viernes, 18 de septiembre de 2009

Capítulo 12. Batalla Interna


† Edward POV

-Edward, Ahora sería lo mejor,- Alice susurró a mi oído. Estábamos en el jardín, mirando hacia la ventana de Bella en silencio. Las luces se encendieron y un momento después Bella estaba parada frente a la ventana. Sabía que no podía vernos desde nuestro escondite tras los arbustos. La observé, rodeada por una luz dorada. Era increíblemente hermosa.

-Debería ir,- Dije repentinamente avanzando un paso hacia la casa. Alice me detuvo por el brazo.

-Es bueno que ella experimente esto,- Susurró Alice, -El va a decirle algunas cosas feas. Necesita oírlas.

-¡No voy a permitir que la lastime! Ni loco voy a dejar que la lastime–

-No digo que le permitas lastimarla, Edward,- Me interrumpió Alice, -El va a gritarle antes de atacarla. Deja que grite y luego sálvala.

-¡Le lástima que le grite!- Protesté.

-A fin de cuentas va a ayudarle,- La voz de Alice permanecía tranquila, pero tenía un tono de autoridad que antes no lo tenía. Se paró frente a mí, entrecerrando sus ojos. Su mano aun seguía cerrada en torno a mi brazo, temiendo que huyera de ella. -Le va a lastimar, Edward, pero lo necesita. No está completamente decidida de irse de allí con Allie. Confía en mí, lo sabría.

Se palmeó el costado de su cabeza, poniendo énfasis en sus palabras.

-Pero ella dijo--

-Edward,- Me interrumpió nuevamente. -Ella quiere estar contigo. Con nosotros. Eso está decidido. Siempre lo estuvo. Teme pelear por Allie. Sonó decidida pero no lo está. No aun. Esto le hará definirse.

-¡Pretendes forzar su decisión con violencia!- Le acusé, mi voz sonaba incrédula.

-No va a ser violento, Edward,- Comenzó. Abrí mi boca para replicar, pero me silencio con una mirada -Me aseguraré de que entres antes de que pueda lastimarla. Siempre le grita, Edward. Es doloroso, pero no la va a lastimar. Estará bien.

-Aun así estas forzando su decisión.

-¡No es verdad!- Me respondió, -Edward nunca forzaría a Bella a hacer algo que no quiere. Yo también me preocupo por ella ¿Sabes?

-Eso lo sé, Alice,- Murmuré, volviendo mis ojos a la ventana, Bella aun seguía allí. Elegante. Hermosa. -Pero si no se ha decidido, no podemos forzarla.

-Ella lo ha decidido,- Murmuró Alice soltando mi brazo. Seguramente se dio cuenta de que no iba a irme de allí. -Como dije, teme pelear por Allie. Teme perderla. Teme dejar a Allie en ese infierno.

-Lo mato antes de que eso suceda.- Gruñí.

-OH, eso lo sé,- Alice sonrió por unos instantes, luego su rostro se oscureció. -No querrás llegar tarde, Edward. Mike va a lastimar a Allie. Quizás no ahora, pero algún día.

-¿Lastimar a Allie?- Miré a Alice por unos instantes, dudando de sus palabras, -Alice, se que Mike es una basura, pero Allie es lo que lo une a Bella. ¿Por qué querría lastimarla?

-Para herir a Bella.

-Le duele más ver como Allie le quiere a Mike,- Concluí.

-Edward, vi sus decisiones. Ni bien supe de ellos comencé a revolver en sus futuros,- Su voz se oscureció tanto como sus ojos, -Pensó en matar a Allie.

Mi mente corría veloz mente con aquellas cinco simples palabras. Alice tuvo que sacudirme un par de veces para que me concentrara en ella. -¡Edward!- Susurró desesperadamente, -¡Edward detente! ¿Te das una idea de lo fuerte que suenas? ¡Nos delataras!

Tenía razón, obviamente. Los bufidos que salían de mi pecho eran bastante fuertes. Pero no me importaba. ¿Cómo podía Mike llegar a pensar en lastimar a esa pequeña inocente? ¿Cómo podía querer lastimarla? Entonces me di cuenta de que Alice me sostenía fuertemente. Mike estaba en esa habitación. Estaba arropando a Allie. Le susurraba historias para que durmiera, a la pequeña que había pensado en asesinar.

-Déjame ir, Alice.

-No, Edward,- Me forzó a mirarla a sus ojos, estaban llenos de miedo, -No quieres hacer esto, no ahora, Edward. No arruines las cosas. Acabamos de regresar.

-No voy a arruinar todo,- Mis ojos se achicaron, -Solo una cosa. Una simple e insignificante cosa.

-Esa insignificante cosa es el padre de Allie,- Me corrigió Alice, -¿O ya lo olvidaste?

-No tiene por que saber que fui yo quien lo mató.

-Edward, esto funcionara,- Prosiguió, -Podremos sacar a Allie y a Bella de allí, sanas y salvas. Preocupémonos por ellas. Mantengámoslas felices. Después no me importa lo que hagas con Mike. ¡Diablos, te ayudaré!

-Pero--

-Edward, meterás en líos a Bella,- Le miré sorprendido, -¿A quién crees que culparan de la muerte de Mike? ¡A Bella! Tiene las marcas para probar que la golpeaba. Tiene motivos. Sospecharan de ella. ¿Quieres que Allie pase por todo eso? ¿Y Bella? ¿Quiere forzarlas a huir? ¿A esconderse de eso? Déjaselos fácil, Edward.

Aflojó la fuerza con la que me sostenía por los brazos. Dejé de luchar contra ella y dejé que mis brazos cayeran a mis costados. Tenía razón. No sería lo correcto convertir esto en un caso de homicidio. No cuando Bella seria la principal sospechosa. Tendríamos que tomar a Allie y huir. Tendríamos que escondernos por quien sabe cuánto tiempo, vivir preocupándonos por ello. No quería eso para Bella. Tendríamos que esperar.

-Bien,- Respondí, mi voz sonó cortante, furiosa, -Tienes razón.

-Lo sé.

-Entonces ¿cuánto tendremos que esperar?- Pregunté, mientras vi que Bella le daba la espalda a la ventana.

-Ya va a comenzar,- Susurró Alice, -Quédate tranquilo. Te avisaré con tiempo.

-Creo que estas sobreestimando mi control,- Murmuré, -Quizás deberías haber traído a Emmett y a Jasper para contenerme.

-Eso parece,- Se burló.

-Te vi con él,- La voz de Mike se sentía tranquila desde la distancia, pero la escuche. Aun no estaba gritando. Miré la expresión de pánico en el rostro de Bella y sentí el dolor atravesar mi pecho. Se alejó de la ventana y sentí que mis piernas cobraban vida. Alice ya estaba deteniéndome.

-Aun no.

-¿Con quién Mike? ¿De qué estás hablando?- La voz de mi Ángel sonaba desde la habitación. Trataba de jugar a la inocente, pero como lo había dicho en una ocasión… el ser actriz no era algo que le favoreciera.

-¿Crees que no lo se?- Mike ahora había elevado el tono de su voz. -¡Eres una perra! ¡Una prostituta!- Los bufidos salían de mi pecho violentamente y escuché a Alice advirtiéndome algo. -¿Crees que no te vi con él? ¡Voy a enseñarte a respetarme!

-¡Edward!- Gritó Alice en mi oído, tratando de no alzar demasiado la voz, pero pudiendo hacerme entrar en razón. Me sacudió, tratando de devolverme a la realidad, -Edward, aun no. ¡Ella está bien! Por favor, Edward.

-Mike, por favor no,- La voz de Bella no era más que un aterrorizado murmullo, pero aun podía oír su hermosa voz. Escuché un ruido sordo y supe que se había caído al suelo.

-¡Alice! ¡Alice, déjame ir!

Aun en medio de la furia que sentía era incapaz de lastimar a Alice. Se aferraba a mí con todas sus fuerzas. Y aunque me pudiera mover, sabría que no la lastimaría. -¡Debería echarte a la calle! ¡Debería quitarte a Allie!- Escuché los sollozos de Bella en respuesta a aquellas crueles palabras.

-Aun no, Edward.

-Pero no haré eso. ¡Voy a enseñarte a que me respetes! ¡Eres mía!- La voz de Mike rugió. Casi podía oír las suplicas de Bella.

-Mike, vas a despertar a Allie.

-¿Y? Deja que la perrita se despierte a ver a la prostituta de su madre llorar- Escuché un golpe en alguna parte de mi mente y me zafé de Alice, alejándome a toda velocidad. El resto de las palabras se habían convertido en un murmullo.

-¡Edward! ¡No, Edward! ¡No lo hagas!- Me rogó Alice a los gritos.

Seguí corriendo.

-¿A quién le importa? ¡Era una basura! No eres nada. Con razón te dejó, estúpida perra- Las palabras salían de la boca de Mike furiosamente. Entonces estaba en la habitación. Estaba de pie detrás de Mike antes de que él pudiera notar mi presencia. Mis ojos se achicaron. -¿Quién te querría?

-¡Cierra la boca!- La voz de Bella era un canto celestial, aun en medio de la furia. Entonces pude sentir el odio que irradiaba Mike. No era nada comparado con el mío.

Casi presté atención a lo que estaba haciendo para ese entonces. No pensaba cuando mis manos salieron disparadas hacia la nunca de Mike. Mis dedos se doblaron al hacer contacto con su delicada piel y sentí que su cuerpo se endurecía contra mi mano. Su cuerpo permaneció unos instantes de pié y unos seguros después, cayó pesadamente al suelo. Bella me miraba con los ojos bien abiertos, pero yo no dejaba de mirar el cuerpo de Mike. Podía sentir sus ojos sobre mí.

Bella. Mi querida, dulce y hermosa Bella. Podía oler las lágrimas que bañaban sus mejillas. Mi mano derecha aun estaba en el aire, donde había dado mi golpe. La bajé lentamente, mis ojos fueron desde Mike, hacia Bella. Estaba a salvo. Aterrorizada pero sana y salva.

Le ofrecí lo único que podía en esos momentos. Una sonrisa torcida se formo en mis labios, la que sabía que a ella le gustaba. Mi sonrisa no se reflejo en mis ojos de la misma forma que en mis labios. Ella un podía ver la furia que estos destellaban. Pero sonreí, por ella sonreí. -Te dije que no iba a dejar que te lastime.

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vale, explico... como lo habrán notado algunos acontentecimientos 'se repiten' pero esto ocurre porque es necesario mostrar los POV'S de ambos (notita: para las nenas que me preguntaron, POV significa 'Point Of View' o 'Punto de Vista'), osea de Bella y Edward...
y bueeeno... yo se que no revela mucho, pero recuerden que la paciencia siempre recompensa... jejeje
coman chocolatotes!!!!... cuidense, suspiren y...
Nos leemos prontito!!!


Bellany G.
**Yo quiero estar contigo el resto de mi vida**

Capítulo 4. La Lona


Edward POV

Por suerte, la ducha parecía ayudar a deshacerme de mi pequeño problema, pero no estaba seguro de cuanto tiempo podría mantener el control sobre mí mismo. Estaba casi ardiendo. Sabía que ella me iba a volver loco durante este verano, y sin embargo, la deseaba, la deseaba a pesar de la locura a la que me conduciría.

En ese momento, decidí que lo que más quería era pasar el verano junto a ella de la forma más humana posible. Este verano conseguiría que Isabella Marie Swan se enamorara totalmente de mí. Me disponía a abrir la puerta preparado para hacer frente a la misión que me acontecía. Todo empezaba con abrir aquella puerta del baño. Tomé una amplia bocanada de aliento y la empujé.

Y ahí en la cama estaba… nadie. Ella no estaba allí. Hmmmmm, vale, de acuerdo, quizás tenga que trazar un plan, pero hay un pequeño problema, nunca había intentado seducir a una chica antes. Normalmente ellas me seducían a mí y yo nunca estaba interesado. Necesitaba ayuda cosa que odiaba admitir, tal vez debiera preguntar a Jasper o a Emmett, ambos tienen novia y admitámoslo, siempre les ha ido genial con las chicas.

Sin embargo mi ego se sentía un poco dañado. Recorrí el pasillo y bajé a la cocina, donde hay comida siempre está Emmett, y por supuesto ahí estaba, sentado en la mesa comiendo huevos y bacon, Jasper se encontraba en la nevera cogiendo el cartón de zumo cuando me senté junto a Emmett.

-¡Eddie! No pensaba que vendrías hasta dentro de un par de días. Me alegra verte de nuevo tío.- Dijo Emmett mientras me daba uno de sus característicos abrazos de oso.

-Sí, yo también me alegro de verte. Y por favor no me llames Eddie, sabes que odio que me llames así- Se rió fuertemente sin aflojar su abrazo.-También me alegro de verte a ti Jasper.-

-Hacía mucho tiempo que no te veía.- Caminó a lo largo de la mesa y me dio también un fuerte abrazo.

-Demasiado.- Respondí.

-Oh, hey. ¡Bella está aquí! ¿No es maravilloso? Toda la familia está reunida de nuevo. Estoy tan emocionado. Parece que ha pasado una eternidad desde la última vez que la hice sonrojarse.- Exclamó Emmett con una gran risotada.

-Tío, acabas de ruborizarla ésta mañana, antes del desayuno.- Le recordó Jasper.

- Ah sí es cierto, lo había olvidado.- Afirmó Emmett sin parar de reírse.

-¿Has visto a Bella esta mañana?- Pregunté, estaba interesado en todo lo que tuviera algo que ver con ella.

-Sí. Eddie, no tienes ni idea de lo mucho que ha cambiado desde la última vez que la vi. Nunca pensé que diría esto de Bella, ella siempre ha sido como una hermana pequeña para mí, pero ahora he de afirmar que está buenísima.- Me comentó Emmett. Como si yo no lo supiera.

-Es cierto.- Coincidió Jasper. –Ella entró esta mañana en la cocina llevando únicamente una camiseta ajustada y la ropa interior. Tengo que admitir que estaba muy buena. Pero como le digas a Alice lo que te acabo de decir juro que te rajaré la garganta mientras duermes.- Me amenazó.

-Creedme, lo sé. La vi esta noche.- Les dije. –Eso es de lo que quería hablar con vosotros chicos.- Hice una pausa, no estaba seguro de cómo seguir.- Bien, ella me gusta.- Dije bajando el tono de voz hasta convertirse en tan sólo un susurro. Sin embargo ellos parecieron oírme.

-¡¡TÍOO!!- Eso fue todo lo que pudo decir Emmett, Jasper solo se limitaba a sonreírme.

-Bueno ¿y que se supone que vas a hacer al respecto?- Preguntó Jasper.

Tomé aliento, preparándome para herir mi ego.-Tenía la esperanza de que vosotros me ayudarais.- Dije evitando el contacto visual con ellos.

Emmett posó su mano en mi hombro. -Claro que te ayudaremos tío, cuenta con nosotros, pero nos sorprende mucho todo esto, siempre creímos que pensabais el uno en el otro simplemente como amigos.-

-Eso también creí yo.- Admití.

-No te preocupes, te ayudaremos, ¿no es así Jasper?- El aludido se limitó a asentir con la cabeza.

-En primer lugar tendremos que conseguir que te vistas.- Bromeó Jasper

Me reí. –Si, probablemente ese sería un buen primer paso. ¡Oh, casi se me olvida! ¿Podríais ayudarme a descargar el equipaje de mi volvo? Aún no lo he hecho.

Ambos se encogieron de hombros y se dirigieron hacia mi flamante vehículo.



Bella POV

Vale, ¡esto es una mierda! Me duele todo el cuero cabelludo debido a los fuertes tirones de pelo que he estado soportando durante la última media hora. Al menos no me estaba maquillando excesivamente, cosa que agradecía.

-¡Muy bien!- Exclamó alice. -¡Al armario!-

Refunfuñé, sin embargo Rose y Alice me ignoraron.

-Yo digo que le pongamos una falda, ella tiene unas piernas bonitas, y un culo bonito también.- Comentó Rosalie a Alice.

-¿Una falda? ¿Qué tengo qué?-

Ellas volvieron a ignorarme, mientras tanto, Alice estaba sacando del armario una minifalda vaquera.

-Creo que ésta la va a sentar genial.- Dijo a Rose. Rosalie asintió con la cabeza mostrándose totalmente de acuerdo. Joder, lo que me faltaba, una falda.

-¡Oh, y con ésta camiseta quedará maravillosa!- Exclamó Rose al tiempo que sacaba una camiseta de color gris.

-Toma, pruébatelo.- Me ordenó Alice mientras me lanzaba la ropa.

Hice lo que me dijeron. Me puse la minifalda la cual solo me llegaba a la mitad del muslo y me marcaba todo el culo. Después me probé la camiseta gris, ésta tenía un amplio escote que mostraba a la luz parte de mi sujetador.

-¡Chicas, no puedo llevar esto!- Les dije.-Seguro que vosotras dos podéis ponéroslo. ¿Pero yo? No, lo creo. No he ido medio desnuda desde que me puse el bikini el verano pasado. ¿No podría llevar algo menos provocativo?- Supliqué.

-Tú querías nuestra ayuda. ¿No es cierto?- Preguntó Alice mientras colocaba su mano en uno de mis hombros.

-Sí.- Respondí débilmente.

-Entonces confía en nosotras.- Dijo Rose mientras me conducía hacia el espejo. –Te ves muy sexy.-

Observé la imagen que se había formado en el espejo frente a mí. Desde luego esa no era yo. Esa chica era realmente guapa además de tener un gran cuerpo, la ropa la sentaba genial. Una sonrisa recorrió lentamente mi cara al darme cuanta de que ambas tenían razón. Moraleja del día: haz caso a Rose y a Alice.

-¿Ves? Sabíamos que te acabaría gustando.- Rió Alice. – Ahora vayamos a desayunar, estoy realmente hambrienta.-

En eso estábamos todas de acuerdo por lo que bajamos a la cocina. Nos preparamos un tazón de cereales cada una y nos lo pusimos a comer mientras Rose me ponía al día de todo, sobre todo había risas… muchas. Con estas chicas la risa siempre estaba garantizada.

Esme entró en la cocina llevando un precioso traje de negocios. –Hola chicas, hoy tengo que ir temprano a trabajar; lo siento Bella, hoy se supone que iba a pintar tu habitación, tenía la pintura y todo.-

-No pasa nada. Hoy no tengo planes, si quieres hoy yo podría pintar la habitación. De todos modos me iba a quedar en casa durante todo el día… Alice y Rose se van luego a dar una vuelta con Jasper y Emmett.- Le dije.

-¿De verdad que no te importa?- Preguntó.

-Claro que no, así además tendré algo que hacer.-

-Gracias cariño.- Dijo mientras me daba un beso en la mejilla. –Bueno, la lona ya está puesta en el suelo y la pintura, brochas y rodillos están todos allí.-

-Pan comido.- Dije con una sonrisa.

-De acuerdo, gracias. Os veré más tarde chicas, os quiero, adiós.- Se despidió Esme y segundos más tarde la vimos marchar por la puerta delantera.

-Oh, deberíamos irnos vistiendo para salir con los chicos.- Le comentó Alice a Rose.

-¿Estás segura de que no te importa que te dejemos sola?- Me preguntó Rosalie.

- Lo estoy, estaré bien, además tengo que quedarme a pintar la habitación y me he traído el radiocassette, no os preocupéis, estaré bien, lo prometo.- Les aseguré con una sonrisa. –Vosotras iros a vestiros y pasároslo genial con vuestros chicos.-

Ambas se despidieron de mí dándome un beso en la mejilla e inmediatamente después fueron hacia sus habitaciones. Me levanté y me dirigí a la habitación sin molestarme en cambiar de ropa, total, nadie me iba a ver. Cogí mi radiocasete y la trampa mortal, también llamada tacones que Alice me había insistido en que me pusiera. De ésta manera podría llegar más arriba en las paredes sin la necesidad de utilizar una escalera. No es muy recomendable que yo utilice una escalera debido a mi excepcional torpeza.

Vertí la pintura en la bandeja. Se trataba de un hermoso azul celeste, mi color favorito. Me pregunté si Esme lo habría echo a propósito, si ella sabía o no que ese color me encantaba. Encendí mi audiocassette y empece a escuchar la canción “Making Love Out of Nothing At All” de Air Supply, la adoro.

Yo sé como susurrar
Y yo sé como gritar
Yo sé donde encontrar las respuestas
Y yo sé como mentir


Yo sé como fingirlo
Y yo sé como intrigar
Y yo sé cuando enfrentar la verdad
Y yo se cuando dormir


Y yo sé donde tocarte
Y yo sé que demostrar
Y yo sé cuando traerte cerca
Y yo sé cuando permitirte salir


En ese punto yo ya no podía contener más mis caderas y empezaban a moverse por sí mismas. Aunque soy muy patosa, siempre se me ha dado bien bailar, al menos nunca me he caído. En ese instante comencé a cantar y bailar al son de la música.

Y yo sé que la noche se está desvaneciendo
Y yo sé que el tiempo va a volar
Y nunca te voy a decir
Todo lo que te tengo que decir


Pero sé que te tengo que dar una prueba
Y yo conozco los caminos a las riquezas
Y yo conozco los caminos a la fama
Conozco todas las reglas y sé como romperlas
Y siempre conozco el nombre del juego


Pero no sé como dejarte
Y nunca te dejaré caer
Y no sé como lo haces
Creando amor de la nada


Creando amor de la nada
Creando amor de la nada
Creando amor de la nada
Creando amor de la nada


Creando amor de la nada
Creando amor de la nada


La música sonaba tan fuerte que me sumí en mi pequeño mundo. Tiré el pincel y comencé a bailar y cantar por toda la habitación.

Todas las veces que te veo, los rayos del sol
Se vierten a través de las ondas de tu pelo
Y cada estrella del cielo se refleja en tus ojos
Y el latido de mi corazón es un tambor


Y está perdiendo y está buscando un ritmo como tú
Puedes coger la oscuridad del abismo de la noche
Y convertirla en un faro luminoso eternamente ardiendo
Tengo que seguirlo


“Porque es todo lo que conozco
Bien, no será nada hasta que te lo de”


Vale, esa NO es mi voz. Me quedé helada, lentamente me giré, y allí, situado en la puerta, me encontré con nada más y nada menos que con el mismísimo Adonis. Mis mejillas parecían que estaban ardiendo y no era para menos, allí, mirándome con sus hermosos ojos estaba Edward, quien solo se limitaba a sonreír.

Apagué instantáneamente la música y consideré mis opciones:

1-Podría gritar, huir a toda prisa y ponerme a llorar… cosa que parecía probable en estos momentos.

2-Enseñarle que he cambiado y que él no influye en mí para nada. Parecer estar tranquila e incluso aparentar que no le había visto.

Consideradas las dos opciones finalmente me decanté por la segunda. Así que volví a encender la música bailando y cantando con ella de nuevo.

Puedo hacer tropezar a quien corre
Puedo construir el último edificio
Puedo toma los atajos al sonido de un silbato
Y puedo hacer vibrar todos los estadios


Edward me miró totalmente sorprendido, pero por alguna extraña razón caminó hacia mí y comenzó a cantar conmigo.

Pero nunca lo voy a hacer sin ti
¿Realmente quieres verme caer?
Yo jamás podré hacerlo como tú lo haces


Creando amor de la nada
Creando amor de la nada…


Los coros repitieron un par de veces más el estribillo, y cuando finalizaron, al unísono empezamos a reírnos. Me reí con tanta fuerza que caí en la lona del suelo. Después de unos instantes de locura nos logramos calmar un poco, entonces miré a Edward.

-Bueno, si esto no ha conseguido ruborizarme dudo que algo vuelva a hacerlo.- Reí

Se rió disimuladamente. –Eres realmente una buena bailarina, nunca lo habría adivinado. Antes eras bastante patosa.-

-Oh, no te preocupes, todavía lo sigo siendo.- Dije sin parar de reír. –Tomé unas cuantas clases de baile, por lo que puedo permanecer en pie un corto tiempo mientras bailo.-

-¿Necesitas que te ayude a pintar?- Se ofreció amablemente.

-Sí, eso me vendría realmente bien.- Acepté.

Agarró una brocha y se puso manos a la obra. Hablamos de lo mucho que nos habíamos perdido en éstos tres años y de lo mucho que habíamos cambiado. Solo nos detuvimos cuando empezó a sonar una canción que conocíamos muy bien y que empezamos a cantar.

Él se había quedado impresionado de que yo me supiera toda la letra de la canción “Bleed it out” de Linkin Park e igualmente yo quedé impresionada (y un poco asustada) de que él se supiera la de “Total eclipse of the heart”

-¿Cómo te sabes esa canción Edward?- Pregunté entre risas.

Él se rió conmigo. -¿Qué? Es una bonita canción.- Dijo con la sonrisa más adorable e inocente, lo que causó que me riera más.

-Es la balada favorita de las adolescentes.- Le informé. (Vale me encanta, pero hay que reconocerlo, es una balada totalmente de chicas)

Se puso a pintar la pared cuando de repente cambió la canción.

Me amo a mí misma
Te quiero para que me quieras
Cuando caigo tú estás sobre mí
Me busco


Te quiero para que me encuentres
Me olvido
Te quiero para recordarme
No quiero a nadie más


Cuando pienso en ti
Toco mi cuerpo
No quiero a nadie más


¡Oh Dios mío! Esa canción no sólo me emocionaba. Miré su hermoso rostro envuelto en una expresión divertida y al mismo tiempo sorprendida. Sólo a mí me podía ocurrir que la canción “I touch Myself” sonase cuando estoy junto al chico del que estoy enamorada.

Una risa escapó de mis labios aunque resultaba evidente que el estaba intentando contener la suya. Tenía que cambiar esa canción. Caminé hacia el radiocasete cuando uno de mis tacones quedó atrapado en la lona, y por supuesto, tropecé. Cerré los ojos esperando a que mi cara se estrellase contra el suelo, sin embargo, ese momento nunca llegó. En lugar de ello dos brazos me atraparon al vuelo.

Abrí los ojos topándome con el rostro de Edward mirándome fijamente mientras me sujetaba con fuerza, después me ayudó a que mis pies volvieran de vuelta al suelo.

Retrocedí un par de pasos para verle con claridad. Allí, en su camiseta, había una línea de pintura azul celeste. Mi rodillo debía haberle golpeado cuando él me capturó. Al verlo me cubrí instantáneamente la boca en un intento de contener la risa, cosa que resultó imposible.

Sus ojos miraron hacia abajo para ver la línea de pintura azul de su camiseta. Levantó la cabeza con una expresión seria en el rostro.

-¿Te crees que esto es divertido?- Preguntó haciendo entender que para él no lo era en absoluto.

Me tapé la boca aún con más fuerza tratando desesperadamente de no reír. Y sacudí mi cabeza “no”. Pero dudo que resultara convincente pues comenzó a caminar hacia mí pincel en mano.

-Tú lo has querido.-

Entonces su pecho presionó el mío. Mi corazón comenzó a latir cada vez más rápido y con más fuerza.

Colocó su mano en mi clavícula y no supe hacer otra cosa excepto permanecer allí y mirar a Edward. El pincel mojado tocó mi piel para después ir trazando una línea en mi camiseta que pasaba entre mis pechos.

Se separó y me sonrió con una media sonrisa. –Ahora estamos en paz.- Dijo.

Todavía seguía helada cuando él se giró y caminó hacia la pared que debía pintar.

Corrí hasta donde se encontraba, y con mi rodillo le tracé una línea desde sus hombros bajando hasta su culo y después subiendo de nuevo.

Se giró con una expresión horrorizada. –No pensé que tendría que hacerte esto.- Dije con una dulce sonrisa.

Se dirigió hacia el bote de pintura sumergiendo sus manos en ella. ¿Qué tendría entre manos? Pensé para mis adentros. Tenía mis ojos fijos en él. Edward tan solo sonrió y comenzó a caminar de nuevo hacia mí.

-¡Ni se te ocurra!- Grité intentando huir. Pero por supuesto me tropecé de nuevo solo para ser capturada una vez más por Edward quien empapó mi camiseta de pintura azul celeste en el lugar donde me agarró.

-Tal vez deberías quitarte esos zapatos antes de que te mates.- Sugirió.

-Creo que eso sería una buena idea.-

Me devolvió a mi posición vertical. Y con su cuerpo a escasos milímetros del mío comenzó a descender lentamente poniéndose en cunclillas. Mi corazón comenzó de nuevo a palpitar con fuerza y mi respiración se convirtió en jadeos.

Coloqué mis manos en sus hombros para evitar caerme de nuevo. Él recorrió con sus manos cada una de mis piernas desnudas hasta llegar al pie derecho. Lo tomó delicadamente entre sus manos y lentamente me quitó el zapato. Luego se dirigió al otro pie y repitió la misma acción.

Se levantó y con una traviesa sonrisa me dijo: -Eso está mucho mejor, ah, por cierto, el azul es un color que te sienta muy bien.-

Miré hacia abajo pare ver unas piernas cubiertas de pintura azul en los lugares donde él las había tocado. Había estado tan atrapada en la sensación de su roce que ni me había percatado de que sus manos seguían completamente empapadas de pintura.

-Sí, hace juego con tu camiseta.- Dije tomándole el pelo

-Oh ¿te molesta que hagan juego?- Preguntó en tono de burla.

-Bueno, yo siempre pensé que ir conjuntados es un poco hortera.- Dije riéndome.

-Vale, de acuerdo.- Dijo. En ese momento para mi sorpresa se quitó la camiseta y me la lanzó revelando un muy pero que muy hermoso pecho.

Definitivamente él estaba jugando conmigo. Intentaba ruborizarme y burlarse de mí. Pero a ese juego podían jugar dos personas. Caminé hacía él aproximándome tanto que nuestros pechos se rozaban. Podía incluso escuchar su respiración entrecortada.

Cogí la camiseta que ahora estaba en su mano y retrocedí un paso. Sostuve la camiseta en mi clavícula donde empezó a pintar, bajando por mi camiseta y subiendo otra vez.

Sus ojos se ensancharon y yo tiré la camiseta tras él mientras salí al vestíbulo. Me giré hacia un Edward aún aturdido y dije -Gracias por la ayuda-. Caminé hasta el cuarto de baño de Alice para lavarme y respirar.

Me cogí al fregadero y miré mi reflejo en el espejo. No podía creer lo que acababa de hacer. Caminé hacia la bañera y me senté, solo para darme cuenta que tenía las bragas empapadas.

Esto tenía pinta de ser la cosa más difícil/divertida que tendría que hacer en mi vida.

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wOooow!!! quién no está en shock y deseando tener 'algo para pintar' miente!!! jajajaja... vaya esto se pone 'picante'... muy, pero muy picante, muajajaja
no diré más por ahora saquen sus propias conclusiones...

bueno, esta actualización es para mi vampirilla suspiradora BEA, que espero y después de leer duerma un poquito...



ahora... unos pequeños apuntes: les dejo los links de las canciones que se mencionan en el capítulo, espero que las disfruten tanto como yo...

MAKING LOVE OUT OF NOTHING AT ALL
http://www.youtube.com/watch?v=6lE6Htee0sA


I TOUCH ME SELF
http://www.youtube.com/watch?v=wv-34w8kGPM


vale... cuidense y no olviden los chocolates (lo siento soy adicta total!!!), suspiren y...
Nos leemos prontito!!!


Bellany G.
**Esperar vale la pena por ti**

ACUERDO PERFECTO

Capítulo 9: Mi Territorio


- Me gustan tus ojos-, susurró Bella contra los labios de Edward, estaban acostados en la cama, con el amanecer comenzando a entrar por la ventana, se habían despertado y acomodado uno frente al otro, no habían dicho nada hasta este momento, por primera vez, no había bromas al despertar, nada por unos minutos, solo sus miradas, sin que ninguno de los dos se fijara en nada mas.

-Y a mi los tuyos-, susurró Edward mientras acariciaba su cuerpo con sus manos suavemente, estaban tan cerca que sentían su respiración, sus piernas estaban entrelazadas, mientras Edward recorría la espalda de ella, su cintura, su cadera y aun mas abajo solo rozando, solo disfrutando de la sensación, ella pasaba sus manos por sus pecho y sus hombros.

-Claro el café es tan interesante-, murmuró Bella con algo de sarcasmo en su voz y Edward sonrío.

-Llámame extraño… no me importa, me fascinan tus ojos, dejan ver a la persona que se esconde de todos-, contestó rozando su nariz con la de ella.

-¿Eso lo dice “Edward Cullen”?… si se trata de esconder estamos a la par-, se burló ella y Edward la apretó mas contra el.

-No te puedo esconder nada… ya no-, murmuró pues el sabia que esto era lo que quería simple y llano, despertarse con ella, después de haber dormido juntos, después de un gran sexo, después de un día de bromas y de apoyo, por que ella había estado cuando el lo necesitaba, ella había notado cuando algo le molestaba, ella.

-¿Cómo eras de niña?-, susurró y Bella sonrío su corazón nada mas latía fuerte de escuchar su voz, aun no podía entender como llego a amarlo tanto, hace una semana exactamente ellos apenas y se habían visto, peor aun Bella estaba segura que Edward jamás la había notado, ella jamás se preocupó por que el Playboy de la Universidad no la mirara, si no lo hacían otros el no debía ser la excepción pero ahora recostada junto a el, Edward rasgaba pedazos de su vida como queriendo saberlo todo, mientras ella se sentía desnuda, cuerpo y alma a la vez.

-Un poco peor que ahora-, bromeó Bella mientras Edward rodaba los ojos

-No lo se, era niña, con cuerpo de niña como hasta los 14, los lentes y el cabello no han cambiado, era bastante testaruda…-, comenzó mientras Edward acariciaba su mejilla.

-¿Eras?… permíteme corregirte… eres demasiado testaruda-, se burló

-Muy gracioso-, replicó con un mohín y Edward la besó suavemente.

-¿Qué mas?-, insistió

-No podía dar varios pasos sin encontrar algo que me hiciera caer, mi mamá intento que estudiara ballet a los 6… la maestra termino diciendo que no quería mas escenografías rotas, después de mi primera “presentación”, lo que fue un alivio, parecía un panda con leotardo… era un desastre de niña… - terminó mientras el levantaba su rostro.

-¿Un panda en leotardo?, no lo creo… debiste verte preciosa-, murmuró

-Adulador, sabes no tienes que ser encantador, al fin de cuentas ya estoy en tu cama cierto-, bromeó ella y Edward la acercó serio, casi hasta que ella quedara arriba de el, Bella jadeo y lo miro mientras el permanecida sin expresión.

-¿Eso crees… que todo es por esto?-, murmuró mientras movía sus caderas haciendo que sus sexos se rozaran, los dos se tensaron ante la sensación.

-Eres mucho mas que eso Bella, me vuelves loco… no es adulación, me encanta tu personalidad, tu impulsiva forma de actuar, tu humor acido casi insoportable y si me fascina tu cuerpo, pero no es solo sexo-, terminó mientras ella lo miraba, sus ojos estaban vidriosos pero reprimió las ganas de llorar, ella habría dicho lo mismo, esto no era solo sexo, era amor, tan fuerte que le dolía en solo pensar que algo cambiara.

-Es mucho mas-, le susurró ella mientras Edward sonreía, había completado la frase, dicho las palabras que el tenia en su boca, la acerco y la beso despacio, recorriendo todo lo que pudiera recorrer con su lengua, la abrazo fuerte mientras ella se recostaba en su pecho.

“Te amo”, ¿Cuan difícil era pronunciar eso?, pero por mas que Bella luchaba aun no se permitía decirlas, por que ya no habría vuelta atrás, si las pronunciaba era ir directo al cielo o al infierno y no estaba segura de poder soportarlo, beso su pecho antes de levantarse.

-¿Qué haces?-, preguntó mientras ella se levantaba tirando de la sabana.

-Son pasadas de las 10… flojo-, anunció señalando al reloj.

-Yo puedo quedarme aquí-, anunció Edward llevando sus brazos hasta detrás de su cabeza, Bella lo miro por un momento hasta que el estomago de el rompió el silencio de la habitación.

-Alguien no esta muy contento con esa decisión… pero no te preocupes, los dejo para que lo discutan-, bromeó mientras tomaba algo de ropa y entraba al baño.

Bajaron a desayunar para encontrarse a Emmett y Rosalie comiendo, Jasper miraba la televisión y Esme prepara un buen desayuno.

-¿Hambre?-, preguntó Bella mirando el gran plato de huevos y tocino de Emmett

-No comeremos bien hasta la cena… hermanita, yo que tu me serviría algo igual-, contestó Emmett.

Comieron un poco mas de lo normal, Rosalie y Bella lavaron los platos mientras Esme iba a la oficina a checar que todo estuviera en orden, había citado a los diseñadores así como a sus principales proveedores y algunos clientes a las 6 de la tarde en el edificio, quería que todo estuviera en perfecto..

Casi dos horas después mientras todos están mirando la televisión Esme llamo a Edward para que el, Emmett y Jasper la ayudaran a acomodar algunos muebles.

Cuando salieron Bella dejo a Rosalie mirando la televisión mientras subía la habitación, desde que se entero de la dichosa cena algo le daba vueltas en la cabeza, no sabia que iba a llevar, su maleta estaba llena de pantalones, blusas y suéteres, ni siquiera un pantalón de vestir… nada, reviso en su maleta algo innecesario como si de solo desearlo apareciera algo perfecto para ponerse, la cerro de golpe y gruño mientras se llevaba las manos a su cabello.

-¿Practicas para rugir como león?-, preguntó Rosalie desde la puerta de la habitación

-No… solo estoy a punto de matar a Edward por su falta de información-, replicó Bella mientras Rosalie sonreía.

-¿Falta de información?-, preguntó la rubia

-Si… veras para la cena traigo o este pantalón de mezclilla gastado o este de pants, mmmm... no creo que el pants es mucho mas “chic” ¿no crees?-, murmuró sarcásticamente mientras Rosalie reía.

-No seas tonta… sígueme-, contestó ella mientras Bella fruncía el ceño.

-Alice supuso lo de la “falta de información”-, le susurró mientras entraba a la habitación de Emmett

Bella se quedo en la entrada mientras Rosalie sacaba del closet una bolsa de una tienda departamental.

-Esto si es “chic”-, susurró mientras levantaba por los tirantes un vestido corto negro, parecía una bata de seda, se abrochaba de lado con un moño, como envolviendo el cuerpo, si dicho moño era desecho podías quedarte desnuda, era hermoso si pero para nada algo que Bella usaría.

-Creo que me las puedo arreglar con el pants-, bromeó Bella.

-Anda pruébatelo-, insistió Rosalie.

-¿Qué se pruebe que?-, preguntó Alice afuera de la habitación.

-Hola señorita-, saludó Bella

-Nada de hola… a probarse el vestido-, insistió también

-Dirás la bata de dormir-, continuó Bella

-No importa como lo llames… p-r-u-e-b-a-t-e-l-o-, susurró Alice.

Bella suspiro antes de tomar el vestido e ir hasta el baño para ponérselo, el vestido se ajustaba a su cuerpo llegaba justo arriba de la rodilla, los tirantes eran delicados y el moño, el único adorno del vestido, la hacia demasiado irreal.

-¿Y bien?-, preguntó Bella entrando de nuevo a la habitación mientras sus dos nuevas amigas gritaban.

-Por Dios-, anunció Rosalie.

-Basta de pijamas que me pondré para la cena-, se burló Bella mientras Alice le sacaba la lengua.

-Tenemos el tiempo justo para arreglarnos así que a bañar señoritas-, mandó Rosalie mientras Alice salía corriendo y Bella rodaba los ojos.

Después de casi media hora, cada una se había duchado y puesto un short o un pants mientras se arreglaban el cabello, Rosalie rizo el cabello de Alice y ella ondulo el cabello de la rubia solo un poco, y lo peino una bella cascada, sentaron a Bella frente a l tocador de Alice mientras esta bufaba.

-No hay remedio con mi cabello-, insistió

-Tu cabello es sensacional solo suelto pero hoy cambiarás un poco-, le comentó Rosalie mientras empezaban a alisarlo, lo peinaron de lado y le pusieron un lindo broche plateado, sencillo pero hermoso.

-Bella crees que puedas quitarte los lentes…-, susurró Alice algo apenada

-No distingo de lejos sin ellos-, anunció Bella aguantando la sonrisa

-Ah, bueno… esta bien… solo que no… bueno se ven bien-, tartamudeó mientras Bella no pudo soportar mas y soltó una carcajada mientras las otras dos la miraban confundidas

-Me pondré los de contacto… Alice-, explicó

-¿Los de contacto?....y se puede saber por que usas estos-, preguntó Rosalie

-Por qué toda mi vida he usado de este tipo… además me gustan-, explicó Bella encogiéndose de hombros.

-Eres muy extraña-, se río Alice

-Gracias… ya lo había escuchado antes… empiezo a creer que es cierto-, bromeó y todas se rieron.

Escucharon el auto de Edward mientras se estacionaba frente a la casa, Rosalie insistió en que Bella se quedara ahí junto con Alice mientras saludaba y le daba la ropa a Emmett, y le informaba que tendría que arreglarse en otra habitación.

-Tengo que pedir rescate Bella-, gritó Edward desde afuera

-Aun estoy en negociaciones-, gritó siguiendo la broma mientras Edward se alejaba.

Poco después de que terminaran de arreglarse Esme toco su puerta ya vestida con un lindo traje azul, la falda y el saco acentuaban su cuerpo, mientras les sonreía a sus tres hijas, por que para Esme eso eran… sus tres hijas.

-Están hermosas… solo venia a despedirme, no vemos en un rato-, se despidió mientras las tres asentían, Bella se sentía incomoda sentada en la cama, jalaba su vestido pidiendo que la tela cubriera un poco mas, se miraba en el espejo, se sentía extraña sin los lentes, sus ojos estaban difuminados acentuando su mirada, su cabello, se sentía extraña, no se sentía ella, no estaba segura si esto era una buena idea.

-Bajen ya antes que tengamos que festejar los 10 años de la empresa-, gritó Emmett mientras Rosalie rodaba los ojos, fueron hacia las escaleras y bajaron para encontrarlos vestidos con camisa y pantalón de vestir, Edward y Emmett llevaban saco mientras Jasper solo la camisa abotonada, sentados frente al televisor.

-¿Pueden dejar de ver el futbol?-, preguntó Alice mientras Emmett reía negando

-Pero mira quien juega… en ese equipo hay muy buenas razones para mirar-, se burló Bella mientras Edward giraba su rostro para replicar, se quedo con la palabra en la boca mientras la veía, ahí parada, esta era la Bella que el conocía, la sensual, la de esos ojos hermosos sin barreras, sintió un punzada de celos por que quería ser él, solo él, el que conociera esa faceta de ella, pero de cualquier forma estaba loco con ella, así o con sus lentes y aquella falda, no importaba nada mas que ella.

-Nada de futbol-, susurró aun con la voz descompuesta tratando de componer el semblante, Alice soltó una risita mientras se acercaba a Jasper y le daba un beso en la mejilla.

-Por fin… amor ahora si siento que envejecí esperándote-, se quejó Emmett mientras le daba un beso a su esposa, salieron rumbo al auto seguidos de Jasper y Alice.

-Te ves hermosamente sensual-, le susurró Edward al oído a Bella mientras ella metía sus manos a los lados del saco.

-Y eso que no utilice el pants que traía para esta ocasión tan especial-, se burló ella.

-O la falda… todavía tengo la esperanza de volverla a ver-, susurró antes de besarla, Bella acaricio su abdomen por sobre la camisa mientras Edward acariciaba sintiendo la textura de la suave y fina tela del vestido.

-Pueden dejar de hacer eso… lo que sea que estén haciendo-, gritó Emmett mientras ambos reían, y Edward la tomaba de la mano para salir de la casa.

Llegaron a las oficinas para encontrarse con Esme al lado de Carlisle recibiendo a las personas, tanto trabajadores como invitados especiales, había varias mesas y un gran buffet, vino, refresco y otras bebidas, acomodados en la planta baja, no estaban ninguno de los sillones de espera, Bella se imaginaba que todo estaría en la parte de arriba junto a las oficinas.

Se sentaron los 6 en una mesa y los chicos trajeron algo de beber, Edward se sentó junto a Bella y esta le acaricio la pierna, sin darse cuenta que Edward se tenso por completo, ella río cuando el ronroneo en su oído.

-¿Y los muebles?-, preguntó Alice, Jasper señalo hacia arriba y Emmett negó con la cabeza.

-Debieron ver el trabajo para subirlos, aquí tu conejo y tu corazón de chocolate no ayudaron para nada, solo fui yo y mis músculos-, bromeó Emmett mientras señalaba primero a Edward y luego a Jasper.

Los seis rieron mientras la cena transcurría, vieron a Esme y Carlisle sentarse al lado de algunos clientes mientras las mesas se llenaban por completo, Edward se paro junto a Bella para ir por unas bebidas mientras una chica rubia se acerco a ellos.

-Edward Cullen no vas a saludar-, preguntó la mujer, Bella miro su vestido café demasiado corto para Forks aun con el clima aun bajo techo.

-Lauren, que gusto-, saludó Edward mientras tomaba la mano de Bella, para Lauren no paso desapercibido el gesto, barrio con descaro a Bella quien desvío la mirada y rodo los ojos.

-Esme invito a mi mamá y a mi papá, ya sabes, fuimos de sus primeros clientes-, sonrío excesivamente mientras el asentía.

-Mira te presento a Bella… mi novia-, anunció Edward mientras Lauren reía burlonamente, extendió la mano y le dio un beso en la mejilla a Bella mientras esta la miraba.

-¿Bella?...tu padres son irónicos-, se burló mientras la veía despectivamente, Edward no entendía de que iba esto, Lauren no tenia por que ser descortés, lo de ellos había pasado.

-Si bueno… al menos no tengo un nombre tan… como… como dijiste Edward… Lauren, si ya lo había escuchado, un amigo tuvo una fiesta de soltero exactamente con una chica con tu nombre… no conoces a Mike Newton ¿o si?-, dijo Bella en tono burlón mientras Edward llevaba una mano a su boca para evitar sonreír abiertamente, Lauren bufo y hecho su cabello hacia atrás.

-Insinúas algo-, siseo ella molesta

-Yo… claro que no, hablamos de nombres cierto-, inquirió Bella mientras reprimía el instinto de salir de ahí con Edward del brazo, Lauren se recompuso un poco y le sonrío a Edward mientras Bella estallaba por dentro, se acerco y le dio un beso en la mejilla.

-Hablamos Edward…-, se despidió y salio de allí, mientras Bella caminaba hacia la mesa con Edward siguiéndola.

-¿Qué hace ella aquí?-, preguntó Alice a Edward

-Mamá los invito…-, susurró molesto Bella no lo miro mientras se sentaban.

-Bella…-, la llamó y ella giro su rostro.

-Ella, bueno no se que fue eso pero no significa nada-, explicó el sin saber que decir, Bella se calmo y trato de recordar que en realidad no había que celar, lo que paso entre ellos, fue en otro tiempo, no le interesaba, el estaba aquí con ella.

-No eres tu… solo que no me gustan que te vean-, se acercó hasta rozar sus labios.

-Debería ser un delito verte así-, le dijo antes de besarlo, Edward acaricio su pierna desnuda por debajo de la mesa y ella sonrío.

-¿Estabas celosa?-, preguntó el con suficiencia.

-No lo voy a admitir-, dijo ella negando con la cabeza mientras Edward sonreía.

Estuvieron platicando y saludando a varios conocidos Edward presentaba a Bella mientras la sostenía de la cintura y ella sonreía, por momentos quería que esa palabra fuera real, “mi novia”, mas que eso ella quería proclamar lo mismo “mi novio”.

Esme pidió a Edward que fuera por los últimos canapés a una de las oficinas de arriba, le dio un ligero beso a Bella y subió mientras ella platicaba con Rosalie, después de unos momentos, Emmett invito a su esposa a bailar mientras Bella subía, encontró la sala de juntas entre abierta y entro silenciosamente para mirar a ciertos adolescentes algo pegados unos sobre otro.

-Alice… -, llamó ella y los dos se separaron mientras Jasper recomponía la postura.

-Bella me has dado un susto-, jadeo la menor de los Cullen.

-Y ni te quiero contar si hubiera sido otro y no yo-, bromeó Bella sonriendo.

-Solo nos besábamos Bella-, explicó Jasper

-Si bueno… aun no es tiempo para esos “besos”, vayan abajo antes de que alguien mas, un poco mas grande los encuentré no se… se les ocurre cualquiera de tus celosos hermanos-, inquirió mientras Alice bufaba bajito y hacia un mohín haciendo a Jasper sonreír.

-No es justo… no era mas de lo que tu hacías con Edward en la cocina-, la miró Alice picadamente.

-Si señorita pero aun somos 5 años mas grandes que ustedes así que… abajo…antes de que me arrepienta de haber hecho que la mini telenovela terminara-, Alice sonrío negando y Jasper la miro con gratitud mientras bajaban, Bella fue hacia la única oficina que tenia la luz encendida, la puerta estaba cerrada, iba a abrirla cuando oyó la voz de Edward.

-Lauren… esperan esto abajo-, replicó

-Solo quería saludarte… en privado-, anunció ella

-Bien ¿Qué crees?, ya lo hiciste-, replicó de nuevo el, mientras Bella sonreía bajito.

-Vamos Edward ya puedes dejar el papel, además no te estoy pidiendo nada, pero no vas a negar que nos divertimos, el que ella este aquí no cambia nada, hace un año según entendía ya era tu novia y aun así bueno esa noche fue muy bueno ¿o no?-, preguntó mientras Bella rechinaba los dientes, no importaba, ella sabia que en ese tiempo la mentira de la novia solo era una pantalla, ellos ni siquiera se conocían pero ahora era diferente y se lo iba a dejar muy en claro.

-Lauren… por favor-, pidió Edward mientras ella reía

-Te pongo nervioso-, preguntó con voz baja.

-No solo no te quiero alejar bruscamente-, respondió el exasperado.

-Vamos Edward se le ve que es simple… por favor, a ti te gustan mucho mas como diríamos… mujer-, terminó Lauren mientras Bella abría la puerta harta de toda esa habladuría, con la sangre hirviendo, Edward abrió los ojos con miedo de que ella creyera lo que todo eso podría significar. Para su sorpresa Bella camino con una sonrisa hasta Lauren mientras esta la miraba maliciosamente.

-Lauren… querida… de verdad te entiendo mira que después de haber pasado una noche con Edward entiendo que te arrastres de verdad que si… no te culpo… tan solo mírame la cara, pero ven te voy a explicar-, se burló mientras la tomaba del hombro y Lauren se alejaba enojada de que ella no hubiera peleado con Edward.

-Veras existen algunos juguetitos… ya sabes aparatitos que te pueden ayudar con tu necesidad por que el… bueno no creo que pueda estar libre de nuevo-, se acercó a Edward y lo beso mientras Lauren salía furica.

-Touche-, susurró Edward, Bella sonrío tenuemente, pero toda aquella actuación no era verdad por que aun las palabras de ella retumbaban en su cabeza, ¿Y si no era lo suficiente para el?, Edward podría prometer muchas cosas ahora pero cuanto duraría, y si se cansaba de ella, y si al regresar se ponía a comparar, las inseguridades golpearon mientras regresaban abajo. Edward noto que Bella no estaba bien, permaneció algo abstraída el resto de la noche, quizás pensó que si se molesto por aquellas ridiculeces de Lauren pero no tuvo oportunidad para hablar con ella, al menos no frente a todos.

Ya entrada la madrugada la gente fue despidiéndose hasta que solo quedo la familia, comenzaron a recoger las mesas, juntaron la basura y las botellas, Esme, Carlisle, Alice y Jasper se fueron en el auto del doctor, Emmett se llevaría el auto de Esme y Edward el propio.

-Bien hora de la camita-, se despidió Emmett mientras salía con Rosalie, Edward asintió mientras acomodaba las últimas sillas plegables.

Bella subió para dejar la mantelería en la sala de juntas, que en realidad era el pretexto para esquivar a Edward no quería regresar a la casa, no quería estar en la habitación, se sentía insegura, aun cuando no lo quisiera, temía que Edward la comparara con cualquier otra, quizás no hoy pero si después, lo peor es que en realidad ellos no tenían nada, fácilmente el podía irse.

Salio de la sala de juntas y se disponía a bajar miro la oficina donde antes el le había enseñado sus dibujos fue hasta ahí y la abrió, entro para quedarse parada frente al escritorio con los dibujos sobre el.

-Bella…-, susurró Edward mientras ella no se giro

-Bella… si te molesto que Lauren estuviera ahí… no-, comenzó Edward confuso temía perderla por una idiotez.

-Olvídalo-, susurró Bella

-No… dime que te pasa-, preguntó el detrás de ella sin tocarla solo la electricidad de sus cuerpos chocando

-Nada-, murmuró Bella

-Pues ese nada me esta molestando, sinceramente no te entiendo yo no hice nada-, espectó Edward algo molesto

-Ella tiene razón… desde cuando tus gustos cambiaron tanto-, susurró Bella mientras Edward se llevaba una mano al puente de la nariz.

-De eso va todo-, contestó Edward.

-No me vas a venir a decir que yo soy la mujer mas hermosa del mundo Edward…-, se burló Bella mientras el la giraba casi con enojo contenido.

-No, no te voy a decir… sabes si estamos en ese plan entonces tu explícame por que de verdad yo no te puedo responder… hace unos meses, me hubiera acostado con Lauren ante sus insinuaciones-, murmuró Edward enojado, enojado por que ella no entendiera, ella era todo, la única que lo ponía a mil, la única que lo sacaba de la realidad, la única que lo divertía, la única, así de sencillo.

-No necesito saberlo-, replicó Bella entre dientes.

-No, si lo necesitas… por que no se que me hiciste-, continuó mientras la encerraba entre el escritorio y su cuerpo, levantó su cara con su mano obligándola a mirarlo.

-No me movió ni un cabello… no he pensado en nada mas desde que te vi con esto-, señaló el vestido con coraje.

-No he pensado en nada mas que hacerte mía...-, le dijo antes de besarla impaciente ella respondió solo un momento antes de alejarse.

-Eres hombre Edward…-, espectó

-Eso no importa sin ti, que no entiendes… eres mi dueña… me tienes en tus manos…-, murmuró mientras la volvía a besar con impaciencia,

Bella enredo sus dedos en su cabello mientras lo acercaba a el, su dueña, eso era lo que ella quería ser, quería que el fuera suyo, todo el, para siempre, ella ya le pertenecía, eran dos partes incompletas separadas.

Edward la alzo solo un poco para que quedara sentada en el escritorio, los papales se arrugaron pero ninguno de los dos se inmuto, Edward besó y lamió su cuello mientras ella lo separaba solo un poco.

-Eres mío Edward Cullen… mío-, anunció mientras lo atraía y lo besaba, el acarició sus piernas y subió su vestido hasta sus muslos, Bella comenzó a desabrochar su camisa, al punto de que los botones desistieron, Edward se separo y deshizo el moño del vestido y separó los lados lentamente, para mirar el conjunto de lencería que llevaba, Bella se mordió el labio antes su mirada, era el único conjunto que ella llevaba para el viaje, al menos el único lo suficientemente revelador, Edward la beso deslizando el vestido por sus brazos, Bella comenzó a desabrochar el pantalón mientras el acariciaba sus senos por encima del encaje haciéndola gemir, Edward saco el condón de la parte de atrás de su pantalón y se deshizo de la estorbosa prenda, beso de nuevo a Bella mientras ella acariciaba su trasero y metía sus manos por dentro de sus boxers.

Edward beso su hombro y la inclino para besar sus pechos sobre la tela, Bella gimió y se arqueo mas mientras sus piernas se enredaban alrededor de sus caderas.

Edward deslizo una de sus manos por debajo del sostén mientras Bella se mordía el labio.

Lo alejo con un gruñido y se deshizo del estorboso sostén ella misma mientras Edward sonreía, Bella lo alejo un poco mas mientras se levantaba y se quitaba lentamente su ultima prenda, Edward no apartaba su mirada mientras su erección palpitaba volviéndolo loco.

Bella volvió a sentarse en el escritorio con las piernas abiertas, sin inhibiciones y sin temor, por que el que tenia enfrente era el hombre al que amaba, Edward se acerco y las manos de Bella quitaron su estorbosa ropa interior, tomo el condón y lo coloco mientras Edward la besaba mordiendo tenuemente sus labios, lo apretó con las dos manos haciéndolo jadear y después lo condujo hasta su entrada mientras ella gemía tenuemente, Edward la tomo por la cintura y entro en ella de un golpe, Bella enredo sus piernas y hecho sus manos hacia atrás para sostenerse del escritorio mientras Edward lamia y jugaba con sus pezones y sus embestidas era insistentes, y muy profundas.

Edward sentía y solo quería mas y mas, la sensación era tan fuerte solo imaginable con una persona… aquella a la que amas, sin razones o sin explicación, solo la amas.

La levanto un poco para encontrar su boca y sus lenguas danzaron mientras el seguía con sus movimientos y Bella gemía en su boca, mordió su cuello y el lóbulo de su oreja, Se separo solo un poco para mirarla mientras hacia lentos círculos dentro de ella, ella lo miraba a los ojos, ambas miradas gritaban lo que sus bocas ya no pudieron callar.

-Te amo-, gimió Bella mientras el la besaba.

-Y yo a ti… Bella-, dijo mientras empujaba fuerte y sentía como todo se vaciaba, como ella se retorcía y gritaba.

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tengo solo tres cosas que decir al respecto...
como de costumbre Lauren provocó la primera punzada de celos, pero esta ha sido prueba superada... en serio chic@s Bella es mi heroína jajajaja

no sé ustedes, pero a mi la declaración me pareció perfecta... tanto como este acuerdo...
y mmmm... la noche a penas comienza...muajajaja
cuidense y coman chocolates, suspiren y...
Nos leemos prontito!!


Bellany G.
**Mi razón de ser eres tú**


pdta. Actualización dedicada a dos de mis suspiradoras más constantes... Nena Cullen y su cuñada (en serio chicas, cuidado con el jefe jejeje) besos!!

ESA NANA

Capítulo 7. Mezcla de Emociones


“Bella, ¿Estás bien?” preguntó preocupado.

Abrí la puerta entera y le di una mirada de alivio “Dios mío Jayden, me asustaste”

Se rio para sí y entró “¿Por qué?”

Cerré la puerta contemplando si contarle o no sobre Jake. Decidí que no. Quizás más tarde.

“Ya estaba nerviosa estando aquí sola, y no podía pensar en nadie que quisiera visitarnos” mentí.

“Ven” dijo, poniéndome en su regazo “¿Quién es tu compañero de habitación?”

Aw, había estado desenado que no preguntara eso, pero lo haría tarde o temprano.

Lo miré “Edward no se qué”

Sentí como se ponía rígido.

“¿Qué va mal? ¿No te gusta?” pregunté

“No, no es eso, pero tú sabes que es un playboy y nada más ¿verdad?”

“Si, tengo esa impresión de él desde que llegue aquí”

Se relajó “Bien”

“ Y, ¿ Cómo es que estás aquí? Pensé que dijiste que me ibas a llamar”

Sonrió “Lo sé, pero no podía esperar hasta mañana para verte. Me sorprendí a mí mismo viniendo aquí también, no sé qué me has hecho Bella, pero llevo pensando en ti todo el día”

Me sonrojé furiosamente y bajé la mirada. Me tuve que recordar que acabaría hiriéndome al final. Pero sabía que podía ser injusto si no le daba una oportunidad.

“Eh” susurró, levantando mi rostro, por tanto, miré sus ojos azules. No podía quitar la mirada, y antes de que lo supiera, ambos nos estábamos besando. Iba a profundizar más el beso cuando una llamada a la puerta hizo que saltara de sus piernas.

Lo escuché gemir y me sonreí cuando caminaba hacia la puerta. Pero entonces me quedé paralizada. ¿Quién sería? Bueno, tenía a Jayden aquí, por lo que estoy a salvo.

Abrí la puerta para ver a un hombre mayor bastante mono.

“Um... ¿Hola?” estaba confundida.

“Hola señorita. ¿Es usted Swan?” gruñó.

“Sí, ¿Le conozco?” Este tío me daba escalofríos de ver la forma en que me miraba.

“No” respondió sonriendo.

“Vale, y entonces ¿Por qué está aquí?” pregunté.

“Sólo para traerte tu coche” dijo meciéndose con los pies.

¡Si! ¡Mi coche está aquí! Esperé a que hablara pero se quedó de pie ahí, meciéndose y sonriéndome.

“¿Bella?” escuché decir a Jayden mientras caminaba detrás mío “¿Quién es?”

El hombre mayor estaba ahora sonriendo a Jayden y me estaba resultando muy duro aguantar la risa. Estaba segura que estaba interesado en mí.

“Está trayéndo mi coche, ¿verdad?” le sonreí.

Me devolvió la sonrisa “Si, es un Audi R8 ¿Correcto?” preguntó aún con la sonrisa en su cara.

“¡Sí, ese!” Sólo dame las llaves ya.

Aún estaba hablando “Si, ¡esos bebés son rápidos! Nunca pensaría que alguien como tú quisiera uno. ¡Liso, plateado y rápido! Lo-”

“Um, ¿Señor?” le interrumpí “¿Podría darme las llaves, por favor?”

“¿Qué? Oh claro” me dio las llaves “Y no me llames Señor, soy Ed para ti”

“Va-le” dije.

“Encantado de conocerte” dijo guiñándome un ojo a la vez que se iba.

¡Oh Dios Mío! ¡Me ha guiñado!

Cerré la puerta y me dejé caer en el sofá gritando de la risa.

Jayden arrugó su frente pretendiendo parecer enfadado “Ese hombre estaba coqueteando contigo” gruñó. ¡Se veía muy divertido!

Me perdí en más carcajadas.

Se sentó a mi lado y me estrechó en sus brazos “¿Por dónde íbamos antes de que nos interrumpieran?”

Me ruboricé y comenzó a besarme otra vez. Estabamos demasiado metidos en la situación cuando escuché la puerta abrirse. También me tenía que recordar que nos estábamos moviendo demasiado rápido.

Levanté la mirada para ver a Edward caminar pasando por el lado nuestro y entrando al dormitorio.

“Bueno, supongo que esto es señal para que me vaya” Dijo Jayden levantándose.

“No tienes porqué irte por él” murmuré. Aún estaba enfadada por la manera en que Edward había entrado antes sin cruzar palabra.

“No te preocupes, te veré mañana” dijo, saliendo a través de la puerta.

Miré, y me tumbé en el sofá. Ni de coña duermo yo con Edward en la misma habitación esta noche.

Estaba luchando por encontrar una postura cómoda en el sofá cuando Edward entró en el salón. Me miraba realmente divertido.

“¿Qué estaba haciendo Strom aquí?” preguntó. ¿Estaba enfadado?

“Y a ti qué te importa” solté bruscamente.

“Me importa porque vivo aquí, y tengo derecho a saber por qué hay otra gente aquí”

“Bien, si lo quieres saber, vino a verme a mí”

Arqueó sus cejas “¿De veras? Así que, ¿tú eres su último proyecto?”

“¿Qué quieres decir con eso?” de verdad que me estaba sacando de quicio.

“Jayden no es solamente la estrella del baloncesto del colegio, es también la estrella del colegio, si tú sabes a lo que me refiero”

“Ah ¿Quieres decir como tú?” repliqué ¿Me estaba mintiendo o hablaba en serio?

Parecía apenado al decir ese comentario “Bella, yo no soy un jugador, yo no creo en el amor”

“Yo tampoco, y no me ves con el primer tío que pase por mi camino”

“Creo que tienes una equivocada impresión de mí, Bella” dijo acercándose.

“No, no lo creo. He encontrado a alguien que puede que me guste, y ¿tú no quieres que esté con él? Nunca me oirás decirte que no estés con tus rubias por ahí”

Me dio un signo de frustración y se sentó a mi lado.

“Bella ¿qué tengo que hacer para que veas que no estoy mintiendo? No quiero que te haga daño”

Vale, ahora sé que está mintiendo. Cuando Jacob me abandonó y todo el mundo decía que volvería, ¡no se preocupó más por mí!

“¿En serio? Así que, ¿en este corto período de tiempo de una hora tus sentimientos hacia mí han cambiado completamente?” dije bruscamente.

Me miró con ojos asustados y no dijo nada ¿Qué iba mal?

“Para mí, tú aún eres el tío que rehusó compartir un taxi conmigo en el aeropuerto, creyendo que lo estoy siguiendo, y que me robó la ropa del cuarto de baño para que admitiera que me pone su cuerpo”

Gimió “¿Olvidarás por favor todas esas cosas? No puedo creer que hiciera eso. Ya me disculpé.”

“Pero yo no te he dicho que estés perdonado” le dije mirándolo a los ojos.

En un movimiento demasiado rápido que no tuve tiempo de reaccionar, me agarró por los hombros y empezó a besarme. Sentí algo como si fuera una corriente eléctrica pasara entre nosotros y empecé a devolverle el beso. Una voz en el fondo de mi mente me regañó ¿Qué pasa con Jayden?

¡Jayden!

Me separé de él y le di una bofetada.

“¿¡Qué pasa contigo!?” No tengo derecho a hacer eso, quiero decir, que yo también le devolví el beso.

Parecía shockeado, estaba mirando a la puerta. Seguí su mirada y me quedé petrificada.

¡Ay madre! ¡Tenemos mucho que explicar!

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mmmmm... bueno este pequeño capítulo si que ha sido revelador, primero los besos con Jayden (jejeje siento el susto... pero así estaba planeado, era Jayden, se lo esperaban??), después conocemos a una Bella 'rápida y furiosa' jejeje (chic@s vean las pelis, sobre todo la de Tokio ;)...), luego un 'pequeño incidente' (vale, un graaaaan beso!!! y una muy feita bofetada U_U) y ahora que es lo que habrá en la puerta???... ya saben se aceptan muchos suspiros 'informativos' jajaja
ooook... es finde!!!!!! y como gracias a que carezco de una vida social agitada (no me quejo, bueno tantito jejeje) y a que mi hermosisimo novio es más comprensivo que nada... pues tengo tiempecito para actualizar todos... si si, TOOOOODOS los fics... y veremos si me da tiempo para una sorpresa más (eso si no se los aseguro)...
dale... coman chocolates y cuidense mucho, suspiren y...
Nos leemos prontitito!!!


Bellany G.
**Mi mejor sorpresa eres tú, TE AMO**

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