jueves, 12 de noviembre de 2009

ESA NANA


Capítulo 24. "Esa Nana" 


“Bella”
Bajo el sonido de mi nombre, muchas diferentes imágenes pasaron rápidamente a través de mi mente. Parecía como una mini película reproduciéndose en mi cabeza:
Vistiéndome, conduciendo, llegando al lugar del concierto, tocando mi canción, y luego Edward diciéndome que me amaba. ¿Imaginé esta última parte?
“¡Bella!”Ahí estaba otra vez. Me giré hacia el sonido de la voz y me helé. ¿Por qué estaba todo tan oscuro?
Y entonces, la última parte del puzle cruzó mi mente.
Yo, desmayándome después de haber tocado mi canción.
Rápidamente abrí los ojos para encontrarme con un muy ansioso Edward mirándome.
Tan pronto como vio que estaba despierta, una enorme sonrisa apareció en su rostro y me vi envuelta en un enorme abrazo.
“¿Qué pasó?” pregunté, cuando terminó el abrazo.
“Te desmayaste” dijo, antes de ponerme de pie. Miré alrededor y me di cuenta de que estábamos detrás del escenario todavía y no había nadie más allí.
“Bueno, eso lo sé, pero… ¿Por qué me desmayé?” especifiqué. Tenía una idea del porqué pero quería oírlo de sus labios.
Vi como cogía una inspiración profunda y abrió su boca para contestar, pero fue interrumpido.
“¡Y ahora, nuestro último concursante! ¡El señor Edward Cullen!”
Escuché el anunciamiento que provenía de los grandes altavoces y fruncí el ceño. Debí estar mucho más tiempo inconsciente del que pensaba. ¿Se quedaría para responder a mi pregunta… o se iría?
Lo miré y parecía que tenía una batalla interna consigo mismo. Un pie lo tenía en dirección hacia las cortinas, pero el otro lo tenía firmemente en el suelo. Finalmente una mirada de resignación se apoderó de sus ojos y se dirigió hacia las cortinas.
“Buena suerte” dije, calladamente.
“Gracias. Hablaremos tan rápido como termine de tocar mi pieza” dijo, antes de dirigirse hacia el escenario.
Asentí, caminé hacia el filo de una cortina y la abrí un poco, así podría ver. Edward estaba ahora caminando hacia el piano y vi que se sentó. Puso los dedos en las teclas y paró por un momento, antes de depositar sus manos en su regazo. Había murmullos entre la multitud y estaba segura de que se estarían preguntando lo mismo que yo.
¿Qué iría mal?
Vi otra vez como se levantaba del piano y se alejaba de él, dirigiéndose a las cortinas.
Él parecía saber exactamente dónde estaba yo porque se paró justo enfrente de mí y apartó las cortinas.
“Edward ¿Qué v-?” empecé, pero fui cortada cuando sus manos cogieron mis caderas y empezaron a guiarme hasta el escenario.
“No puedes hacer esto, serás descalificado” protesté intentando mantener los tacones en el suelo.
“No te preocupes” lo escuché responder. ¿Qué le pasaba?
Tan pronto como la audiencia me vio entrar en el escenario se oyeron silbidos. Ahora se sentó y a mí me puso en su regazo. Toda la sala quedó en extremo silencio.
“No hables, sólo escucha” Dijo Edward en una voz muy baja.
Asentí con la cabeza y miré hacia el piano cuando colocó su mano izquierda en él y permitió colocarlos en sus correspondientes teclas.
Al instante reconocí los acordes del comienzo cuando fluían del piano, porque yo había sido la única que había contribuido en ellos. Eran calmados y suaves, una perfecta forma de comenzar una nana. Pero la manera en que los tocaba... No podía pensar en alguien que pudiera sacar un sonido mejor.
Pronto subio su mano derecha a las teclas, permitiendo que las notas correctas salieran. Sus manos se movían rápidamente a través de las teclas cuando interpretaba ambas partes y me senté callada, impresionada ante la calma que la pieza radiaba.
Había un período de calma en la música y pronto sentí como su mano derecha abandonaba el piano y cogía la mía. Colocó mis dedos en las teclas correctas y la soltó. Estaba en shock por un momento, pero rápidamente me recuperé cuando me di cuenta de lo que tenía que tocar.
Cuando reproducí la dulce melodía, él tocó el acompañamiento, ym e encontré a mí misma imposibilitada de apartar la vista de él. Había cerrado sus ojos y una bonita sonrisa apareció en sus labios cuando escuchaba.
Me incliné hasta su pecho cuando mi parte acabó y él me reemplazó. La siguiente parte era rápida, pero estaba aún la tristeza en las notas que las había asociado como la música de Edward. Parecía como si, en esta parte de la pieza, alguien estuviera pasando por momentos duros, luchando por llevar a cabo algo.
Entonces, la tonalidad de la música cambió cuando se volvió más lenta. Se volvió dulce, y pude detectar la esperanza.
El tiempo de la pieza pronto volvió a subir otra vez y pude fácilmente interpretar esa parte. Era feliz y sonaba como si algo emocionante estuviera ocurriendo.
Sentí como se movía debajo mía y me miraba a los ojos, como si estuviera confirmando algo. Creo que lo encontró, porque sonrió y se giró hacia la música. Se volvió más lenta otra vez y pude sentir la calma expandiéndose atravesando mi cuerpo. No había duda de por qué siempre que me la tarareaba me quedaba dormida. Era pacífica, preciosa. Había encontrado la manera de mezclar mi parte con la suya, e hizo que sonara impresionantemente.
Escuché otra parte de calma en la música e inmediatamente supe qué hacer. Trayendo mi mano derecha al piano, coloqué mis dedos en las teclas una vez más y sonreí cuando las últimas notas de la pieza llenaban toda la sala.
Me giró en su regazo y nuestros ojos conectaron, era como si la audiendcia que no estaba mirando se hubiera ido. Éramos él y yo, en nuestro pequeño mundo.
Alcancé su mano, y agarré su pulgar que estaba debajo de mi ojo y lo aparté para examinarlo. No me había dado cuenta de que estaba llorando hasta que él hizo eso.
Ahora, cuando sus ojos esmeraldas conectaron una vez más con los míos marrones, sentí como una nueva oleada de lágrimas parecía. Y pronto nublaron mi vista y empezaron a caer por mi mejilla.
“Realmente yo te amo Bella” dijo calladamente “Creo que me enamoré la primera vez que te vi en el avión...”
Abrí mi boca para hablar, pero levantó su mano para silenciarme.
“Por favor... escucha. Necesito decírtelo.” dijo. Yo asentí y esperé a que continuara.
“Tú no sabes esto, pero te observé mientras tú dormías en el vuelo. Estabas preciosa, incluso mi mente pareció estar en blanco por momentos. Pero siendo lo estúpido que era, me enfadé de que una chica pudiera tener ese efecto sobre mí. Yo soy el que normalmente tiene ese efecto en los demás. Entonces luché de la única manera que sabía. Siendo un idiota, o un 'estúpido arrogante' como tú amablemente lo pusiste,” dijo, riéndose entre dientes ligeramente.
“Pero cuando averigüé que íbamos a ser compañeros de habitación, intenté esconder mi emoción guardándomela dentro de mí teniendo la misma actitud. Alardeaba de esas chicas a posta en tu cara para probar que lo que tu pensaras no me importaba”
“Pronto me di cuenta de que estaba probando eso únicamente para mí, no para ti, y definitvamente no estaba funcionando. Así que lo dejé y decidí conocerte mejor, sin embargo, ya era tarde, tenías aJayden”
Pareció que escupía su nombre, algo que me sorprendió un poco.
“Pero tú me diste una segunda oportunidad, y podría conseguir que lo supieras, pero sólo como amigos. No sabes lo duro que era verte con él juntos, pero lo hice, porque tú me habías dado ese confort, incluso si tú no lo sabías. Cuando te pedí el consej y me respondiste 'Lo que esté predestinado, ocurrirá', Así que esperé, y aparentemente estaba predestinado. Porque aquí estamos, y quiero gritar a toda la audiencia cuánto te amo. De hecho, creo que lo haré” dijo, empezando a levantarme de sus piernas.
Había estado tan pasmada con sus palabras, que cuando esas últimas palabras salieron de su boca, parecí haber salido del trance.
“¡Espera! ¿Qué? ¡No!” intenté conseguir que se sentara. Pero ya estaba de pie y de cara a toda la gente.
Vi como levantaba sus brazos al aire y abrió su boca “¡AMO A BELLA SWAN!”
Lo había hecho. Pensé que estaba bromeando, pero realmente lo ha hecho. Pude sentir el calor subir por mis mejillas cuando unos 'awww' salieron de la audiencia.
Si no habíamos sido descalificados por romper las normas, lo estaríamos por el comportamiento.
“WOOO, ¡VAMOS BELLA Y EDWARD!” mi cabeza se giró rápidamente hasta la dirección de esa voz y no esta sorprendida de ver a Emmett furiosamente alzando su puño al aire mientras Rosalie luchaba por sostenerlo. Miré al sitio donde estaba Alice y vi que tenía una enorme sonrisa en la cara. Le devolví la sonrisa y me volví a girar hasta Edward. Ahora estaba enfrente de mí con una preciosa sonrisa pícara en sus labios.
Sonreí, me puse de pie y caminé hacia él.
“Y yo REALMENTE te amo también” estab tan feliz de que pudiéramos decirnos esto sin que hubiera cualquier tipo de miedo. Él realmente me amaba y yo mejor me lo creo.
Sus brazos rodearon mi cintura y me puso más cerca de él mientas le pasaba mis brazos por detrás de su cuello. Me estuvo mirando por un minuto antes de inclinar la cabeza y chocar sus labios con los míos.
Sentí su respiración en mi cara y no pasó mucho tiempo hasta que sus labios se empezaron a mover contra los míos.
Cuando le respondí, la dulce melodía de la canción que acabábamos de tocar llenó toda la sala. Me aparté, sorprendida, y miré al piano. No había nadie allí.
Volvía a mirar a Edward y puso una pequeña sonrisa en sus labios.
“Ellos graban todas las canciones de los concursantes y siempre vuelven a poner la canción ganadora al final”
Pude sentir otra sonrisa floreciendo en mi rostro. Habíamos ganado. No habíamos sido descalificados.
Cuando ese pensamiento cruzó mi mente, el sonido de la audiencia aplaudiendo llenó mis oídos. Wow, había olvidado que estábamos de pie en un escenario con centenares de personas viendo cada movimiento... otra vez. Pude sentir mi rostro volverse rojo por una vez más.
Me giré para comenzar a salir del escenario, pero Edward me sostuvo. Levanté la vista hacia él con una mirada interrogante para encontrar que él tenía una mirada emocionada.
“¿Sabes qué es lo que más simboliza nuestra relación?” preguntó, mirándome.
¿El qué? Rápidamente ladeé la cabeza en señal de no, preguntándome a dónde quería llegar.
“Piénsalo, fue cuando aún estabamos hostiles uno con el otro, nos declaró amigos, y ahora como algo más que novios” dijo, calladamente.
Sonreí cuando me di cuenta de a qué se refería.
“¿Esa nana?” pregunté, mientras giraba mi cabeza hasta algunos altavoces por dónde se estaba reproduciendo la canción.
Sonrió otra vez y asintió, antes de acercarme a él y darme un último beso.
“Esa nana”




Continuará...


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Bueno nenitas la primera parte de este fic llega a su fin... 
espero que lo hayan disfrutado, las amo y nos vemos en un tris. 





Bellany G.
**I need a break with you!!**

Premios

[premio+Diva+escritora.png]


Gracias a mi Querida amiga Gaby Black Por otorgarme este premio
me alegra ser una inspiración para ti.
Ella es del Blog http://entrelobosyleones.blogspot.com/ (Sondra) y también pueden encontrarla en http://nuestro-propio-mundo.blogspot.com/ ya que es un NTLS oficial también...

Condiciones para entregar este premio.

1. Nombra 5 divas que te inspiren para escribir.
2. Nombra 5 divos que te hicieran convertirte en diva para ellos.
3. Entrégalo a 5 divas escritoras como tú.

1. Yanda Cullen : Por ser mi Cuñis, mi amiga y una Diva en el interior! Felicidades por tu nuevo Blog !!!!
2. Alexa Cullen : La Diva de Edward y la mejor escritora!!! lejos la mejor! fueron sus Fics los primeros que leí *.*
3. Pola Cullen : Mi Divi que me ayuda con sus geniales ideas, y la más grande lectora de fansfics... Te Adoro Amiga preciosa... y que les cuento es la encargada de la Recomendación semanal de Fics en el blog Baile de Medianoche.
4. Sky : de Noches en Vela, Por eres grandiosa y obvio!! una Diva!!!
5. Lullaby : Nuestra Seguidora y Diva!! http://wwwletrasdelullaby.blogspot.com/

miércoles, 11 de noviembre de 2009


Capítulo 9. El ataque de la cebra


Bella POV


“Esa Alice. ¡Siempre tiene que hacer todo a lo grande!” estaba sorprendida de lo perfecta que se veía la cuna. Rosalie también había echo un buen trabajo, le di una sacudida y no se había movido. Edward rodó sus ojos. “Si hubiera tenido mas tiempo de seguro podría haberla armado. Los insultos de Emmett me desconcentraban.”
“Seguro…” repentinamente tuve que bostezar. “No puedo creer lo cansada que estoy. Y solo son las nueve. Mejor me voy a dar una ducha y me alistaré para dormir antes de que me caiga.” Edward comenzó a moverse nerviosamente mientras buscaba la bolsa con mi ropa de dormir. “Iré a buscar a Alice.” Estaba fuera de la puerta antes de que pudiera decir nada. Aun seguia revolviendo mi bolsa cuando volvio, se vceia bastante irritado.
“¿Qué sucede Edward?”
“Se ha ido. Todos se fueron menos Carlisle. Aparentemente Alice decidio que todos necesitaban ir de caza antes de que fuera demasiado tarde.” Comenzo a dar vueltas por la habitación.
“¿Cuál es el problema de que hayan ido de caza Edward? ¿Para que necesitas a Alice?” entonces cai en cuenta. “Esto no tiene nada que ver con tu unica tarea del proyecto de ‘el embarazo de Bella’ de ayudarme a ponerme el vientre de utileria ¿verdad?” el me lanzo una mirada y continuo dando vueltas por la habitación.
“Edward Cullen, superalo. Ya hemos pasado por esto antes. Voy a ir al baño, me quitare la remera y me pondre la bata ensima. Pero entonces saldre, y tendras que desabrochar los ganchos nuevamente. Si, tienes mi permiso de ver mi corpiño y tocarlo si fuera necesario, y no, Carlisle no puede ayudarme asi que no pienses en pedirselo. ¿Me he olvidado de algo?” Elcruzó sus brazos meintras me miraba, en silencio. Asintio suavemente con su cabeza y me voltee, con mis cosas en mis manos y cmaine hacia el baño.
Aun echando humos por estar enamorada de una gallina, me quite la remera y saque la bata de mi bolsa. La abroche rapidamente y abri la puerta. El rudio que hizo la puerta al chocar contra la páred hizo que un tenso Edward pegara un salto. Comence a reirme “Estamos un poco nerviosos ¿verdad?” pregunté mientras me acercaba a él. Edward se aparto un par de pasos con temor y se detuvo. Yo continue avanzando hasta que estaba a unos pocos centímetros de él.
“¿Estas listo para hacer esto o necesitas unos minutos para prepararte mentalmente para el desafio?” Edward me dio un suave gruñido, tratando de asustarme pero contraataque. No le di tiempo de reaccionar, le di la espalda y deje caer la bata al piso. Le escuché rezongar. “Bella, ¿Por que tuviste que hacer eso?”
“Muevete Edward, hace frio aqui.” Nuevamente estalle al imaginar su mandibula desencajada y comence a reirme para dificultarle su trabajo. Sentia sus frias manos moviendose. Podia notar que estaba mas concentrado esta vez ya que los desabrocho rapidamente. Debio de haberse agachado y tomar mi bata ya que le senti deslizarla por mis hombros. Me quite el vientre del cuerpo y ate la bata antes de enfrentarle.
“Lo hiciste mucho mejor esta vez, Edward. ¿ves? No es nada grave. Toma, cuida de Eddie.” Deje el vientre en sus mabos y corri hacia el baño. Le escuche dejarse caer sobre la cama y suspirar de alivio mientras cerraba la puerta. Entocnes esto habia sido mas dificil de lo que demostro…bien, podria manejarme con ello.
El agua caliente de la ducha se sentia excelente sobre mi espalda adolorida. Me quede alli uno buen tiempo dejando que el agua calentara mi piel y pensando como acorrarlar a Edward contra la pared. Si se relajara, no seria tan gracioso. Con el cabello limpio y mejorado un poco el dolor de mi espalda, tomé la toalla y me sequé. Revolvi mi bolsa en busca del corpiñ oque habia escon dido. Desiciones, decisiones. El azul era su color favorito, pero muy predecible. El rojo era muy Rosalie, asi que fui con el que no se lo esperaria. El estampado de cebra. Me cubri la boca para que no me escuchara reir, pero por supuesto que la escucho. Estupidos oidos de vampiros. “Lo que estes planeando Bella, ¡descartalo o hare que Emmett venga a ajustarte el vientre!”
“Si te mueves de esta habitación saldre con la toalla Edward, lo juro.” Escuche un fuerte ‘HA’ y luego silencio. No se atreveria. “¿Tregua?” pregunté mientras abria la puerta y sacaba mi cabeza por ella, asegurandome de que no llamaria a Emmett.
“Si, tregua. Ponte algo de ropa, por favor.” Aun estaba sentado en la cama, con su cabeza entre sus manos. Cerre la puerta y le escuche levantarse y caminar nuevamente por la habitación. Orgullosa de mi misma, me puse la ropa interior y el corpiño que haria su magia. El estampado de cebra sobresalia en contraste con mi palida piel, de seguro seria algo difícil de ignorar. Tome la bata que estaba colgando de la puerta. Me la puse sobre mi cuerpo y respire profundamente. Una vez mas, saque mi cabeza por la puerta.
“Las mismas reglas que ayer ¿entendido? Solo que esta vez ve hacia la pared por favor, en lugar de ir hacia la ventana, no quiero volver a incapacitarte.” El me lanzo una mirada y se giro suavemente sobre sus talones. El vientre estaba sobre la cama listo para ponermelo. Ahora sabia que habia estado haciendo mientras me bañaba. Habia acomodado perfectamente los ganchos y las cintas, todo lo que tenia que hacer era ajustarlos y seguramente podria hacerlo con los ojos cerrados.
Lo lenvante casualmente com osi fuera a ponerrmelo y lo deje caer. Las cintas se enroscaron y los ganchos se desacomodaron. Escuche un golpe sordo cuando Edward presiono su frente contra la pared. “No lo hiciste…”
“OOPS” fue todo lo que dije antes de doblarme de la risa. “Estara bien Edward. Despues de todo eres un vampiro con super velocidad, esto no deberia suponer nada para ti.” Le vi golpear su cabeza contra la pared. “Bella, si no estuviera muerto, me estarias matando, pero eso ya lo sabes.”
Pase mis brazos por el vientre y gateé hacia el medio de la cama. Mantuve la bata sobre mis hombros para hacerle sentir mas comodo y darle cierta sensación de seguridad. “Muevete Edward. no tengo todo el dia.” Me estaba mordiendo el labio para evitar reir, pero gracias a Dios el no podia verlo. El golpeteo en la pared ceso asi que supe que estaba caminando hacia la cama. Cuando le escuche cerca de mi deslice la bata, revelando la parte de atrás del corpiño con estampado de cebra.
“Isabella...Cullen...quiero decir Swan…¿Que es eso?” podia senntir su frio aliento en mi nuca lo cual me me ponia la piel de gallina.
“Ya lo hablamos ayer, Edward, es un corpiño. Recuerda, no es gran cosa. Solo encargate de los ganchos.” Aun no se habia atrevido a tocar mi cuerpo.
“Se que es un corpiño Bella, pero…el estampado es de cebra.” Podia sentir un tono de queja en su voz. Mi rostro se ruborizo sabiendo que habia escogido perfectamente mi atuendo para maximo impacto.
“Respira hondo Edward, puedes hacerlo.” me senti como una porrista. Entonces me incline hacia atras, acercandome a él. Eso le sobresaltó, y senti sus frias manos buscando las tiras enredadas, tratando de arreglarlas… “¿Qué les hiciste Bella? Aca hay una...oh genial, ¡Esta atorada debajo del vientre!” le senti tirar de una de las tiras y se movio sobre mi estomago, debajo del vientre.
“Sostiene esto, yo la tomare. Dame aquel extreño. Sabes que seria ams facil si me quitara este estupido vientre.” Bufe.
“¡No te atrevas!” remarco cada palabra mientras las decia.
“Bien, lo intentaremos a tu manera.” Alce mi mano derecha hacia mi espalda para sotener el gancho. Sus frios dedos rozaron mi costado mientras me lo alcanzaba. Sostuve uno de los extremos en mi mano. Pero entonces me arrodille sobre la cama para que pudiera alcanzar ell que estaba debajo del vientre. Mientras trataba de arrodillarme, perdi balance y repentinamente senti dos manos drias en mi cintura desnuda. Me quede helada, y el tambien y senti su gelido alieento una vez mas, ahroa en el medio de mi espalda. Estaba segura de que el gancho del corpiño estana frente a su rostro. Mi corazon comenzo a latir rapidamente y contenia el aliento. Le escuche sonreir cuavemente.
Libere rapidamente la cinta y me sente en la cama. “Buena atrapada.” Murmuré.
Con tranquilidad comenzo a asegurar las cintas por mi espalda. Sus manos se movian lentamente por mi espalda, rozando mi piel cada tanto. En una ocacion paso su dedo por debajo del bretel del corpiño y lo movio un poco hacia un lado. “Lo siento, estaba en medio.” Susurro a mi oiido.
Era obvio que ahora trataba de dar vuelta a las cosas y hacerme sufrir a mi. “Se lo que intentas Edward y no funcionara.”
“¿Qué es lo que estoy tratando de hacer?” sus labios tocaron el lóbulo de mi oreja.
“Tratas de ponerme nerviosa.”
“¿Y que si lo hago?” senti su aliento en mi nuca.
“No va a funcionar. No voy a dejar que ganes.”
“¿Estas segura de ello? Crei haber sentido acelerarse tu pulso. Sip, ahí va de nuevo.”
Mi cabeza daba vueltas, pero no podia dejarle ganar. Este era mi juego y el unico que tenia que ponerse nervioso era él. Respire profundamente y trate, sin exito, de tranquilizar mi corazon. “Debes de estar escuchando cosas. Estoy perfectamente bien.”
“¿Que tal si hago esto?” senti su fria mano sobre mis hombros. Gentil y lentamente se deslizaron por mis brazos, casi tocando mi piel.
“Nada.” Chillé.
“¿Que tal esto? ¿Algo?” le senti besar mi nuca.
“Nop.” A este punto, esta segura de que hasta Carlisle podria oir los desbocados latidos de mi corazon desde abajo. Entonces fue por el golpe asesino. Se inclinó mas, y susurró “¿Alguna vez te dije que las cebras son mis animales preferidos?” y con eso, inclinó su cabeza y comenzo a besar la parte posterior de mi hombro derecho.
Tratando de tomar la carta mas alta dije casualmente “Crei que el leon de montañas era tu preferido…”
Nuevamente, avanzo hasta mi oido. Podia sentir su pecho presionandose contra mi espalda. “Son mis favoritos para cazar, las cebras son mis favoritas para admirar.” Escuché el ultimo bronce cerrarse.
Mi rostro estaba en llamas y estaba temblando mientras me debatia que hacer. ¿saldria corriendo al baño hasta que se tranquilizara mi pulso y pretender que nada habia sucedido O me volteaba a verle a los ojos sabiendo que su lo hacia mis alocadas hormonas tomarian control de mi y me avergonzaria de mi mismas? De cualquier forma, perderia, y no iba a dejar que eso sucediera. Trata de calmar mi respiracion, pero no funcionaba, mi corazon continuaba corriendo y no podia desacelerarlo.
“Bella, hay algo que debes saber, Emmett esta subiendo hacia aqui.” Le senti correr mi cabello a un lado para que pudiera besar mi cuello nuevamente.
“Buen intento Edward. no voy a…”
WHAP la puerta de la habitacion de Edward se abrio de golpe y Emmett irrumpio en la habitación. “Olle Bella, se que debes de tener una…WOA…” se quedo helado cuando nos vio y perdio el habla. Escuche mas pasos de fondo y sabia que es resto estaba en camino asu que tome la bata y me la puse por sobre mi pecho.
“¿Acaso eso es un corpiño con estampado de cebra? Buen…” SMACK Rosalie habia llegado. Arregleo la situación y asintio con su cabeza en mi direccion.
Esto n oestaba ocurriendo.l
“¡Wow!” Jasper tambien estaba alli. Reviso las emociones de la habitacion y comenzo a sonreirse.
“¡Emmett! Encontre una pasta deental, dejalos solos. ¡Genial! ¡Todos AFUERA!” Alice entro corriendo por la puerta.
Rosalie agarro a Emmett por la oreja. “Lo siento chicos…diviertandse…dejense llevar…um, ya que estaban…” su voz se perdio por el pasillo.
“Jasper, vamonos. Lo siento Bella, de repente Emmett decidio que necesitaba pasta dental asi que no lo pude ver con tiempo y crei que Jasper podria calmarle un poco…um, cierto…nosotros estamos saliendo…” ella y Jasper se deslizaron fuera de la puerta.
Ahroa Edward se estaba riendo, aparentemente complacido de que estaba completamente avergonzada y a unos diez segundos de desmayarme, me di vuelta para mirarle. “Te adverti que estaba vieniendo hacia aqui, tu solo estabas distraida y no quisiste creerme.” Tenia razon. No le escuche pero él no habia estado jugando limpio.
“¡Tienes suerte de que te ame!” salte de la cama y le dije por sobre mi hombro “Dire que esta ronda fue un empate. Te ganare la proxima vez.” Aun riendo, sacudio su cabeza mientras cerraba la puerta del baño.
Volvi a reproducir toda la escena en mi mente y me rei. ¿Por qué Emmett necesitaba pasta dental? Tendria que preguntarselo a Edward. revolvi mi bolsa en busca de mi remera para dormir y me encontre con una caja. Dentro, habia una remera enorme que decia ‘Futuro Cullen’ con una flecha apuntando a mi vientre. Habia una nota de Alice.
Bella,
¡Espero que te guste!
Las mande a hacer hoy en el shopping.
Con amor,
Alice.
Me puse la remera y me admire en el espejo, era tierna. Sali del baño y vi a Edward sentado en el borde de la cama. “¿Te gusta la remera que me compro Alice? Nuevamente es un tanto exagerada ¿No crees?”
“Asi es Alice. ¿Te has recuperado? Tu corazon parece haberse tranquilizado.” Trataba con fuerzas de mantenerse serio, pero las comisuras de sus labios comenzaban a estirarse en una sonrisa.
“Estoy bien amante de Cebras. ¿Te has recuperado?” pregunté sentandome a su lado.
“Casi.” Se inclinó y comenzo a besarme. Una vez mas, mi corazon comenzo a agitarse. Mis brazos se pasaron por su cuello y no oquueria dejarle ir jamas, pero eventualmente le senti apartarse.
“Hora de dormir para el humano.” Anuncio.
“No se si me podre dormir aun, estoy un tanto acelerada, gracias a ti.” Él se levanto y descorrio las sabanas. Se veia tan comoda. “¿Te quedaras conmigo?” pregunté.
El dijo sonriendo “Por supuesto.” Me meti debajo de las sabanas y el las ajustó alrededor de mi antes de recostarse.
“Casi me olvido de preguntaar, ¿Por que Emmett estaba tan loco por la pasta dental?” le senti sacudirse con la risa por mi pregunta.
“Aparentemente, Emmett se esta metiendo bastante en lo del embarazo. Tiene ‘antojos’ pero en lugar de comer comida, tiene antojos de oler ciertas cosas y ahora era la pasta dental.”
Comence a reirme “Eso explica lo del pan de ajo…”
“Duerme Bella, se esta haciendo tarde.” Cerre mis ojos y él comenzo a tararear mi cancion favorita.


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Bellany G.
**I need a break with you!!**

NO DESEARÁS


Capitulo 10


Confesiones de una amiga


(Bella)
Salí de la oficina rumbo a mi departamento con miles de sentimientos que trataba de racionalizar, había besado a Edward a pesar de que me había obligado a mi misma a mantener cierta distancia hasta que…fuera libre.
Me sentía feliz, he impaciente de que estuviéramos juntos, quería de nuevo despertar entre sus brazos, que me hiciera el amor como la noche anterior, pero sabia lo que implicaba mi felicidad, Rosalie iba a sufrir aun cuando nunca se enterara de nuestro secreto, rezaba por no volverme loca, quería que mi amiga pasara por esto rápido, que se olvidara de el y que su corazón sanara de las heridas que yo le infligía aun cuando nunca quise hacerle daño.
Llegue al departamento y me duche mientras deseaba poder sentir de nuevo el olor de Edward en mi piel, había sido la experiencia mas sorprendente de mi vida, era miedo, impaciencia, pasión, lujuria, tentación, ternura, comprensión,…y amor, por que lo amaba con toda mi alma aun cuando no me atrevía aun a decírselo de frente, era la única barrera que me quedaba antes que fuera mi dueño, completamente.
Hoy cuando desperté desee tenerlo a mi lado, después de nuestra noche juntos, me desperté con el durmiendo, su cabello totalmente alborotado y una mano sobre su abdomen, se veía como una perfecta estatua, solo el sube y baja de su pecho me daban la seguridad de que era real, supe que no era un sueño todo lo que había pasado entre nosotros, todo lo que el había dicho, y también supe lo que le había hecho a Rosalie, tuve la intención de irme y no volver a verlo jamás, pero ya no tenia determinación, salí de la habitación después de cambiarme y mire el mar mientras pensaba en Rosalie, en Edward…en mi, por que nos había juntado la vida de esta manera…aun no lograba entenderlo, cuando el llego hasta donde estaba note en su voz que malinterpreto mis lagrimas, tal vez creyó que me arrepentía de lo pasado, solo pude abrazarlo y pedirle que no se alejara, no me podía seguir mintiendo, el me complementaba, sin Edward yo estaba vacía, sola…mi corazón estaba seco hasta que el llego.
Salí de bañarme y me puse unos pants y una blusa casi dos tallas mas grandes, me acosté en la cama y tome un libro para leer antes de dormir, había tratado de no pensar en que tal vez el ya hubiera hablado con Rosalie, pero era incapaz de dejarlo pasar, la cabeza empezó a dolerme pues pasaba las líneas sin entender su significado, mi mente se imaginaba diferentes situaciones y reacciones, todas demasiado dolorosas, me estaba quedando dormida medio sentado en la cama, cuando el timbre sonó, sobresaltándome, mire el reloj que marcaba casi la 1 de la madrugada, camine nerviosamente hasta la puerta ya que era demasiado tarde para alguna visita, me pare detrás de la entrada y el timbre volvió a sonar.
-¿Si…?-, susurre sin intenciones de dejar pasar a nadie
-Bella…-, sollozo Rosalie, sin pensarlo abrí la puerta para encontrarme a mi amiga con los ojos hinchados, lagrimas en sus mejillas, su cabello estaba revuelto como si se hubiera cansado de pasar sus manos por el, verla me quebró por dentro…por que yo sabia el motivo de su estado y porque aun mas importante yo era la causa de ese estado.
-Rose… ¿Qué pasa?-, le dije tragando el nudo de mi garganta aun paralizada en la puerta
-Termino conmigo….-, susurro ella viendo al suelo, con los puños apretados
-Rose cálmate…pasa-, le dije sintiéndome la peor mujer del mundo.
La lleve hasta la sala y se sentó en el sofá, fui a preparar unos cafés mientras no estaba segura poder soportar esta situación era demasiado hipócrita de mi parte servir de almohada mientras una parte de mi se alegraba que Edward fuera mío…al fin.
-Rose…-, la llame dándole una taza, ella la tomo y dio unos pequeños sorbos, dejo la taza en la mesa y paso las manos por su cabello.
-No lo entiendo…termino conmigo…-, volvió a repetir.
-Tranquila…-, susurre
-No…no puedo estar tranquila Bella, no entiendo…hemos vivido juntos por mas de un año y ahora me dice que merezco a alguien que me quiera-, rompió en llanto de nuevo y me abrazo, envolví titubeante mis brazos en su cintura.
-Lo quiero Bella…yo lo quiero-, sollozaba mientras una lagrima salía de mis propios ojos, sintiéndome menos que basura.
Rosalie no dijo mas mientras lloraba hasta quedarse dormida, jamás la había visto así ni siquiera cuando Emmet se fue, estuvo enojada con todos y con todo por meses, juro que lo odiaba por haberla dejado pero no la vi llorar por el ni una sola vez, la tape con una manta y fui hasta la cama, me acosté llorando silenciosamente por ver a mi amiga así y saber que Edward y yo habíamos sido el motivo…llore por la ignorancia de Rosalie por venir a llorar con la mujer que le estaba quitando a su novio, sin darme cuenta yo también fui quedándome dormida mientras todo se volvía confuso.
-Papi…papi-, gritaba yo mientras veía Charlie sacar sus maletas de la casa
-No te vayas-, le pedí pero el ni siquiera me miraba, sabia que era un sueño, todo era demasiado brillante y en realidad jamás vi cuando mi padre se fue, mama nos había dicho a Alice y a mi que se habían separado por diferencias abismales pero en mas de una ocasión soltó enojada que había encontrado a una mujer que no le pedía cambiar, que lo aceptaba con su insoportable pueblo y costumbres, esa había sido Sue…la mujer con la que años después se casaría, cuando era niña le echaba la culpa a esa mujer, si ella no existiera mi papa estaría conmigo…me mentía a mi misma.
-Papi…-, le decía mientras corría tras el, me quede parada sobre la puerta mientras el abrazaba a una mujer de pelo negro, y tez morena, el no se voltio ni una sola vez.
-Papi…-, lloraba incontrolablemente.
-Cálmate Bella-, me decía mi mama mientras me cargaba yo escondí la cabeza en su hombro y cerré los ojos, odiaba a esa mujer, la odiaba…
Volvía a abrirlos cuando los mechones de cabello de mama se pegaban a mi rostro gracias a las lagrimas, mi mama sollozaba, levante el rostro para mirarla, y jadee, Renee no sostenía a la niña de mis sueños, era Rosalie y lloraba mientras me susurraba que me calmara, volví a mirar a Charlie y ahora Edward abrazaba a alguien, se separo y abrió la puerta para mirarme a mi misma subiendo mientras me veía y sonreía con una maldad aterradora hacia nuestra dirección…
-¿Por qué?-, me preguntó Rosalie viendo a la niña en sus brazos.
¡No!., jadee mientras me sentaba de golpee en la cama, sentía un hueco en el pecho, mi respiración estaba acelerada y el nudo en mi garganta era insoportable, eso no era cierto yo no era mala, jamás quise que esto pasara, me repetía una y otra vez, lleve mis manos a la cara y trate de controlarme, el departamento comenzaba a iluminarse, me levante y fui hasta el baño para mojarme la cara, cuando creía estar lo mas tranquila posible salí para encontrarme a Rosalie sentada, había ordenado su cabello y peinado en una coleta, me miro y sonrío tenuemente.
-Buenos días-, susurro
-Apenas amanece…estas bien-, le dije sentandome a una cierta distancia de ella.
-Ya no voy a llorar-, me dijo y yo baje la mirada
-No siempre tienes que ser fuerte-, le conteste incapaz de mirarla
Ella se río bajito y negó con la cabeza…-Aun no lo entiendo…creo...creo que esta con alguien mas-, dijo mirando hacia su bolso en la entrada.
-El te dijo eso-, susurre nerviosa
-No…pero sus razones son estupidas…yo estaba con el y de la noche a la mañana decide que debo buscara a alguien que me ame…me siento la mujer con menos valor en el mundo…-, susurro con los dientes apretados.
-Rose…-, le dije en tono molesto
-Fui una tonta…yo lo se, note cuando el cambio…cuando tal vez comenzó a estar con ella y sin embargo deje que saliera de mis manos-, dijo abrazándose a si misma.
-¿Cómo puedes saberlo?-, le susurre
-El parecía distante…frío…sabes que la única ocasión que me toco desde hace un mes había bebido demasiado y no fue cariñoso-, dijo apenada…yo desvíe la mirada tratando de no llorar, no debía escuchar esto, yo menos que nadie.
-No sabes como me aterra pensar en que pensaba en ella-, dijo con los ojos vidriosos trago fuertemente, y se limpio las inexistente lagrimas evitando llorar.
-Rose no puedes dar por echo algo que no sabes-, le dije mintiéndole
-Creí que por fin cumpliría mis sueños-, dijo en tono bajo para después volver a verme
-Sabes cuales han sido los años más felices de mi vida-, yo negué con la cabeza y ella sonrío.
-La preparatoria-, dijo y entendí el por que.
-Tenia a mi familia, a mi mejor amiga y al hombre que le había entregado mi corazón, era “la chica mas bonita de la escuela”, era novia del capitán del equipo…-, dijo con su mirada perdida.
-Pero la escuela era superficial, no me hubiera importado que Emmet fuera el chico de lentes o ese extraño chico flacucho que coleccionaba insectos, yo lo amaba, podía visualizarme casada, con muchos hijos…-, me limite a escucharla
-Ese es mi sueño, verme como esas mamas en la TV, con un elegante vestido, despidiendo a sus hijos en la puerta de una hermosa casa, la que se fuga los fines de semana con su esposo y deja a los niños con su mama.
-Tu soñando con un trabajo e independizarte mientras yo anhelaba una familia, un hogar como el de mis papas…-, me susurro, desvíe la mirada, ahora Rosalie me confirmaba que había sido una hipócrita con todos y conmigo misma, les había repetido que yo podía y quería vivir sola y ahora no existía futuro que mi imaginación formara si Edward no estaba presente.
-Cuando se fue Emmet creí que jamás encontraría alguien que pudiera reemplazarlo, alguien a quien amar y cumplir mis tontos sueños-, me dijo riéndose de si misma
-Rose...Edward no es Emmet-, le dije creyendo que tal vez ella podría superarlo si se daba cuenta que seguí amando a nuestro viejo amigo.
-Lo se Bella…no sabes cuanto-, contesto
-Emmet era divertido y burlón…me llamo su chica desde el primer día que nos conocimos-, sonreímos al recordarlo
-Edward me ignoró el día que lo conocí en el restaurante a pesar que otro de sus amigos pidió mi teléfono el pareció no notarme, hirió mi ego, fue mas por lo que me aferre al menos a conocerlo, pero poco a poco fui enamorándome de el, no solo era el hombre atractivo, es cabelloroso, inteligente, interesante y testarudo…éramos tan diferentes y aun así era feliz, creí haber encontrado mi hogar, el hombre quien no pensé que existiera después de Emmet-, susurro con la voz entrecortada.
-Quería una familia…todos sabemos que hay que tener cuidado con lo que se desea-, dijo llevándose las manos a su vientre, sentí una golpe en el pecho y quise gritar que no…que no lo dijera, que esto era una pesadilla pero esta estática mi cuerpo no me respondía.
-El día que se fueron me hice una prueba de embarazo-, susurro
-Salio positiva…pero no quería decirles a ambos hasta que estuviera segura…los resultados de los análisis los sabre hoy-, término con una lágrima saliendo por su ojo la que limpio inmediatamente.
-Ustedes querían hijos…-, susurre en un hilo de voz sintiendo que me moría en vida, que mis extremidades salían de su lugar arrancadas con brusquedad, que mi corazón era destrozado.
-No…pero deje de cuidarme con la píldora hace unos meses, el usaba condón…pero el día que bebimos…-, susurro y yo luche por no llorar, ella iba a tener un hijo de Edward…
Quería ir por Edward y desaparecer, pero no podía, el iba a tener un hijo y debía estar con el, Edward no era Charlie y yo jamás permitiría si estaba en mis manos que un niño o una niña creciera con mi dolor o el de Alice, quien era yo, la que se había metido en su vida, la mujer que había traicionado a su mejor amiga, Edward no era libre…tuvo relaciones con su novia y aunque me doliera no lo culpaba pero sabia que ya no existiría un nosotros…
-Debes decirle…-, susurre mientras trataba de no llorar, no frente a ella.
-Eso no cambiara nada-, dijo con los dientes apretados.
-Rosalie...el te dio sus razones, trata de hacer que funcione, no solo por el…bebe…por ustedes-
-El esta con otra-, replico entrecortadamente.
-No…no lo sabes, estas siendo orgullosa, de verdad crees que Edward te engañaría-, le dije mientras sentía mi corazón encogerse como una piedra inservible, creí poder morir del dolor de estar diciéndole que luchara por el.
-No lo se…-, susurro.
-Rose ve por los resultados, habla con el…te escuchara créeme-, le dije y ella sonrío tenuemente.
-Te quiero mucho Bella-, me dijo antes de abrazarme
-Gracias por todo-, susurro y yo la abrace mas fuerte, se levanto y tomo su bolso, se limpio la cara y arreglo su coleta, se despidió y salio del departamento, era casi la hora de salir para la oficina peor no podía salir de aquí, no ahora, me senté en el suelo con la espalda recargada en el sofá y lleve las manos a mi cara.
Tenía que terminar con Edward e irme de aquí, pero eso me desgarraba por dentro, llore como quise hacerlo ante cada palabra de Rosalie, desee no haberla escuchado y huir con Edward lejos pero jamás lo haría…no ahora.




Amistad
Siempre estuviste conmigo en las buenas y en las malas, aún no podía creer que con esta moneda te pagara.
Fuiste mi amiga incondicional, y yo en tu novio me tuve que fijar.
A veces creo que no podré soportarlo, pero cada vez que él me mira siento que estoy soñando.
Cada vez que los veo juntos soy un manojo de nervios y cierta envidia hace temblar mi cuerpo.
Por las noches quería que él despertara junto a mi; la rabia se apoderaba de mi, cuando me daba cuenta que el te pertenecía a ti.
Con su simpatía, encanto, comprensión, y su aterciopelada voz se robo mi corazón. Quería poder evitarlo, pero en el trabajo lo vivía frecuentando.
De sus labios solo salí la palabra amistad; pero su trato y mirada me confundía, era como si quisiera que fuese algo más que su amiga.
El día que esperaba toco mi puerta, nuestros labios seguían una coreografía perfecta, nuestros cuerpos encajaban como un perfecto rompecabezas. Su aliento cálido despertaba todos mis sentidos, era imposible que esos labios estuvieran tocando los míos. El sabor de aquellos era incomparable, me hacia olvidar que de esto era la vil culpable; mis delatadores dedos se enredaban en su cabello, mientras sus manos hacían estremecer cada parte de mi cuerpo.
Era mi perdición, lo que comenzaba a sentir por él se salía de mis manos y mi control. Ella es mi amiga y la amo, solo quiero que entienda que para el corazón no existen amos.
De sollozos y lamentos se llena mi habitación, cada vez que recordaba esta situación, se que es un amor prohibido, pero esto hace que lo desee cada segundo que vivo.
Él es mi infierno personal, él que despertó en mi algo difícil de explicar. Aunque me duela admitirlo, mi vida sin él simplemente no tendría sentido.
Espero algún día me llegaras a perdonar, porque mi intención nunca fue arrebatarte la felicidad; fue algo que aunque quise, no pude evitar. Ahora, muy tarde me di cuenta que por sus enloquecedores ojos destruí nuestra amistad.


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Bellany G.
**Mi corazón solo sabe que te ama**

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