de nuestro pequeño milagrito. -mírala…- me dijo Emmett.- tan chiquita y ya es toda una modelo como la madre… -Emmett…- le dije -Es verdad, va a ser tan hermosa como tú… -Te amo…- susurré. Estaba acercándome a él dispuesta besarlo. -Al fin los encuentro.- dijo una voz. Reconocería esa voz en cualquier lugar. ¡maldición! ¿justo ahora? -Alice…- dijo Emmett, aunque sonó más a un improperio que a un saludo. Alice estaba de pie a escasos pasos de nosotros, Bella estaba a su lado y nos miraba con gesto resignado, como pidiéndonos perdón con la mirada. Conocía en carne propia el gusto de Alice por interrumpir a los demás. -hola hermanito…- le dijo con una radiante sonrisa.- ahora si me disculpas…- dijo tomándome de un brazo.- debo secuestrar a la novia… -Alice…no puedes dejarnos solos unos minutos… -No lo siento…- le contesto ella aun sonriente.- ahora será mejor que nos vayamos…- dijo avanzando -Lo siento Emmett,- le escuche decir a Bella.- ya sabes como es tu hermana… -Oh si. Ya vas a ver la que te espera…- alcance a ver el rostro extrañado de Bella. -es una niña ¿cierto?.- dijo Alice ni bien entramos en su auto -si. – respondí- ¿Cómo lo sabes? -Intuición de tía…- dijo, yo rodé mis ojos al igual que Bella.- bueno, ahora…a recoger los vestidos… Suspire. Empezaban los últimos preparativos. ¿sería capaz de soportarlos? Edward POV: -Emmett, por Dios ¿quieres calmarte?.- le dije a mi hermano por enésima vez. -Estoy nervioso…- respondió -Eso ya lo sé. -Uno no se casa todos los días, Edward- me dijo Jasper.- es natural que este nervioso… -Si, pero…tú no estabas así en tu boda. -Al menos eso creyeron los demás. También estaba tanto o más ansioso que Em. Terminamos de prepararnos, aunque a este paso el que iba a terminar con un ataque nervioso era yo. Emmett, mi padre y yo nos dirigimos hasta el lugar de la ceremonia. Jasper iría a recoger a su hermana y las chicas, ya que él sería quien entregaría a Rosalie en el altar. En todo el camino hasta el parque donde se realizaría la ceremonia Emmett no paro de parlotear ansioso, parecía un niño que va por primera vez al dentista. Muerto de terror. -cálmate Emmett…- le sugerí -pero…¿y si Rose se arrepiente? -Emmett, eso no va a pasar… -¿Cómo lo sabes?...- me preguntó mirándome a los ojos. -Por que se nota a kilómetros que ella te ama…- le dije con sinceridad -Lo sé, pero…ahh no sé, estoy nervioso… -Tranquilo, todo va a estar bien -¿Cuánto falta?... -Poco menos de media hora… -Ah… -Emmett, hijo. Por que no vienes un momento conmigo…- le dijo mi padre poniéndole un brazo en el hombro. Se alejaron un poco. Pude respirar tranquilo, Emmett me estaba sacando de mis casillas, no entendía el por que de su inseguridad. Aunque seguramente si yo me casara algún día estaría igual o peor que él, no pude evitar fantasear al respecto, mas ahora, que al fin estaba con Bella. Mire el lugar donde se realizaría la ceremonia, sin duda mi hermana había hecho un gran trabajo, a parte de sacarnos de nuestras casillas con su histeria pre matrimonio. Pero tenía que darle el crédito de lo hermoso que había quedado el lugar. Había hecho un pasillo entre las sillas que estaban todas decoradas con unos impresionantes moños blanco invierno, al fondo del improvisado pasillo había un altar ornamentado con un arco lleno de flores de distintas tonalidades de blanco. Era un día precioso, totalmente soleado y despejado. Ideal para la ceremonia. Camine por el inmenso parque, en el otro extremo ya estaba trabajando toda la gente que se haría cargo de la fiesta de recepción. Observe como acarreaban las sillas, mesas, manteles, el inmenso equipo de sonido. Sentí como unos delgados brazos me abrazaban por la cintura. -hola, amor ¿Qué haces?... -Bella…- dije volteándome para verla. No pude evitar que mi miraba vagara por su cuerpo, estaba sencillamente hermosa con ese vestido color verde.- vaya…- dije tomándola de una mano y haciéndola girar.- estas espectacular…- ella sonrió -No eres el más imparcial, Edward…pero gracias, tú también te ves increíblemente guapo…- me dijo mientras jugaba con las solapas de mi chaqueta. -¿Ya llegaron Rose y Jasper?… -Aun no, Alice dijo que tenía que preparar unos últimos detalles… -Pero ¿Cómo es que te dejo venir?... -Alguien tenía que avisar a Emmett del retraso, si es que no queríamos que rompiera la decoración de la impaciencia… -Es verdad, nunca lo había visto tan ansioso…. -Esta nervioso. Uno no se casa todos los días… -Es verdad…- me incline para besarla. -Será mejor que nos acerquemos al lugar de la ceremonia…o van a tener que empezar sin una de las damas de honor y sin el padrino…- me dijo Bella apartándose un poco de mí. -Tienes razón…- dije besándola por ultima vez. -¿Cuánto van a demorar, Bella?...- casi gritó Emmett, cuando Bella y yo nos acercábamos de la mano -Unos quince minutos, Em. Sabes como es Alice…no la va a dejar venir hasta que este perfecta -Rose siempre esta perfecta…- dijo jugando con sus manos -Tranquilo, hijo…- le dijo mamá abrazándolo. – ya falta poco… -¡tía Bella!...¡ahí vienen!...- dijo Su corriendo. -¡¿ya vienen?!...- dijo Emmett. -Si, así que cálmate ¿quieres?... -Si… -Y, será mejor que vayas entrando con Esme. Sabes como se va a poner Alice si te encuentra aquí… -Tienes razón, Bells…- le respondió.- ¿mamá…?...- dijo tendiéndole su brazo. Ella lo acepto. -La marcha nupcial comenzó a sonar justo en el instante en que el coche en que venía Rose se detuvo frente a nosotros. Rosalie POV: -tranquila, respira…- me alentó Alice.- todo va a salir perfecto… -si… Alice bajo del coche, seguida de mi hermano quien me tendió una mano para ayudarme a bajar. -vaya futura cuñada, te ves hermosa…- me elogió Edward -gracias… -es verdad…- concedió Bella, quien sujeto mi ramo mientras Alice arreglaba por ultima vez el vestido. -Todo listo…- dijo Alice.- te ves preciosa, Rose… -Gracias…- repetí, no podía hablar mucho o estaba segura de que comenzaría a llorar. Antes de tomar el ramo que me ofrecía Bella, acaricie mi barriga. El diseño helénico de vestido de novia que había elegido mi amiga era sencillamente perfecto, dejaba a la vista mi incipiente barriga, lo que me ponía sumamente feliz, quería que mi bebé estuviera de alguna manera presente. Alice puso en su lugar un mechón de mi cabello que se había salido de mi peinado. -¿lista?.- me preguntó mi hermano. -Si…- tome el ramo. -Antes entraron Alice y Carlisle, seguidos de Edward y Bella. -te ves muy linda, tía Rose…- me dijo Su -gracias corazón…- le dije. Ella precedió mi marcha lanzando pétalos de rosas rojas en el pasillo. Comencé a caminar, lo primero que vi fue a mi Emmett esperándome impaciente en el altar junto a su hermano, quise correr a su lado, pero al parecer la música tenía otras intenciones. Cuando por fin lo alcance y estuve frente a él, me vi reflejada en sus brillantes ojos y supe que todo iba a estar bien, que esto era lo que quería para todos los días del resto de mi vida. Estar junto a él y nuestra pequeña. Jasper entrego mi mano a Emmett. La ceremonia inicio, a cada momento mi emoción aumentaba, hasta que por fin el sacerdote hizo la pregunta que yo tanto deseaba escuchar. -Rosalie Hale. Aceptas a Emmett Cullen como tu legítimo esposo, para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe. -Si, acepto…- dije con las lagrimas cayendo por mis mejillas -Y tú, Emmett Cullen. Aceptas a Rosalie Hale como tu legitima esposa para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe. -Si, acepto…- dijo mirándome a los ojos -Entonces, los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia. Emmett tomo mi rostro entre sus manos y de manera lenta inclino su cabeza para besarme. Los asistentes rompieron en aplausos, me sentía completamente feliz. Emmett me cogió del brazo para que atravesáramos el pasillo, mire a mí alrededor, mis amigos, mi nueva familia, todos me miraban con unas enormes sonrisas en sus rostros. Seguimos caminando hasta llegar al lago artificial que estaba en las cercanías del parque y donde se realizarían las fotos de la boda. -te amo… -y yo a ti, mi amor…- me dijo antes de besarme nuevamente. Bella POV: Nos reunimos con los recién casados y el resto de la familia junto al lago para tomar algunas fotografías. Tenía a Susan cogida de una mano, Edward sostenía firmemente mi otra mano. Todos estaban contentos, yo también lo estaba. Mis dos amigas ya se habían casado, tantas bodas juntas me hicieron ilusionarme con otra boda, pero en este caso me gustaría a mi ser la novia. Era gracioso pensar que hacia un par de meses no quería saber nada del amor y ahora ¡ya quería casarme!, lo que hacia el amor. Nos hacia cambiar totalmente, no pude evitar reír. -¿Qué pasa?.- me preguntó Edward -Nada…- dije, no era necesario revelarme todas mis locas fantasías. Nos sacamos unas fotos con los novios antes de irnos al lugar de la recepción. La enorme carpa estaba decorada con flores blancas y ramas de un intenso verde. Rosalie y Emmett abrieron el baile con un impecable vals, en sus rostros relucía la más absoluta felicidad. Luego comenzaron a unírseles las demás parejas. Edward tendió su mano hacia mí. -¿me concede esta pieza?- dijo mirándome con sus intensos ojos verdes. ¿Cómo decirle que no? -Por supuesto…- dije tomando su mano. Desde ese momento, y contrario a mi costumbre, no salí de la pista de baile. Edward era un gran bailarín, tanto, que hacia parecer que hasta yo bailaba bien. Solo nos vimos interrumpidos por la cena. -vaya…tengo que felicitarte hermanito…- dijo Alice, quien estaba sentada a su lado -¿si? ¿Por qué?... -Haz roto un record. Tuviste a Bells…- miro su reloj- bailando por casi una hora…- dijo rompiendo en carcajadas al igual que el resto de la mesa. La fiesta siguió con la normalidad de una celebración, en especial si agregamos que el novio era Emmett. Nunca nos aburriríamos de todas las locuras que era capaz de hacer. No pare de bailar en toda la noche. Rosalie nos pidió que la acompañáramos afuera al cabo de unas horas. -¿Qué pasa, Rose?...- le preguntó Alice -Nada…- dijo- solo quería darles las gracias chicas… -A mi no tienes que agradecerme nada. Todo lo hizo Alice… -Claro que tengo que agradecerte, estas aquí. Ustedes saben que son muy importantes para mi, chicas. Las quiero mucho…- dijo abrazándonos -Nosotras también… -Y ahora, solo nos queda una soltera…- dijo Alice mirándome con los ojos entrecerrados.- ¿para cuando tengo que ir preparando la boda?.- quede en blanco -¿Qué? -¿para cuando la boda?.- preguntaron las dos a la vez. Corre, Bella, corre -Chicas, no creen que se están precipitando, recién estamos saliendo. -Vamos, Bells se nota que ustedes van a terminar casados, así que…para que dilatar el asunto… -Lo siento, pero creo que por ahora paso…y les doy un respiro a Alice con esto de organizar bodas -Oh, vamos Bella. ¿acaso no quieres casarte con mi hermano?.- me miró directamente a los ojos. Esta bien me rindo, pensé. -Si…- ambas gritaron como un par de colegialas. -Entonces ¡¡hay que planear una boda!!...- dijeron -Esperen, esperen, par de locas. Recién llevamos juntos un mes y ustedes quieren que me case.- ambas se detuvieron y se miraron a los ojos. -Dos meses…-dijo Alice -Les doy tres meses…- dijo Rose, las mire extrañada. -Están locas…- musite -¡Y es por eso que nos amas, amiga…!- gritaron -Compórtense como las señoras que se supone que son…- ambas se rieron y yo no pude evitar seguirlas. Cuando volvimos a entrar me dirigí hasta donde estaba Edward y sus padres, Susan estaba durmiendo placidamente en los brazos de Esme. Sin duda, ya era muy tarde para ella. -¿se quedo dormida? -Si…- me respondí Esme, acomodándola en sus brazos.- le estaba diciendo a Edward que ya nos vamos y que si querías nosotros nos podemos llevar a Su. -Oh, no…no es necesario Esme. Mejor me voy… -¡no!...- me dijo- ustedes se la están pasando en grande. No te preocupes, Bella. Su se queda esta noche en mi casa y después la vas a buscar. -Pero…no quiero molestar… -Tú no molestas, corazón…- me dijo con gesto maternal. -Ok… -Así me parece, bueno Carlisle y yo nos vamos. ¡diviértanse!...- nos dijo antes de irse con Carlisle quien la abrazaba por los hombros. -¿quieres bailar?...- me pregunto nuevamente Edward. -Por supuesto… Seguimos bailando y riendo, al cabo de un rato Emmett y Rosalie se despidieron para irse a su Luna de Miel. La fiesta siguió sin muchos sobresaltos hasta bien entrada la madrugada. Sorprendentemente no tenía ni una pizca de sueño. Lo estaba pasando en grande. -¿quieres que nos vayamos?- me preguntó Edward -Si, mejor…ya es tarde. -¿estas cansada? -No, ¿Por qué?... -Tengo algo que mostrarte…- dijo tomando mi mano, mientras nos dirigíamos a su auto. _________________________________________________
Suspiritos: VENTANA AL AMOR FAN FIC
Capitulo 9 . Secreto (Edward) Abrí mis ojos lentamente mientras cada recuerdo de la noche anterior me golpeaba haciéndome sonreír y también maldecir, había sido una locura y aunque estaba enojado conmigo mismo y mi poco autocontrol, no cambiaria nada de la noche teniéndola entre mis brazos, su cuerpo temblando, su boca, su voz sonando tan fuera de tono. Me sentí fatal por Rosalie, pero en mi parte mas egoísta sin ella jamás hubiera conocido a Bella y eso me confundía aun mas, me llevo un segundo darme cuenta que estaba solo en la cama, me entro un pánico abrasador de pensar que no hubiera sido para ella ni una milésima parte de lo que fue para mi, me senté en la cama buscándola con la mirada, el ventanal que daba a la terraza estaba medio abierto, ella estaba parada a unos pasos de la playa, con un pantalón blanco y una playera del mismo color, el aire jugaba con su cabello haciéndola irreal, me levante y me puse el pantalón que llevaba la tarde de ayer, y fui con ella, camine de forma lenta, precavida, un parte de mi se preparaba para su rechazo, para que gritara y golpeara, para que escupiera que estaba arrepentida de este dulce error. -Bella…-, la llame tenuemente y ella no se giro llevo una mano a su rostro y limpio su mejilla, mi corazón se quebró al darme cuenta que lloraba, quise morir por provocarle aquel dolor…, me iba a disculpar y salir de ahí cuando ella se giro, acorto nuestra poca distancia y me abrazo respirando contra mi pecho desnudo. -No me dejes…-, susurro -No podría-, le conteste estrechándola mas fuerte -No quería lastimar a Rosalie, te juro que es mi familia…jamás quise que las cosas llegaran hasta ahora, jamás quise traicionarla-, decía con la mirada perdida mientras sus lagrimas salían. -Lo se…lo se, yo no pensaría algo como eso de ti Bella…yo soy el único…-, ella levanto su cara y puso los dedos de su mano en mi labios. -Hacer el amor contigo no fue una imposición...lo deseaba…-, me susurro con su cara sonrojada y me abrazo más fuerte. -Bella no puedo y no quiero estar lejos de ti…jamás-, le susurre mientras inhalaba su intoxicante aroma. -¿Qué vamos a hacer?-, me pregunto, levante su mentón y acaricie su mejilla. -Voy terminar con Rosalie…-, conteste. -Pero ella no me perdonara, aun cuando jamás se entere de lo que paso-, me dijo y yo tome su cara entre mis dos manos. -Terminare con ella…y después de un tiempo nos iremos tu y yo a comenzar otra vida, será nuestro secreto…ella no sabrá…tal vez en unos años llegue a entenderlo…-, le susurre antes de besarle, ella llevo las manos a mi cabello y las mías bajaron hasta su cadera. -Estoy loca por ti Edward Cullen…-me dijo contra mis labios, sonriendo aun con los ojos llorosos, la volví a besar y la abrace, jamás pensé en traicionar a Rosalie, no se lo merecía, pero Bella era lo mas importante en mi vida, por ella dejaría todo y la seguirá hasta un lugar donde pudiéramos ser solo nosotros dos. Almorzamos sonrientes y sin decir casi nada, era un silencio acogedor, decidimos caminar un poco por la playa antes de partir, tomo mi mano como lo había echo cuando fuimos a la alberca y le sonríe, mientras me perdía en sus ojos. -¿Qué le dirás a Rose?-, susurro viendo hacia el azulado mar -Que…se merece una persona que la ame… que yo no puedo estar con ella solo por convivir, por comodidad…-, le susurré aun inseguro de si eso seria suficiente y no la lastimaría demasiado. -Me duele hacerla sufrir-, dijo Bella La abrace y ella beso mi cuello, -Es todo lo que podemos hacer, necesito saber que tu estarás conmigo…después…necesito el valor para verla a la cara-, le susurre y ella me abrazo mas fuerte. -Solo se libre…te esperare todo lo que sea necesario-, se levanto un poco dándome y un beso, la levante y ella enrosco las manos en mi cabello. -Pronto-, le dije antes de separarnos, sabia que ella se sentía incomoda, y haría todo lo posible en terminar mi relación con Rosalie lo mas pronto posible. Fuimos al aeropuerto un poco antes de la comida, al subir al avión, se sentó y recargó su cabeza en mi hombro y envolvió mi cintura con sus brazos y susurro “No temas”, le bese la cabeza y me aferre a ella mientras despegábamos, era la primera vez que el volar no me ponía loco, todo gracias a ella, a mi mujer, por que eso era Bella, mi mujer, aunque ahora solo fuera un secreto -Te esperare-, me dijo antes de bajar del avión dándome un beso en la mejilla, los dos sabíamos que hasta ese gesto llegaba nuestro contacto, hasta que arreglará mi situación, asentí y bajamos, vi como Bella trataba de sonreír mientras nos acercábamos a Rosalie, la abrazo y luego me dio un beso, instintivamente busque con los ojos a bella y ella tenia la cabeza baja. -¿Cómo les fue?-, dijo Rosalie mientras íbamos por el equipaje. -Van a firmar con nosotros-, le conteste y ella brinco alegremente. -Felicidades…-, nos dijo y Bella le sonrío, antes de girarse y caminar a la salida. -¿Qué les parece si vamos a cenar y celebramos…?-, propuso ella, Bella le sonrío tenuemente y luego negó con la cabeza. -Estoy cansada Rose…mañana tenemos que ir a la oficina temprano…tal vez en otra ocasión-, susurro ella. -Bella-, reprocho mí…novia -Por favor Ross-, le dio y Rosalie asintió -Descansa-, dijo abrazándola antes que se subiera aun taxi. -Cuídate Bella-, susurré sonriéndole tenuemente y ella asintió antes de partir. -Bien…a donde quieres que vayamos-, dijo Rosalie abrazándome -A casa…también necesito dormir Rose-, le dije y ella asintió. -OK…-, dijo para besarme levemente los labios y comenzar a caminar a su auto. Le pregunté como había pasado estos días…agradecí que me contara asuntos de su trabajo mientras aclaraba un poco mis pensamientos. Subimos al departamento y entre dejando las maletas en una esquina. -¿Por qué no te duchas en lo que preparo unos sándwiches?-, pregunto ella, yo asentí y me duche rápidamente, debía terminar con esto. Cuando estuve vestido fui hasta la cocina y ella me tendió un sándwich, yo le sonreí y me senté frente a ella, camino hasta mí y tomo mi cara para besarme… -Rose…-, le susurre -Si estas cansado …lo entiendo te prometí que no cometería los mismos errores, hoy voy a quedarme con mi papas, mama esta algo enferma y papa no cose ni agua…nos vemos mañana amor …Buenas noches-, me dio otra beso y recogió su bolso. -Rose…-, quería detenerla…pero eso era demasiado egoísta. -Descansa-, ella sonrío y salio del departamento. Suspire esperando mañana poder hablar con ella y deseando que Bella entendiera, por la mañana fui temprano a la oficina, mire cuando ella salio del elevador, mientras no pude evitar sonreír, ella me devolvió el gesto bajando la mirada y entro a su oficina, Eleazar nos mando llamar casi a la hora de la comida y llegue a su oficina mientras Bella ya se encontraba ahí. -Deseo felicitarlos a nombre de toda la Junta Directiva-, dijo mi amigo sonriente. -Pero como las palabras no bastan…hay noticias…Edward la junta te quiere ofrecer la Dirección Creativa y a ti Bella ser nuestro Creativo principal….-, dijo mientras nos mirábamos por un segundo. -Eleazar esto es…-, dijo Bella y yo sabia que su emoción reflejaba cierta melancolía, quizás no estemos aquí demasiado tiempo. -Gracias…amigo-, le dije y el sonrío. -Además se realizara una cena de Firma de Contrato este Viernes siguiente así que no pueden faltar…pueden llevar a sus parejas-, dijo y Bella bajo la mirada por un segundo antes de recomponerse y responder. -Gracias Eleazar-, le dijo con una sonrisa, salimos de la oficina y la llame antes que llegara a su lugar. -Bella necesito una consulta…podrías pasar conmigo antes de irte-, ella asintió y se fue. Prácticamente conté los minutos para que la salida llegara necesitaba contarle a Bella que no había podido hablar con Rosalie y que hoy hablaría con ella aun si se presentara cualquier cosa…era insoportable despertar sin su aroma en la almohada, no podía vivir sin ella. -En que piensas-, susurro desde la puerta -Lo sabes…-, le conteste sonriendo y ella negó con la cabeza devolviéndome el gesto tenuemente, entro y cerro la puerta. -Bella necesitaba hablar contigo…-, le dije levantándome hasta quedar sentado en el borde del escritorio ella se tenso y yo proseguí para explicarle. -Hoy hablare con Rosalie, ayer no paso la noche en casa…fue con sus papas…por favor créeme-, le dije y ella se acerco a mi. -Rose me llamo para contarme de su mama…-, susurro a una corta distancia . -Confío en ti…solo en ti-, dijo antes de abrazarme -Te extraño-, susurre -Y yo a ti-, me contesto -Te juro que hoy hablaré con ella-, le conteste, ella me callo con sus dedos en mis labios y me beso levemente. -Aquí estoy-, me dijo y yo asentí, beso mi mejilla y se despidió. Me quede unos momentos mas en la oficina, mientras repasaba una y otra vez las palabras que lastimaran lo menos posible a Rosalie, en este tiempo la había llegado a querer pero mas como una amiga que como mujer. Salí de la oficina y maneje al departamento llegue y aun no estaba ahí, me prepare un café mientras la esperaba, mire el departamento y todo lo que había en el, hace poco mas de un mes estaba en paz con la vida que tenia, hasta que conocí a Bella, era ilógico que cuando me había rendido de buscar a la mujer de mi vida, ella me encontrara a mi. Aun recordaba cada instante de nuestra noche juntos, me había quedado en blanco cuando supe que no había estado con ningún hombre antes, me hizo sentí el hombre mas importante de este mundo, ella se entrego a mi y solo a mi, y yo que me había carcomido con los celos hacia Jacob, hacia Mike, ella ni siquiera los había mirado, solo a mi. -Hola amor-, susurro Rosalie mientras entraba sacándome de mis pensamientos. -Hola-, le salude, ella dejo su bolso y llaves y camino hasta mi, me beso en los labios y yo me quede quieto. -¿Cómo te fue en la oficina, que te dijo Eleazar?-, dijo mientras se sentaba a mi lado -Nos felicito…-, susurre -¿Quieres algo de cenar?-, dijo y yo tome su mano -Rose necesitamos hablar-, le dije y ella me miro fijamente -De…-, susurro ella algo confundida -Rose…creo que seria mejor…terminar-, le dije y ella alejo su mano de la mía -¿Terminar?-, susurro -Rose te mereces a un hombre que pueda darte todo lo que te mereces, alguien que ame cada cosa de ti-, le dije mirando hacia la mesita -Edward no entiendo…pensé que estábamos bien…-, dijo mientras su voz comenzaba a temblar. -Lo siento Rose-, le susurre y ella negó con la cabeza -No…no puedes solo sentirlo…y nuestro viaje y todo este tiempo…Edward yo te quiero-, dijo algo exasperada y nerviosa al mismo tiempo. -Lo se Rosalie...cometí muchos errores-, le dije y ella se levanto -Soy un error-, casi grito -No…no es a lo que me refiero…Rose debía haber hablado contigo antes…de muchas cosas-, le dije y ella paso sus manos por su cabello. -Dime que cosas-, dijo con los dientes apretados, sabia que le constaba trabajo parecer vulnerable -Tu sabes que no estamos bien…lo intentamos…no funciono-, le dije en tono bajo incapaz de mirarla -¿Por qué no me miras Edward?....dilo-, reto con la voz tensa, levante mi cara y sus ojos estaba vidriosos. -Rosalie…- -Es otra mujer…conociste a alguien mas-, susurro mientras volteaba la cara. -Rosalie te estoy dando mis razones-, mentí, deseando que ella jamás hubiera pensado eso. -Edward no puede hacer esto…no puedes-, susurro -Por favor entiende no te quiero hacer mas daño-, dijo desesperado. -No me puedes hacer esto…-, dijo llorando, tomo su bolsa y salio del departamento, golpee la pared mientras me arrepentía de haber engañado así a mi mente y a mi corazón, Rosalie no se merecía esto, y por estupido inicie una relación con ella sabiendo que no era lo que buscaba, ahora ella sufría y eso me dolía, por que la estimaba…Solo el pensar en Bella me mantenía en la cordura, estaba seguro que solo eso valía la pena ahora, por ello debía ser un secreto, si Rosalie se enterara que aquella mujer de sus pesadillas era su amiga, Bella sufriría y ahora si jamás me lo perdonaría. __________________________________________________
Suspiritos: NO DESEARÁS FAN FIC