lunes, 14 de septiembre de 2009

ACUERDO PERFECTO

Capítulo 7. Hacerte Mía


Edward besaba el hombro desnudo de Bella mientras ella se despertaba lentamente, el jamás se cansaría de su olor, del sabor de su piel, Edward había estado con muchas mujeres, mas de las que pudiera recordar pero ella era la única que lo acompañaría siempre en su pensamiento, si tuviera que compartir su cama con alguien mas sabia que seria opacada por Bella, en su mente cada recuerdo seria mucho mejor que cualquier otra persona, no sabia como pero debía de haber una forma para alargar esto, si ella quería sexo el estaba dispuesto a dárselo ...sin una fecha.

-Tengo cara de chupa-chups-, murmuró Bella mientras el sonreía, ella se giro para quedar cara a cara y beso sus labios.

-Siempre tan romántica y delicada-, se burló Edward y Bella lo volvió a besar, haciendo que el la atrajera, aun permanecían desnudos, Bella se dio cuenta que extrañaría esto, la sensación de despertar con el, de su cuerpo rozante contra el suyo, pero no quiso pensar en eso, no por ahora.

-Si seguimos así no lograras sacarme de la cama-, le susurró Edward mientras ella quedaba recostada en su pecho.

-Pues no lo hagas… vamos a quedarnos así-, pidió Bella besando tenuemente su piel

-¿Quien eres y donde esta mi adorada socia?-, bromeó y Bella le dio un golpe en el estomago.

-Es la mejor idea que has tenido chica lista-, continuó mientras la besaba y comenzaba a acariciar sus pechos.

-Me refería a descansar genio-, le murmuró en un tono de voz que pedía más.

-Mmmm-, Edward beso su cuello y comenzó a hacerle cosquillas.

Se quedaron así casi toda la mañana entre bromas y siestas, besos y caricias furtivas, que solo excitaban la imaginación, ambos quería alejarse de la realidad, de una realidad en la cual su tiempo terminaba deprisa y aun no podían aclarar los sentimientos que los embargaban.

Bella comenzó a sonrojarse solo de pensar que nadie tocaba a la puerta pues sabia que Emmett la esperaría con sus bromas o Esme la miraría con ese brillo en lo ojos de complicidad y amor maternal.

Edward acariciaba su vientre tumbado boca abajo, con los ojos cerrados, Bella tenia sus manos en el cabello de el también con los ojos cerrados, había mirado su reloj, hace poco que marcaba pasadas de la 1 de la tarde, en realidad llevaban bastante despiertos pero el había cumplido lo que ella quería, Bella sabia que de ser posible se quedarían así todo el día pero había una cosa que tal vez les impediría seguir de esta forma, ya era casi hora de la comida y no habían ni desayunado.

El estomago de Bella gruño bajito para acentuar su pensamiento a lo que Edward sonrío.

-¿Hambre?-, murmuró de manera socarrona

-No es el ruido que hago con mi estomago cuando ha sido suficiente de la cama-, replicó Bella de forma sarcástica, Edward la beso lentamente antes de levantarse.

-Hora de comer-, sonrío, ella le devolvió el gesto

Bella se vistió con un pantalón de pana y una linda blusa que se pegaba a su figura, cosa que no mucha de su ropa hacia, Edward se encontró mirándola mientras ella se peinaba, ya cambiado fue hasta ella y envolvió su cintura con sus brazos.

-Linda blusa-, susurró a su oído

Bella sonrío y se puso los lentes mientras acomodaba su coleta, se giro y puso sus manos en los bolsillos traseros del pantalón de el.

-Lindo pantalón-, admitió mientras el sonreía y deshacía su peinado.

-Suelto-, murmuró antes de besarla, Bella se separo mientras le sacaba la lengua.

Se acomodo los lentes y el cabello que le llegaba por debajo de los hombros y Edward la giro para besarla de nuevo, se reprimía mentalmente por que sabia que si ella no hubiera cruzado su puerta ese día, no la hubiera conocido, ella no era de las mujeres que el se jactaba de conquistar, y eso lo volvía imbecil, pues ella era la única que parecía hacerlo sentir completo.

Bajaron poco antes de que Alice llegara de la escuela después de que Carlisle la recogiera.

-¿Ya me van a decir como le hacen para ir a clases si no hay quien los saque de la habitación?-, insistía Emmett en el sofá a Edward quien solo rodaba los ojos y miraba la televisión mientras la comida estaba lista.

-Se lo vas a pedir no es así-, inquirió Emmett continuando con su monologo sin desviar su vista del televisor algo bajo como no queriendo que nadie mas que su hermano lo oyera.

-¿Pedir que?-, preguntó Edward confundido

-Que se case contigo-, replicó Emmett con voz tonta, Edward sonrío casi de forma involuntaria, quisiera responder que si y ni siquiera sabia en realidad por que deseaba estar con ella mas que cualquier otra cosa, como le explicaba a su hermano que los días terminaban y ella se iría.

-No hemos pensado en eso-, murmuró tenso

-Ah si se me olvidaba que están muy entretenidos imitando a los conejos-, bromeó Emmett y Edward bufó.

-Edward en serio, ella vale la pena que no lo ves-, en raras ocasiones Emmett se comportaba o parecía la edad que tenia, esta era una de esas veces pero Edward no soportaba esta conversación por que no necesitaba que se lo dijeran, el lo sabia y aun no se atrevía hacer nada.

-Lo se… lo se-, murmuró mientras se levantaba sin decir mas.

Comieron mientras Emmett seguía bromeando a Edward y Bella por que no había pasado mas de una hora de que se habían levantado, Carlisle los miraba y sonreía, pero Bella sabía que Edward tenía algo, estaba molesto solo sonreía fingidamente y no había hecho ninguna broma con ella.

-Vamos a ir al cine… aprovechando que Emmett y Rosalie van a ir a Port Ángeles… ¿Quieren venir?-preguntó Alice cuando terminaban de recoger la mesa.

-Puedes creerlo ahora soy chaperon-, Emmett lloriqueó fingidamente, Bella miró a Edward quien se encogió de hombros como esperando que ella decidiera.

-La verdad es que, no tengo muchas ganas de salir-, argumentó Bella con un mohín

-Si claro-, se burló Rosalie y Bella sonrío al igual que Edward, Esme se despidió para ir a la oficina y después iría a cenar con Carlisle, Emmett, Rosalie, Alice y Jasper salieron poco después mientras Edward miraba el televisor, Bella se sentó a su lado y para su sorpresa Edward abrió sus brazos para que quedara sentada en sus piernas.

-Me vas a decir que tienes-, murmuró ella y el negó mientras le colocaba un mechón de cabello detrás de la oreja.

-Lo que sea… trastorno bipolar… ya se síndrome premenstrual-, bromeó Bella queriendo al menos que el quitara la expresión que tenia, la inquietaba y aun mas que no le dijera que le pasaba.

Edward sonrío y le acarició la mejilla.

-Me descubriste… es que me la paso pésimo en mis días-, contestó el sarcásticamente y ella le pegó en el hombro sonriendo.

-De verdad no quieres salir-, inquirió Edward decidido a dejar del lado sus preocupaciones al menos hasta que pudiera saber que hacer.

-No… además mi idea era quedarme todo el día en la cama recuerdas-, sonrío mientras el rozaba sus labios hasta bajar a su cuello.

-Si… tu y tu complejo de oso en periodo de hibernación-, se burló y ella rió.

-Tal vez podríamos ir al supermercado-, sugirió ella y Edward la miró confundido

-Quiero cocinar algo… ya sabes “dar buena impresión”-, se burló y Edward la beso, no necesitaba hacer nada, su familia la adoraba, el lo sabia mejor que nadie, el que Emmett hubiera tenido esa conversación con el antes de la comida era solo una prueba.

-Claro podemos comprar un pastel, le quitamos la bandeja de platisco, lo metemos en el hormo y fingimos que los hiciste tu-, se burló Edward y ella le saco la lengua.

-Se cocinar-, insistió ella.

-Si claro-, continuo el mientras ella se trataba de levantar.

-Ok….vamos, voy adorar verte llena de harina-, susurró el y ella lo aventó juguetonamente.

Salieron en el auto de Edward y fueron hasta el supermercado mas grande en Forks, entraron mientras Bella tomaba una cesta de aluminio para guardar las cosas, fueron directamente a los abarrotes y comenzaron a buscar las cosas que hacían faltan… mas harina, levadura, crema batida, Bella se sentía extraña al hacer cosas tan simples como esas con el, era como jugar a la casita, un juego que le agradaba mas de lo que ella misma quería admitir, le pidió que fuera a buscar duraznos en almíbar para decorar el pastel y la dejo después de un gesto de militar, a lo que ella se rió.

Bella comenzó a buscar la esencia de vainilla que le gustaba poner a sus pasteles, estaba agachada con la cesta bajo sus pies mientras lo buscaba sin poder localizarlo entre todos los botecitos.

-¿Se esta escondiendo?-, preguntó un voz a sus espaldas, ella se levanto para ver a un chico rubio, con ojos azul y grandes cejas abultadas, el cabello le llegaba por debajo de las orejas, llevaba una linda chamarra y un paquete de harina en la mano, lo que contrastaba con su personalidad o al menos la que reflejaba su ropa.

-Si ya sabes… se esconde cuando no quieren ser comprados-, replicó Bella y el sonrío.

-¿Qué buscas?-, preguntó mientras se acercaba y se agachaba delante de la estantería

-Esencia de vainilla, pero creo que se termino-, contestó Bella mientras el movía algunos envases.

-Taran…-, se levantó mientras le mostraba la esencia.

-Los escondes para que nadie mas los pueda comprar-, bromeó Bella y el sonrío aun mas.

-No, esta vez tuviste suerte…-, su voz se desvanecía mientras James veía a la chica frente a el, no recordaba haberla visto por el pueblo, la recordaría sin duda, era diferente a otras, la piel pálida, el cabello marrón y esos simpáticos lentes.

-Bella-, contesto ella mientras el extendía su mano.

-James-, saludo el mientras Bella levantaba su cesta.

-¿Harás un pastel?-, inquirió el mientras ella miraba sus compras.

-Si… un regalo-, sonrío ella y el asintió

-¿Y tú cargas bolsas de harina por gusto?-, preguntó burlonamente mirando hacia sus manos.

-No… estaba algo aburrido en casa… voy cocinar galletas pero no se lo digas a nadie, mancha mi imagen-, bromeó el susurrándole cerca del oído mientras Bella reía.

-Es un secreto peligroso-, murmuró ella siguiéndole la broma.

-Si no sabes como es mi vida… tener dos identidades-, suspiró teatralmente y ella se rió.

Edward oyó la risa de Bella justo antes de entrar al pasillo donde se encontraba, la miro con un chico rubio que le sonreía mientras ella hablaba con el, camino tan rápido como pudo hasta ella, un dolor en el pecho que iba hasta la garganta no lo dejaba respirar, era como ver lo que tanto temía, ella con otro, con otro que no era el, se mentía a si mismo, Bella solo necesitaba abrirse un poco para conquistar a quien ella quisiera no lo necesitaría en un tiempo, no habría mas acuerdo y eso le molestaba a un nivel difícil de explicar.

-Duraznos-, dijo el tratando de no sonar hosco cosa que no logro muy bien.

-Genial… mira la ultima esencia, aquí el chico rudo la encontró-, bromeo Bella y James sonrió tenuemente mientras intuía por el rostro del hombre frente a el, que Bella no estaba sola, maldijo para sus adentros pues era de verdad simpática y linda, con esas hondas de cabello que la hacían sensual mientras que los lentes te regresaban a una inocencia de niña, sonrió si poder evitarlo, ella le había gustado… mucho, pero tenia la impresión que ella ya no necesitaba a nadie.

-Hola… James-, se presento mientras Edward extendía su mano.

-Edward-, contestó el mientras Bella tomaba las latas y las ponía en la cesta.

-Tienes suerte-, murmuro James sin decir mas mientras Edward tomaba la cesta y Bella comenzaba a caminar.

-Mucha-, continuo Edward tenso, quería asegurase que le quedara claro que era suya, si pudiera la hubiera abrazado y besado en frente de el solo para bórrale la sonrisa, pero en el fondo aquello no era cierto Bella no era suya aun cuando todos pensaran lo contrario, en el fondo el sabia la verdad y eso le dejaba un amargo sabor de boca.

-Suerte con las galletes-, se despidió Bella mientras Edward la tomaba de la mano y caminaban rumbo a las cajas, James se despidió con un tenue guiño de ojo que la hizo reír.

Bella pensaba que aquello era un destile insoportable de testosterona, pero la actitud de Edward no desaparecía estaba peor que antes de ir al supermercado, ya en el auto no sabia si hablar con el o no, pues dejando todo en claro, no se conocían , ni si quiera era amigos… o quizás eran ya mucho mas que eso sin nombrarlo y lo volvía demasiado confuso, se dijo a si misma que estaba vez no lo dejaría pasar, el se cerraba a ella y eso le dolía, quería que el hablara y lo haría, cuando llegaron a la casa bajo sin decir nada y le abrió la puerta, bajaron las pocas bolsas con las compras y Edward abrió la puerta de la entrada, aun no había nadie, ya estaba atardeciendo pero imaginaba que todos llegarían mucho después de la cena, Edward dejo las bolsas en el desayunador y subió las escaleras sin decirle nada, Bella levantó los brazos exasperada, de ser otra persona y no Edward ya le hubiera gritado algunas cuantas cosas sobre modales y se hubiera ido pero el le provocaba un sentimiento de anhelo, y eso también la frustraba, subió las escaleras enojada y fue hasta la habitación que compartían.

Edward estaba con la cabeza recargada en la pared continua al baño, necesitaba no pensar en todo el embrollo en su cabeza, en ella con alguien como James… que seria el… solo el recuerdo de un acuerdo, no lo soportaba, que iba a hacer sin ella, lo había cambiado, no era el mismo, no seria el mismo.

-Edward-, oyó a Bella llamarlo, pero no se movió, la sintió caminar hasta quedar al lado de el.

-No estoy dispuesta a soportar tu actitud, si no me dices algo ahora mismo se acaba todo esto-, soltó Bella exasperada, con temor, pues en su interior no quería que nada terminara, ¿y si el ya no quería seguir con ese tonto juego?, bien o mal podría decir que terminaron y su familia hubiera conocido a su novia, el ya no tenia por que seguir el trato, pero ni siquiera la dejo retractarse, la tomo por la cintura y la acercó el, mientras la estampaba contra la pared, sin lastimarla pero con la fuerza suficiente para dejarla perpleja.

La beso de forma demandante, hizo como pudo sus lentes para atrás quedando en su cabello mientras Edward buscaba la forma de sentirla con el, de saber que no la perdería, Bella respondió, con mas ímpetu del que debería si es que quería amenazarlo con irse, se separaron cuando el aire no dejo seguir mas.

-Edward-, llamo Bella jadeante mientras el tocaba su frente con la suya.

-Tengo miedo de…-la voz de Edward se desvaneció mientras se tensaba, no podía decirlo, miedo de perderla, miedo de que el acuerdo terminara, miedo de que ella se enamorara de alguien mas.

-Quiero que seas mía-, demando mientras rozaba su nariz con la suya y Bella enredaba las manos en su cabello.

-Eres un tonto Cullen… no deseo estar con nadie mas, con nadie....estoy aquí… mírame-, murmuro contra sus labios, Edward encontró su mirada con la de ella quien respiraba aun con dificultad.

-Lo quieres, hazme tuya entonces…-, susurro Bella, deslizo una mano hasta encontrar la de Edward y la tomo llevándola a su pecho.

-Soy tuya-, murmuro mientras Bella trago el nudo en su garganta, cuando era niña se juro que no dependería de nadie mas que de ella misma y ahora se estaba entregando, no sabia si Edward lo entendería pero esto no era por el acuerdo, era por que el la había ganado, ella lo necesitaba.

Edward no dejo la mano de Bella, junto a ella comenzó a acariciar sus senos, provocando que ella misma se acariciará, Bella cerro los ojos mientras el la veía fijamente, no estaba seguro como pero ella seria suya para siempre…

La beso mientras sus manos aun seguían unidas acariciándola, Bella enrosco la otra mano en su cabello mientras se recargaba más en la pared.

Edward beso y mordió su cuello suavemente mientras ella gemía ligeramente y sus manos seguían acariciando por encima de la blusa.

El la empujo mas contra la pared haciendo que sintiera su erección aun por debajo del pantalón, Bella gimió y lo beso mientras sus lenguas jugaban.

Edward desabrocho su pantalón, y metió su mano para acariciarla por encima de su ropa interior, Bella jadeo arañando su espalda por debajo del suéter, Edward hizo a un lado la prenda y comenzó a acariciarla mientras bajaba un poco mas su pantalón, solo a la altura de las caderas, Bella abría las piernas casi sin voluntad mientras su manos demandaban su pantalón, lo desabrocho mientras Edward la besaba y mordía su labio inferior.

Bella acaricio su erección casi siguiendo las misma acciones que el primero sobre su ropa y luego dentro de ella, Edward presiono sus pechos y los apretó y acaricio mientras Bella jadeaba, bajo sus boxers solo lo necesario para dejar libre su erección mientras que buscaba en su pantalón, Bella había notado que el casi siempre guardaba un condón en su pantalón, en la bolsa izquierda de enfrente, lo saco casi con una sonrisa y lo volvió a besar mientras el deslizaba un dedo y movía su mano de tal forma que cuando entraba y salía rozaba su clítoris, deslizo el condón haciendo que Edward jadeara y por un momento detuviera su mano haciéndola gruñir.

-Hazme tuya-, demando en un gemido mientras bajaba un poco mas sus boxers y su pantalón y Edward hacia lo mismo, se agacho un poco y Bella arqueó su piernas para dejarlo entrar, gemían mientras la fricción era insoportable, los pantalones le impedían a ella alzar sus piernas, el flexionaba sus rodillas para que el movimiento fuera de arriba a bajo, cada vez mas fuerte y demandante.

Bella lo jalo de sus cabellos mientras el hundía la cara en su cuello, besando e inhalando, ella cerro los ojos mientras sintió su piernas temblar y encerrarlo dentro de ella, Edward dejo de moverse sin salir y se quedaron así… parados sostenidos uno al otro con ayuda de la pared.

Edward la miro después de un momento y la beso sin decir nada, dulce y calidamente, como si el tiempo no existiera, salio de ella mientras se sentía vacía, Bella quería que el volvería estar en su lugar, jamás habría nadie mas, se lo dijo a el y se lo decía a si misma.

Le quito los lentes que estaba a punto de caerse y los cerro poniéndolos en el buró mientras caminaban, le quito la blusa y el se la quito mientras ella sonreía.

Bella deslizo su pantalón junto co su ropa interior y el la abrazó ya desnuda mientras Bella deslizaba la ropa de el, puso sus manos en sus caderas y la alzo mientras Bella enredaba sus piernas alrededor de el, haciendo que sus sexos chocaran, Edward se mordió el labio mientras Bella sonrió al mirarlo.

-¿Qué crees que haces Cullen?-pregunto Bella mientras Edward besaba su cuello.

-Haciéndote gritar antes de que la casa deje de estar vacía-, le susurro mientras la recostaba en la cama y Bella lo atraía a sus labios nuevamente.

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lo prometido es deuda... nueva actualización en honor a la más perseverante suspiradora **Nena Cullen**...
como leyeron esto ya se le salio de las manos a Edward, miren que sentir celos de James ya es demasiado jajajaja... solo espero que entienda pronto que Bella también lo ama cierto??... que creen que harán??? Confesarán su amor??
dale cuidense mucho, suspiren y...
Nos leemos prontito!!!


Bellany G.
**Eres mi dulce tentación**

pdta. Muchas gracias a todas las suspiradores que continuaron el One-Shot "Carta a mi corazón"... creanme todas tienen muchisimo talento, no lo encierren dejenlo salir y cuando lo hagan no duden en avisarme... besitos!!

domingo, 13 de septiembre de 2009

ESTE ES UN MENSAJE SUPER ESPECIAL PARA

SWEET SKY
(QUIEN ME SUSPIRÓ EN EL ONE-SHOT PASADO)


NENITA...
NECESITO URGENTEMENTE QUE TE COMUNIQUES CONMIGO, HAY MUCHOS ASUNTITOS PENDIENTES QUE PLATICAR...



DE VERDAD QUE ES MUY IMPORTANTE... NO LO DEJES PASAR!!



BELLANY G.
**MÁS ENAMORADA QUE NUNCA**

ONE-SHOT

Carta A Mi Corazón

Por Giselita

"Han pasado cuatro años y Bella ha decidido que es hora de seguir adelante sin el amor. Pero mientras termina de acomodar sus cosas un tablón de madera deja abierto el camino hacia la esperanza...y el regreso del amor"


Miraba fijo al recuadro vacío del álbum de fotos que mi madre me había regalado 4 años atrás.

Suspiré profundamente. Habían pasado 4 años desde que Edward me había dejado. 4 años en los que no pasé noche sin tener consuelo alguno. 4 años que no viví completamente.

Pero como se dice por ahí 'nadie muere de amor' y era verdad. Estaba viva. Rota, pero con vida al fin… y el tiempo se encarga de curar todo. Si bien se me daba bien lo de olvidar las situaciones no deseadas, esta era la única vez en la que me obligaba a pensar en él. Estaba aterrorizada de recordar, pero al mismo tiempo temía olvidarle.

Cuando Edward se fue se llevo todo rastro suyo con él. Sus regalos, los de su familia y cualquier foto que pudiera tener con él. Lo único que quedaba como indicio de que alguna vez existió y estuvo conmigo eran las pocas líneas debajo del recuadro en blanco 'Edward – mi cumpleaños' pasé los dedos por el espacio en blanco, tratando de recorrer imaginariamente las formas de su rostro.

Unas cuantas lágrimas cayeron de mis ojos. Edward se había ido. Por mucho que me doliera recordármelo, era la verdad. Nunca volvería a verle. Nunca volvería a escuchar el tono aterciopelado de su voz al susurrar mi nombre; nunca volvería a ver la sonrisa torcida que tanto adoraba en su rostro; o sentir sus brazos marmóreos rodeándome; nunca sabría que fue de él.

En cualquier momento tocaría Charlie a mi puerta diciéndome que debíamos ir para el aeropuerto. Era tiempo de seguir adelante. Había conseguido después de tantos años que me lograran aceptar en la universidad de Chicago. Mis padres habían perdido las esperanzas de que mi vida tomase el rumbo que hubiera seguido si Edward nunca hubiera aparecido. Ya ni amigos me quedaban. Me había aislado del mundo, encerrándome en mi soledad.

El ultimo tiempo ni con Jacob me veía. Tuve un momento en el cual creí volver a la vida. Jake había sido mi sol en medio de tantos días grises… pero no duró por siempre. Una noche, después de que fuéramos al cine junto con Mike… Jacob simplemente me evito. Ese fue el último golpe que necesitaba para hundirme más en mi miseria.

Cerré el álbum de un golpe y lo dejé sobre la cama. Seguí revolviendo el closet. Mis manos se toparon con algo pesado y un manojo de cables. Como si fuera una bola de fuego lo lance furiosa hacia la otra esquina de mi habitación. Había arrancado del panel de mi camioneta el estéreo que los Cullen me habían regalado, y ahora parecía ser otro aliciente más que escarbaba en mi herida. El aparato golpeó contra la pared y cayó al suelo con un sordo y extraño golpe.

Me puse de pie, y aplaudí internamente a mi torpeza al ver que el estéreo había sacado de su lugar uno de los tablones de madera. Charlie iba a matarme. Corrí hacia allí para tratar de arreglar el daño antes de que Charlie se diera cuenta, y también tendría que deshacerme del estéreo… verlo solo me traía mas dolor. El tablón estaba bastante flojo, como si ya hubiese sido movido antes. No le di importancia, pero me dio una buena idea de que hacer con el estéreo.

Traté de girar el tablón, pero fue más fácil que se saliera el clavo del otro extremo. Tomé el aparato electrónico para dejarlo debajo del tablón, pero cuando mire allí dentro para ver donde ubicarlo, dejé caer el estéreo de mis manos.

Debajo del tablón había una pequeña caja de madera cubierta de polvo. Me quedé mirando en blanco la cubierta de aquella caja, con su tapa labrada con cientos de formas florales. Me arrodille en el piso y cuidadosamente tome la caja.

La miré extrañada… ¿Qué era lo que hacia esa caja allí? Por el polvo acumulado en su superficie tendría varios años allí oculta. Sonreí suavemente al sospechar que quizás mi madre la dejo allí en algún momento en el que vivió en la casa con Charlie.

La abrí con entusiasmo, imaginando que cosas mi madre pudo haber puesto allí. ¿Cartas de algún viejo amor o de mi padre? ¿Fotos de ella y de Charlie cuando se conocieron? Había fotos, si. Pero no del tipo que yo espere.

La primera fue la que me hizo dar un gemido mezclado con sorpresa y dolor. Su rostro era mas bello de lo que recordaba, su sonrisa me dejaba sin aliento –como siempre- y sus ojos dorados brillaban, torturándome. Era Edward. La foto que le había tomado con mi cámara el día de mi cumpleaños. Revolví el contenido de la caja. Todas las fotos...todos los recuerdos e indicios de que alguna vez Edward existio y estuvo conmigo, estaban allí.

Agradecí no haber empacado el equipo de música –principalmente por que era viejo y podría comprarme otro en Chicago- corrí hacia el en el mismo instante en que vi la caja del CD. El que Edward me había grabado con algunas canciones de piano, entre ellas mi nana.

Me cubrí el rostro con las manos, principalmente tapando mi boca para evitar que Charlie me escuchara llorar. Nada había sido una ilusión… él, su música habían existido. Mientras mi nana sonaba suave de fondo corrí hacia la caja. Aun seguían allí los boletos de avión que Carlisle y Esme me habían regalado, pero habían expirado hacia años.

Y debajo de todos aquellos tesoros encontré un sobre cuidadosamente doblado con mi nombre escrito con la prolija caligrafía de Edward. ‘Mi dulce Bella’ decía. Mi corazón se estrujo en mi pecho y la mire por minutos, sin atreverme a abrirla.

Ábrela Bella, no seas tonta.

¿Y si solo reafirma lo que me dijo con palabras?

Entonces sabrás que debes seguir adelante. Tómalo como una especie de despedida.

No podré…


Mi mente y corazón se habían dividido en dos partes, ambas sufrían por igual. Entonces desdoble el sobre y lo abrí lentamente. Temiendo cada segundo con lo que podría contender en palabras.

Mi Bella,

Tuve que mentirte. No quise, pero tuve que hacerlo. Decir que no te amo, es la blasfemia más negra que se ha escuchado en el mundo. Pero mereces algo mejor Bella.

Veras, pasar el resto de mi vida contigo es mi único anhelo, pero no existe ‘resto de mi vida’ para mi, lo cual es la gran ironía de mi especie.

No tengo vida. Es solo una monótona existencia. No estoy muerto, pero tampoco estoy vivo. Un eterno impasse en el que me encuentro atrapado entre dos mundos. Hasta que llegaste para iluminar mis noches. Toda pequeña cosa que pudiera suponer algún tipo de distracción quedó a un lado con tu llegada. Bella, arrasaste con todo lo malo que pudo haber en mi vida...en cierta forma me la devolviste. Pero nunca podía dejar de recordar quien era, que era.

Eso era lo que me impedía continuar contigo Bella. Estar a mi lado supone exponerte constantemente a peligros que, si nunca me hubieras conocido, solo sabrías de ellos en cuentos de ficción. Lamento tanto haberte hecho pasar por todas esas cosas. Y por mucho que quisiera estar eternamente contigo, no puedo condenarte a esta existencia. Por eso me fui, Bella. Para dejarte vivir la vida que yo debí tener si nunca hubiera enfermado, o si Carlisle no me hubiera transformado. Para que vivas la vida que hubieras vivido si Carlisle no me hubiera transformado.

No iba a soportar ver pasar tu vida a mi lado sin que la vivieras plenamente. Hay cosas que yo no puedo darte, por mucho que lo deseara. Me duele, pero dejarte en el mundo de los humanos es lo mejor. Por mucho que te ame y me destruya separarme de ti.

Nunca creí poder conocer el amor Bella, no hasta que te conocí a ti. Siempre te recordaré mi amor. Siempre tendré grabado a fuego el sonido de tu voz, tu sonrisa, el calor que irradian tus mejillas cuando te ruborizas y la forma en que brillan tus ojos con aquella chispa de intuición.

Se que nunca dejaré de sufrí tu ausencia, pero me contento con saber que de seguro estas mejor ahora. Quizás nunca sepas de esta carta. Quizás lo hagas en algún futuro cuando tengas tu vida encaminada.

Te pido que no sufras por el pasado Bella. Solo atesora los bellos momentos que pasamos. Yo siempre te amaré y cuidare de ti. Solo prométeme que serás feliz sin importarte nada más. Se que algún día podrás ver hacia atrás y sonreír al recordarme.

Siempre voy a amarte Bella, toda la eternidad.

Edward.

La carta temblaba en mis manos… ¿Acaso todo lo que Edward decía en su carta era verdad? ¿Acaso aun seguía amándome?

Me sobresalté al escuchar el teléfono sonando. –Bella, teléfono- bajé casi dando saltos las escaleras y no pude descifrar la expresión de mi padre.

-¿Quién es?- balbuceé. Charlie resopló y me extendió el teléfono antes de alejarse.

-¡Bella!- me quedé helada al escuchar la suave voz de Alice del otro lado de la línea.

-¿A…Alice?- susurré.

-¡Bella! ¿Quieres explicarme por que te veo yendo de compras conmigo?

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bien... segundo regalo, pero este tiene una pequeña condición que espero ustedes acepten y por supuesto... SUSPIREN!!

La cosa es asi...
Como ven... no tiene un final resuelto, es más bien un ¿Y si? (¿Que pasaría si...??)... asi que vamos a usar nuestra imaginación y hagamos un final...
¿Que les gustaría que pasara despues de la llamada de Alice? ¿Cuál sería la continuación?


Espero recibir muchas propuestas eh!!

Cuidense mucho... mucho, suspiren y...
Nos leemos prontito!!

Bellany G.
**Enamorada del mejor de los novios!!**

ONE-SHOT

"DUERME"
BELLA'S LULLABY

Inspirada en la música de Yiruma "River flows in you" y compuesta por mi queridisima amiga Yuliss...
(es conveniente que la leas con la canción, empezando en el segundo 8 de la misma)


Necesito expresarte,
Decirte, cantarte
Lo que tú eres para mí
Quizás mi luna,
Tal vez mi estrella
La luz de mi existencia.
Qué hacer, alejarme
Abrazarte o besarte
Para protegerte a ti
Yo te quiero
¿Tú me quieres?
No lo sé, lo sabré.

Estribillo
Duerme mi vida
Sueña tranquila
No tengas miedo
Yo estoy aquí y te protejo
Duerme ángel mío
Sueña conmigo
Si pudiera soñar
Siempre soñaría contigo.

(Bis)
Aunque quiero, y deseo
No puedo y no debo
Volver a acercarme a ti
El amor que yo siento
Es imposible
Pero intenso
Creí estar completo,
Y ahora entiendo
Que eso no es así
Si no existes
Yo me muero
Yo no existo, sin ti

Estribillo
Duerme mi vida
Sueña tranquila
No tengas miedo
Yo estoy aquí y te protejo
Duerme ángel mío
Sueña conmigo
Si pudiera soñar
Siempre soñaría contigo

(Bis)
Se me hace eterno estar sin ti,
Te necesito aquí
Junto a mí,
No puedo más,
Me voy a rendir
Ante ti.
Creí estar completo
Y ahora entiendo
Que eso no es así
Si no existes
Yo me muero
Yo no existo, sin ti.
Duerme...


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aquí esta el primero de mis regalos... personalmente me encantá, pues es exacto lo que Edward piensa y siente... y snif, no es posible evitarlo te hace llorar mucho...
además, que mejor que empezar con el regalo de SU Edward!! Bells esto es para ti!!
ok... cuidense ya saben, suspiren y...
Nos leemos prontito!!


Bellany G.
**Diego... también esta es para ti, TE AMO!**

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