domingo, 11 de octubre de 2009


Capítulo 17. Que Empiece La Fiesta


(N/T: Lenguaje no recomendado y todo eso... en fin, disfrutad xdd)


Edward POV

Verdaderamente me estaba volviendo muy mimado al despertarme cada mañana en tanta perfección. Una vez más, cuando los rayos de la mañana se filtraron entre las pequeñas rendijas que las persianas del hotel no cubrían, me desperté solo para darme cuenta de que Bella estaba tendida otra vez en mis brazos. Podía definitivamente acostumbrarme a esto. Pero, cuando realmente empecé a pensar en ello, me dí cuenta de que nunca pasaría.

Hasta el momento, el verano había sido como una bonita fantasía, y estábamos apenas al comienzo del verano. Yo solo quería que fuera mejor cada día, para hacer cada día especial para mi Bella. Pero cuando el último día de verano terminase, ¿qué pasaría? íbamos a diferentes colegios, y no nos habíamos visto en tres años. Así que, ¿qué pasaría otra vez cuando el verano se acabara?

¡No! Me negaba a creer que eso pasara. Quería a esta mujer demasiado como para dejarla ir otra vez. Ella era mi otra mitad. Pensaba que sabía lo que era sentirse completo. Antes de que ella estuviera, pensaba que yo estaba completo, pero no podía estar más equivocado. Cuando ella volvió a mi vida, me di cuenta de que no había marcha atrás. No sería capaz de volver a sentirme incompleto otra vez. No después de esto. Ya encontraría cómo.

“Edward...” suspiró mientras se giraba hacia mí y apoyaba su cara en mi pecho. “Mmmm... Hueles muy bien.”

Me reí entre dientes, haciendo que mi pecho temblara. “Creo que solo estás siendo amable. Después de estar en aquel club anoche, no puedo oler tan bien.”

Era cierto. Los dos estábamos tan cansados cuando volvimos a la habitación que simplemente nos derrumbamos en la cama y nos dormimos.

“Voy a ver que ha planeado Alice para hoy.” Dije besando el pelo de Bella.

Agarré mi teléfono y marqué. “¿Hola?” preguntó una adormilada Alice.

“¿Te he despertado?” Nunca me había levantado antes que Alice. Ella y Jasper no debieron de haberse ido a la cama inmediatamente. “Solo quería saber que habías planeado para hoy.” Expliqué.

“Dormir.” Fue todo lo que respondió. Y honestamente, ese plan me sonaba bien, especialmente si quería estar despierto para la fiesta de esta noche. “Simplemente trae a Bella a mi habitación a las 6:30.”

Miré a la alarma del reloj en la mesita de noche. Eran alrededor de la una de la tarde. “No hay problema. Vuélvete a dormir.” Le dije.

“Eso tenía la intención de hacer.” Replicó antes de colgar.

Colgué el teléfono y lo puse de nuevo en la mesa, y me acurruqué otra vez en la cama. Bella inmediatamente se acercó más a mí y hundió más su cara en mi pecho.

“Bueno, ¿cuál es el veredicto?” preguntó contra mi piel, enviando su caliente respiración sobre mi pecho.

“Dormir por ahora, pero tú necesitas estar en su habitación a las 6:30.” Le dije.

Ella simplemente suspiró. “Vale, entonces déjame dormir un poco más.”

Me reí silenciosamente, no queriendo molestarla. “Vale, amor. Dormiremos.” Le aseguré mientras acariciaba su sedoso pelo.

Pero no había manera de que fuera capaz de dormirme otra vez. Así que simplemente me quedé ahí, absorbiendo todo lo que podía del momento. Me moví hacia abajo un poco en la cama para que mi cara estuviera directamente enfrente de la suya, casi con nuestras narices tocándose.

Ella era realmente un ángel que había caído del cielo. Un regalo que Dios había decidido darme, y no iba a dar ni un solo momento por sentado. Incluso cuando dormía, disfrutaba de su compañía, aunque su charla dormida lo hacía bastante entretenido.

“Edward, ese no. Coge una licuadora de ocho ajustes.” Dijo soñolientamente. Tuve que morderme el labio para contenerme las carcajadas. “Bueno, a lo mejor quiero hacer una fondue de sushi y chocolate.” continuó.

“Gracias. Te quiero. Y estoy feliz de que me dejes tener una licuadora.”

Sonreí y besé su mejilla, haciendo que apareciese una pequeña sonrisa es su angelical cara y suspiré.

Lo siguiente que sé, es que me giré y sentí la más increíble sensación en mi hombro. Abrí un ojo y luego el otro, despacio, para ver a Bella despierta, besando mi hombro.

“Hey.” Dije con una voz ronca por dormir.

“Hey para ti también.” Me sonrió. “Es tarde y necesito una ducha antes de ir a la habitación de Alice. Pensaba en despertarte para hacértelo saber.” besó mi frente. “Puedes volverte a dormir, te despertaré otra vez antes de que me vaya.”

Se destapó las sábanas y se levantó. Al ver su desnudo cuerpo de diosa vi que ya no estaba cansado. Me destapé las sábanas y la seguí. Cuando llegamos a la puerta del baño, se volvió para encararme.

“¿Y a dónde te crees que vas?” Preguntó.

“Yo también necesito una ducha.” Le recordé besando su hombro. “Debemos ahorrar agua.”

Dejó escapar una rápida risa. “Oh no, señor. Si vas ahí conmigo, no habrá manera de que esté lista a tiempo para Alice. Vas a tener que esperar hasta que termine de ducharme.”

Le hice un puchero, pero ella simplemente besó mi labio inferior y me cerró la puerta. Caminé de vuelta a la cama y me desplomé.


Bella POV

Por mucho que realmente quisiera ducharme con Edward, y realmente, realmente quería, sabía que eso solo me haría llegar tarde con Alice, la que se ofendería. Y una Alice ofendida no era una buena idea, especialmente cuando está cerca de un rizador de pelo y del rimel.

Me duché bastante rápido y a conciencia. Anoche en el club me cubrí de sudor y estaba más que feliz de quitarme la suciedad. Sin embargo mi mente volvió al club... y a Edward. Era imposible no darse cuenta de los cientos de chicas mirándole, pero cuando la noche avanzó, y él me hizo eso mientras bailábamos, rápidamente me olvidé de todos los que estaban en la habitación (obviamente).

Salí de la ducha y me sequé, sin preocuparme de secarme el pelo porque Rose se ocuparía de eso. Yo solo me puse un albornoz. No tenía sentido cambiarme y luego cambiarme otra vez. Fui a mi habitación y cogí un tanga de color carne que me puse debajo del albornoz, y un sujetador adhesivo (N/A: no sé como se dice en español, pero es el sujetador que no tiene tirantes ni por la espalda nada, es como un sujetador adhesivo xD) ya que no podía llevar un sujetador real con ese ridículo vestido blanco. No podía creer que Alice realmente comprara ese vestido para mí.

Me acerqué a la cama, donde Edward estaba tumbado. Dejé escapar una pequeña risita y suspiré, sonrojándome. Estaba tendido boca abajo. No se había molestado en cubrirse, así que su increíble cuerpo desnudo quedaba completamente expuesto.

“Edward.” Dije agitándole suavemente. “Vamos, tienes que levantarte.” Le dije.

Se giró. Me reí de que no se diera cuenta de que estaba todavía desnudo. “También tienes que vestirte.”

Me agachó y me puso encima de él. “Podríamos simplemente quedarnos aquí esta noche. Solos.” Dijo de modo seductor.

“Y enfadar a Alice. No gracias. Te quiero, pero me gustaría mucho vivir.” Me reí y me alejé de él. Dios, era increíble. “Vale, te veré cuando esté lista.” Me agaché y le dí un rápido beso.

Cogí el vestido (Si puedes llamarlo así a eso) y caminé a la habitación de Alice por tercera y última vez. Mi último día de comportarme bien siendo la Barbie Bella.

“¡Sí! Bien, llegas a la hora.” Dijo Alice, agarrándome y arrastrándome dentro de la habitación antes de que tocara la puerta incluso.

“Buenos días Alice. Jasper.”

“Hey Bella. No pareces muy cansada por anoche.” Observó Jasper.

“Si, bueno, ahora son las 6:30 de la noche.” Reí.

“Bueno, me alegro de que vosotros dos queráis hablar, pero Jasper, tienes que irte para que preparemos a Bella.” Ordenó Alice.

“Aww, Yo también te quiero, nena.” Dijo sarcásticamente.

Ella se acercó a Jasper y rodeó con sus brazos su cuello. “Lo siento, cariño. Te quiero. Y te lo demostraré mas tarde esta noche.” Le aseguró Alice.

Giré la cabeza, no queriendo ver u oír más. Y Jasper salió de la habitación. Momentos después, Rose llegó con un secador y una plancha de pelo.

Sujetó el secador como una pistola. “De acuerdo, señoritas, hagámoslo.”

Alice y yo soltamos una pequeña risa y yo me fui a la silla de la condena para esperar mi tortura.

Alice eligió los zapatos para mi vestido mientras Rose secaba mi pelo. Cuando había acabado, parecía la novia de Frankenstein.

“Seh, me alegro de que hicieras esto. Está mucho mejor.” Dije con sorna y miré al espejo para ver mi pelo que parecía la Cosa de la Familia Addams.

“Cálmate, voy a alisártelo.” Me aseguró Rose

“Eso es lo que dijo ella.” Murmuré. Las tres estallamos en carcajadas al ver que la afirmación no tenía sentido en absoluto.

Una vez que Alice encontró los zapatos que iba a llevar (link al final del capítulo) rápidamente pintó mis uñas de los pies con una leve capa que hacía juego con las de las manos.

Pronto, Rose cumplió lo que había prometido y empezó a alisar mi pelo mientras Alice se ponía manos a la obra con mi maquillaje. Lo hizo casi como un combinado de las dos noches. Mis ojos tenían un suave brillo de marrón, pero esta noche puso más, haciendo mis párpados realmente brillantes. El eyeliner lo puso por arriba y por debajo de mis ojos junto con el rimel. Hizo mis labios de rojo sangre, diciéndome que así destacarían de verdad con todo el blanco que iba a llevar. También añadió un toque de colorete del mismo color.

Rosalie había acabado con mi pelo al mismo tiempo que Alice acababa con mi maquillaje. Miré para ver que mi pelo estaba perfectamente liso y reluciente con flequillo peinado hacia la izquierda de mi frente. De nuevo, estaba bien. Estas chicas eran obradoras de milagros.

“Vale, ahora el vestido.” Anunció Alice.

Me quité el alborno y me alcanzaron el vestido. Me metí en él (viendo que no tenía cremallera y no queriendo arruinar mi pelo ni mi maquillaje). Me tomó bastante rato moverme en él, como hice el día que me lo puse por primera vez. Pero finalmente, con las tres tirando, lo subimos a mi cintura. (link al final del capítulo).

“Aquí está tu sujetador adhesivo.” Dijo Alice alcanzándome las dos cosas gelatinosas.

“¿Estás segura de que funcionan?” Pregunté. Me lo aseguró y me lo puse. Entonces, me subí el vestido para cubrir mis pechos.

Miré al espejo y mis ojos se ensancharon. Pensaba que anoche estaba sexy, pero esto lo superaba.

“Chicas, ¿me habéis visto con esto?” Pregunté retóricamente. “¡De ninguna manera puedo llevar esto! Es demasiado ajustado y minúsculo. ¡Apenas cubre mi culo ni mis tetas!”

“Lo sé, ¡es perfecto!” Exclamó Rose.

“Vale, llévalo tú.” Le dije.

“Bella, estás fantástica con esto. De verdad. Ahora, vas a llevar este vestido y vas a hacer a Edward y sobre 84 otros hombres babear por ti y punto.” Casi gritó Alice.

Bajé la cabeza. “Sí, señora.”

“Bien, ahora vamos a recoger a los chicos.”

Volvimos a la habitación mía y de Edward y por primera vez, íbamos a recogerlos a ellos.

“Hola señoritas.”Dijo Emmett. “¡Bella! ¡Madre mía! ¡Estás alucinante!”

Miré al suelo y me sonrojé. Entonces, de repente fui agarrada y arrastrada dentro de la habitación de hotel, y la puerta dio un portazo detrás mío. Me giré para ver que Edward era el único en nuestra habitación conmigo.

“No vas a llevar eso.” Dijo, con los ojos enfurecidos.

“Pensaba que te gustaba cuando me lo probé.” Dije, un poco confusa.

“Me gusta. Dios, me encanta.” Dijo. “Pero cuando soy el único que puede verlo. No quiero que otros tíos te miren cuando vas vestida así.”

“Edward, por muy adorable que piense que estás cuando estás celoso, y créeme que es mucho, estás siendo un poco ridículo. Estoy segura que de alguna manera tendré que soportar a las chicas tirándose encima tuyo esta noche... es inevitable. Pero si estamos juntos, nada va a pasar.” Me acerqué a él de manera que mi pecho estuviera presionando el suyo. “Y voy a asegurare de que todos sepan que te pertenezco y tu me perteneces.”

Me dedicó una pequeña sonrisa y entonces asintió con la cabeza. “Pero no te voy a dejar en toda la noche.” Advirtió

“No quería otra cosa.”

Volvimos con los demás al ascensor. Cuando se abrió sentí que todas las cabezas masculinas se giraron en nuestra dirección y nos miraron. Por una vez, realmente sentía como si me estuvieran mirando a mi y no a Rose o a Alice... raro.

Mientras caminábamos por el vestíbulo, el agarre de Edward se volvió más apretado. Y vi a Jacob empezando a aproximarse a nosotros.

“Bella, ¡estás BUENÍSIMA!” Dijo sin rodeos.

“Wow, desde luego sabes como hacer que una chica se derrita.” Repliqué con sarcasmo mientras seguía caminando.

“Lo siento, pero... ¡joder!”

“Y un amplio vocabulario.” Anoté.

“No te preocupes, amor, estás deslumbrante.” Me dijo Edward.

Le besé rápidamente en los labios. “Eso sí que es un adjetivo.” Sonreí cuando dejamos el hotel y a Jacob atrás. (A/N. No sé vosotras, chicas, pero yo prefiero mucho más ser llamada bonita o guapa en lugar de que estoy buena.)

Durante todo el camino en coche a la fiesta, las manos de Edward estuvieron entrelazadas con las mías. y estaba contenta de ver que me estaba respetando a pesar de mi conjunto. Eso lo hacía aun mas dulce de lo que ya era.

Llegamos a una mansión enorme. Había luces y tiendas de campaña por todas partes y podía sentir la música desde el coche. Si no lo hubiera sabido, habría pensado que estábamos en una fiesta en Las Vegas, no en Seattle.

“¡Wow!” Dije cuando lo seis caminamos alrededor de la mansión al jardín trasero.

“Lo sé.” Replicó Alice.

El jardín trasero no era un jardín al fin y al cabo. Había una enorme piscina, acabada en una cascada. El patio era gigante y había un bar en él, con un camarero sirviendo a los invitados. La fiesta estaba llena de gente.

“¿Bella?,¿Alice?” Oí que una voz nos llamaba.

Miré para ver a mi vieja amiga Ángela Webber venir corriendo hacia nosotros. La abracé y ella hizo lo mismo con Alice.

“¿Cómo has estado, Ángela?” Pregunté.

“Fantástica. Oh, Ben, mira quien está aquí.” Llamó a su novio, al parecer prometido no, Ben.

“¿Bella?” Preguntó. No se me pasó por alto el hecho de que me miró de arriba a abajo y sus ojos pararon en mi pecho.

“Seh. ¿Cómo va la vida de prometidos?” Pregunté cuando sentí a Edward atraerme más hacia él.

“Me encanta. No podría ser más feliz.” Él finalmente alejó la vista de mí y miró tiernamente a los ojos de Ángela. Siempre habían sido tan perfectos el uno para el otro.

“Bueno, vamos a dar una vuelva y a lo mejor bailamos un poco.” Le dijo Alice. “Puede que os veamos después.”

“Suena genial.” Replicó Ángela dulcemente.

Dimos una vuelta por la fiesta, socializando a cada rato con personas que nos paraban. Rosalie fue alcanzada por dos justo delante de Emmett. Y tres chicos se le insinuaron a Alice. Por suerte, yo estaba más lejos.

Edward y yo fuimos a la sección del jardín donde estaba el D.J. y la gente bailando. Levante mis brazos a su cuello y simplemente nos mecimos un poco. Nada parecido a lo que hicimos la otra noche.

“¿Quieres algo de beber?” Me preguntó.

“Agua estaría genial.” Le dije.

Me besó en la frente y me dijo, “Quédate justo aquí. Ahora vuelvo.” Asentí y se fue.

Me sentí un poco avergonzada por no bailar como los demás a mi alrededor, pero rápidamente se solucionó.

“Disculpe, preciosa. ¿Le gustaría bailar conmigo?” Me giré y una enorme sonrisa cruzó mi cara al ver la cara familiar.

“Faltaría más.” Le dije.


Edward POV

Dejé a Bella para cogerle el agua. Y cuando llegué al bar, parecía que todos se apartaban de mi camino.

“¿Qué necesitas?” Me preguntó el camarero.

“Un agua, por favor.” Respondí. Cogió una y me la dio.

“Gracias.” Le dije.

“No, no. Gracias a ti.” Contestó. Le lancé una mirada de curiosidad pero entonces se giró. Cuando yo también lo hice, una chica corrió hacia mí.

“Oh, dios mío, lo siento tanto.” Dijo una chica rubia, mirándome y batiendo las pestañas.

“No pasa nada.” Le dije y traté de apartarme de ella, pero siguió bloqueándome el paso.

“Tal vez, debería compensártelo. Haré cualquier cosa que tú quieras. Cualquier cosa.” Dijo con una voz entrecortada que me hizo gruñir internamente. Era realmente asquerosa.

“¿Cualquier cosa?” Pregunté con una sonrisa.

Asintió.

“Vale, déjame solo, y no me vuelvas a hablar jamás.” Le dije y me alejé de una, ahora muy sorprendida chica. Me reí de su reacción y volví hacia Bella.

Pero cuando estaba cerca del sitio pude verla frotándose con otro tío entre la gente que se estaba moviendo. No podía verle a él, pero ella parecía que de verdad estaba disfrutando. Estaba hasta riéndose. Aceleré el paso.

El hombre que estaba bailando con ella me resultaba familiar por alguna razón, pero los inmensos celos que estaba sintiendo en ese momento no me dejaban pensar claramente. Mi Bella estaba bailando con otro hombre... llevando eso.

“Bella.” Grité. Levantó la vista y corrió hacia mí.

“Oh, gracias.” Dijo cogiendo el agua como si no pasara nada.

“Bella.” Intenté controlar mi voz. No estaba enfadado con ella. Probablemente ella no sabía lo que él quería. “... ¿con quién estabas bailando?” Pregunté, oyendo mi voz forzada.

“Oh, Edward.” Dijo con una mirada de disculpa. “Lo siento, no pensé que te importaría. Quiero decir, considerando quién es. ¿Estás enfadado conmigo.?”

Le sonreí pero la sonrisa no llegó a mis ojos. Estaba todavía cabreado con ese tío que me había robado a Bella. “Has dicho que lo conozco. ¿Quién es?” Pregunté, pensando en patearle el culo a este ladrón de novias.

“Soy yo, por supuesto.” Un hombre de adelantó. Tenía el pelo negro y perilla. Sabía que lo había visto antes, pero dónde.

“Lo siento, ¿de dónde te conozco?” Pregunté.

“Edward, estoy un poco ofendido.” Dijo con una falsa expresión herida. “Soy yo, Brett. Desde que bailé con Bella en el restaurante pensé que se lo pediría otra vez. Además, cuando está tan deliciosa como esta noche, no debería estar sola ni un momento. Los hombres son unos cerdos.”

Le dediqué una enorme sonrisa. Éste era el Brett del restaurante. Ese que, como Bella dijo, me encontró atractivo. “Brett, me alegra conocerte oficialmente.” Extendí mi mano para que me la estrechara, lo que no dudó ni un segundo en hacer. Bella se rió de su precipitación. “Gracias por cuidar de Bella. No sé como agradecértelo.”

“No es nada. Es una amiga.” Se giró y le guiñó un ojo, lo que hizo que ella se riera.

“Te encanta flirtear.” Le dije riéndome entre dientes.

“Da gracias de que no son dirigidos a ti.” Dijo, esta vez guiñándome un ojo a mí.

“Lo siento, estoy cogido.” Dije, riéndome y atrayendo a Bella hacia mi pecho.

“Lástima.” Respondió, haciendo que Bella se riera de nuevo.

“Brett, por qué no vienes a conocer al resto de nuestra familia y amigos.” Dijo Bella. “Y por favor, no te lances a Jasper o a Emmett. No queremos que Edward se ponga celoso.” Bromeó Bella.

“Me encantaría.” Dijo Brett.

De alguna manera fuimos capaces de reunir al resto de la familia y los siete nos sentamos en las sillas de jardín junto a la piscina. Les presentamos a Brett, a quien encontraron bastante entretenido.

“Rosalie, tienes el cuerpo más perfecto que haya visto jamás. Aparte del de Edward.” Añadió con un guiño en mi dirección.

Miré a Bella con los ojos de par en par. Se rió y se inclinó hacia mi oreja. “Tiene razón, sabes. Tienes un cuerpo alucinante.” Su caliente respiración en mi oreja me hizo temblar de placer.

Se movió para sentarse en mi regazo y bajé la vista para ver que su vestido se había subido todavía más. Estaba literalmente, tapando prácticamente su zona privada. Me encontré a mí mismo mirando fijamente ahí abajo, y mi boca secarse completamente.

“Y Alice, tu estilo es increíble.” Oí a Brett halagarle. Alcé la vista para verle sentándose entre Alice y Rose.

“Hey, vamos, me estás haciendo sentir que estás interesado en nuestras chicas.” Dijo Emmett con una risa.

“No, no. Prefiero a Edward. Y no quiero ofenderos chicas, pero iría por Bella si me gustaran las mujeres.” Explicó Brett.

“No te preocupes, nosotras también.” Rió Alice señalándose a ella y a Rose, y recordando nuestra noche en el jacuzzi cuando todos confesaron que habían pensado de manera inapropiada en Bella.

Las mejillas de Bella se volvieron de ese encantador tono rojo y escondió la cara en el hueco de mi cuello. Yo simplemente me reí de su reacción. “Perdonarme, pero es mía.” La envolví con mis brazos y besé sus labios.

Se suponía que iba a ser un beso rápido... corto y dulce, pero por alguna razón, no pude dejarla ir. Empecé a acelerar el beso, ignorando los silbidos y los ánimos de la familia.

Profundizó el beso, y cuando lamí su labio superior, pidiendo paso, se giró en mi regazo y se sentó a horcajadas sobre mí. Nuestras lenguas lucharon por el control, hasta que empujé la mía dentro de su boca, disfrutando del increíble sabor de su respiración caliente. Mis manos vagaron hacia sus muslos, los que noté que estaban desnudos. Cuando se movió para sentarse a horcajadas sobre mí, su vestido subió todo por delante, dejando a mi cuerpo como lo único que la tapaba.

Y me pareció como ninguna otra vez. Tenerla tan cerca... públicamente, era realmente, muy caliente. Deslicé mi mano derecha entre nosotros, para encontrarme con que estaba llevando una tela muy pequeña como ropa interior. Moví mi dedo a donde estaba su clítoris y pude sentir que estaba mojada, y los dos dejamos escapar un pequeño gemido en la boca del otro.

“Wow. ¿Son siempre así?” Oí a Brett preguntar, lo que hizo que Bella se alejara.

“Perdón, chicos.” Dijo y su cara de volvió roja otra vez.

“Muchas gracias, Brett.” Dije, fingiendo estar enfadado.

“Lo siento, no debería haber dicho nada. Me habría encantado ver todo lo lejos que podía ir.” Dijo Brett.

“Tal vez deberías venir a nuestra habitación del hotel.” Bromeó Bella.

Se rió. “Bella, querida. No me tientes.” El grupo entero empezó a reírse.

Me levanté y ayudé a Bella a ponerse bien el vestido. Todos dimos una vuelta hasta que volvieron a intentar socializar con ellas. Me quedé mirando a tíos mirar fijamente a Bella y entonces dar un codazo a sus amigos para que la miraran también. Empezaba a no gustarme este sitio.

Decidí que era hora de irnos cuando un chico fue hasta Bella y empezó a flirtear con ella justo delante de mí. ¡Qué valor!

Dijimos adiós a Brett y Bella le dio su número de móvil en caso de que fuera alguna vez a Forks. Era realmente un chico divertido, y sabía como hacernos reír a todos.

Abría la puerta de pasajeros para Bella antes de subirme al asiento del conductor. Durante todo el viaje, no podía evitar mirarla y sonreír.

“¿Qué?” Preguntó cuando me pilló.

“Nada. Es solo que estás increíblemente sexy.” Dije y volví los ojos a la carretera.

“¿Ah si?” Preguntó. Como si no lo supiese. Asentí.


Bella POV

Había sido tan espectacular la noche entera que su dulzura en realidad me excitó. Cuando dijo que estaba sexy, fue el colmo. Metí la mano bajo el vestido y cogí el tanga y me lo quité.

Me desaté y me arrodillé en el asiento, inclinándome para susurrarle a Edward en la oreja. “¿Quieres ver lo que hay debajo del vestido?”

Asintió con la cabeza, pero mantuvo los ojos en la carretera. Me apoyé en la ventana, y lentamente abrí las piernas, dándole una perfecta vista de mi ahora completamente mojado sexo.

Me miró y diría que tragó pesadamente, antes de volver los ojos a la carretera mientras respiraba rápida y superficialmente.

Cogí su mano derecha y la deslicé al centro de mi excitación. “¿Notas como de mojada me pones?”

En esos momentos ya estábamos en el parking del hotel. Aparcó el coche y volvió toda su atención hacia mí.

Aparté su mano de mí y la lamí. Me incliné y pronto estuvo encima mío. Me besó aún más fuertemente que en la fiesta. En casi nada de tiempo ya estábamos los dos completamente desnudos excepto por la sugerencia de Edward de que me dejara los tacones puestos.

Terminamos con el asiento de pasajeros totalmente reclinado y con Edward empujando cada vez más fuerte dentro de mí. Me vine cuatro veces antes de que decidiéramos que deberíamos ir a nuestra habitación del hotel antes de que los otros empezaran a preocuparse por nosotros.

Nos quitamos nuestras ropas otra vez cuando lo hicimos en nuestra habitación y caímos dormidos inmediatamente. Mañana, nuestro fin de semana en Seattle acabaría, pero tío, ¡habíamos salido a lo grande! Me encantaba Seattle.


Vestido de Bella (recuerden es blanco): http://www.flirtylingerie.com/slintubdresw2.html

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ammmmm... bueno chic@s, espero que les haya gustado el cap... hay varias cositas a tener en mente, como usar vestido cuando vas a una fiesta con tu vampiro (lobo en el caso) o dejar la paciencia en la habitación de hotel y experimentar los lindos asientos del auto... mmmm... ya saben hay que idear para satisfacer nuestras necesidades jejeje...
y despues de este acalorado cap. (mi vida, lo siento pero tu dijiste que me ayudarías... claro no contabas con que esta sería tu aportación jejeje... Te Amo!!) recuerden que todo es con precaución, no lo dejen pasar...
cuidense mucho, y el chocolate controla las ansias jejeje, suspiren a granel y...
Nos leemos en un tris!!!


Bellany G.
**Amor promento calmar tu calor**

2 Comments:

  1. Anónimo said...
    muchas gracias de verdad por volver..les estrañe!! ah el capitulo estuvo fuerte pero muy divertido..gracias
    Anónimo said...
    nena cullen :bueno gemelis que pasa con vosotras me quereis que me de un epifanio como abella por que esto estubo genialsi lo se lo leeo a nocho para recocilacion con mi vampiro particular estubo genial muchos suspiros de chocolate para las dos

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